Archivos Mensuales: julio 2008

“Esto Que Vivía Está Cambiando Mi Futuro”

Por Mehir Morga Díaz (de Chiapas, México), misionero voluntario en Jóvenes en Misión

Estar en Jóvenes en Misión me ha dado la oportunidad de explorar mi llamado. Dios ha obrado en cada momento de este verano y su Espíritu estaba siempre delante de nosotros preparando las vidas de las personas quienes iban a recibir acerca de su palabra y amor.

Cada día que pasaba era una nueva bendición, experiencia, y reto que Dios estaba preparando para cada uno de nosotros. Como ser humano muchas veces tuve cansancio pero Dios renovaba cada día mis fuerzas y me enseñaba cosas maravillosas que en su momento no podía ver a simple vista.

A través de que los días transcurrían sentía la necesidad de depender más de Dios y era una confrontación entre lo que Yo sentía y quería. Pero Dios tenía planes con mi vida; Él estaba moldeando mi carácter, estirándome un poco para poder hacer lo que Él quería que hiciéramos.

El experimentar diferentes ministerios (niños, Trabajo y Testimonio, evangelismo, etc.) me dio la oportunidad de saber las necesidades que había en cada lugar donde Dios nos daba la oportunidad de servir.

Antes de llegar a Jóvenes en Misión había estado siempre sirviendo en mi congregación en diferentes ministerios cada uno con sus diferentes necesidades. Sin embargo, en estos dos meses en misiones pude palpar la mano de Dios obrando en mi vida, cambiando diferentes formas de pensar, inquietudes y sobre todo sentir la necesidad de entregar mi proyecto de vida al Señor, para que tome control del trono de mi corazón y dejar que Él tome las decisiones.

Sé que nuestro Dios tiene algo preparado para mi vida y como dijo JOB: “De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.” La experiencia en misiones no se compara a la información que pudiera tener a través de revistas, televisión o la Web. Vivirla es lo que está marcando mi vida y esto que vivía está cambiando mi futuro. Dios bendiga y prospere sus vidas en gran manera.

Mehir Morga Diaz

Dto. Sur Fronterizo, México

“Adelante, Demuestren Mi Amor”

Por Claudia Cruz Martínez (de Oaxaca, México), misionera voluntaria en Jóvenes en Misión

Después de dos meses en Jóvenes en Misión, quiero contarles la siguiente historia: Dudaba de lo que Dios podría hacer con una persona como yo, con debilidades, sin experiencia transcultural, sin saber otro idioma, teniendo tantos defectos, siendo simple barro. Pero el poder de Dios se manifiesta cuando él trabaja en el barro y lo moldea y da brillo. Y cuando eso pasa, otras personas perciben la gracia de las manos del alfarero y Él es exaltado por lo que hizo con el barro.

Cuando me he sentido fatigada después de caminar tanto, sigo adelante. Mi corazón anhela llegar a más hogares para compartir el evangelio del amor de Dios. Cuando las horas transcurren y no hemos terminado de pintar, y nuestro cuerpo está cansado, Dios renueva esas fuerzas porque damos testimonio de su amor. Cuando después de jugar, brincar, cantar y nos sentimos agotados, y niños esperan que sigamos compartiendo tiempo con ellos, es Dios quien nos dice, “Adelante, demuestren mi amor.”

Por tanto, aunque nuestro cuerpo exterior se va desgastando, no obstante el interior se renueva de día en día (2 Cor. 4:16-18). Estos pequeños desafíos y barreras de lenguaje no importan, porque un mismo sentir y un mismo corazón nos unen. El amor de Dios produce excelencia en el trabajo y que el nombre de Dios sea exaltado.

Y no mirando aquellos momentos en los cuales las cosas no se dieron de la forma que hubiésemos querido, debemos pensar que aun hay corazones impactados y vidas que están siendo transformadas por el Espíritu Santo.

He aprendido a confiar en Dios. Mi corazón late más fuerte por su amor y me apasiona poder compartir con otros el mensaje de salvación.

 

Bendiciones, agradezco de sus oraciones.

 

2ª. Corintios 4:7-18.

Claudia Cruz Martínez

Dto. Oaxaca, México

Un Dilema Mucho Mayor

Por Juan Manuel Molina (de Chiapas, México), misionero voluntario en Jóvenes en Misión

En las semanas pasadas he descubierto muchas cosas en mi vida. Cosas de las que yo ni siquiera sabía que era capaz de hacer. Sentimientos que no sabía mi corazón podría sentir y planes que nunca me imaginé estar ni siquiera considerando para mi futuro. Definitivamente siento que Dios le ha dado completamente la vuelta a mi vida.

No es que antes de venir a este proyecto mi vida estaba en caminos incorrectos; yo estaba en la Iglesia, participaba siempre, activo como el clásico líder. Pero estas semanas han sido de mucho reto para mi vida. Dios ha reacomodado mis prioridades en el ministerio. También ha reenfocado mis sueños. Y principalmente en este aspecto Dios ha estado tratando conmigo y sus planes para mí a futuro.

Dios me ha enseñado de una manera un poco dura que muchas veces auque tengamos sueños buenos para nuestra vida en él o aun sueños en cierto ministerio o para el bien de la Iglesia, no siempre son los sueños que Dios tiene para nosotros. Que un sueño tenga una buena intención y aun una base bíblica no significa que es lo que Dios sueña para nuestras vidas.

Al principio escuche de otros miembros de grupo de Jóvenes en Misión que venían para explorar y aclarar dudas acerca de su ministerio y su futuro y aun yo pensé que al venir a esta “experiencia” Dios aclararía muchas dudas que tenía con respecto a mi propio ministerio. Y de cierta manera lo ha hecho. Pero para ser honesto en relación a mi futuro ahora me encuentro en un dilema mucho mayor.

Estar en este proyecto me ha traído a un lugar en el que ya no puedo argumentar nada ante el Señor. Al igual que con Moisés, Dios poco a poco en casi 8 semanas ha ido quitando cada uno de mis argumentos y razonamientos del por que de sus planes. Y en ocasiones cuando siento que no voy a poder con las tareas que él me ha encomendado él siempre me recuerda que su gracia es suficiente y que sólo por esa razón estamos aquí.

Jóvenes en Misión 2008

Hemos terminado nuestro tiempo con los Jóvenes en Misión para este junio y julio. Quiero decirles gracias porque han hecho un trabajo impresionante. Muchas personas han conocido al Señor por medio de su ministerio y tres países diferentes han recibido el fruto de sus labores. Las siguientes entradas son de ellos y espero que les bendigan a ustedes, los lectores. Dios ha estado moldeándolos a los cinco y esta semana ustedes leerán algunos de sus testimonios. Que el Señor bendiga a Maddai, Mehir, Juan Manuel, Esther, y Claudia y que los guíe en sus próximos pasos mientras que cumplan Su misión. Gracias otra vez.

Scott

EJUMAC Agradecimiento

Ya he llegado a Tegucigalpa, Honduras después de un largo viaje de San José después de EJUMAC.  He tenido tiempo para reflexionar y quiero decir gracias a Benjamin y Marlen Soria y a Elimelec y Crhis Juantá, los coordinadores principales de este gran evento.  Me sorprende a veces después de eventos gigantes escuchar las quejas de personas, usualmente que no sepan lo que significa manejar un animal espeluznante como esto.  Yo tengo una idea de los detalles y los dolores de cabeza y aunque siempre podemos mejorar cosas, quiero darles a estos cuatro líderes claves mil cumplidos y mil gracias.  Dios les usó, hermanos, y muchos jóvenes están saliendo diferentes en parte por el esfuerzo de ustedes.  Es un gusto ministrar con ustedes en esta región.

Scott

Casas Artesonadas y Una Casa Desierta

1:27am  San José, Costa Rica (EJUMAC)

Acabamos de terminar nuestro culto de clausura y la prédica fue buenísima.  Dr. Jorge Julca predicó sobre Hageo 1 y desafió a los jóvenes que se dedicaran a edificar la obra del Señor.  El pueblo de Dios en Hageo 1 está experimentando la comodidad del materialismo y ofrece excusas por su falta de atención puesta en la casa del Señor.

Muchas veces somos así.  La educación, el trabajo, el dinero, una relación de noviazgo, aun nuestra familia pueden servir como nuestras excusas por no meternos 100% en la obra del Señor.  “No ha llegado aún el tiempo,” decimos, “el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada” (v.2).  A la vez estamos descuidando la obra del Señor y su llamado en nuestras vidas.  Invertimos todas nuestras fuerzas y tiempo en correr de un lado a otro en la vida, y negamos la voz y la obra de Él.  “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto” (v.6).

¿Cuál debe ser nuestra respuesta? Meditemos sobre nuestros caminos (vv.5, 7).  Temamos a Jehová (v.12).  Dejemos que Jehová despierte nuestros espíritus y vengamos y trabajemos en la obra del Señor (v.14).  Mirando las docenas de jóvenes entregándose a Dios en el altar esta noche yo puedo confirmar que hay siervos que entendieron y atendieron la voz del Señor por Hageo; son jóvenes que están dispuestos a darle todo para que su obra sea la fuente de su vivir en los próximos años.  ¡Gloria a Dios por eso!

“¡Alzad los Ojos y Mirad!”

12:49am San José, Costa Rica (EJUMAC)

Hoy fue el día de servicio en las comunidades alrededor del seminario acá en Guadalupe, San José, Costa Rica. Los 450 jóvenes salimos para recoger basura, sembrar árboles, y evangelizar esta mañana y Dios nos usó. La verdad es que no fue algo tan agotador y ni llevó mucho tiempo. Pero algo importantísimo surgió de la actividad.

Esta fue la primera vez en muchos años y quizás en la historia que la Iglesia del Nazareno acá en Guadalupe había trabajado junto con la alcaldía y la municipalidad para llevar a cabo algo significativo en los vecindarios. No me refiero a hacer algo PARA la comunidad, nosotros dando y ellos recibiendo. Quiero resaltar que fue la primera vez que trabajamos juntos. Y aunque algunos de los jóvenes antes hemos invertido muchos más recursos, energía, y tiempo en realizar proyectos más grandes, al hablar con los encargados de la municipalidad, me di cuenta de que estaban super-felices. Habían querido ayudar a la comunidad por mucho tiempo pero no tenían la mano de obra para lograr todo lo que en pocas horas se hizo hoy. Agradecieron a Leila, la Pastora encargada, y a todos nosotros y aun dijeron que querían seguir fomentando una buena relación entre la Iglesia y el municipio.

¿Qué nos dice esto sobre nuestros ministerios?

Muchas veces ofrecemos a la comunidad lo que nosotros pensamos que ellos necesitan, SIN hablar directamente con ellos. Cuando suplimos una necesidad real en la vida de la gente, ellos van a responder.

Además a veces pensamos que la gente inconversa y/o las autoridades siempre nos van a oponer, rechazar, o menospreciar. Sin embargo, Jesús dice, “Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega” (Lucas 4:35). Algunos van a reaccionarse con enojo, apatía, o burlas cuando les compartimos las buenas nuevas. Pero no todos–ni la mayoría. Al contrario a veces ellos se van a unir a nosotros porque les encanta la actitud y el amor con lo cual servimos.

Tal vez la mujer samaritana fue un desperdicio o una amenaza de una cultura rival a los discípulos, pero en los ojos de Jesús ella representaba los campos blancos. Y fue ella que terminó siendo la mejor evangelista que la comunidad había visto; fue ella quién colaboró con Jesús en la cosecha…

Mil Cumplidos Para Mi Esposa

12:02am   San José, Costa Rica [EJUMAC 2008]

Hoy fue un día lleno de mucha bendición.  Participamos en dos jornadas de talleres, había un concierto, otra prédica impactante y ahora mismo, mientras que estoy escribiendo estas palabras escucho las porras de los aficionados de sus equipos de Esgrima Bíblica.  Tengo que admitir que estoy cansado y a veces me pregunto porque las personas acá todavía me llaman “jóven” :).

Mi esposa, Emily, dio el taller en la tarde con el título, “¿Estará Llamándome Dios a Otra Cultura?”  Quiero decirles que aun siendo mejores amigos y un matrimonio por ocho años, y aun sabiendo yo todo lo que ella iba a decir, me quedé impactado.

Dios habló por medio de ella.  Ella reconoció en el taller que no podía proveer una respuesta sencilla a la pregunta titular del taller.  No es nuestra responsabilidad decidir si alguien tiene un llamado trans-cultural o no; sólo Dios puede encargarse de eso.  Muchas personas vinieron esperando un rayo del cielo y quizás salieron desesperanzadas por no haber escuchado el definitivo “SÍ” o “NO”.  A la vez varias personas se acercaron a nosotros después del taller pidiendo oración.  Aunque no pudimos ofrecer una respuesta concreta a la pregunta, Emily y yo podemos decir sin duda que Dios está llamando a y obrando en los jóvenes de México y América Central.  ¡Doy gracias a Dios por permitirnos pastorear en muchos sentidos a estos jóvenes en los cuales Él está cultivando su llamado precioso!

Y otra vez gracias a Emily, a quién Dios usó en maneras poderosas esta tarde.  Es mi gusto ser tu co-ministro, mi amor.

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