Archivos diarios: 26 agosto 2008

¿Puedo Perder la Salvación? (Parte 2)

¿Puedo perder la salvación? (Parte 2)

¿Debemos preocuparnos si rompemos nuestra relación con Dios?

Por: Dr. Frank Moore, Profesor de Teología en Olivet Nazarene University (Bourbonnais, Illinois)

La Biblia advierte contra desviarse inconscientemente o conscientemente rechazar a Cristo. Advertencias, como la de Hebreos 2:1, nos recuerdan de esa posibilidad. ¿Cómo nos desviamos? De la misma manera que los esposos o que los padres son negligentes y descuidan sus relaciones y se separan, de la misma manera los cristianos pueden cambiar sus prioridades y no colocar a Dios en el primer lugar en cada aspecto de sus vidas. El daño es sutil, pero real.

Hebreos habla de rechazar a Cristo conscientemente en 6:4-6 y 10:26-27. Algunas personas han interpretado estos pasajes como que quieren decir que un cristiano no puede ser perdonado de sus pecados luego de aceptar a Cristo. Si esta interpretación es verdad, entonces tenemos solo una oportunidad de arrepentirnos en esta vida.

El balance de las Escrituras no apoya esta interpretación, creo que estos pasajes quieren decir que tales pecados no podrán ser perdonados mientras la persona se mantenga en una actitud o mentalidad de rechazo al Señor.

La Biblia ofrece ejemplos de gente que confió en Dios para su salvación, que lo adoraron, hicieron su voluntad, y más tarde en sus vidas lo rechazaron. Dios bendijo a Saúl sin reparos, fue el primer rey de Israel. Al final, Dios lo rechazó como rey porque le dio las espaldas al Señor y lo desobedeció (1 Samuel 15:11).

Jesús invitó a Judas a servir en una posición de honor como uno de sus 12 apóstoles. Probablemente Jesús lo escogió en base a su talento, sus habilidades y potencial. Aún así, al final, Judas rechazó a Jesús.

Creemos que la referencia de Pablo sobre Himeneo y Alejandro en 1 Timoteo 1:19-20 sugiere que eran cristianos que rechazaron a Jesús. Sus blasfemias hicieron naufragar su fe. Saúl, Judas, Himeneo y Alejandro, todos ejemplifican a gente que siguieron a Dios pero que luego renunciaron a su compromiso con Él.

Continuamos mañana con la última parte…

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