Archivos diarios: 23 febrero 2009

¿Cuál es Nuestro Temor (u Orgullo)?

En un viaje reciente tuve el privilegio de conocer a un joven de 18 años que se llama Ezequiel.  Él es nicaragüense y es católico.  Cuando él escuchó que yo soy misionero, se emocionó y comenzó a hacer muchas preguntas sobre mis opiniones con respeto a algunos pasajes de la Biblia, mi relación con Cristo, etc.  Yo compartí mucho y también empecé a dialogar con él sobre su perspectiva y trasfondo religioso.  Tengo que admitir que yo le quería presentar el evangelio, pero en el transcurso de la conversación, sentí en el corazón que él ya era salvo.

¡Claro, yo no puedo determinar si alguien sea salvo o no!  ¡Este es el trabajo del único Juez que existe!  Pero Ezequiel estaba expresando su relación con Cristo en una forma viva y dinámica.  Dijo que valoraba la Iglesia (Católica) de su niñez y juventud, aunque no estaba de acuerdo con varias cosas.  Me admitió que no oraba a los Santos y que confiaba 100% en el perdón de pecados que había recibido de Jesús.  ¡Hay muchos evangélicos que no podrían expresar su Cristianismo así!

Todo esto me hace pensar en una encuesta informal que he estado haciendo por los últimos 4 años.  Es bastante básico y breve: sólo pregunto a algunos nazarenos, “¿Puede algún católico entrar el cielo?” Las respuestas han sido asombrosas.  90% de los nazarenos dicen que no, nunca, jamás.  Muchos empiezan a aclarar que un católico que cree y se porta 100% como católico no puede, pero un creyente católico nominal quizás sí (o vice versa, según otros).  Después de hacerle la pregunta a un líder nazareno de Sudamérica, respondió, “Pues, quizás por la gracia de Dios sí, pero no creo…”

¿Acaso podemos nosotros salvarnos sin la gracia de Dios?

Entiendo que hay una historia de conflicto y persecución entre la Iglesia Católica y la Iglesia Evangélica en nuestros países latinoamericanos.  Pero siempre me quedo confundido cuando permitimos que esto nos influencie a tal medida que no mencionamos el Cuaresma, María, o aun la Cruz de Calvario (he estado en algunas iglesias donde dicen que no predican sobre la Cruz porque sería convertirnos en católicos).

El punto es: hay algunas personas como Ezequiel que son católicos y sí tienen una relación viva y eficaz con el Señor.  Van a estar en el cielo y vamos a celebrar y alabar por la eternidad como hermanos.  Y del otro lado, admitamos que lastimosamente hay muchos evangélicos que no van a estar en el cielo.  Son miembros de alguna iglesia, pero sus hechos dicen que no son cristianos.  Por esto, algunos han sugerido que evangelicemos a la Iglesia…

Además en este momento tan significativo de Cuaresma, reconozcamos que hay algo profundo que este tiempo especial nos puede decir como cristianos.  Hablaremos más de esto durante las próximas semanas, porque un líder misional tiene que reconocer los buenos aspectos que otras religiones y tradiciones nos pueden aportar.  Nuestro deber en este caso es apreciar y aprender en lugar de siempre juzgar e imponer.

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