¿Por Quién Murió Cristo?

Yeri Nieto

“Hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente” Lucas 15.10

DESDE LA PLATAFORMA el predicador preguntó: “¿Por quién murió Cristo?” Y los hermanos de la congregación respondieron: “¡Por todos!” Yo no respondí; estaba sumido en mi banca por la vergüenza que me daba regresar a un templo después de muchos años de vagar perdido en el mundo.

Pero esa noche el predicador me miró como si fuésemos viejos conocidos, y de paso corrigió a la congregación. Volvió a preguntar: “¿Por quién murió Cristo?” Y los hermanos volvieron a gritar a una sola voz: “¡Por todos!” Entonces hizo una pausa y dijo: “Responde solamente por tu vida: Cristo murió por ti”.

En el reino de Dios una persona es la diferencia; uno es quien marca la labor redentora del Señor Jesucristo. En el Evangelio de Lucas, capítulo 15, se nos narra acerca de noventa y nueve ovejas que están en el redil, pero una no se encuentra con todas; una se ha ido, se perdió, pero el pastor va tras ella hasta encontrarla. Luego se nos narra acerca de nueve dracmas que una mujer tiene en su poder, pero una dracma se le ha perdido; una se le cayó de las manos y acaso habita en la oscuridad de los muebles, pero la mujer va tras ella hasta encontrarla. ¡A Jesucristo le importa una oveja extraviada y una dracma oculta en la oscuridad!

Yo era esa oveja. Yo era esa dracma. No importaban los cientos de personas congregados en ese templo, el Señor estaba hablándome a mí. Y el predicador era su portavoz: “Responde solamente por tu vida: Cristo murió por ti”.

El pasaje de Lucas 15 concluye con una de las parábolas más conocidas: El hijo pródigo. Ahora no se trata de una oveja ni de una dracma; ahora se trata de ti. ¿Puedes asumir el sacrificio de la Cruz de manera personal? ¡Hazlo! Él lo hizo por ti.

Oración: Dios, gracias por amarme, como si solamente yo necesitara de tu amor.

¿Por quién murió Cristo? ¿Por todos? Sí, pero más ¡por mí!

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 8 abril 2009 en Biblia, Vida Devocional y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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