Archivos diarios: 14 agosto 2009

Analizando Nuestro Concepto de Conversión

Cross & CrescentComo he compartido en las entradas anteriores, Emily y yo hemos tenido el privilegio de escuchar las historias de los tres jóvenes que participaron en el Proyecto Isaías.  Una cosa que me fascina del ministerio trans-cultural es la manera en la cual el mismo misionero cambia por medio de la experiencia.  Nuestro carácter, nuestra perspectiva del mundo, aun nuestra teología tiene que cambiarse cuando nos encontramos en otra realidad y Dios empieza a enseñarnos nuevas cosas por medio de nuevas personas y nuevas situaciones.

Por ejemplo, hablemos de nuestro concepto de la conversión.  En Latinoamérica nos importa mucho quién está dentro y quién está fuera.  Queremos saber exactamente cuando alguien se convierte y–casi literalmente en nuestras mentes–se tralada del infierno al cielo.  La línea que separa los dos destinos es importante y nos enfocamos bastante en este punto de “conversión.”

Así que no debe sorprender que además nos importan las estadísticas.  ¿Cuantás personas aceptaron en la Campaña evangelística? Si salimos con el Cubo Evangelístico y algunos tratados, la pregunta más urgente es: ¿Y cuántas personas se convirtieron? Nadie quiere evangelizar por mucho tiempo si no se ven resultados inmediatos.  Y resultados en este sentido implican números tangibles–personas que se han movido del infierno a la vida eterna en ese momento.

Hay algunos problemas con esta mentalidad.  Primero, ¿quién decide cuáles personas estarán en el cielo y cuáles no? Nos gozamos en nuestras estadísticas, pero ¿sabemos 100% si la persona que hizo la oración se arrepintió de corazón y va a vivir una vida diferente? Sólo Dios posee un reporte de estadísticas verdaderas.

prayerSegundo, ¿vamos a discipular a tales personas? ¿Por qué nos regocijamos tanto en la supuesta conversión de alguien y no nos dedicamos a su formación como nuevo bebé en Cristo? Quizás aun los wesleyanos y los nazarenos somos más Calvinistas de lo que queremos admitir…

Tercero, ponemos toda la prioridad en el instante de la conversión y no en el proceso.  En las próximas entradas vamos a reflexionarnos sobre Juan 4 y una “conversión” de un musulmán por medio del ministerio de los jóvenes en Proyecto Isaías.  Aunque nos gustaría poder indicar exactamente cuando tal hombre se movió de la muerte a la vida, es difícil señalar tal momento.  La cultura y el contexto árabe requieren que miremos la conversión por lentes diferentes…

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