Archivos Mensuales: agosto 2009

Produciendo Fruto en un Terreno Duro

MusulorandoHace pocos días tuve la oportunidad de conversar con los tres chicos que regresaron de Proyecto Isaías y el Medio Oriente.  ¡Quizás ellos pensaron que estaba interrogándoles porque hacía muchas preguntas sobre la cultura, la iglesia, y las estrategias utilizadas en el país donde sirvieron!  Pero me fascinaban sus testimonios y sus reflexiones.

Una de los diálogos que tuvimos tenía que ver con los resultados allá.  Algunos de los lectores de este blog van a recordar el lanzamiento de la visión hace cinco años en México y América Central.  Los Proyectos Isaías y Caleb se promovieron con metas muy animadoras y específicas: cada grupo de dos misioneros iba a plantar  dos células en dos años.  Entonces por supuesto la pregunta surge después de terminar tal período: ¿Se cumplieron las metas? ¿Fue un éxito este proyecto o no?

La respuesta es compleja.  En Latinoamérica las metas que se arman y los resultados que se esperan son muy buenos pero a la vez contextualizados para acá y no para toda cultura del mundo.  La realidad del Medio Oriente (y aun de España) no es nuestra realidad.  Aunque los chicos no regresaron a casa habiendo plantado oficialmente tres células, ¿cómo podemos proclamar que su tiempo allá no produjo fruto y resultados cuando docenas de personas se acercaron más y más a Dios? Algunos musulmanes aun se convirtieron, aunque en la próxima entrada hablaremos de lo que esto implica allá (por ejemplo, no significa escuchar Las Cuatro Leyes Espirituales, hacer una oración, y ya).  ¿Cómo podemos decir que todo fue en vano cuando los mismos misioneros de largo plazo allá dicen que Dios abrió puertas por medio de ellos tres que jamás se habían abierto en su ministerio en décadas allá?

Quizás debemos evaluar nuestras metas cuando estamos ministrando en un nuevo ambiente.  Tal vez debemos pensar bien en cómo definir y medir los resultados.  Por mi parte quisiera decir gracias a los tres jóvenes que sí llevaron fruto y sí vieron resultados, aunque a varios de sus compatriotas les va a costar entender la profundidad de lo que Dios hizo allá a través de ustedes.

¡A Trabajar!

P6203345_SIEGA_N_3“Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo” (Juan 5:17).

Este mes estoy leyendo el evangelio de Juan en mi tiempo personal con Dios.  Varias cosas me han llamado la atención, incluyendo el énfasis que ese discípulo pone en el carácter de Jesús como trabajador impulsado por la misión de su Padre.  Nunca vemos que Jesús tiene prisa, pero a la vez él nunca pierde tiempo; siempre trabaja arduamente para que todos conozcan a él y sean transformados.

“Nunca había visto a muchachas tan trabajadoras como ellas.” –Kris Ryan, esposa del Superintendente del Distrito en España, refiriéndose a las misioneras de Proyecto Caleb que ministraron allí por dos años

Yo tenía tanta alegría al escuchar esas palabras y otras parecidas de los líderes de España y el Medio Oriente cuando evaluaron el tiempo con los siete misioneros de nuestra región durante los dos años de Proyectos Isaías y Caleb.  Dijeron que los siete eran creativos, se encarnaron 100% en la cultura, etc.  Pero resaltaron el hecho de que trabajaban siempre al máximo y aprovechaban cada momento.  Por eso llevaron fruto en aquellos países que permanecerá por la eternidad.  Bien hecho, jóvenes.

“Dum loquimur fugerit invida aetas: carpe diem quam minimum credula postero. (Aún mientras hablamos, tiempo precioso se nos está escapando.  Agarra el momento, confiando poco en el futuro.)” –Quintus Horatius Flaccus

Me cuesta entender a los obreros cristianos que (según mi punto de vista) les interesa más estar cómodos o planificar sus tiempos de “relax” que salir, correr, ministrar, y dar todo a la misión y a Dios.  ¡El tiempo es poco!  ¡No perdamos la pasión que poseíamos al principio! Dios quiere utilizarnos para transformar el mundo.  ¡Descansemos en él, pero a la vez trabajemos con todo para que el mundo le conozca!

“Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar” (Juan 9:4).

Una Bienvenida Merecida: Proyectos Isaías y Caleb

San Pedro de Poás, Costa Rica (25 de Julio, 2009): Un Misionero de Proyecto Isaías ora con un jóven en el culto misionera

San Pedro de Poás, Costa Rica (25 de Julio, 2009): Un Misionero de Proyecto Isaías ora con un jóven en el culto misionero

Voluntarios del Proyecto Isaías y Caleb Regresan a Región MAC después de Impactar Eurasia por Cristo

Parte II

El 24 de julio de 2009, los siete misioneros voluntarios de México y América Central regresaron a su región con una entusiasta bienvenida.  Nazarenos los recibieron en el aeropuerto de San José, Costa Rica, con cámaras y una pancarta firmada por misioneros, líderes de la región y familiares. El grupo pasó la siguiente semana en cuestionarios y evaluaciones en las oficinas de la Región y en el Seminario Nazareno de las Américas (SENDAS) en San José. Mientras se adaptaban al nuevo horario, nos contaban historias de cómo Dios hizo en ellos y a través de ellos tocar a España y el Medio Oriente por Cristo. Compartieron en tres zonas de Costa Rica donde cientos de personas vinieron a escuchar sus testimonios y ofrendar para el soporte del curso de  su ministerio.

Ellos evaluaron su tiempo de entrenamiento y sus experiencias en el ministerio, con miras de mejorar en el futuro en el despliegue de los siguientes misioneros de la región. Recibieron entrenamiento en cuanto a reintegración al choque cultural y para el tiempo de acoplamiento en su hogar durante los siguientes meses.

Finalmente el 31 de julio de 2009 los siete jóvenes regresaron a sus países y a sus familias para continuar preparándose en el ministerio intercultural. Los siete estarán sirviendo en varios ministerios: unos como pastores, otros como plantadores de iglesias y todavía otros como misioneros contratados de MAC. Uno de ellos regresará a Eurasia a trabajar dos años más en el campo donde se inició su ministerio.

En nombre de las iglesias locales y distritos que con sacrificio invirtieron sus ofrendas y oraciones con el fin de sostener a estos siete misioneros, quisiéramos decir que ha sido un privilegio para la Región MAC enviarlos y será un honor colaborar con sus ministerios, aquí y en el extranjero. Gracias por invertir en la vida de miles que han sido tocados por Cristo a través de ustedes. Gracias por permitir a México y América Central verdaderamente aprender a mandar nuestros propios misioneros al mundo.

Hermanos nazarenos imponen manos sobre los Misioneros de Proyectos Isaías y Caleb en el culto misionero al regresar del campo

Hermanos nazarenos imponen manos sobre los misioneros de Proyectos Isaías y Caleb en el culto misionero al regresar del campo

Una Cosecha Grande de Proyectos Isaías y Caleb

Voluntarios del Proyecto Isaías y Caleb Regresan a Región MAC después de Impactar Eurasia por Cristo

Parte I

La visión nació en el corazón de tres regiones hace seis años. ¿Cómo pudo Latinoamérica (Regiones SAM y MAC) proporcionar un ministerio intercultural, la salida de algunos jóvenes sintiendo el llamado a las misiones? ¿Cómo podría Eurasia utilizar estos jóvenes talentosos y apasionados catalíticamente para transformar parte de su región?  Proyectos Isaías y Caleb fueron las respuestas.

Después que la invitación fue presentada, se llevó a cabo un proceso arduo de selección. Siete misioneros de MAC fueron seleccionados:

Proyecto Caleb:

Los 4 Misioneros Voluntarios de la Región MAC que servían en Proyecto Caleb

Los 4 Misioneros Voluntarios de la Región MAC que servían en Proyecto Caleb

  • Jorge David del Ángel de Monterrey, México (Distrito Noreste)
  • Irene Quiñónez Soto de Tijuana, México (Distrito Noroccidental)
  • María Eugenia Rodríguez de Monterrey, México (Distrito Noreste)
  • Vanessa Cruz Blandino de Managua, Nicaragua (Distrito Central)

Proyecto Isaías:

  • D. Campos de San Salvador, El Salvador (Distrito Central)
  • E. Rasgado de Mesquite, México (Distrito Oaxaca)
  • J. B. Cruz de Puerto Barrios, Guatemala (Distrito Atlántico)

Estos jóvenes se lanzaron a un año de entrenamiento para sus asignaciones y en julio de 2007 ellos fueron enviados (con seis misioneros de SAM) a ministrar en Eurasia. La meta de Proyecto Caleb fue impactar España, Portugal e Italia por medio de relaciones evangelísticas e iniciar Centros Familiares Cristianos (el término “célula” es evitado severamente en ese contexto por varias razones culturales) en esos países. Proyecto Isaías fue encaminado a impactar Medio Oriente a través de relaciones evangelísticas, especialmente entre musulmanes. Los resultados han sido sorprendentes.

Mark Ryan, superintendente del Distrito en España, comentó que, hace dos años había seis iglesias del Nazareno en toda España, ahora hay 10 iglesias organizadas y/o misiones-tipo iglesias. El distrito recibió nuevos miembros este año pasado más que nunca antes habían recibido en la historia de la Iglesia de Nazareno en España. Los misioneros y líderes de la iglesia en el país de Medio Oriente, donde tres voluntarios de MAC fueron a ministrar, dijeron que ellos están contentos con el trabajo de los misioneros y que puertas han sido abiertas en áreas que jamás podrían haber sido abiertas sin su participación.

En estas dos semanas estaré escribiendo mucho sobre estos jóvenes y lo que hemos aprendido de ellos y por estos proyectos.  Gracias por sus oraciones–han sido eficaces y poderosos durante el ministerio de los siete misioneros.

Una reunión de uno de los recién empezados Centros de Familias Cristianas (CFC) en España

Una reunión de uno de los recién formados Centros Familiares Cristianas (CFC) en España

Espejito en la Pared…

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“Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían: Saúl hirió a sus miles, Y David a sus diez miles.  Y se enojó Saúl en gran manera” (1 Samuel 18:7-8).

“Y nosotros seremos también como todas las naciones…” (1 Samuel 8:20).

“El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano” (Lucas 18:11).

Hace dos semanas escribí acá una entrada que se llamaba “¿Cómo Medimos la Iglesia?” He estado pensado mucho en esto y hoy Emily y yo leímos un devocional usando los tres versículos de arriba para demostrar que no debemos enfocarnos en lo que otros hacen o tienen.Vaca Soñando: Grama Más Verde Claro, reconocemos eso pero si estás como yo, caes a menudo en el tropiezo (¿y a veces el pecado?) de compararte con alguien diferente que está ministrando “mejor” con “más” alcance.

¿El dicho parece cierto a veces, no? “La grama es más verde del otro lado de la cerca.”  Pero, aunque podemos aprender de otros y podemos aun emularles, debemos medirnos en la luz de Dios y su Palabra.  Cristo debe ser nuestra regla.  ¿Somos como él? ¿Está nuestro ministerio guiando a otros a su semejanza?

“Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos.  ¿O no os conoceís a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros?” (2 Cor. 13:5).

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