Archivos diarios: 24 marzo 2010

Cambiando Liderazgo–De Moisés a Josué

*En las entradas de estos días estoy publicando extractos del Reporte de los Superintendentes Generales en la Junta General hace un mes en Lenexa, Kansas, EEUU.  Creo que es sumamente importante leer y recibir estas palabras para que nos ayuden en nuestras vidas y ministerios.  Si quieres todo el reporte en español, haz clic acá: Reporte JSG Febrero 2010.

Estamos en el proceso de entregar la batuta y la responsabilidad por la Iglesia del Nazareno a una nueva generación. Como ha notado el Dr. David McKenna, “Por la misma naturaleza del papel que juegan, líderes encarnados deben tener un plan de egreso.”

Es probable que muchos de los líderes espirituales que entren al escenario de liderazgo en la iglesia sean los primeros cristianos en sus hogares, y la mayoría serán nazarenos de primera generación. Menos y menos de nuestros líderes serán nazarenos con raíces históricas profundas en la iglesia y de familias nazarenas multigeneracionales.

El lado práctico del hacer discípulos semejantes a Cristo en las naciones requiere que cada uno de nosotros sea específico e intencional.

  • ¿Qué está haciendo usted cada día para evidenciar una vida de piedad y de transparencia?
  • ¿Cómo está usted formando a las personas dentro de su círculo de influencia?
  • ¿Cuáles experiencias está proveyendo usted, que hagan posible que otros se desarrollen como líderes cristianos?

¿Qué información deben tener los líderes espirituales al hacer la transición de Moisés a Josué? El Dr. Roger Haskins, tocando el tema del desarrollo de líderes, hizo hincapié en la necesidad de hacer las siguientes preguntas:

  • ¿Quiénes son los líderes que están emergiendo?
  • ¿En qué punto de su jornada espiritual se encuentran estos?
  • ¿Qué es lo que ellos necesitan de nosotros?
  • ¿Cómo los prepararemos?
  • ¿Cuándo sabremos que están listos para servir como líderes?
  • ¿Comprenden ellos el “por qué” de misión?

Esta última pregunta puede ser la más importante.

La Iglesia del Nazareno no debe llegar a ser como Josué, quien no aprendió las lecciones enseñadas por Moisés. Cuando murió Josué no había líder preparado que le fuera sucesor.

“En esos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que le parecía ante sus propios ojos” (Jueces 21:25, NBH).

La Iglesia del Nazareno ha sido bendecida con fuerte liderazgo durante sus primeros cien años. Entrando ahora a nuestro segundo siglo, uno de los desafíos más importantes que enfrentamos es el desafío del desarrollo de líderes espirituales.

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