Archivos diarios: 25 octubre 2010

Desarrollo Profesional y Denominacional del Misionero

En este mes hemos estado tocando el tema: “La Formación del Misionero Nazareno”.  Si cualquier cristiano posee la inquietud sobre llegar a ser misionero, deberá trabajar para desarrollarse en cinco aspectos principales.  Hoy seguimos con el tercer y cuarto. Recuerda también que son características de todo cristiano, pues debemos ser buenos ministros calificados y aprobados por nuestro Padre:

C) Profesional

Para la persona que es llamada al servicio misionero, se le recomienda que cuente con una educación afine al trabajo que ha sido asignado. Esto con la finalidad de tener diversas y mejores herramientas para el servicio.

El misionero que está en el campo no comienza a desarrollar ni poner a trabajar sus dones cuando ha sido enviado.  En la iglesia local comienza todo y de esta forma contará con la experiencia necesaria para empezar a trabajar.

Mientras el misionero desarrolla su servicio, va descubriendo que necesita reforzar áreas de su vida y desde luego, aprender más sobre el ministerio.  Para esto no es tan necesario asistir a seminarios o talleres; en ocasiones es bueno aprender a enseñar e instruirse uno mismo.

D) Denominacional

El misionero debe ser leal a la denominación que lo envía.  Estar comprometido con ella demostrará su ética y buena moral. La Iglesia del Nazareno cuenta con programas especiales para los misioneros, con el propósito de que estén de lleno en el servicio.  La iglesia espera que el misionero esté de acuerdo con la doctrina de la denominación, al mismo tiempo que la viva y la enseñe a sus discípulos.  Es menester que respete lo estipulado en el Manual, porque como iglesia internacional la denominación ha expuesto y elaborado puntos que nos unen en medio de la diversidad.

Reconociendo que toda autoridad es puesta por Dios, se espera que cada misionero haga todo lo posible por trabajar en armonía con sus líderes, manteniendo abiertos los canales de comunicación cuando surja alguna incomprensión.

Un misionero es enviado y respaldado por la región que pertenece.  Desde ese momento, el misionero comienza a servir y trabajar en equipo, nunca solo ni alejado de las personas.  Ese es parte de las condiciones en las que debe laborar, esforzarse y poner de su parte para una buena comunicación y por consecuencia una buena relación entre ambos.

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