Archivos diarios: 19 abril 2012

El Respaldo Divino

Moses the prophet, Russian icon from first qua...

Moísés, el Profeta, Ícono Ruso del Siglo 18. (Photo credit: Wikipedia)

EL RESPALDO DIVINO

por Dra. Erika Ríos Hasenauer

Nada es tan importante en el ministerio como saber que contamos con el respaldo divino en nuestra tarea.

“No te has escogido a ti mismo, yo te he escogido y te he llamado para que vayas y des fruto, fruto en abundancia” (Juan 16:15).

La Presencia de Dios es lo que mantuvo a Moisés firme, convencido que todas las ideas visionarias que tenía por más locas que sonaran, no eran suyas, sino de Dios.  Fue esa Presencia lo que le mantuvo firme todos esos años de desierto, y lo que le animó a pararse en frente de multitudes aunque carecía del don natural de hablar.  Fue lo que le permitió dirigir a un numeroso pueblo; lo que le animó a continuar pese a la desobediencia de este. Fue esa presencia de Dios continua lo que le hizo acostumbrarse a sentir muy cerca a Dios; lo que le motivó a conocer tan íntimamente a Su Padre que se atrevió a pedirle lo que jamás nadie se había atrevido: dejar ver su rostro.

Moisés era el único que podía pararse en el lugar santo para escuchar a Dios.  Ni siquiera Aaron podía hacerlo, quien fue también llamado.

¿Te estás preguntando por qué?

¿Quién era este Moisés?

No fue ninguna persona especial, extraordinaria, ni con muchos dones y talentos.  No fue el hecho de haber nacido en un palacio, su experiencia, o sus credenciales.  Moisés llegó a ser quien fue por su cercanía con Su Padre, a quien amaba profundamente.  Dios desarrolló en él lo que Él tenía planeado.  Fue la obediencia, humildad y fe de Moisés lo que dejó huella en futuras generaciones. 

Muchas personas son llamadas, pero pocas las escogidas.

¿Quiénes son los escogidos? Depende de Dios, pero lo que sí es cierto es que Él otorga tareas grandes y especiales a los de corazón contrito y humillado, a los radicales y no conformistas.  A aquellos que suenen a locos a los ojos del mundo y posiblemente de muchos líderes de iglesias, por las ideas revolucionarias que tienen.  Aquellos que estén dispuestos a darlo todo.

Moisés perdió aparentemente todo (humanamente), ¡pero en realidad todo lo ganó!  No solo popularidad, un pueblo que le amaba y respetaba, una esposa y familia, fama, bienes.  Lo más precioso fue el inconfundible respaldo divino.

Hermano y amigo, en esta jornada de servicio que hemos escogido tú y yo, hay un solo elemento realmente indispensable para que obtengamos la victoria y seamos efectivos.  Así es – el respaldo de Dios.

Si Dios no está con nosotros, en vano será todo lo que hagamos.

Si Él no te ha llamado a hacer algo, no lo hagas. Sería garantía al fracaso, desánimo y estorbo para otros, los que sí han sido llamados.  Si Él no dirige tu empresa, tarea, ministerio, proyecto, DETENTE.  Tal vez es tiempo de buscarle a solas.  No pretendas que Él ponga su divino sello en un proyecto que ha sido exclusivamente inspiración tuya, por más bueno que parezca.  Se humilde.

Si Él parece distante, escudriña tu corazón.  Tal vez Dios quiere decirte algo, quizás no sea tiempo, quizás no sea la dirección adecuada.

Recuerda, lo que dejó huella en la descendencia de Moisés fue su obediencia, humildad y fe en el Dios que le había llamado.

¡Ten ánimo! Atrévete a dejar huella en tus futuras generaciones.

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