Archivos diarios: 5 noviembre 2012

Tiempo para Tabita

Tiempo para Tabita

Publicado en Engage Magazine el 31 de octubre de 2012 y escrito por Othniel Mweniyamba con Amy Crofford.

Imagínese que se desata un conflicto armado en un área cercana a usted. Al principio, unas pocas personas huyen hacia su comunidad pidiendo ayuda. Pronto, son cientos y miles quienes comienzan a llegar. 

Esta escena no es imaginaria para el Distrito de Kivu del Sur de la Iglesia del Nazareno (República Democrática del Congo). Su distrito vecino, Kivu del Norte, está pasando por un momento de gran agitación social.  Este foro no es una plataforma para discutir política o los detalles del conflicto regional, pero sí lo es para relatar la respuesta de nuestros hermanos y hermanas Congoleses a una crisis humaniatria en medio de ellos.
La Crisis
Un individuo que huye de las áreas de conflicto a causa de trauma, estrés y miedo se vuelve una persona desplazada internamente (PDI). El término “refugiado” normalmente se utiliza para referirse a alguien que ha dejado su país, pero a veces estas personas también son llamadas PDI.
 
Cuando las PDI huyen, ellas dejan sus hogares con lo que pueden transportar a cuestas o en carretillas improvisadas. Los niños cargan a otros niños más pequeños. Los adultos cargan artículos más grandes y pesados. Imagínese tomar esas decisiones mientras que oye disparos, alaridos o gritos en la cercanía. “Pasamos la noche bajo las hermosas estrellas (sin refugio). Estamos carenciados en todo sentido; moriremos de hambre y sufrimos mucho,” dijo una de las PDI. Otros encuentran lugar para dormir bajo techo. Ocupan edificios públicos, incluso iglesias y escuelas o se albergan con familias anfitrionas.
 
Los niños no tienen esperanzas de estudiar dado que las escuelas de la comunidad anfitriona están desbordadas y ni siquiera tienen dinero para pagar las tarifas escolares. Los niños no saben cuándo podrán volver a sus hogares o escuelas. El futuro se ve oscuro.
 
Las PDI viven en peligro. A pesar de que han reportado varios incidentes violentos, muchos no hacen reportes ya que se enfrentan con un limitado acceso a las autoridades, miedo a represalias y la vergüenza sufrida por los sobrevivientes de violencia sexual o relacionada a género. También se enfrentan con el reclutamiento forzado (incluso de niños) en grupos armados, el asesinato sistemático de jefes de las villas y autoridades locales, pillaje y extorsión.
Tienen cuidado médico inadecuado y falta de saneamiento, comida y agua potable. Imagínese los problemas de infraestructura de una villa que se duplica en tamaño en un corto plazo sin recibir recursos adicionales.
El Distrito de Kivu del Sur
El flujo de PDI ha afectado espiritualmente a la Iglesia del Nazareno en Kivu del Sur.  Cuando el Pastor Othniel fue a visitar a las PDI por primera vez, no pudo creer que mujeres y niños comenzaran a salir, sin hombres. Cuando preguntó por qué corrían sin sus esposos, ellas le dijeron que un grupo armado estaba buscando hombres para enlistar. Los hombres tuvieron que escapar. Algunas mujeres han estado sin sus maridos por un par de semanas. Algunas han podido encontrar a sus esposos y otras aún no saben si ellos se encuentran vivos o muertos. 
 
Cuando el Superintendente de Distrito Deo Munyololo escuchó esta información, ordenó a todas las Iglesias del Nazareno a dar para sus hermanos y hermanas que sufrían en el campamento. Una ofrenda de ropas, platos, zapatos, comida y más fue recolectada para distribuir entre los necesitados. 
 
El Distrito de Kivu del Sur oró por sus hermanos y hermanas que se encontraban viviendo en el campamento y los visitaron. Cuando el Pastor Othniel visitó el campamento, casi lloró al ver el estado en que se encontraba la gente. El mensaje de la iglesia hacia ellos fue de que nos encontramos sufriendo juntos—la Iglesia del Nazareno nacional y la Iglesia Internacional—todos estamos orando por ustedes. No se encuentran solos; Jesús está con ustedes. Él mismo fue un refugiado como ustedes en Egipto.

El Centro Tabita (Hechos 9:36)

La Iglesia del Nazareno también está ayudando a las PDI a nivel de iglesia local.  El Centro Tabita, una asociación local registrada de la Iglesia del Nazareno en Himbi, nos da un ejemplo.

Dio la bienvenida a PDI al proveer algunas estadías en la iglesia y con familias anfitrionas. Comparten alimentos entre familias. 

Aunque la iglesia no podía darle a los niños un programa escolar completo, entrenaron a 30 huérfanos en lectura y escritura. Un trabajador humanitario que pasó por el área vio lo que estaban haciendo, tuvo piedad y compasión por ellos y prometió orar por ellos. Luego envió dinero para comprar kits escolares y mochilas para cada uno de ellos, para que pudieran completar el programa escolar en el centro.
 
La producción de jabón es la incentiva local de miembros que contribuyen con un poco de dinero. En forma combinada han recolectado $200. Esta idea surgió cuando la situación de las PDI en la provincia se volvió rutinaria.

Todos los días hay gente que huye de sus hogares. Cuando viven con familias anfitrionas se convierten en una carga para la familia que les da la bienvenida. El centro pensó en crear un trabajo para las PDI. Inicialmente se les daba jabón para vender. Luego de venderlo, le devolvían el dinero invertido al centro y utilizaban la ganancia para cubrir sus necesidades. 

Los empleados del centro entrenan algunas de las PDI para hacer jabón, dado que ésto puede beneficiarlos cuando puedan volver a sus hogares y así crear empleo en su villa.
La Iglesia del Nazareno alrededor del mundo quizás no pueda ayudar físicamente en todas las crisis humanitarias, pero podemos sostenernos unos a otros en oración. Recordemos orar por nuestros hermanos y hermanas de los distritos de Kivu del Norte y del Sur de la RDC.
— Traducido por Ed Brussa.
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