Comunicando Una Visión – Parte III

“Comunicando Una Visión” – Parte III

Por Dan Reiland

  • Diga la verdad

El Reino de Dios no avanza sin sacrificio. Jesús estableció esa verdad en la cruz. Puede que no seamos llamados a ese crucial sacrificio, pero estamos llamados a darnos a nosotros mismos para ver la misión avanzar.Megaphone

¿Cuál es su realidad actual? ¿Qué debe cambiar? ¿Qué es simplemente inaceptable mientras progresa en su visión? ¿Cuál es la imagen de su futuro preferido? Coloque todo tal cual es. Hay una etiqueta de costo adjunta a todo esto. Sea sincero con respecto al costo. No lo haga sonar fácil. Una visión de la talla de Dios nunca es fácil de alcanzar. Costará tiempo, dinero y energía – y generalmente mucho de estas tres cosas. ¡La belleza radica en el hecho de que todo vale la pena! Manténgase positivo y lleno de fe, pero diga la verdad.

  • Hágale saber a las personas cómo pueden participar

Hágale saber a la congregación que ellos son necesarios. Dígales cómo es que ellos son necesarios. Por ejemplo, se necesitan para servir, orar y dar financieramente. Sea específico. No mendigue ni levante sentido de culpabilidad, ¡capte la visión! Haga historias. Hable sobre el cambio en la vida. Sea personal. Diga lo que Dios está haciendo en su vida.

Siempre soy animado por lo que hace el Espíritu Santo en cualquier servicio de adoración donde haya bautismos. Parte del ministerio de salvación y el cielo mismo es revelado en ese momento santo del bautismo. No importa cuán específica sea su visión, el bautismo está conectado al propósito de todas las iglesias locales. Cuando las personas ven la “salvación” y el cambio en la vida son animados a ir más profundo en la visión. ¿De qué otras formas puede usted decir la historia de lo que usted cree que Dios quiere hacer? Sea consistente en su comunicación y celebre los éxitos en el camino.

Como nota personal, yo sé que comunicar una visión efectivamente es desafiante. Requiere habilidad humana y ayuda divina. No se desanime. Comunicar la visión no es un evento, es parte de lo que hace un líder. Nunca te detengas. Aprenda el ritmo, manténlo y  confíe en que Dios hará la parte que sólo Él puede hacer.

*Esta entrada es la continuación de un artículo empezado en las dos entradas anteriores.

**El Dr. Dan Reiland sirve como pastor ejecutivo en la iglesia 12 Stone en Lawrenceville, Georgia. Anteriormente colaboró con John Maxwell durante 20 años, primero como pastor ejecutivo en la Iglesia Wesleyana Skyline en San Diego, luego como vicepresidente de Liderazgo y Desarrollo de la Iglesia en INJOY.

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 1 febrero 2013 en Liderazgo y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: