Archivos diarios: 30 julio 2014

El Verdadero Camino

EL-VERDADERO-CAMINOJesús dijo: Sabéis a dónde voy y sabéis el camino”.

Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?

Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14:4-6) 

He leído cientos de veces este pasaje y a veces caigo en la trampa de pensar que ya sé qué implica para mi vida.  Casi hojeamos cuando hemos escuchado un pasaje tantas veces, ¿no? Pero esta mañana en mi tiempo con Dios lo estaba leyendo de nuevo, y él abrió mi mente y me enseñó algo más.

Jesús está hablando con sus discípulos algunas horas antes de ser entregado y crucificado.  Es claro ver que está hablando de la eternidad, de su salida y regreso, etc.  He escuchado varios sermones que siempre hablan de este aspecto, y más que todo resaltando que Jesús es el camino al cielo o que tenemos que creer en él para tener vida eterna.  Sin duda es el enfoque principal del pasaje.

Sin embargo, ahora veo que él está diciendo algo aún más profundo.  Recuerda que algunos capítulos antes, Jesús promete que él ha “venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).  Él no está hablando nada más del cielo o del “más allá”.  Cabe mencionar que a menudo sólo hablamos de ese aspecto cuando evangelizamos, ¿verdad? ¿Cielo o infierno? ¿Vida eterna o sufrimiento eterno? ¿Quieres orar y aceptarle a Jesús?

¡Pero esta vida en abundancia comienza ahora, aquí, en la tierra, en nuestras vidas cotidianas!  ¡Jesús está prometiendo algo mucho más poderoso que un seguro contra fuego!

Y estoy convencido de que en el capítulo 14 Jesús habla también del presente y no sólo el futuro.  La pregunta de Tomás no es una pregunta “escatológica” y merece una respuesta que tendrá que ver con su vida actual.  Y la pregunta de Tomás es la nuestra también:

“Señor, no sabemos a dónde vas.  ¿Cómo, pues, podemos saber el camino?” Señor, ¿Cuál es tu voluntad? ¿Qué quieres que yo haga en mi vida, en esta situación? Estoy confundido, Jesús.  ¿Cómo puedo saber el camino?

La respuesta de Jesús nos llega: “Yo soy el camino…”

He hablado con muchos jóvenes quienes están buscando el llamado y la voluntad del Señor.  ¿A dónde ir a la universidad? ¿Con quién me debo casar? Se afligen porque no saben cuál es el camino correcto.

Pero Jesús nos habla y dice: Yo soy el camino.  Muchas veces buscamos qué hacer o a dónde ir, ¡y él está proclamando que el camino es él!  Si le buscamos a él y si nos acercamos más y más a él, nos mostrará qué hacer y cuándo.  El camino no se encuentra en un listado de 10 pasos o en instrucciones exactas, sino que se manifiesta en la presencia de Cristo en nuestras vidas.

Le dijo Tomás: ¿Cómo, pues, podemos saber el camino?

Jesús le dijo: “Yo soy el camino…”

***Escribí este artículo para la recién publicada edición de la Revista Línea para Jóvenes.

 

 

 

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