Archivos Mensuales: noviembre 2015

Día Internacional de Personas con Discapacidades: Conectando las Personas con Discapacidad con la Iglesia

dondeamorEn conmemoración al Día Internacional de las Personas con Discapacidades este 03 de Diciembre (http://www.idpwd.com.au/), estaremos publicando esta semana tres entradas relacionadas al tema y a los ministerios que tiene la Iglesia del Nazareno en este campo. 

Introducción

Estamos soñando con iglesias locales que creen y practican los principios bíblicos relacionados con las personas con discapacidad. Existe relación entre estas personas y la gloria de Dios:

  • Los cristianos Nazarenos tenemos la responsabilidad de mostrar amabilidad, respeto a las personas con discapacidad (2 Samuel 9:3-13; Mateo 25:45).
  • Nosotros debemos tener como  prioridad el evangelismo y discipulado de las personas con discapacidad (Marcos 2:1-5; Mateo 28:1, 20).
  • Debemos animar a las personas con discapacidad a descubrir sus dones y a convertirse en embajadores de Cristo (1 Cor. 12:12-27; 2 Cor. 5:17-20).

En Latinoamérica existen aproximadamente 85 millones de personas con discapacidad, agregando a los componentes de sus grupos familiares, podemos asegurar que la población afectada directamente e indirectamente por la  discapacidad es muy significativa y dependiendo de la manera como se canalicen sus necesidades y sus capacidades, serán una carga social o contribuirán dando su aporte productivo a la sociedad.

La situación de las personas con discapacidad y sus familiares en la región latinoamericana, se caracteriza: por la extrema pobreza, la elevada tasa de desempleo, el poco acceso a los servicios públicos (educación, atención médica, vivienda, transporte, servicios jurídicos) y en general, por un estatus social y cultural marginado y aislado.

Debemos reconocer que una discapacidad individual en si no impide la capacidad de trabajar, de participar, de tener derechos ciudadanos.

¡Una realidad que como iglesia debemos cambiar!

Pues Cristo da:

  • Una vida eterna sin discapacidad
  • Una vida con gozo en la tierra a pesar de la discapacidad

Diagnóstico Eclesiástico de las Personas con Discapacidad

Los miembros de las iglesias evangélicas, no son ajenos a la corriente de discriminación que impera en la sociedad, si tenemos que reconocer una significativa diferencia, ya que en estos casos la discriminación es el resultado, no de la desvalorización de estas personas, sino de la falta de conocimiento en cuanto al origen de las discapacidades y sus consecuencias psico-sociales.

A esto podemos agregar, que en muchos casos se desconoce el Plan de Dios para estas personas, las cuales, además de estar incluidas en el mandato de la Gran Comisión, ocuparon un lugar importante en la labor de Nuestro Señor Jesucristo y desarrollan en la actualidad una labor de testimonio de una “vida abundante a pesar de su discapacidad” por esto hacemos un llamado a INVOLUCRARNOS EN NUESTROS MINISTERIOS.

“Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos”. Lucas 14:13-14

Información provista por el Distrito Central de El Salvador.

Descifremos La Adaptación Cultural – Parte 2 de 2

Segunda parte de la entrada anterior, escrita por Ed Stetzer y traducido por Ariadna Romero.

cooperaciónEntonces, no es que los hermanos como John MacArthur y Thabiti estén equivocados en todo lo que han dicho sobre la cultura, sino que están usando los términos “cultura” y “adaptarse a la cultura” de una manera errada. O al menos debieran hacerlo de una forma diferente a como todo el mundo lo hace. Como expliqué en la primera parte de la serie, la “cultura” es significativa en la comunidad cristiana. (Es algo relacionado con la postmodernidad,  crear  nuestro propio significado en lugar de usar el término en la forma comúnmente aceptada).

Ahora, teniendo en mente que un enunciado o dos no son teología, -pero los comentarios sobre la adaptación, la cultura, y “ser absolutamente distinto” tiene una falta de matiz que es esencial en esta discusión- y que tal matiz habría sido muy útil en las audiencias en donde se dieron a conocer aquellos mensajes por primera vez.

Es imposible ser completamente distinto de la cultura en la cual vives. Todo el mundo se conecta e interactúa con la cultura no-cristiana que los rodea. Cuando hablamos de “adaptarse a la cultura”, simplemente nos estamos refiriendo a que uno necesita interactuar con la gente, las ideas, creencias, costumbres, valores, etc. intencional, cuidadosa y bíblicamente. Hasta aquí, creo que todos estamos de acuerdo. Pero esto significa que no podemos hacer discípulos y trabajar nuestra “preocupación pastoral” si no nos adaptamos a la cultura.

Recientemente me enteré que Burk Parsons tuiteó este pensamiento cuando dijo: “Cada creyente se adapta a la cultura. Y no es cuestión de si lo hacemos o no, sino de cómo y a qué grado nos comprometemos efectivamente”. Y tiene razón.

Sé que hay algunos que se adaptan descuidadamente a la cultura, sin un enfoque bíblico para llevar a cabo la Gran Comisión, pero no es eso lo que lo que argumentan o practican la mayoría de los que tienen algo que decir en esta conversación. Por ejemplo, si buscas en google “adaptación cultural” (cultural engagement) la primera referencia que aparecerá será una publicación de Joe Thorn. El autor comparte la perspectiva de que, a causa de la misión de la iglesia y las realidades del bien y del mal en la cultura, debemos rechazar ciertos aspectos de la misma, pero también recibir algunos de sus aspectos, mientras hacemos que el evangelio trabaje para ver a Dios en Cristo redimir a los perdidos, así como a los componentes dañados de la cultura. Este es un enfoque más equilibrado, estar en el mundo sin ser parte de él. Esta perspectiva reconoce los peligros sobre los que nos advierten  los líderes como Thabiti y MacArthur. Joe ofrece: “seis reglas para la adaptación  cultural” que pueden mantenernos a salvo. Para adaptarnos a la cultura de una manera efectiva, Joe dice que debemos:

  1. Estar presentes.

Estar presentes significa ser parte de la comunidad a la que Dios te ha enviado, no solo de la comunidad que Él quiere que ayudes a crear. ¿Conoces a la gente, las cuestiones locales y las luchas, los valores, las prácticas e intereses de tus vecinos?

  1. Practicar el discernimiento.

No siempre hay que ser el guerrero de la cultura, pero tampoco nos ha llamado Jesús a ser pacifistas espirituales. A veces debemos pelear, a veces tenemos cosas en común, pero siempre debemos buscar una forma de sanar.

  1. Desarrollar una teología propia.

No puedes adaptarte a la cultura si no eres teólogo… hablar de la cultura del pecado, el evangelio y el carácter de Dios, requiere que por principio de cuentas podamos comprender estas cosas

  1. Armarse de valor.

Adaptarse a la cultura demanda una gran convicción. Como Jesús y los apóstoles, predicar el evangelio en palabras y en hechos, te llevará a ser favorecido como ayudador, y odiado como mediador.

  1. Hablar claramente.

Para adaptarse apropiadamente a la cultura, ya sea rechazando lo malo o recibiendo lo que es bueno, debes hablar el lenguaje de la cultura.

La mayor parte del tiempo no solamente te estarás adaptando a las  ideas, sino a la gente; personas hechas a la imagen de Dios. No es apropiado proclamar que amamos a nuestros vecinos sin una demostración real de ese amor.

El llamado a contextualizar no es un llamado a comprometerse con el evangelio y el sincretismo, o a vivir irreflexiva e imprudentemente. El llamado a contextualizar y adaptarse a la cultura es simplemente una implicación de ser llamados a predicar el evangelio y hacer discípulos.

Descifremos La Adaptación Cultural – Parte 1 de 2

Otro buen artículo (la parte N. 4) de la serie “Un llamado a la Contextualización” Ed Stetzer, traducido por Ariadna Romero.

th_209258b6e85ec558aa8a33e2f2e233bd_imagen_introHemos estado discutiendo el asunto de la contextualización en las partes 1,2 y 3 y la plática ha sido buena. Como ustedes probablemente sabrán, no es un tema en el que todos estaremos de acuerdo, pero es importante discutirlo y espero que a través de estas publicaciones podamos al menos clarificar algunos de los conceptos erróneos que se relacionan con el tema.

Parte de lo que hace difícil este asunto de la contextualización es que algunos líderes no se sienten cómodos con la idea de “adaptarse a la cultura”. Algunos pastores muy conocidos argumentan que la iglesia no solo debe mantener su propia cultura distintiva (algo positivo) sino que debe separarse completamente de la cultura que la rodea (una idea imposible y que no ayuda en nada).

Déjenme iniciar con dos ejemplos de alto perfil, de dos hombres que admiro. Creo que ambos casos tendrán mucho en común, los dos han decidido recientemente “adaptarse  a la cultura”, y han hecho mucho en diversas maneras, de tal forma que confunden más de lo que clarifican lo referente a este tema.

John MacArthur es uno de esos pastores, y recientemente fue citado de la siguiente manera:

“La iglesia, si es que va a ser algo, debe ser absolutamente distinta de la cultura, absolutamente distinta del mundo, absolutamente distinta de los no creyentes… Pablo demanda un rompimiento total. … No pueden casar la iglesia con la cultura. No forniquen con el mundo. MacArthur Tells Christians: Don’t fornicate with the World, Christian Post, March 5, 2010. = MacArthur le dice a los Cristianos: No forniquen con el Mundo.

Entiendo la preocupación – e incluso estoy de acuerdo en la mayoría de los argumentos- sin embargo, así como creo que la iglesia es llamada por Dios para ser contra cultural en el mundo, también debemos comprender que no podemos ser “absolutamente distintos” de la cultura. Ni debemos serlo. Existen áreas en las que seremos absolutamente distintos de la cultura, y otras áreas donde nos pareceremos mucho. La fidelidad hacia nuestra misión lo hará posible.

En “Together for the Gospel 2010” = Juntos por el Evangelio, Thabiti Anyabwile predicó un mensaje de Colosenses donde algunos “estuvieron de acuerdo”  con ello y otros lo cuestionaron. En su sermón, Thabiti explica correctamente que adaptarse a la cultura, “lo que sea que eso signifique” está lleno de complejidades y dificultades (hemos explorado algunas de esas complejidades en estos artículos).

Thabiti también dice que: “si nos preparamos para adaptarnos a la cultura veremos probablemente… el evangelio siendo acomodado en ese proceso, si no somos cuidadosos”. Y estoy de acuerdo, si es que incluimos “si no somos cuidadosos”. Ese ha sido el punto central de esta serie.

Thabiti está preocupado porque algunos cristianos están más consumidos por la cultura que por el evangelio. Y está en lo correcto cuando dice que debemos tener como prioridad  la preocupación pastoral de Pablo para ver a todos  madurar in Jesús.  Eso debería derribar cualquier interés en simplemente adaptarse a la cultura. Pero yo agregaría que no podemos hacer discípulos, o presentarle a la gente la madurez in Jesús, sin adaptarnos a la cultura y contextualizar correctamente.

Parte de la preocupación aquí es que estos hermanos algunas veces dan la impresión de que todo lo que forma parte de la cultura y que está fuera de la iglesia es malo y debe rechazarse. Por ejemplo, durante su sermón, Thabiti dijo: “El término “adaptarse a la cultura”… el término mismo significa que la misión ya está a la deriva”. Esta es una falsedad y una declaración que no ayuda en nada.

Realmente no creo que John o Thabiti piensen que todo lo que involucre la cultura debe ser rechazado. En el mensaje de Thabiti – y por todos lados en su blog-  ha dejado claro que tiene la visión de cómo debemos relacionarnos con la cultura – y lo explica con profundidad en su mensaje (como John lo ha hecho en más de una ocasión). Y considero que debemos estar de acuerdo con ello, si somos capaces de discutir a fondo los términos- aquí solamente me estoy enfocando en mi preocupación sobre cómo el lenguaje puede ser (y es) aplicado-. A veces, nuestra retórica anima a algunos a adoptar una postura  -referente a la cultura- que trabaja en contra de la misión de la iglesia. Me parece que un enfoque bien pensado sobre la adaptación a la cultura  sería extremadamente útil en nuestras comunidades teológicas.

Necesitamos ser cuidadosos al decir que no todo en la cultura es “malo”. Mientras todo esto es corrompido por la caída, la gracia común y el imago Dei permanecen y por ello debemos ver una mixtura de bondad y maldad en todas las culturas, incluso las culturas verdaderamente paganas.

OFRENDA DE COMPASION: Énfasis Mes de Diciembre

Logo-Compasion-Oportunidades para Dar

Diciembre es el mes de Énfasis de Ministerios de Compasión en la Iglesia del Nazareno

La Junta de Superintendentes Generales designo el mes de diciembre para fomentar un espíritu de compasión y la implicación personal de los nazarenos en todas partes. La oración de MNC es que la santidad social estalle en cada iglesia local y que pueda llegar junto a los miembros fieles y con recursos para servir.

Ministerios Nazarenos de Compasión trabaja para apoyar a las iglesias locales en todo el mundo en sus esfuerzos por vivir activamente la compasión como un estilo de vida.

Siguiendo el ejemplo de Jesús, MNC es socio con congregaciones locales de todo el mundo para vestir, dar vivienda, alimentación, curar, educar y vivir en solidaridad con los que sufren bajo la opresión, la injusticia, la violencia, la pobreza, el hambre y las enfermedades. MNC existe en y a través de la Iglesia del Nazareno para proclamar el evangelio a todas las personas de palabra y de hecho.

Ministerios Nazarenos de Compasión (MNC) camina junto a las iglesias locales en sus esfuerzos para cumplir con las necesidades de los niños, familias y comunidades. A través de su asociación, congregaciones locales están cambiando el mundo.

DAMOS ALABANZAS QUE ESTE AÑO:

  • Más de 19.640 niños ganaron la educación, la nutrición, habilidades para la vida, y la formación espiritual a través de 156 Centros de Desarrollo Infantil (CDI) nazarenos en 36 países del mundo.
  • Iglesias comenzó nuevas CDI a través de África, América del Sur, y Eurasia.
  • Casi 12.000 niños recibieron apoyo a través del programa de apadrinamiento de niños de MNC.
  • Además, 7 becas de liderazgo se otorgaron para que los estudiantes del programa de apadrinamiento de ni- ños pudieran estudiar a nivel universitario en las Áreas del Medio Oriente y la CEI (Comunidad de Estados Independientes). Con 19.640 niños que son atendidos a través de Nazareno CDI, ¡una estimación conservadora es que las iglesias locales están invirtiendo más de 13 millones de horas al año en las vidas de los niños!

Gracias, Señor, por tu fidelidad y por una iglesia que generosamente da al Patrocinio Nazareno Infantil.

Fuentes: Pagina MNC y PML

Descarga la completa de la MNI haciendo clic aquí: DICIEMBRE 2015 – OFRENDA DE MINISTERIOS NAZARENOS DE COMPASION

Un Estilo de Liderazgo Que Funciona

Por: David W. Graves

  • 1 de Tesalonicenses 2:1-12

unnamedSi hay un ingrediente que es esencial para el éxito de una organización, es el liderazgo. Ya sea en los negocios, en una iglesia, en un equipo deportivo, una unidad militar o una casa, el secreto del progreso generalmente descansa sobre aquellos que están a cargo: los líderes.

Nuestro mundo abunda en información sobre el tema del liderazgo. Esta información se comunica a través de películas, videos, seminarios, conferencias y libros -todos ellos diseñados para ayudar a alguien a convertirse en un mejor líder-. A veces, las promesas que se hacen son confiables; sin embargo,  muy a menudo sucede lo contrario, nos dejan simplemente con otro conjunto de técnicas que nos frustran y nos agobian en lugar de brindarnos libertad y confianza.

¿Cómo podemos convertirnos en mejores líderes? ¿Qué es el liderazgo? Una definición simple de liderazgo es: “influencia inspiradora”. Aquellos que lideran con el mayor grado de éxito son capaces de encender la chispa que inspira a otros a la cooperación, el trabajo duro y si es necesario, el sacrificio personal.

Aun así, no debemos asumir que existe solo un estilo de liderazgo. Algunas personas son líderes de cargas de trabajo intensas, primeros actores que confían casi exclusivamente en la motivación exterior. Otros lideran de una forma relajada y tranquila, nunca levantan la voz en sus tonos conversacionales. Ambos estilos pueden ser igual de efectivos e inspiradores. Los líderes convincentes pueden hallarse entre varios tipos de temperamentos. De hecho, pienso que todos nosotros tenemos algo de líderes  – en el trabajo, en la iglesia, en la escuela, y con la familia y amigos.

La Biblia tiene mucho que decir con respecto al liderazgo. En 1 de Tesalonicenses 2:1-12, el Apóstol Pablo nos muestra un estilo de liderazgo que funciona, aunque rara vez se explica y pocas veces se modela. Pablo sugiere 4 principios de liderazgo en estos versículos:

  1. Sensibilidad a las necesidades de los demás. (vers.9). Los líderes deben tratar de cultivar un cuidado desinteresado, sensible y tierno hacia aquellos que los siguen.
  1. Afecto por la gente (vers. 8a). Pablo tenía un profundo afecto por los Tesalonicenses. Trataba a la gente no como como medios para un fin, sino como valiosos en sí mismos. Los líderes deben amar a la gente en formas prácticas y apropiadas.
  1. Autenticidad de vida (vers. 8b-10). La vida de Pablo era transparente y auténtica.
  1. Entusiastas en las afirmaciones (vers. 11-12). La gente necesita apoyo entusiasta, afirmación y aliento.

Nuestro objetivo final como líderes espirituales debe ser equipar y alentar a la gente para: “….andar como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria” (vers. 12).

“El liderazgo es la capacidad de influenciar a otros a través de la inspiración, motivada por la pasión, generada por la visión, producida por la convicción, encendida por un propósito”

Tim Keller

Publicado originalmente en el boletín “Pursuing… The way of Holiness” (Persiguiendo el camino de la Santidad).

Conocer y Dar a Conocer el Evangelio – Parte 2 de 2

Puedes leer la primera parte de este artículo en la entrada anterior. Una vez más damos crédito a Ed Stetzer, el autor y a Ariadna Romero, traductora.

¿Qué es Contextualización?

old-bible-1498763-1600x1200

Ellos han conseguido la respuesta parcial, pero no lo han dicho todo, así que no cuenta. Entonces empiezo a señalar el arbusto (Bush) y a hacer gestos con las manos y la cara, a hacer sonidos con la boca (pero no se pueden decir palabras). Uso mi mano para decir: “es correcto, pero hace falta más”. Una vez más, mi público es inteligente, así que deducen que la pista tiene algo que ver con Bush, y empiezan a tratar de adivinar: “¡árbol, planta, verde, fotosíntesis, dióxido de carbono! Ahora se alejan del significado correcto, pero no puedo decirles nada, así que continúo señalando el arbusto (Bush). Señalo el dibujo más y más fuerte y sigo gesticulando y murmurando, y a estas alturas, empiezo a enojarme.

Los otros no logran entenderlo. Yo sé qué es. Sé que deberían conocerlo. Es bastante obvio, pero no lo hacen. Me frustro, y sin embargo no les doy ninguna otra pista.

A menudo pienso que esto es lo que sucede con muchos evangélicos del siglo XXI. Por ejemplo, en la cultura americana muchos quieren hablar de espiritualidad pero no están familiarizados con el evangelio y no abrigan la idea de espiritualidades absolutas. Algunos cristianos bien intencionados han escuchado que la espiritualidad habla y quiere mover a la gente hacia el evangelio, pero el lenguaje teológico sin explicar y los viejos enfoques evangelísticos que eran dirigidos a diferentes perspectivas mundiales crean un vacío silencioso que deja a los escuchas en la oscuridad, tratando de adivinar el contenido.                

Es como si nosotros los creyentes empezáramos a comunicarnos con gestos y gruñidos, pero los otros no entendieran nada. Terminamos dándoles pistas que los hacen andar en círculos y no los conducen a la verdad. Nosotros sabemos la respuesta, queremos que ellos sepan la respuesta, pero no podemos hacer una conexión sólida.

Sin la contextualización, las palabras y los argumentos que usamos pueden ser equivalentes a pistas ineficaces.

Ya Estamos Contextualizando

Seamos claros acerca de este asunto de la contextualización; todo el mundo lo hace. Usen o no usen ese término, todos han contextualizado porque cada presentación del evangelio debe ser dada a una audiencia en particular, en una cultura en particular. Si compartes el evangelio con otros, entonces estás contextualizando. Puede que lo hagas apropiadamente o puede que lo hagas pobremente. Por ejemplo, lo haces pobremente cuando intentas compartir de Cristo con las personas que no asisten a la iglesia, pero presentando el evangelio como si estuvieras hablando con alguien a quien le son familiares las palabras de Jesús.

No puedes simplemente saltar al “Jesús murió para salvarte, y Su resurrección demuestra que él es quien dijo ser” porque la persona primero necesita saber sobre el Dios verdadero, sus propios pecados cometidos con anterioridad, lo que Jesús es y lo que ha hecho. Una persona primero debe saber que está perdida antes de poder ser hallada. Estoy casi seguro que muchos de ustedes estarán de acuerdo con las dos afirmaciones anteriores. Si es así, ustedes creen en la contextualización, que es situar el evangelio en un contexto en particular. Quizás podemos discutir la cantidad de contextualización que debemos usar, pero no podemos negar la necesidad de usarla (asumiendo la definición mencionada anteriormente).

También podemos usar el ejemplo de manera inversa: tomemos a alguien que ha crecido en una iglesia evangélica, donde son predicadas las Escrituras y no hay necesidad de convencerlo de que la Biblia es la Palabra de Dios, o de que él o ella es pecador, pero quizás esta persona necesita un poco de claridad sobre el hecho de nacer de nuevo, o cómo uno debe responder al evangelio (personalmente vía fe o arrepentimiento).

Comunicación Contextualizada y Clara Proclamación del Evangelio

La contextualización es necesaria porque mientras la condición humana y el evangelio permanezcan iguales, la gente tendrá diferentes perspectivas del mundo, lo que repercutirá en cómo se ven a sí mismos, al mundo y las cosas que expresamos. La gente que se preocupa por la contextualización se preocupa porque quieren que el evangelio se proclame con claridad y que sea entendido.

Una cosa es conocer el evangelio y otra cosa es dar a conocer el evangelio. Y dar a conocer el evangelio en América es más complicado actualmente que en las décadas pasadas. Hay menos personas que tienen alguna orientación cristiana general, o incluso una ética judío-cristiana compartida. Esto significa que no pueden asumir conceptos (verdades) como el pecado, la muerte y el infierno. De manera que cuando queremos comunicar el evangelio y tratar con categorías como Dios, el hombre, Cristo, y la fe, no sólo debemos conocerlas muy bien, sino también debemos saber cómo darlas a conocer de manera efectiva a la gente a la que Dios nos ha enviado. Saber dónde comenzar y cómo explicar la verdad a un grupo de gente en particular son cuestiones de la contextualización.

Si ya estamos contextualizando, vamos a hacerlo bien.

Conocer y Dar a Conocer el Evangelio – Parte 1 de 2

Un artículo más (el tercero) de Ed Stetzer en su serie “Un llamado a la Contextualización”, traducido por Ariadna Romero, publicado originalmente en Christianity Today.

comparing-evangelism-to-farmingEn todas las discusiones y debates en torno al problema de la contextualización, estamos de acuerdo en que no es suficiente solamente conocer la verdad del evangelio, somos llamados por Dios para darlo a conocer y hacer discípulos. Como escribió el apóstol Pablo: “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? (Ro 10:14-15)

El deseo de contextualizar está con frecuencia guiado por la esperanza de comunicar claramente el evangelio (he mencionado esto brevemente en las partes 1 y 2). Sin embargo, de acuerdo con nuestro llamado a dar a conocer el evangelio y hacer discípulos, solo el definir éste término apropiadamente podrá ayudarnos a ver la necesidad que tenemos de ello.

La contextualización no es muy fácil de definir debido a que la gente usa esa palabra indistintamente para diferentes tradiciones. Aun así, como lo hice cuando definí cultura, creo que es importante considerar cómo definen y usan éste término los evangélicos, si es que vamos a tener una conversación significativa con esta comunidad. Por tanto, veamos de nuevo el Diccionario Evangélico de las Misiones Mundiales, donde Gilliland explica que la contextualización es una herramienta para permitir, en la medida de lo humanamente posible, la comprensión de lo que significa que Jesucristo, el Verbo, es auténticamente experimentado en cada situación humana” (Gilliland, Dean. “Contextualization.” In The Evangelical Dictionary of World Missions. Ed. Scott Moreau. Grand Rapids: Baker Academic, 2000).

Hay otras variantes de ese punto de vista y no voy a discutir cada una de ellas. Para ello recomiendo la lectura del libro: Contextualization: Meanings, Methods, and Models = Contextualización: Significados, Métodos, y Modelos, de David Hesselgrave y Edward Rommen. Este material contiene lo que todos los libros han opinado referente al tema.

Como resultado, todas las definiciones de contextualización nos llevan a la comunicación. Gilliland dice en otro apartado: “la contextualización, en primer lugar, está interesada en la comunicación por medios apropiados y comprensibles de que la salvación está solamente en Jesús”. (Citado porDarrell Whiteman in “The Function of Appropriate Contextualization in Mission” = La Función de la Apropiada Contextualización en las Misiones,  in Appropriate Christianity, = La Cristiandad Apropiada, editado por Charles Kraft. William Carey Library, 2005).

Aunque la comunicación no es todo lo que incluye la contextualización, (como discutiremos en las publicaciones siguientes) sí es parte central de su preocupación.

¿Qué es la Contextualización?

Para la mayoría, contextualizar es poner algo en un contexto específico. A causa de esto, yo diría que cualquier definición de contextualización debe incluir el hecho de presentar las verdades inmutables del evangelio dentro de los contextos culturales únicos y variables que existen en las visiones mundiales. Esto requiere que retengamos la naturaleza de la verdad y la integridad del mensaje mientras se explican y se aplican tales cosas con la singularidad necesaria o las formas específicas que permitan a los escuchas comprender y responder.

Quizás el Pictionary me ayudará a dejar en claro este punto.

La mayoría de nosotros estamos familiarizados con el clásico juego de mesa “Pictionary”. El “artista” elige el nombre de una persona, lugar o cosa y tiene que dibujar la figura para que su equipo pueda adivinarlo, todo esto sin usar palabras para ayudarse. Imaginen que estoy jugando pictionary en una fiesta, me toca dibujar al presidente George W. Bush, así que en un esfuerzo por simplificar y agilizar mi dibujo, solamente trazo la imagen de un arbusto (Bush, en inglés) Estoy jugando con gente astuta, así que lo adivinan de inmediato: “¡Bush!”.

Lemas que despertaron la Iglesia: Todo el mundo en todas partes

Escrito por: Howard Culbertson


“Si el amor de Dios es para todo el mundo en todas partes, entonces es para todo el mundo en todas partes” – Edward Lawlor, Superintendente General Nazareno.

LawlorLa declaración de Lawlor sobre “todo el mundo en todas partes” evoca un montón de versículos de la Biblia. Para empezar, hace recordar “todo aquel” de Juan 3:16.

“Todo el mundo en todas partes”, también me recuerda a Romanos 10: 13-15: “Porque,” todo el que invoque el nombre del Señor, será salvo. “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? Y ¿cómo puede alguien predicarán si no son enviados? “

En ese pasaje, la progresión del apóstol Pablo de las palabras del profeta Joel “todo el que llama” a su propia pregunta lógica: “¿Cómo pueden oír?” Es clara. Esos pasos racionales y sistemáticas que Pablo tomó con palabras de Joel deben tomarse con las palabras de Lawlor también. Si Lawlor estaba en lo cierto y el Evangelio es para todos en todas partes, entonces, ¿no deberíamos nosotros los creyentes  decir: “Está bien. ¿Cómo podemos llevar las Buenas Nuevas a todo el mundo en todas partes?

El caminar de Edward Lawlor sin duda igualó sus palabras. Él era un evangelista y plantador de iglesias incansable que había pasado algún tiempo evangelizando entre los pueblos indígenas de Canadá. Con el tiempo se convirtió en un superintendente de distrito Nazareno y luego se le pidió formar un “Departamento de Evangelismo.” En 1968 fue elegido como un Superintendente General Nazareno que significaba que tenía responsabilidades del alcance nazareno en varias áreas del mundo.

Al escuchar a Lawlor diciendo que el Evangelio es para “todo el mundo en todas partes” evoca lo que el líder pionero nazareno P.F. Bresee había dicho al mismo tiempo que Lawlor nació: “Somos deudores a cada hombre de darle el Evangelio en la misma medida en que lo hemos recibido”.

No debemos estar de acuerdo con el dicho de Lawlor y luego dar la vuelta y excusarnos diciendo: “Llegar a las personas en los extremos de la tierra no es lo que estoy llamado a hacer. No es mi responsabilidad”. Tenemos que aceptar el llamado de nuestro Señor a participar de alguna manera para que “todo el mundo en todas partes” pueda escuchar las Buenas Nuevas.

Publicado originalmente en: http://engagemagazine.com/content/slogans-awakened-church-everybody-everywhere

A %d blogueros les gusta esto: