Archivos Mensuales: febrero 2016

Sujeción que da Libertad

Escrito por: Fabiola Sánchez

SUJECION“Una de las mayores esclavitudes de la sociedad humana actual es la obsesión por exigir que las cosas se hagan de la manera que nosotros queremos” dice Richard Foster.

Es interesante poder darnos cuenta de cómo nos ha afectado el querer defender nuestro punto de vista a capa y espada. Si tan supiéramos que las cosas por las que a veces nos preocupamos tanto, en realidad no son tan importantes; dejaríamos de enojarnos, frustrarnos, enfermarnos y hasta tener conflictos con otras personas.

En nuestras iglesias existen muchas diferencias entre el liderazgo que está al frente de la congregación, así como entre los miembros. Todos piensan diferente, todos creen que su idea y forma de ver las cosas es la mejor. Y hay iglesias que incluso se han dividido solo porque los miembros o líderes no logran ponerse de acuerdo. Nos hace falta practicar algo que tiene que ver con la humildad que Dios demanda de nosotros. Nos hace falta algo de lo que ya casi no se habla y si se menciona pareciera ser algo de tontos. Nos hace falta ser más como Jesús… en Su sencillez, en Su humildad y en Su forma de someterse.

Richard Foster menciona como una de las disciplinas espirituales a la “SUMISIÓN”. La enseñanza bíblica de esta disciplina se centra en el espíritu con el cual vemos a las demás personas. Todo el Nuevo Testamento está lleno de enseñanza sobre la importancia de amar y ser considerados con los demás. Con la sumisión quedamos libres de evaluar a las demás personas y sus planes, opiniones y sueños se vuelven importantes también para nosotros. Podemos obtener la libertad para renunciar a nuestros propios derechos o ideas y dar lugar a los de los demás. Recibimos la oportunidad de alegrarnos cuando alguien puede realizar sus planes, aunque tal vez se contrapongan con los nuestros.

Experimentar la sumisión nos permite vivir el amor genuino hacia los demás dejando a un lado la envidia, el rencor, los caprichos, y permitiendo que tanto sus tristezas, como sus éxitos también sean nuestros.

Si pudiéramos hacer de la SUMISIÓN una de nuestras cualidades, viviríamos más libres, menos estresados, más felices y nuestra relación con las demás personas sería mejor. Especialmente, en nuestra iglesia, podríamos tener relaciones más saludables que reflejaran a Cristo a través del amor genuino. 

Pero no lo dejemos como un reto inalcanzable. Con la ayuda de Dios hagamos a un lado nuestro yo y practiquemos la disciplina de la sumisión.

“Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame”     – Jesús.

La Confesión

Escrito por: Eduardo Jiménez

3965869395_af6d7ca16cLa disciplina de la confesión no es muy practicada en mi iglesia. Y los motivos pueden ser diversos, cuidar una imagen, falta de respeto y confidencialidad que demanda esta disciplina, escasez de espacios o de los tiempos propicios para que se dé.

Es interesante notar, que por mucho tiempo la iglesia protestante se esforzó en tomar como base y guía del culto y comportamiento cristiano la Biblia, dejando así aun lado las prácticas que hagan recordar liturgias pasadas empleadas en la iglesia católica.

Así que la disciplina de la confesión en nuestro contexto primeramente, no esta muy bien identificada, segundo no es practicada, y tercero y (esta depende mucho de cada iglesia en particular) no es enseñada.

Beneficios:
Al leer esta disciplina en los apuntes de Foster, descubro que es muy reconfortante desarrollarla. Una de las cosas que me impactan en esta disciplina es la dinámica que se da entre el confesor y el confesante. El autor dice: “No has ha sido dado nuestro hermano… para que nos ayude. El oye la confesión de nuestros pecados en nombre de Cristo, y nos perdona en su nombre. El guarda el secreto de la confesión como la guarda Dios. Cuando acudo a mi hermano para confesar, acudo a Dios.”

¿Pero qué elementos son necesarios?
La actitud que debe de tomar el confesante es de arrepentimiento genuino. Es decir una clara conciencia de que ha ofendido a Dios y que queda a expensa de su misericordia el obtener su perdón.
Sin embargo una vez que se expresa dicho pecado el confesante puede tener la seguridad de que Dios le ha perdonado, por consiguiente esa tristeza ha quedado atrás y ahora el confesante disfruta del gozo del perdón.

¿Con quien cuento?
Para que esto se de, es necesario que por parte del confesor tenga la actitud correcta.
Ser consciente de la situación del confesante
No agrandar ni aminorar los pecados, evitar expresiones de asombro
Completa atención y confiabilidad ante el asunto y la persona.
Estar preparado en áreas de consejería en caso de que el confesante así lo requiera.
No obligar al confesor a decir mas de lo que el mismo desee.
Por lo anterior es indispensable que el confesor sea una persona con madurez espiritual.

Como testimonio.
Fue reconfortante conocer un poco mas a mis compañeros de camino.
Saber que mi pecado ha sido declarado, perdonado y olvidado aligera la carga, se renuevan fuerzas y descansa nuestra alma.

Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:9

Semana Mundial de Oración

LogoMNILa Semana Mundial de Oración Nazareno es un evento anual que se lleva a cabo durante la semana que incluye el Día Mundial de la Oración (el primer viernes de marzo). Durante esta semana, los nazarenos se dedican a interceder por nuestra iglesia y nuestro mundo. Las peticiones especiales se proporcionan para un plan de oración regional.

En coordinación con el interdenominacional Día Mundial de Oración (Viernes, 4 Marzo), la Semana Mundial de Oración Nazareno se inició con la esperanza de que este evento vuelva a encender las llamas de la oración, profundizar el compromiso a la oración y el ayuno, y precipitar avivamiento en nuestras iglesias y vidas.

DOMINGO 28 FEBRERO—REGION AFRICA

LUNES 29 DE FEBRERO—REGION ASIA—PACIFICO

MARTES 1 DE MARZO—REGION EURASIA

MIERCOLES 2 DE MARZO—REGION MESOAMERICA

JUEVES 3 DE MARZO—REGION SUDAMERICA

VIERNES 4 DE MARZO—REGION ESTADOS UNIDOS/CANADA

SABADO 5 DE MARZO—LA IGLESIA PERSEGUIDA

Se adjuntan las peticiones de oración específicas (descargue el archivo dando clic) enviadas por cada Región de la Iglesia del Nazareno y otras organizaciones para orar por los cristianos que están siendo perseguidos a causa de su fe.

El Ayuno: Al estilo de la Radio

Escrito por: Jony Bernal

estudio-de-radio¡Bienvenidos ésta tarde a su programa, “preguntando algo que sé, que no sé, pero debería saber”!

El día de hoy tenemos un tema súper importante, que todos los creyentes y cristianos sabemos que nos beneficiaría practicar pero no lo hacemos, y no sabemos porque.

¡El día de hoy hablaremos del AAAAAYUUUUUUNOOOOO!

  • Vamos a línea número 1; ¡Buenas tardes! ¿Cómo estás?
  • Buenas tardes, muy bien gracias a Dios, ¿Y tú?
  • Muy bien también; ¿Cuál es tu nombre?
  • Luis
  • Excelente Luis y, ¿Tienes mucho tiempo en la Iglesia?
  • Sí, bueno, he ido desde pequeño a las Escuelitas Bíblicas, me gustó el rollo, luego entré al grupo de adolescentes y hoy que ya tengo 18 ahí sigo.
  • Qué bueno saber eso de ti, pero a ver, cuéntanos: “que sabes, que no sabes, pero deberías saber acerca del ayuno”
  • Bueno, la verdad es que he escuchado muchas veces que en la Iglesia mencionan que debemos ayunar, pero la verdad es que ni siquiera sé que es eso. ¿Podrías explicarme?
  • ¡Claro que sí! Trataré de ponerlo en términos fáciles.
    Ayunar es SUSTRAER -quitar, alejar, restar, apartar- UN BIEN FÍSICO, que principalmente es la comida, a fin de OBTENER UN BIEN ESPIRITUAL -una respuesta, milagro o bendición de Dios-.
  • Ah! O sea, ¿Dejo de comer y Dios me bendice?
  • Bueno, en términos prácticos eso es lo que sucede, pero en términos espirituales va mucho más allá. No sólo dejamos de comer, sino que “nos apartamos de lo físico que nos atrae y mantiene ocupados, para acercarnos a lo espiritual, que muchas veces tomamos poco en cuenta” Y… si llevas tiempo en la Iglesia, me imagino que sabes qué sucede cuando estamos más cerca de Dios.
  • Sí, ¡Claro! Dios nos bendice más. Y podemos aprender más de Él.
  • ¡Exacto! Entonces, tu duda ¿quedó resuelta?
  • Creo que sí, me separo un tiempo de lo que mi cuerpo pide, para acercarme a lo que, entiendo, que mi espíritu pide. Y así encuentro más fácil a Dios.
  • Excelente Luis, fue un gusto recibirte hoy en “preguntando algo que sé, que no sé, pero debería saber”. Línea número 2, ¿A quién tenemos por ahí?
  • ¡Hola! Soy Violeta.
  • Hola Violeta, ¿Cuántos años tienes?
  • Tengo 32 años. Felizmente casada y con dos hijos. De hecho, creo que se alcanza a escuchar el ruido, jejeje.
  • ¡Muy bien Violeta! Pues, ¡Bienvenida! A lo que vamos, “¿qué deberías saber pero no sabes acerca del ayuno?”
  • Bueno, llevamos poco en la Iglesia, Dios ha transformado nuestro matrimonio y nos dio esperanza. Los niños se sienten contentos y estamos en un proceso de crecimiento desde hace aproximadamente un año y medio. En mi grupo pequeño nos han hablado de que debemos ayunar pero la verdad es que no sabíamos ni qué es eso, aunque la verdad nos ayudó escuchar la respuesta a la pregunta anterior, pero tenemos, mi esposo y yo, otra duda. Y bueno, no quiero sonar grosera pero, la duda es muy simple: ¿Por qué debemos ayunar?
  • ¡Wow! Excelente pregunta Violeta. Creo que hay muchos que no tienen esa respuesta, pero no tienen las agallas de hacer la pregunta. Trataré de responder lo más claro posible. Te compartiré al menos 4 puntos que creo importantes acerca del porqué debemos ayunar. ¿Lista?
  • Sí, estamos listos.
  • Muy bien: Número 1, ayunamos porque es una disciplina que Jesús, nuestro maestro, practicó. Y lo más interesante es conocemos que lo hizo justo antes de iniciar formalmente su ministerio, preparándose para los tiempos buenos y difíciles que vendrían a su vida. Número 2, ayunamos porque nos acerca al poder de Dios. En una ocasión unos discípulos no pudieron sacar un demonio que había en un hombre y el maestro les dijo: “bueno, tranquilos, esto no sale sino con oración y ayuno”. Número 3, ayunamos porque así demostramos que tenemos el control sobre nuestro cuerpo. ¿Sabes? Constantemente hay una lucha entre cuerpo y espíritu llevándose a cabo en nuestro interior. Y a través del ayuno podemos demostrar que, dejamos de pensar sólo en lo físico y podemos concentrarnos en lo espiritual, como mencioné en la llamada anterior. Y, no se trata de que “nos alimentemos de espíritu”, sino de que en tiempos determinados, demostremos a nuestra “carne” que tenemos el deseo de no satisfacerla para satisfacer a nuestro espíritu y acercarnos más al Padre. Y por último el Número 4, ayunamos porque nos ayuda a crecer espiritualmente. El ayuno, como también mencioné antes, no sólo consiste en no comer, sino en un proceso que nos lleva a que en el tiempo en que dejamos de concentrarnos en comer, nos concentremos en Dios. Y si nos concentramos en Él, en buscar su presencia, en aprender más de Él, en recibir algo nuevo de Él, seguramente nuestro espíritu crecerá. ¿Qué te parece?
  • ¡Wow! Nunca lo había visto así. Aún creo que debo aprender más, pero al menos estoy más convencida de que es algo bueno, porque lo practicó Jesús y me acerca más a Dios.
  • Perfecto, te quedaste con algunos puntos y bueno, eso es lo que tratamos de hacer en éste programa. Compartir algunas respuestas a temas que en muchas ocasiones no queremos preguntar en la Iglesia. Y bueno, con respecto a lo último, déjame te digo que no sólo Jesús lo practicó, hay una lista grande de personajes bíblicos, con historias impresionantes que ayunaron. Está Moisés, David, Daniel, Esther, Pablo, Nehemías, Elías y muchos más. Así que, de que tenemos referencia, la tenemos.
  • ¡Muchas gracias! Me encanta éste programa porque, intentas explicarnos las cosas de manera sencilla. “Échale” ganas, ¡Gracias! Ya tengo que hacer la cena.
  • ¡Hasta pronto, Violeta! Saludos a tu familia y ¡buen provecho! Luego nos invitan, jajaja.
  • Con gusto! Jajaja. ¡Adiós!
  • Nos queda tiempo para una pregunta más, Línea 1, Línea 2, ¿Hay alguien?
  • ¿Hola?
  • Línea 2, ¡Hola! ¡Hola! ¿Con quién tengo el gusto?
  • ¡Hola! Con Roberto.
  • Hola Roberto, ¿Cómo estás? ¿Qué piensas de todo esto del ayuno? Hay algo que ¿sabes que no sabes pero deberías saber?
  • Hola, bueno, sí. Hay una duda. En un curso que fui hace poco hablaron de ayunar de “otras cosas”. Ayuno de tele, de internet. ¿Es esto posible? ¿Tú que piensas?
  • Bueno, sí, es un tema bastante extenso y creo que necesitaríamos más tiempo pero trataré de responderte en breve y seguramente tendremos que tener otro día de programa con éste mismo tema. Partiendo del principio en que ayunar es “SUSTRAER UN BIEN FÍSICO PARA OBTENER UN BIEN ESPIRITUAL” algunos líderes han dado esas sugerencias que tú escuchaste y en lo personal no escucho tan descabelladas. ¿Sabes? La vida que hoy tenemos es demasiado agitada en nuestra ciudad y hay muchísimas personas que, o no tienen horarios de comida fijos, o bien sólo hacen una o dos comidas fuertes al día. Y bueno, esto, aunque es un hecho que no es saludable, es la forma de vida de ellos por el movimiento que tienen diario. Partiendo de esas dos cosas, pienso: ¿Qué pasaría si en esa vida tan agitada que llevan, aparte, no comen? Ahora bien, ellos tal vez no tienen tiempos fijos de comer, pero constantemente están ocupados viendo sus redes sociales, o asistiendo a reuniones donde su espíritu y vida cristiana se ve en riesgo, o bien con amigos que en lugar de inspirarlos los están alejando de Dios. Yo personalmente creo que sería bueno para ellos sugerirles “SUSTRAERSE, alejarse, apartarse, ayunar” eso en algún tiempo de sus vidas, a fin de “ACERCARSE, concentrarse, enfocarse” en la presencia de Dios. ¿Me explico? Ya nos queda poco tiempo de programa, pero lo digo otra vez así, creo que el hecho de “no satisfacer los deseos de la carne, como estar todo el tiempo con amigos, en fiestas, o en internet, o viendo la tele”, a fin de acercarnos a Dios, podría contar como un ayuno en cuanto a la fórmula se refiere. ME ALEJO DE LA “CARNE” Y ME ACERCO A DIOS. ¿Cómo ves?
  • Suena interesante, donde lo escuché sólo lo plantearon pero no explicaron nada y me dejaron un poco sacado de onda.
  • Me gustaría compartir más acerca de esto pero lamentablemente se nos acaba el programa. Pero, qué les parece si dedicamos ésta semana a estudiar la palabra y preguntarle a nuestros líderes acerca de éste tema. Y bueno, creo que podría ser un buen reto, dedicar algún tiempo de ayuno y que la próxima semana recibamos alguna llamada de “qué experimentaron al hacerlo”.
  • Creo que sí lo voy a hacer y seguramente marcaré la próxima semana.
  • ¡Muchas gracias Roberto! Gracias por acompañarnos y estar al pendiente.
    Y gracias a todos los que atentamente nos acompañaron, ha sido un gusto y verdadero placer compartir éste tiempo. Nos escuchamos la próxima semana aquí en su programa “cosas que sé que no sé pero debería saber”.

Mi nombre es Jony Bernal, y recuerden, “Si dejas de soñar y de aprender, dejas de vivir“. ¡Hasta la próxima!

El Reino de Dios alcanzado con sencillez

Escrito por: Daniel Moreno

“No hay nada que tenga que venir antes que el reino de Dios, ni siquiera el deseo de un estilo de vida sencillo”.   – Soren Kierkegaard

sencillez-de-la-vidaEl punto central de la sencillez consiste en buscar primero el Reino de Dios y su justicia, y luego todo lo que necesitemos vendrá en orden. Qué difícil es mantener el orden de las palabras que decía Jesús. Antes que cualquier acción o pensamiento debemos de permitir que Dios llegue a nuestra vida, y debe de llegar porque nosotros le buscamos.

El vivir de una forma sencilla se nos complica en un mundo que ha hecho las cosas cada vez más complicado. La sencillez nos permite vivir en libertad, libertad de las preocupaciones y afanes de la vida, y si no vivimos en libertad entonces estamos en esclavitud, esta a su vez provocada por el exceso y las complicaciones de la vida en sí.

Qué complicado hablar de la sencillez de la vida sin caer en el pecado de querer aparentar ser humildes. Richard Foster menciona que la práctica de la sencillez de forma interna en nuestra vida se demostrará al exterior en todo lo que somos. Todos estamos inmersos en este mundo, y mucho más los jóvenes.  Estamos bombardeados por los comerciales que nos dicen que debemos de tener más y mejores cosas para poder comenzar a sentir que valemos algo. Del otro lado Jesús en sus enseñanzas menciona que recordemos a los lirios del campo que ni trabajan, pero Dios les viste mejor que lo que hizo a uno de los reyes más ricos que tuvo Israel. Si vivimos alejados del Creador, será más complicado nuestro andar en la vida, pero si volteamos por un momento a buscar su voluntad, podremos estar más cercanos a seguirle y a vivir de una forma simple, sencilla y plena.

La sencillez no debe de ser una pobreza económica obligada que a veces se traduce en pobreza moral y en una pobreza espiritual. Lo que encontramos que debemos resaltar es el desprendernos de las cosas o situaciones que se han convertido en lo más importante, y dejar que Dios tome ese lugar, y al buscar que Dios haga eso, él tendrá sumo cuidado de cada necesidad física, moral y espiritual que tengamos.

Debemos buscar que Dios nos dirija dentro de su plan completo en donde hay abundancia, pero en donde tampoco nada se desperdicia; la verdadera economía que podremos disfrutar será aquella en la que no nos preocupamos por ganar todo lo que podamos, aun justificándonos en ahorrar y en dar lo que podamos, sino en que ganemos lo necesario y que estemos contentos con el sustento diario de Dios.

Campamento de Orientación Misionera en Belice

¿Te gustaría participar en el COM de Belice? Los requisitos son: hablar inglés, ser mayor de 17 años y tener interés en misiones. ¡Anímate!

CCO Belize

El Servicio: Una Disciplina Espiritual

Escrito por: Leonor Fajardo Espinosa

A Hand reaching Out to Someone

Richard Foster, en su libro Celebrando a la disciplina, concibe a toda disciplina como una práctica ejecutada con libertad y no como una ley o mandamiento y solamente se convierte en ley cuando hacemos de la disciplina nuestro enfoque central y perdemos la correspondiente libertad. También declara que la disciplina no tiene ningún valor intrínseco, porque son solamente medios para relacionarnos con Dios.

El servicio también es una disciplina y Foster lo clasifica dentro de las disciplinas externas, así como la sencillez, el estudio, el retiro,  la celebración entre otras. El servicio debe estar impregnado de humillación, amor, entrega, sacrificio, amor y pasión por Dios y por los que tienen alguna necesidad espiritual, física, económica o afectiva. (Pág. 140)

Foster define el servicio como un estilo de vida y no como una lista de actividades que se realizan, además distingue el verdadero servicio del servicio farisaico, y el primero debe diferenciarse del segundo, como una práctica constante o manera de vivir y no solamente hacer algún bien a alguien por presunción o por ser remunerado económica o bien por recibir un reconocimiento. (Pág. 137)

Jesús nos dio el máximo ejemplo de servicio, cuando lavó los pies de sus discípulos, y nos da el mandato…”Así como yo lo he hecho vosotros también hagáis”. (San Juan 13:14-15).  Por eso es importante practicar el servicio porque Jesús lo hizo y Él es nuestro máximo ejemplo de conducta. Es el modelo por excelencia.  Jesús lavó los pies de sus discípulos, despojándose de su manto y atándose la toalla, tomó agua en un lebrillo y empezó la tarea de refrescar esos pies polvorientos y cansados, los secó con esa toalla, ¡Que labor tan humillante! pero tan significativa; cubrió una necesidad y realizó un acto sublime. Es simbólico para nuestros tiempos, no es ahora una necesidad, el contexto es diferente, pero sigue habiendo gente cansada y polvorienta por el pecado que necesitan refrescarse en el río de agua viva (Cristo).

Jesús también dijo, si alguno quiere ser mi discípulo, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. El servicio necesita una dosis de sacrificio y abnegación, morir al egocentrismo y al hedonismo, para pensar y hacer obras de servicio y amor para bendecir al prójimo y mostrar el amor de Dios de manera práctica y significativa.

Maneras de practicar esta disciplina: compartiendo la palabra, practicando la hospitalidad  abrigando al que tiene hambre y frío, practicando la cortesía sincera y honesta (interesándonos en el dolor ajeno, en sus penas y angustias); reconocer a los demás y afirmar sus valores personales, otro servicio es cuidar la imagen y reputación de los compañeros del camino. Oír atentamente a los demás. El amor por el prójimo inicia escuchándolos y entendiéndolos, llevar las cargas unos por otros, orando y buscando suplir sus necesidades (Santiago 2:8,  Gálatas 2:2) y por último menciona Foster, el servicio de compartir la palabra de Dios a quien necesita escuchar las buenas nuevas de salvación. Discipular en un acompañamiento para el nacimiento y crecimiento espiritual y desarrollo integral,

Celebremos a Cristo, siguiendo su ejemplo. Modelemos ese ejemplo a quienes ministramos.

Francois Fénelon dijo: “Feliz el alma que mediante un sincero renunciamiento de sí misma, se mantiene incesamente en las manos de su Creador, dispuesta a hacer todo lo que Él desea, que nunca de decirse un centenar de veces por día: Señor, ¿qué quieres que haga?”

El Silencio y La Soledad – Parte 2 de 2

Escrito por: Johanna Reardon / Trad. por: Yadira Morales

Woman sitting alone on a benchLa importancia del silencio

Vivimos en una sociedad ruidosa. De hecho, la mayoría de la gente ve el silencio como el enemigo. Encendemos la televisión tan pronto como nos levantamos para ver las condiciones del tiempo y los titulares. Entramos al auto y encendemos la radio. Cuando corremos, tomamos el iPod. Incluso conozco gente que no puede dormir a menos que un ventilador esté funcionando en segundo plano. Como personas, no nos gusta el silencio.

 En mi casa, tengo una señal que cita a Ralph Waldo Emerson: “Estemos en silencio para que podamos escuchar el susurro de Dios”, porque necesito un recordatorio físico de que necesito silencio para escuchar a Dios. Esto requiere disciplina y un cambio radical para la mayoría de nosotros. A veces se necesita toda la fuerza de voluntad que tenemos, simplemente mantener las manos a distancia. Es mucho más fácil ceder y simplemente divertirse. Pero si lo hacemos, estamos dando una diversión temporal para algo que podría ser de valor eterno.

 El silencio también incluye acabar con la conversación de un solo sentido que la mayoría de nosotros consideramos oración. Cuando me convertí en cristiana me enseñaron a pedir fielmente mi lista de oración a Dios todos los días. Fui bastante buena en esto, pero finalmente me di cuenta de que yo era la que estaba hablándolo todo. Yo estaba dándole mi lista a Dios de la manera que le daría una lista de órdenes a una persona de atención al cliente, nunca permitiéndole una sola palabra.

 Cuando empecé a estar en silencio delante de Dios, Él fue capaz de empezar a cambiar mis oraciones, deseos, y la dirección para que yo estuviera en sintonía con lo que él tenía para mí y mis seres queridos. También empecé a disfrutar mi tiempo con Dios. Después de todo, Él tiene mucho más cosas importantes que decir que yo. Sentarme tranquilamente con la palabra de Dios abierta en mi regazo, se ha convertido en una forma gratificante de escucharlo. Incluso me ha dirigido en cómo debo orar por otros de una manera que nunca habría considerado si yo sólo le diera mi lista.

Has tiempo para la Soledad y Silencio

Te estarás  preguntando cómo encajar la soledad y el silencio en el mundo de tu ocupada vida. En primer lugar, puede que tengamos que decir que no a algunas cosas. Podría ser tan simple como mantener el televisor o la computadora apagado y negarse a contestar el teléfono una noche a la semana. O bien, si como yo, estás excedido en actividades, puede que tengas que decir que no a un buen área de servicio para ganar tiempo necesario en la presencia de Dios.

 He encontrado tiempo para la soledad y el silencio en mi viaje al trabajo. Anteriormente me gustaba escuchar música, la radio, y libros grabados. Ahora me paseo en silencio. Cuando me meto en el auto, le pido a Dios que me deje claro lo que él quiere que yo sepa. A veces, estoy convencida de pecado, gano dirección para mi vida, o encuentro la paz en el miedo. Otras veces mi mente divaga. Pero sé que estoy en la presencia de Dios y que él tiene mi atención si quiere decir algo.

 Si tienes niños pequeños en casa, la búsqueda de la soledad y el silencio es difícil. Tal vez tu cónyuge o un amigo estarían dispuestos a cuidarlos durante una hora mientras te sientas en un parque, das un paseo, o te sientas en una iglesia vacía. Susanna Wesley tenía al menos nueve niños en casa a la vez. Sus famosos hijos Juan y Carlos Wesley se acordaban que para practicar la soledad, ella tenía que lanzar su delantal sobre su cabeza. Sus hijos estarían en silencio, porque sabían que ella estaba orando.

Mantén tus expectativas realistas

Piensa en la última vez que te tomaste tiempo para la soledad y el silencio. ¿Qué pasó? ¿Dios apareció? ¿Fue simplemente aburrido? ¿Te dormiste? ¿Qué esperabas? ¿Estaba a la altura de tus expectativas?

 Incluso cuando tienes tiempo para estar en soledad y silencio, Dios no siempre te hablará. Muy a menudo cuando estoy en momentos de soledad y silencio, no escucho nada. Pero vale la pena tomarse el tiempo para hacer eso por lo que Él tiene mi atención si lo necesita. Esto es importante tenerlo en cuenta. Si esperas con impaciencia grandes gemas cada vez que te encuentras con Dios, estarás muy decepcionado y perderás el interés. En su lugar, tienes que entenderlo como simplemente estar con él, en la misma forma en que te gustaría estar con alguien que amas. Cuando llegues a Él, di algo como: “Dios, yo sólo quiero estar en tu presencia, porque Te amo. Dime lo que quieras que yo sepa. Estoy escuchando pero si no hay nada que necesite saber ahora, sólo ayúdame a disfrutar estar contigo”.

 Entonces no te sientas culpable si tu mente se distrae y terminas pensando en lo que tienes que hacer ese día. Cuando te des cuenta de que tus pensamientos están a la deriva, simplemente comienza a estar disponible para escuchar la voz de Dios otra vez. Es por eso que hacer esto con una Biblia abierta en tu regazo es bueno. Nos ayuda a mantener la concentración y tenemos la Palabra de Dios que nos habla. Comienza con algo así como el Salmo 63, Mateo 5: 1-16, o Colosenses 3: 1-17. Lee un pasaje y luego siéntate en silencio durante al menos 30 minutos. Dile a Dios que estás dispuesto a escuchar lo que quiera decir. Si nunca has hecho esto antes, va a parecer muy largo, pero aguanta.

Desde que he hecho de esto una parte regular de mi vida, muchas cosas han llegado a su lugar. Soy mucho más saludable emocionalmente porque mi vida es más equilibrada y tengo una mejor comprensión de por qué Dios me creó y lo que Él quiere que haga. También disfruto más de mi relación con Dios, lo que se refleja en todas las áreas de mi vida.

-Johannah Reardon es la ex-editora de ChristianBibleStudies.com.  Ella bloguea en www.johannahreardon.com  y es autora de siete libros de ficción y una guía devocional familiar.

– Artículo publicado originalmente en: http://www.christianitytoday.com/biblestudies/articles/spiritualformation/silencesolitude.html?start=3

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