Archivos diarios: 4 agosto 2017

Oraciones de Santidad Peligrosas

Por David A. Gallimore


Hace muchos años me embarqué en un viaje personal para buscar más de Dios. Estaba hambriento de una Palabra fresca. Un día mientras leía el Salmo 139:23-24, descubrí lo que yo llamo las “5 Oraciones Peligrosas” que literalmente han revolucionado mi relación con Jesucristo. He hecho estas oraciones todos los días por los últimos 20 años y ha sido un viaje increíble. Sin embargo déjame advertirte…¡Estas oraciones son peligrosas! ¡Te perturbarán! Y digo eso en el mejor de los sentidos. Al final, estas oraciones producirán una vida completamente santificada y rendida.

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Oración Peligrosa # 1: Examíname

Imagina que vas al doctor y estás en la cama para que te examinen. Te pones en una posición vulnerable para que el doctor pueda llevar a cabo la examinación. Cedes el control, tu privacidad etc. Puede ser una experiencia realmente incómoda. ¿Estarías dispuesto a ir a la cama de examinaciones de Dios y decir, “te doy permiso de buscar en cada área de mi corazón, mente y alma”?

Oración Peligrosa # 2: Pruébame

Debo confesar que la primera vez que hice estas oraciones mi actitud era en el mejor de los casos, arrogante. “Anda Dios, examíname…creo que lo estoy haciendo bastante bien. He crecido en el Movimiento de Santidad. ¡Se cómo hacer las cosas en la iglesia de la manera correcta!”. No tenía idea de lo que había estado almacenando. Comencé a hacer estas oraciones y Dios empezó a probarme en lo que llamaré, a falta de un mejor término, “el orgullo espiritual”. Me di cuenta que el crecimiento ocurre cuando se rompe con los viejos hábitos y actitudes. Para decirlo más claramente, hay espacio para el arrepentimiento incluso en una vida que ha sido salvada y santificada.

Oración Peligrosa # 3: Estírame

Cuando inicié estas oraciones, Dios me llevó de un cómodo pastorado, a una iglesia multicultural de vanguardia que cambió para siempre mi perspectiva del ministerio. Los himnarios fueron reemplazados por The Hillsong, los trajes y corbatas ahora eran shorts y camisetas, y los testimonios cambiaron de “he sido salvo y santificado por 50 años” al de un inocente pero entusiasta ciclista que gritó desde el altar a un templo lleno: “Este es el mejor día de mi vida… ¡Dios me salvó del infierno esta mañana!”. Me pregunté si alguna vez había estado tan fuera de mi zona de confort. Tuve el privilegio de bautizar a 50 nuevos convertidos un domingo. ¡Tres mujeres se aproximaron al bautisterio en trajes de baño de dos piezas! Estaba tan confundido. Pensaba: “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ¡¿A qué voy a aferrarme?! El siguiente  lunes por la mañana hicimos una llamada desde la oficina de la iglesia y encargamos batas bautismales. Con eso solucionamos el problema. Ten cuidado cuando hagas estas oraciones. ¡Son peligrosas!

Oración Peligrosa # 5: Guíame

El Rey David oró: “guíame en el camino eterno”. Durante los últimos veinte años he orado para que Dios diariamente me guíe fuera de mi zona de confort y seguridad, hacia una vida de obediencia radical. Luego de servir como pastor de iglesia durante muchos años, Dios me llamó a un ministerio de tiempo completo en evangelismo. Traté de razonar con Dios acerca de esto… no es 1950, muchas de las iglesias no tienen reuniones de avivamiento, ¡nos moriremos de hambre! Hice las cuentas en la calculadora y no me salían. Pero seguí  haciendo estas oraciones: “Guíame Señor… yo te seguiré”. Dimos este gran paso de fe y dejamos la seguridad de una gran iglesia que cuidaban maravillosamente de mí y mi familia, y descubrimos que cuando confías y obedeces, Dios siempre provee. En los últimos 10 años he predicado en un promedio de 45 reuniones evangelísticas al año aquí y en el extranjero. Lo que quiero decir es que puedes confiar en Dios, con tu vida de por medio.

Oración Peligrosa # 5: Úsame

Cuando todo está dicho y hecho, ¿Tu vida cuenta para el Reino? 

El mantra de este mundo es “el que tenga más juguetes al final, gana”. 

Mi oración para ti hoy es que Dios nos libre de la sabiduría de este mundo y que estemos dispuestos a rendir completamente nuestras vidas, que vivamos vidas que expresen: “estoy disponible hoy para ti Dios…guíame hacia la persona que te necesita más y úsame para ser un testigo ganador…”

¿Tendrás el coraje suficiente para hacer estas cinco oraciones cada día? Recuerda la renuncia…la letra pequeña…son peligrosas, pero tienen el potencial de revolucionar radicalmente tu vida.  

¡Que Dios te bendiga al comenzar esta aventura!

Este artículo fue publicado originalmente por: Holiness Legacy.

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