Archivos Mensuales: marzo 2019

La Fe: No es una Póliza de Seguros

*Una reflexión del libro, Desarrollo Natural de la Fe: Una Aventura Personal con Jesús

Por Jean David Larochelle

“Hay algunas creencias nocivas: ‘Si estás enfermo es que no tienes fe’; o ‘si pasas escasez, no te has apropiado de las riquezas del Rey’.  Nada está más lejos de la verdad de la Palabra de Dios.  La fe desde el punto de vista de Dios no es una póliza de seguros…

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Ser cristiano no nos exime del dolor, de las crisis, de las enfermedades, o de las pérdidas, y, aun de la muerte.  La vida cristiana no es de extraterrestres. Nuestro mundo es real donde hay de todo. No engañemos a la gente con un Evangelio y un Salvador superficial.  Demos el mensaje bueno y sólido, y no una droga mental y temporal; demos ‘todo el consejo de Dios’ (Hechos 20:27)…

Si en este momento atraviesan una dificultad o está todo en su contra, o a punto de perder la esperanza por alguna circunstancia difícil o dolorosa, (porque esos momentos van a llegar, como parte de la vida), les animo a ver esas circunstancias difíciles, y si las está viviendo, como las oportunidades para escalar un peldaño más hacia la fe. Por lo general los tiempos difíciles no vienen por casualidad o sin propósitos.  Son para crecer y madurar en nuestra fe.  Así que, cuando todo parezca perdido o todos se van, siempre queda Cristo. Cuando toda gota de esperanza se termina y se siente usted sin fuerzas para seguir, sin fuerzas para luchar, sin fuerzas para continuar en su travesía; cuando mira usted al cielo en busca de alivio a la soledad, al rechazo, al abandono y solamente tiene deseos de llorar, cuando usted lucha y nota que las circunstancias no son favorables, sepa que Dios estará de su lado y premiará la perseverancia y la constancia.  La fe se desarrolla cuando las circunstancias no son favorables.” –pp. 15-16, 33-34

Más Melocotones, Mejores Melocotones

Por David Busic

Hace algunos meses, pasé la tarde con Junior y Jaci Rodrigues. Ellos son nazarenos, plantadores de iglesia, y han ayudado a formar cinco congregaciones. Aunque ambos son de Brasil, ellos han plantado y están pastoreando una iglesia en Argentina. La ciudad donde su iglesia está ubicada es un terreno difícil. Es la capital académica del país y el hogar de muchas universidades. Siendo muy secular y posmoderna, la ciudad está más alineada con Norteamérica y la Europa occidental que con otros lugares de Sudamérica. Un porcentaje elevado de la población son ateos y agnósticos. Ellos son la única iglesia evangélica en todo el vecindario urbano.

El templo está ubicado en un vecindario semicomercial, cerca de muchos apartamentos y casas pequeñas. Ellos pudieron comprarlo a un buen precio porque durante muchos años fue una clínica ilegal de abortos. El propietario de la clínica falleció en la clínica y por varios meses no pudieron encontrarlo. Por lo tanto, muchos en el vecindario creen que el edificio tiene una maldición. La iglesia se reúne en el primer piso y los Rodrigues viven en el segundo piso junto a sus dos hijos. La congregación está creciendo y están teniendo un impacto del Reino entre sus vecinos.

En la parte trasera del edificio hay un pequeño patio. Ahí hay un árbol de melocotón que nunca antes había dado fruto. Sin embargo, después de que ellos se mudaron, el árbol de melocotón de repente comenzó a dar melocotones. ¡Muchos, muchos melocotones! Tantos que, de hecho, era muy difícil mantenerlos fuera del suelo y un número considerable de melocotones comenzó a caer en el patio trasero de la vecina. Un día su vecina vino a visitarlos. Jaci la invitó a entrar y dijo “Estoy segura que usted está aquí por los melocotones que están cayendo en su patio. Lo sentimos mucho. Con gusto podemos ir y limpiar por usted.”

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La vecina respondió: “Estoy aquí por los melocotones, pero no porque estoy molesta. Tengo curiosidad y tengo una pregunta. Por los últimos 20 años he vivido en la casa de al lado. Esta casa ha sido una clínica de abortos y ese árbol de melocotón ha estado muerto. No había dado fruto – ni un solo melocotón. Pero, cuando ustedes se mudaron con su iglesia, de repente revivió y empezó a dar fruto. Quiero saber, ¿qué pasó? ¿acaso hechizaron al árbol?”

Jaci estaba sorprendida pero preparada. “No,” le dijo, “No hay ningún hechizo. Todo lo que puedo decirle es que este lugar era un lugar de oscuridad y muerte, pero ahora es un lugar resplandeciente, de luz y vida. Supongo que esa es la razón por la cual ¡Dios está bendiciendo nuestro árbol de melocotón!”

La vecina quedó intrigada y comenzó a asistir a la iglesia. Hoy ella es una nueva cristiana y está creciendo en su fe.

Esta asombrosa historia me recuerda cuando Jesús les habló a sus discípulos sobre cómo ser fructíferos misionalmente: “Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada… [pero] si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y se les concederá.” (Juan 15:5,7 NVI).

El Pastor Junior y Jaci Rodrigues están esperando, confiando y permaneciendo en Cristo Jesús. Cristo en ellos está trayendo luz y vida a lugares oscuros. Fue un privilegio para mí ordenarlos como presbíteros de la Iglesia del Nazareno.

En el sermón inaugural de la capilla del Seminario Teológico Nazareno, el Superintendente General J. B. Champan desafió a la facultad y a los estudiantes con una misión clara: “Más predicadores – mejores predicadores.” Siempre me ha gustado esa frase. Me gustaría sugerir un pequeño cambio a la frase y convertirla en una oración. Qué pasaría si todos nuestros fuertes misionales, cada iglesia local, tuvieran una declaración similar: “Más melocotones – mejores melocotones.”

Más fruto – mejor fruto. Que así sea para todos nosotros.

Cómo Aprender Idiomas Afecta Nuestro Cerebro

Aprender nuevos idiomas no solo abre nuevas oportunidades, mantiene tu cerebro más nítido. Esta infografía de Sunbelt Staffing explica cómo aprender un nuevo idioma afecta tu cerebro:

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Cómo Permanecer Motivado en el Aprendizaje de un Idioma

Por Joey Shaw

Han pasado uno o dos años, o tal vez más, y todavía eres incapaz de conversar en el idioma de la cultura anfitriona, en el nivel que habías esperado. Te bloqueas, los lugareños tienen que hablar más despacio, quedas en vergüenza constantemente, no puedes “ser tú mismo,” y tú…ya…no…quieres…estudiar…¡más! Hay que reconocerlo, aprender otro idioma es difícil.

Muchos de ustedes están en esta fase crítica de su ministerio. Sin una buena habilidad del idioma, inevitablemente, tu ministerio no producirá el máximo fruto. Así que, aunque lo necesitas, el “éxito” en el idioma pareciera estar muy lejos. Necesitas un impulso.

¿Cómo mantenerte motivado para seguir aprendiendo el idioma? Aquí hay algunas sugerencias.

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UTILIZA LO QUE CONOCES DEL IDIOMA PARA GLORIFICAR A DIOS

Si conoces algunas frases, encuentra maneras de usarlas para engrandecer a Dios. Siempre me gusta aprender primero la fraseología religiosa de la cultura anfitriona: “gloria a Dios,” “Dios es grande,” y así sucesivamente. Me ayuda a hablar sobre Dios desde el principio. Y no hay nada más motivador de estudiar un idioma que la emoción de engrandecer a nuestro Salvador, incluso en la manera más pequeña posible, en el idioma local. Cada palabra nueva es también una herramienta nueva para glorificar a Dios y que la gente de la cultura anfitriona lo sepa.

SUEÑA CON UTILIZAR TUS NUEVAS PALABRAS PARA PERSUADIR A OTROS ACERCA DE SEGUIR A CRISTO

Los idiomas que hablan los grupos no alcanzados la mayoría del tiempo son muy difíciles para los hablantes nativos del idioma inglés. Así que, tal vez, nuestro trabajo es más difícil hoy en día que hace algunos cientos de años. Sea como sea, entre más grande la disparidad entre nuestro idioma nativo y el idioma aprendido más grande es la oportunidad de mostrar el amor de Dios, quien se humilló a sí mismo para volverse como nosotros. Piensa en esto mientras estudias. La palabra que tú aprendas hoy quizá un día sea la palabra crucial para persuadir a las personas de la cultura anfitriona.

EVALÚA TUS MOTIVOS

¿Hay ídolos de los que debas arrepentirte? Quizá un ídolo de aprobación: solo quieres que quienes te apoyan sepan que no estás “desperdiciando” su dinero. Tal vez estás creyendo esa mentira de que una vez que hables el idioma, entonces serás útil para Dios. Cuídate de las emociones negativas: quejas, ira, impaciencia, malhumor. Estos son síntomas comunes de la idolatría. El problema es que los ídolos son motivadores espantosos. Los ídolos son dioses falsos, y como tales no cumplen sus promesas. Así que si la idolatría está en la raíz de tu motivación para aprender un idioma, entonces quedarás insatisfecho y, eventualmente, desmotivado.

ORA POR MÁS AMOR

No importa lo fuerte que trabajes, no importa cuán buena sea tu habilidad en el idioma, no importa con cuántas personas compartas el evangelio, no importa lo efectivo que parece tu ministerio, no importa qué tan temprano te levantes o qué tan tarde vayas a dormir, no importa lo que otros piensan de ti,… si no tienes amor, no tienes nada (1 Co. 13:1-3). Piensa en esto. PERO, si tienes el amor de Dios por las personas, éste te impulsará a horas interminables de estudio y práctica para que las personas de la cultura anfitriona puedan conocer a Dios y lo den a conocer a otros (2 Co. 5:14).

Este artículo fue publicado originalmente en: Verge Network

Campamento de Orientación Misionera en República Dominicana, 2019

Del 8 al 10 de marzo 51 personas representantes de tres países (Haití, Puerto Rico y República Dominicana) se unieron para participar de un tiempo glorioso en el Campamento de Orientación Misionera (COM), el cual se realizó en las instalaciones del Seminario Nazareno Dominicano, en Santo Domingo, R.D., donde cada participante tuvo la oportunidad de aprender y acercarse más al llamado de la Gran Comisión: “Id y Haced Discípulos…”IMG_7538.jpg

Durante este tiempo, voluntarios del ministerio de Misiones Globales y la iniciativa Génesis estuvieron impartiendo temas concernientes a la obra misionera en nuestra región Mesoamérica y el mundo; además, se dio a conocer la necesidad de que hombres y mujeres se levanten y estén dispuestos a negarse a sí mismos para ser parte del rescate de muchos.

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Al finalizar este gran tiempo, lleno de confirmaciones y respuestas recibidas, todos los participantes salieron regocijados y con muchos deseos de crecer, servir con sus iglesias locales e ir a donde Dios les envíe.

Maritza Lima dijo: “Esta experiencia fue extraordinaria para mi vida, ahí fue que me di cuenta para qué Dios me ha llamado.”

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Raymer del Rosario compartió: “El Señor habló a mi vida de una manera especial, creo que ya es tiempo de servir comenzando en el lugar donde estoy y seguir creciendo en su voluntad, ¡quiero más!”

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Dios está levantando una generación dispuesta a ir por más, hombres y mujeres fuertes, valerosos, y capaces de cruzar cualquier barrera para expandir el reino de Dios en las naciones.    

*Escrito por Elba Isabel Duson, Coordinadora de Misiones Globales, Distrito Oriental, R.D.

 

A un Brazo de Distancia: una Reflexión Sobre Cuaresma

En esta época de Cuaresma, he estado reflexionando sobre una inquietante frase: “de lejos.” No parece muy aterradora ni tampoco llamativa, ¿verdad? ¿Por qué diría que es inquietante?

Fue la noche que traicionaron a Jesús, la noche antes de que fuera crucificado. Los pies han sido lavados, la Pascua ha sido servida, y los soldados se han llevado a Jesús del jardín. Los discípulos se han ido –bueno, más o menos. Los tres escritores de los evangelios sinópticos señalan que uno de los tres elegidos de Jesús, el hombre cuya predicación convertiría a 3,000 en un día, y que se convertiría el pilar de la iglesia primitiva, seguía a Jesús “de lejos” (Mt. 26:58; Mc. 14:54; Lc. 22:54).

Generalmente criticamos a Pedro, especialmente cuando Él niega a su Señor e invoca maldiciones sobre él mismo. Gracias a Dios que no somos como Él, ¿verdad?

En un análisis más cercano, durante esta época de Cuaresma, nos damos cuenta que nuestro discipulado se ve mucho como el Pedro de aquel jueves santo. Joan Chittister dice, “Creemos, sí, pero por lo general solo remotamente, solo intelectualmente. Seguimos a Jesús, por supuesto, pero, en realidad, es más como seguirlo a un brazo de distancia, a una distancia agradable, antiséptica. Imperturbable. Nuestro compromiso no es el tipo de compromiso que pone en peligro nuestros trabajos o nuestras relaciones o nuestras posiciones sociales.”

Ay.

Si somos honestos con nosotros mismos, amamos la parte de seguir a Jesús que tiene que ver con multitudes siendo alimentadas y hombres ciegos recibiendo la vista. Incluso los sermones creativos y lecciones que Jesús enseña, a través de las cuales nos inspira y desafía. ¿Pero la parte de la negación? No es muy popular en la actualidad.

¿Será que nos aterra profundamente el sufrimiento? Chittister sostiene que “cuando nos resistimos a sufrir, nos resistimos a crecer…el sufrimiento es un peldaño importante hacia la madurez. Nos mueve de la fantasía a los hechos.”

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No sé ustedes, pero muchas veces yo preferiría tomar los atajos hacia la madurez espiritual en lugar de avanzar dolorosamente a través de pruebas y sufrimientos. Pero ese atajo no existe. Y Cuaresma nos recuerda eso. En esta época nos damos cuenta, junto con Chittister, que somos ascéticos. Por tanto, “debemos estar preparados para rendir algunas cosas si intentamos tener las cosas que incluso son más importantes.”

Con Jesús siendo interrogado, azotado y clavado a una cruz, Pedro todavía no estaba listo para seguirlo ahí. El sacrificio era demasiado grande. El sufrimiento muy cruel. Era mejor seguir a Jesús de lejos.

Quizá en estos días ser inquietado por esa frase no es algo malo. Tal vez nosotros, también, nos examinaremos a nosotros mismos y elegiremos el crecimiento en lugar de la comodidad, la intimidad en lugar de la distancia.

La Metáfora de Kierkegaard Sobre los Gansos

Servir a Dios en ambientes transculturales siempre provoca conversaciones interesantes con quienes pertenecen a nuestros países de origen. Algunos encuentran nuestra incursión en misiones lejanas como algo fascinante y exótico. Hoy día, con la globalización y la posibilidad de interactuar con amigos y colegas en todo el mundo, mucha gente es indiferente, en cierto modo: “Ah, ellos están expandiendo el evangelio como nosotros; solo que ellos viven en otra cultura.” Pero todavía hay otros que no dejan de asombrarnos con preguntas sorprendentes basadas en la incredulidad:

“¿Cómo es que tus hijos van a la escuela allá? ¿Es buena la educación?”

“Sabemos que allá es peligroso. ¿Alguna vez sales?”

Con mayor frecuencia, he estado en contacto con más y más cristianos quienes están viviendo sus vidas basados en la comodidad y el miedo. Después de todo, Dios es un Dios que siempre quiere protegernos, ¿verdad?

Recientemente me encontré con una metáfora que leí hace muchos años, escrita por el filósofo danés Sören Kierkegaard. Me ha hecho examinar mi propia tendencia de dar un buen discurso mientras fracaso en “extender mis alas y volar.” ¿Nosotros abrazaremos la aventura que Dios tiene para nosotros? O, ¿seguiremos disfrutando nuestra cómoda marca de cristianismo occidental?

La Metáfora de los Gansos de Kierkegaard

“Cierta bandada de gansos vivía en un patio con paredes muy altas alrededor. Debido a que el maíz era bueno y el patio era seguro, estos gansos nunca tomarían un riesgo.

Un día un filósofo ganso vino a ellos. Él era un muy buen filósofo y cada semana ellos escucharon tranquila y atentamente sus sabios discursos. ‘Mis queridos compañeros del camino de la vida,’ él decía, ‘¿se imaginan de verdad que este patio con paredes tan altas alrededor sea todo lo que existe? Les digo, hay otro mundo, y más grande, allá afuera, un mundo del que solo estamos remotamente conscientes. Nuestros antepasados sabían de este mundo exterior. ¿Ellos no extendieron sus alas y volaron a través de los desechos sin rastro del desierto y el océano, y valles verdes y colinas boscosas? Pero desafortunadamente, aquí permanecemos en este patio, nuestras alas cruzadas y escondidas a nuestro lado, mientras estamos satisfechos en el charco del lodo, sin alzar nunca nuestros ojos a los cielos que deberían ser nuestro hogar.’

Los gansos vieron esto como un sermón muy fino. ‘Qué poético,’ ellos pensaron. ‘Profundamente existencial. Qué impecable resumen del misterio de la existencia.’ A menudo el filósofo hablaba de las ventajas de volar, llamando a los gansos a ser lo que debían ser. Después de todo, él señalaba que tenían alas. ¿Para qué eran las alas sino para volar? A menudo, él reflexionaba sobre la belleza y la maravilla de la vida afuera del patio, y la libertad de los cielos.

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Y cada semana estos gansos eran reconfortados, inspirados, conmovidos por el mensaje del filósofo. Ellos creían cada una de sus palabras. Ellos dedicaban horas, semanas, meses a un análisis minucioso y evaluación crítica de sus doctrinas. Ellos aprendieron lecciones sobre las implicaciones éticas y espirituales de volar. Ellos hicieron todo esto. Pero hay una cosa que nunca hicieron. ¡Ellos no volaron! ¡Porque el maíz era bueno, y el patio era seguro!”

Cuaresma: Regresando a Estar en Contacto con Nuestras Almas

“Cuaresma es nuestra salvación de las profundidades de la nada. Es nuestra guía para el más de la vida.” –Joan Chittister

La Cuaresma está muy cerca de nosotros. Cada año cuando escribo sobre Cuaresma, especialmente en español, parece provocar controversia. ¿Por qué las iglesias evangélicas celebrarían algo que es católico?

Bueno, la respuesta rápida es que no es solamente católica, aunque en muchos de nuestros países en Latinoamérica se ha pensado que es así. Cuaresma es una época en el calendario cristiano, y el calendario cristiano es exactamente eso: un ritmo anual ofrecido a cada cristiano para que caminemos con Cristo en una forma más significativa. Yo he escrito previamente sobre el calendario cristiano como un todo, pero para los propósitos de las siguientes dos entradas, reflexionaremos sobre Cuaresma específicamente.

Es importante notar que para el año 330, una temporada cuaresmal de 40 días era practicada comunmente por la iglesia primitiva. Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y termina con la Pascua, o para aclarar correctamente, puede decirse que el Sábado de Gloria (o Sábado Santo) es el día final de Cuaresma porque es el día final de ayuno y negación antes de las celebraciones más importantes. El domingo de Pascua viene con una explosión de gozo y celebración, un marcado contraste con los temas de la Cuaresma. ¡Jesús ha resucitado! ¡Ha triunfado sobre la tumba!

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Para muchos evangélicos, Cuaresma (y particularmente el Miércoles de Ceniza) ha demostrado ser demasiado confusa. La explicación de Joan Chittister en su maravilloso libro, El Año Litúrgico: La Aventura en el Espiral de la Vida Espiritual, puede ayudarnos:

“El Miércoles de Ceniza, un eco del llamado antiguo del testamento hebreo al cilicio y las cenizas, es un clamor continuo a través de los siglos de que la vida es transitoria, que el cambio es urgente. No tenemos suficiente tiempo para perderlo en la nada. Necesitamos arrepentirnos de nuestra pérdida de tiempo en nuestro caminar hacia Dios. Necesitamos arrepentirnos del tiempo que hemos pasado jugando con distracciones peligrosas y diversiones vacías a lo largo del camino. Necesitamos arrepentirnos de nuestros excesos insensatos y nuestras excursiones a nuestro pecado, nuestro incumplimiento de justicia, nuestros fracasos en la honestidad, nuestro distanciamiento de Dios, nuestros disfrutes del exceso, nuestras absorbentes autogratificaciones, una adicción infantil, una criatura envidiando a otra. Necesitamos regresar a estar en contacto con nuestras almas.”

Esta es la esencia de Cuaresma. En un mundo que gira alrededor del consumismo y el placer, nos abstenemos y refrenamos. Nos negamos a nosotros mismos y tomamos nuestra cruz diariamente mientras seguimos a Cristo al Gólgota. Si no nos comprometemos en este acto en esta temporada, corremos el riesgo de olvidar completamente su sacrificio.

¿Estás listo para Cuaresma? ¿Orarías para que Dios te discipule en esta época de negación y disciplina? Quizá esto hará una gran diferencia para tu alma.

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