Archivos diarios: 19 julio 2019

¿Intachable? ¡Eso es Imposible!

“Cuando Abram tenía noventa y nueve años, el Señor se le apareció y le dijo:—Yo soy el Dios Todopoderoso. Vive en mi presencia y sé intachable. Así confirmaré mi pacto contigo, y multiplicaré tu descendencia en gran manera.” (Génesis 17:1-2)

Por Emily Armstrong

Dios está renovando su pacto con Abraham de que la promesa de una gran nación vendría de Abraham y Sarah. El versículo 1 del capítulo 17 de Génesis dice que Abraham tiene 99 años cuando Dios tiene esa conversación con Él. Solo puedo imaginar lo que Él estaba pensando, “Bueno, Dios, seré padre por primera vez, pero solo con tu ayuda.” Mientras estamos hablando de hacer lo imposible, ¿nos perdimos la pequeña pero significativa frase en el versículo 1 que dice, “vive delante de mí, y sé intachable.”? Otra vez, Abraham tiene que estar pensando, “Bueno, Dios, pero solo con tu ayuda.”

¿Realmente Dios esperaba que Abraham se convirtiera en padre a la edad de 99? Sí.

¿Realmente Dios esperaba que Abraham anduviera delante de Él y fuera intachable? Por supuesto. Y Dios espera lo mismo de nosotros. ¿Es una expectativa justa? Sí, pero solo porque tenemos el Espíritu Santo en nuestras vidas. El Espíritu Santo nos ayuda a tomar las decisiones correctas, y nos ayuda continuamente a andar delante de Dios y ser perfectos. Esto no significa que el Espíritu Santo decide por nosotros, sino que continuamente nos está guiando por los caminos correctos, si se lo permitimos.

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Recuerdo que cuando estaba en la universidad, de verdad empecé a luchar con el concepto de ser intachable. He sido cristiana desde que era pequeña, pero el Espíritu Santo empezó a hablarme acerca de la música que escuchaba. No era una música MALA, pero ciertamente no era la mejor. Realmente tuve que luchar con el Señor y ver si lo que estaba escuchando era para ayudarme a que mi relación con Él creciera y se fortaleciera. Estoy segura que no te sorprende descubrir que me di cuenta que el Espíritu Santo estaba en lo correcto, así que hice algunos cambios en la música que escuchaba. Fue difícil y fue un proceso, pero sé que eso me ha ayudado hasta este día a andar de forma intachable delante de Dios.

Entonces, ¿estás listo? ¿Has sentido que el Espíritu Santo te ha hablado sobre algunos de los hábitos que tienes y que te detienen de andar intachable delante de Dios? Si es así, empieza a evaluar los cambios que necesitas hacer, y comienza a hacerlos. Muy pronto aprenderás como yo, que caminar siendo intachable es posible, con la ayuda de Dios.

*Esta reflexión pertenece a una serie de devocionales escritos por Scott y Emily Armstrong para adolescentes y jóvenes. 

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