Archivos Mensuales: octubre 2019

Seis Misioneros Capacitados para Llevar un Génesis a Dos Ciudades

Por: Alejandra García

El 29 de septiembre de 2019 los nuevos misioneros con asignación en Génesis llegaron a Santo Domingo, República Dominicana para su entrenamiento antes de salir al campo.  Después de haber aprovechado el entrenamiento virtual, estas cuatro semanas fueron el último paso de preparación para la tarea que van a desempeñar: plantar nuevas iglesias en Monterrey, México y Quetzaltenango, Guatemala.75271515_2430500563712655_1334343848062615552_n

Oscar Isem Quej (de Guatemala), Elba Duson (de República Dominicana), Teresa De cuesta García (de México), Diana González (de El Salvador), Edgar Daniel Santiago y Andrea López (ambos de México) trajeron consigo corazones llenos y rebosantes de gozo, mucho amor para dar a su prójimo, ansias por llevar las buenas nuevas de salvación a los necesitados, el deseo de ver vidas transformadas por medio de Cristo y  ser usados para la gloria de Dios, y lo mejor, la convicción de haber sido obedientes y decir “Sí” al Señor.

Una vez que terminaron sus clases sobre Misión Urbana, Plantación de Iglesias, Antropología Misionera, Cuidado Personal, Trabajo en Equipo, y muchas más,  salieron el 25 de octubre hacia Monterrey y Quetzaltenango con muchas herramientas útiles y conocimientos nuevos para poder servir en su ministerio transcultural.  Aprendieron mucho, y más que eso, están seguros de que han tomado la mejor decisión: ¡servir a nuestro Dios!

Conozcamos algunos de sus testimonios:

Elba: “En este tiempo de entrenamiento y convivencia con mis compañeros del Proyecto Génesis, el Señor confirmó más fuertemente ese llamado especial que hace alrededor de 4 años había puesto en mi corazón. Cada uno de los temas tratados fueron de gran importancia para llevar a cabo la obra que nos ha sido entregada. Luego de finalizar este tiempo, estoy más convencida de lo que Dios quiere hacer por medio de nuestra obediencia en aquella ciudad.”

Oscar: “Agradezco a Dios por el tiempo del entrenamiento en República Dominicana porque fue de mucha bendición y ayuda. Doy gracias a Él por todos los facilitadores que nos impartieron los cursos, los momentos de evangelismo y las oraciones de Scott y Emily Armstrong, la ayuda y cuidado de Gary y Naomi Faucett y Alejandra García.  Me siento más preparado luego de ver cómo Dios me está guiando y dando sabiduría para el trabajo en el ministerio misionero. Siento gozo de formar parte de esta misión.”

Diana: “El tiempo de entrenamiento fue muy bendecido y lleno de retos. Sobre todo, Dios habló a mi corazón sobre el amor e interés que tiene por la ciudad. A veces, cuando pensamos en la ciudad vemos abundancia material, vidas ocupadas, individualismo, o personas viviendo su vida como ellos quieren, pero ahora agradezco a Dios la oportunidad de servir en la ciudad compartiendo la esperanza que Jesús nos da.”

Teresa: Sin duda alguna ha sido un tiempo de mucha bendición, lleno de enseñanzas, risas, aprendizaje, lágrimas, pero sobre todo de retos.  Durante este mes Dios ha tocado mi corazón, me ha hecho ver que el Génesis comienza conmigo. Él ha derribado por completo los muros y ahora ha comenzado a construir una nueva ciudad, una nueva vida, reconfortada y con la visión de predicar el mensaje de salvación, estoy segura de que Dios ya está trabajando en los corazones y que estos dos años serán de bendición para Xela.”

Daniel y Andrea: “Desde que llegamos todo era distinto, comenzamos a extrañar varias cosas del sur de México, y Dios nos mostró de una manera sorprendente lo que Él quería para nuestras vidas en cada uno de los temas.  Cuando hicimos la actividad de la urbanización pudimos ver muy marcada la diferencia de clases que hay en la ciudad, y nos impresionó ver la cantidad de casas y personas viviendo en los edificios. Ver la falta de agua y las condiciones higiénicas también fue impactante, ya que el medio que transporta la basura no pasa por ese lugar. En este mes, tocamos vidas, y tenemos la seguridad que la semilla fue sembrada en sus corazones y que Dios seguirá tratando con ellos”.

76762622_2398626683713206_4071879294417108992_n.jpgDemos gracias a Dios por la vida de cada misionero.  Oremos por sus ministerios en los siguientes dos años. ¡Y qué Dios traiga un Génesis a Monterrey y Quetzaltenango!

 

La Iglesia Relevante

Por: Dan Reiland

La cultura está cambiando y está cambiando rápidamente. Más que nunca antes, la iglesia tiene una oportunidad increíble (y la responsabilidad) para marcar la diferencia.

Pero seamos honestos, no podemos liderar con relevancia cultural desde la parte posterior del desfile.

No podemos liderar a las generaciones futuras si no sabemos lo que quieren, cómo experimentan la vida y cómo Dios quiere involucrarlos.

Mantenerse al día es la línea de base. Comprender cómo las personas perciben su mundo es esencial. Es mejor pensar con anticipación, ver alrededor de la curva, anticipar y mantenerse relevante.

Esto no significa que debas entrar en pánico. No es una carrera; se trata de ser deliberado en tu liderazgo.

La relevancia no se trata de ser genial, creativo e inteligente; se trata de la capacidad de conectarse. Las iglesias se vuelven irrelevantes cuando ya no pueden conectarse con la próxima generación. El evangelio nunca es irrelevante, pero tenemos la responsabilidad de descubrir la mejor manera de recibirlo.

¿Cómo se evalúa si eres relevante? ¿Quién decide? Este artículo te brinda información práctica para enmarcar una conversación con tus líderes.

5 Ideas Para Una Comprensión Práctica De La Relevancia Del Ministerio

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1) Ser Relevante, Simplemente Significa Que Importa

La relevancia significa que lo que haces importa. La relevancia significa que tu ministerio hace la diferencia y las vidas de las personas cambian.

La verdadera relevancia sugeriría que la comunidad circundante se da cuenta de tu presencia y aprecia tu ministerio. La relevancia se mide solo en parte por la asistencia, y tal vez una parte más pequeña, realmente se mide por la opinión de la comunidad sobre el bien que haces.

El primer paso en tu ciudad para percibir tu ministerio como relevante comienza sabiendo que te importa.

2) No Confundas Relevancia Con Estilo O Cultura

La relevancia no se trata de tu elección de canciones de adoración o de que tan  informal puedes o no ser, eso es una cuestión de estilo, preferencia y cultura. Ser relevante no se trata de si tu camisa está doblada o no, o si predicas 25 minutos o 45 minutos.

La relevancia del ministerio es más sobre calidad y efectividad. Los pastores me preguntarán si creo que los coros siguen siendo relevantes en la cultura actual. Si el coro es realmente bueno, es absolutamente relevante. Los coros malos son irrelevantes.

Con respecto a la relevancia, simplemente haz la pregunta: “¿Funciona?” Si funciona, es relevante. Pero debes ser honesto sobre la respuesta a esa pregunta.

3) No Contestes Preguntas Que Nadie Está Preguntando

¿Alguna vez has jugado Trivial Pursuit? Es un juego divertido, pero más allá de eso, ¿a quién le importan esas preguntas? Si no estuvieras intentando ganar el juego, a nadie le importarían las respuestas.

Si no tenemos cuidado, podemos responder preguntas como parte del ministerio de la iglesia local que nadie pregunta. Eso es irrelevante.

Como líder, aprendí este principio por primera vez con mis propios hijos. Cuando eran pequeños, hacían cientos de preguntas. En su adolescencia, las preguntas se detuvieron casi por completo. Tenía que encontrar dónde se encontraban, ser pacientes, aprender cuáles eran sus preguntas y ser padres desde esa perspectiva. Entonces podría usar sus preguntas para conducir a la verdad eterna.

No tienes que simplificar tu teología para que sea relevante, pero sí necesitas comprender lo que las personas piden para ser un líder, maestro y pastor relevante. Comienza con sus preguntas y luego guíalos a la verdad bíblica.

4) La Relevancia Requiere Preguntar Qué Necesita La Comunidad.

La innovación que proviene solo de tu sala de juntas probablemente no sea relevante.

Habla con personas que no asisten a la iglesia. Pregúntales a las personas que dejaron tu iglesia. Pregúntales a las personas en tu iglesia que tienen menos de treinta años. Aprende cómo se conectan otras iglesias. (De nuevo, eso no significa que deba hacer lo que hacen, pero puedes obtener ideas y adaptarlas a su contexto).

Una de las mejores maneras de negar la relevancia es hablar con las mismas personas sobre los mismos problemas, hacer un pequeño ajuste y terminar haciendo las mismas cosas.

La relevancia no está en competencia con la cultura; se trata de conectarse con la cultura actual. No se trata de entregar la verdad; se trata de encontrar a la gente en donde estén.

¿Cómo va tu iglesia con eso?

5) Abraza La Innovación Y El Cambio.

No tiene que hacer lo que hacen otras iglesias, pero no puedes hacer lo que siempre has hecho.

El mensaje sigue siendo el mismo, pero nuestros métodos deben cambiar. Solo la tecnología insiste en que cambie tu enfoque al ministerio.

La tecnología cambió la forma en que integramos un equipo ministerial, cómo transmitimos y compartimos mensajes, y cómo nos comunicamos con los voluntarios.

La gente solía llevar sus Biblias a la iglesia; ahora las Biblias están en sus teléfonos inteligentes.

La relevancia importa.

¿Qué estás haciendo realmente bien?

¿En qué está trabajando?

¿Qué no funciona y necesitas cambiar?

 

Dan Reiland es el pastor ejecutivo de la Iglesia Doce Rocas en Lawrenceville, Georgia. Anteriormente se asoció con John Maxwell durante 20 años, primero como Pastor Ejecutivo en la iglesia Wesleyana  Skyline en San Diego, luego como Vicepresidente de Liderazgo y Desarrollo de la Iglesia en INJOY.

© 2019 Dan Reiland | El entrenador del pastor – Desarrollando líderes de la iglesia

 

Busca La Virtud En Todo

Por: Scott Armstrong

Un viaje reciente a las redes sociales causó que terminara alejándome de mi laptop y mi celular, con los ojos muy abiertos ante la autopromoción exagerada de tantas voces que proclaman que tienen razón y que la otra parte (quienquiera que sea) está equivocada. Todo aquello me recordó un extracto del libro de Stevenson Willis: “Los Proverbios del Liderazgo”  que he encontrado particularmente perspicaz (pp. 134-136):

“Ya no uses el don de la visión para enfocarte en las fallas y fragilidades de los demás. En cambio, busca la virtud que hay dentro de ellos y tráela a la luz para que todo el mundo la vea. Nunca pongas atención a los susurros del chisme, no permitas que tus oídos escuchen palabras que calumnien o menosprecien. Cuando los ociosos o los agitadores comiencen su charla hiriente, siempre habla por el que está siendo difamado y comparte sus cualidades a todos los que quieran escucharte.

Ya no debes verte a ti mismo como superior a nadie, ya que, aunque próspero o pobre, ¿no volverán tus huesos al mismo montón de polvo? Nunca camines tan erguido como para pensar que nunca podrás tropezar, ni te estimes a ti mismo como sabio e incapaz del error. Todas las formas de arrogancia  y presunción deben ser desterradas de tu espejo, ya que tales autoengaños cegadores distorsionan tu sentido de valía.

Tampoco debes llamar la atención sobre tus fortalezas, ni jactarte de tus talentos para que otros se  asombren. De ahora en adelante dedica el uso de los talentos y dones que te han sido dados a un solo propósito: despertar en los demás una conciencia propia.

El Creador ha dotado a cada alma de potencial y te pide que lo veas en quien sea que te encuentres. Con esta simple verdad las masas te recibirán y abrazarán la causa que tú defiendas. Si no,  te tambalearás, incluso con aquellos a quienes amas. De ahora en adelante, debes ver a todas las personas de una sola manera: no como han sido o como son, sino como fueron creadas para ser.

Porque cuando veas a tu prójimo a través de los ojos de nuestro Creador, la compasión y la humildad fluirán de tu corazón.

Y muchos se acercarán para descubrir la fuente.”

 

 

Una Base Sólida

Por: Scott Armstrong

Hace tiempo tuve una conversación con un compañero estudiante en quien veía mucho potencial. Realmente veía dones y gracia en él para ser un misionero fantástico algún día. Es apasionado en cuestiones de justicia y de ayudar a hacer del mundo un lugar mejor.

Al mismo tiempo, reconoce su falta de moralidad. Quiere conservar algunos hábitos y prácticas que están mermando poco a poco su efectividad como estudiante, líder y seguidor de Cristo. Tristemente, parece que quiere cambiar el mundo, pero no quiere cambiarse a sí mismo.

Stevenson Willis escribió un libro repleto de sabiduría y titulado: “Los Proverbios Del Liderazgo: Principios Para Guiar A Su Gente Al Pináculo De La Grandeza”. En él reflexiona sobre el tema del carácter (pp. 110-111). Espero que lo encuentres desafiante. Tal vez se lo envíe a mi amigo de la universidad:

“Al igual que todas las grandes ciudades construidas para soportar el paso de los siglos, Jerusalén está establecida sobre un lecho de piedra. El muro exterior que lo protege también está construido así, ya que las bases que lo sostienen se han colocado a una profundidad tal que no puede ser movido.

Pero, ¿qué pasaría si los planos para la base utilizaran piedras quebradas? ¿O si fuera construido con una base inadecuada para cargar el peso? ¿Y qué hay de las ciudades que podrían copiar su diseño, sin darse cuenta de los defectos ocultos en su interior? Tan cierto como que el sol saldrá, todos colapsarían. Quizás no hoy, no mañana, pero la caída sería segura e inevitable. ancient-angkor-wat-antique-1531677.jpg

Y así debe ser la construcción de tu carácter. Puedes ascender a una posición de liderazgo basada en el carisma o la personalidad, y de hecho tener éxito durante una temporada, pero esas piedras inestables no serán suficientes para sostenerte. Para soportar los desafíos que vendrán con un carácter digno de imitar, tu vida debe establecerse sobre una base duradera.

La integridad es la base sobre la cual se debe construir el carácter; la honestidad con uno mismo es la primera piedra que hay que poner.

No negocies con la vida escatimando en talento o confiando en el encanto para reducir el pago requerido para el éxito. Aunque los talentos tienen valor, a menudo son mal utilizados por tener una visión corta y para evitar sacrificios. Si eres bendecido al tener talentos en abundancia, o eres experto en el arte del encanto, no te engañes a ti mismo ni a los demás ocultándote detrás de tus dones para encubrir tu falta de voluntad para trabajar. Porque, como muchos han descubierto demasiado tarde, el descuento será grande pero pronto se restará de tu carácter.

Cualquier cosa de valor duradero requiere que el precio se pague en su totalidad antes de que se pueda saborear su beneficio. Aunque el talento por si solo puede impulsarte a la cumbre, no se te permitirá permanecer;  tu conciencia (y algunas otras) te recordarán rápidamente que no pagaste el precio que era necesario para llegar allí.

Haz trampa evitando el sacrificio y solo te estafarás a ti mismo.

No hay atajos en la construcción del carácter. Aunque el costo de la edificación pareciera ser elevado el día de hoy, corregir los defectos mañana luego de un fracaso, costará todavía mucho más. De ahora en adelante se honesto contigo mismo y paga con gusto cualquiera que sea el precio que se te exija para tener éxito en tus esfuerzos”.

 

 

 

 

 

Empapado

Una Reflexión De Cathy Spangler

“Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja.”  (Hab. 2:1).

La otra noche tuve un gran tiempo de reflexión. Estaba meditando en Habacuc 2:1-2 y preguntándole al Espíritu Santo, “¿Qué significa: sobre mi guarda estaré? ¿Qué es una guarda? ¿Cómo uno afirma el pie?”

Las preguntas seguían surgiendo conforme leía el verso 2: “Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.

¿Cuál visión? ¿Por qué hay que escribirla? ¿Qué significa: “aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará”? (v 3).

Mientras procesaba todo esto, miré por mi ventana y me di cuenta que había llovido otra vez. El suelo estaba mojado; las calles tenían charcos. De golpe la Palabra del Señor vino a mí y escribí:

Como las lluvias que empapan el suelo, lloveré. Recíbela como tierra sedienta. Salpica en esa lluvia como lo hacen los pájaros.clean-clear-close-up-1100946.jpg

En el pasado llovió y derramé Mi Espíritu, pero Mi pueblo no quiso mojarse. ¡Consideraron Mi Presencia como una molestia; una carga; una amenaza!

A medida que la lluvia cae sobre las superficies que cubren el suelo, algunas se endurecen y no son receptivas, por lo que el Espíritu Santo pasará de largo.

Prepárate, confiesa, perdona, deshazte de las ofensas y durezas. ¡Ábrete a mí! Búscame a mí, no a mis dones o milagros. Busca el agua viva de Mi presencia. Si, chapotea en ella. Sé lavado y refrescado sin temores. Porque de mi trono fluye un goteo que se convierte en una corriente rápida y fluida y luego en un río ancho y profundo. El río trae curación a las multitudes y da vida a lo que estaba muerto y sin vida.

Benditos aquellos que vienen…

A beber de mí

A disfrutarme

A ser limpios, nuevos, completos

¡Te invito a recibir el último reinado!”

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Vivificar

Freya Galindo Guevara

A lo largo de nuestra vida seguramente hemos tenido que atravesar por alguna o varias situaciones que nos han desanimado o desalentado, donde nos hemos sentido abatidos, afligidos, y preocupados.  Quizá nos hemos sentido debilitados, sin fuerzas, o como si hubiéramos perdido nuestra energía.  Y muchas veces en lugar de que estos momentos nos acerquen más a Dios, nos alejan de Él poco a poco y terminamos por desenfocarnos.

Vivificar significa dar vitalidad o fuerza a una persona que estaba débil o a una cosa que había perdido la energía.  Lo contrario de vivificar es desanimar o desalentar.

El Salmo 119 es conocido como el capítulo más largo de la Biblia. Hay mucho que se puede decir sobre este Salmo: tiene una división en 22 apartados (de 8 versículos cada uno) que están identificados por una letra del alfabeto hebreo; a lo largo del pasaje hay varios términos que se utilizan como sinónimo de la ley de Dios (palabra, mandamientos, estatutos, dichos, juicios, testimonios); el salmista hace comparaciones entre andar en los mandamientos de Dios y andar en los caminos propios del ser humano, además de todos los elogios que recibe la Palabra de Dios, entre otros aspectos.

La primera vez que encontramos el término VIVIFICAR en el Salmo 119 es en el versículo 25 que dice: “Abatida hasta el polvo está mi alma; vivifícame según tu palabra.” Y al continuar leyendo todo el capítulo el verbo vivificar aparece nueve veces más, ¿no es interesante? Si buscas este mismo término en toda la Biblia aparece 22 veces en total, ¡y diez de ellas están en un solo salmo!  

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Tal vez vivificar no es un verbo que utilicemos muy a menudo cuando nos referimos a las Escrituras, y esto me ha hecho pensar: conocemos que la Biblia es nuestro instructivo, nuestro mapa, y nuestra luz.  Pero, ¿cuántas veces proclamamos que la Biblia tiene la capacidad de VIVIFICAR?

Si estamos desanimados, afligidos, abatidos, si sentimos que no tenemos fuerzas o estamos debilitados, ¿nos acercamos inmediatamente a la Biblia para que Dios, a través de su Palabra, nos dé fuerzas, vitalidad y energía? Quizá sí nos acercamos a la Biblia, pero no inmediatamente. Sin embargo ¡esa es la respuesta! La manera en que el Señor puede vivificarnos es si lo buscamos mediante su misma Palabra: “Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos, porque con ellos me has vivificado” (Sal. 119:93).

La próxima vez que te sientas desanimado o desalentado ¡abre tu Biblia! Las palabras ahí plasmadas pueden animarte, alentarte, sí, definitivamente ¡pueden vivificarte!

 

5 Errores que Causan una Lenta Fuga en tu Influencia

Por Dan Reiland

Todos cometemos errores, eso es parte del liderazgo. Cuando te adentras en lo desconocido y tomas un nuevo territorio, es imposible que todo salga bien, todo el tiempo.

Sin embargo, algunos errores son esos errores no intencionales pero evitables que, con el tiempo, disminuyen lentamente tu influencia.

Son lentos, sutiles y, por lo tanto, no se notan tan fácilmente. Tu liderazgo no se ve afectado de inmediato como un error más dramático, o como lo que una mala decisión puede causar, pero poco a poco tu influencia se erosiona.

Es como una fuga prolongada en uno de los neumáticos de tu automóvil. Puedes seguir conduciendo durante mucho tiempo pero, eventualmente, la llanta se desinfla y tu avance se detiene.

Si no lo arreglas, no puedes ir a ninguna parte. Peor aún, he visto a algunas personas tratar de conducir sobre el suelo con ese golpe, golpe, golpe, y todos sabemos lo bien que va.

Lo que da miedo es que debido a que estos errores suelen ser lentos y sutiles, como he mencionado, a menudo pasan desapercibidos o no son atendidos. Incluso cuando alguien los señala, el líder sigue adelante. Me ha pasado eso mientras conducía mi auto.

En un semáforo, un hombre apunta mi neumático y grita en voz alta. “¡Tu llanta está baja!” Lo miro de forma amistosa, reconociendo el hecho y pienso “sí, claro, quizás más tarde. Tengo que seguir adelante ahora mismo.” Varios días después, estoy manejando con una fuga en el neumático.

Liderar con una fuga así simplemente no funciona. Cuando sabes cuáles son estos errores, puedes evitarlos.

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Juntos podríamos enumerar un buen número de errores, de este tipo en específico, pero estoy presentando cinco de los más comúnmente experimentados.

 5 errores de liderazgo que causan una lenta fuga en tu influencia:

1) Permitir que la velocidad y la presión maten tu amabilidad.

Más gente, más presión, ¿no? Amamos a las personas, y es un privilegio servir, pero seamos honestos, no es fácil satisfacer todas las necesidades y solicitudes.

Luego, agrega velocidad a la mezcla y el liderazgo realmente se vuelve complejo. “Más rápido” parece ser un valor central de liderazgo en estos días. No es intencional, pero así es.

Cuando la velocidad y la presión se suman, la amabilidad simple puede ser suprimida en tus relaciones diarias. Eso no indica que te comportes de una manera abiertamente mezquina, sino más bien se trata de la ausencia de bondad. Y eso siempre se nota y se siente.

Aquellos a quienes lideres te darán gracia por un rato, pero con el tiempo esto te alcanzará y disminuirá tu influencia.

Disminuir la velocidad es difícil pero necesario. Sé intencional al expresar bondad hacia aquellos a quienes sirves y diriges.

2) Liderar desde la emoción en lugar del pensamiento.

Siempre es importante comunicarse con un sentimiento de emoción auténtica, directamente desde el corazón. Liderar con ese tipo de autenticidad es igual de vital.

Sin embargo, el liderazgo impulsado por las emociones a menudo brinda malas decisiones, cambios confusos o de última hora e ideas que son incongruentes con sus valores fundamentales.

Cuando las emociones como el desaliento, la frustración, la ira, los celos, etc., puedan moldear tu comportamiento de liderazgo, verás lentamente una disminución en tu influencia general.

Tu mejor liderazgo siempre comienza con tu mejor pensamiento. Se requiere un pensamiento enfocado, disciplinado y maduro para un mejor liderazgo. Demuestra tu liderazgo con mucho corazón, pero primero, guíalo con el pensamiento correcto.

3) Cuestionar a la gente en lugar de hacer preguntas.

Los grandes líderes hacen grandes preguntas, pero hay una diferencia significativa entre hacer preguntas y cuestionar.

Las preguntas perspicaces buscan información útil para ayudar a alguien, pero el cuestionamiento se siente como un interrogatorio que busca acorralar, atrapar o incluso herir a alguien.

Las preguntas provienen de la necesidad de comprensión, el cuestionamiento proviene de un lugar inherente de desconfianza. Es raro que un líder haga esto a sabiendas, pero las batallas internas que resultan en cosas como el miedo y la inseguridad pueden hacer que las preguntas se conviertan en cuestionamientos.

Las preguntas buscan algo que está ahí, cuestionar hace presunciones sobre cosas que no están allí. Esto disminuye rápidamente la influencia de un líder.

4) Aprovechar la autoridad sobre el empoderamiento.

El comando y el control pueden parecer un antiguo estilo de liderazgo, pero se introduce sigilosamente en la mezcla más a menudo de lo que piensas.

Sus formas más sutiles están empaquetadas en cosas como la micro gestión, el uso de políticas sobre la influencia y el impulso de una agenda personal. Estas cosas erosionarán lentamente el liderazgo de cualquiera.

El poder real se basa en la base de la confianza y no depende de la autoridad formal basada en el organigrama.

La autoridad puede parecer rápida y eficiente, y en el momento es cierto, pero a largo plazo, el liderazgo autoritario te costará gran parte de tu influencia.

El empoderamiento confía, valora y construye a las personas. El empoderamiento abarca la libertad con pautas y reconoce resultados.

5) Fallar en hacer lo que dices que harás.

El no hacer lo que dices que harás puede ser uno de los errores de liderazgo más grandes y más comunes que existen, y es tan fácil de evitar.

Rara vez recomiendo que alguien deje de usar frases como: “Lo haré,” o “Me encargaré de eso,” etc., pero eso sería mejor que no hacer lo que dices. Pero la verdad es que no abordaría el problema real.

El problema real a menudo se origina en algo tan inocente como ser olvidadizo o estar demasiado ocupado, pero también puede representar un problema de carácter. De cualquier manera, eventualmente disminuirá tu influencia.

Las personas a las que sirves y diriges deben saber que pueden contar contigo. No importa si es algo pequeño, como decirle a alguien que lo llamarás por la mañana, o enviarás por correo electrónico la información que solicitó. Si dijiste que lo harías, absolutamente debes hacerlo.

Evita estos errores de liderazgo de una “lenta fuga” a toda costa y tu liderazgo obtendrá una ventaja distintiva.

 

Este artículo fue publicado originalmente en: DanReiland.com

Una Propuesta Riesgosa

Por Scott Armstrong

Recientemente he estado pensando en la parábola de los talentos. Y me ha inquietado.

Conoces la historia, ¿cierto? Mateo 15 nos dice que un hombre le da a uno de sus siervos cinco talentos, al otro le da dos, y al último le da uno. Después de pasar mucho tiempo lejos, el amo regresa para encontrar que los siervos han duplicado el dinero (en aquel tiempo el valor de un talento era de más de mil dólares; ¡esa es una buena inversión!). El tercer siervo fue cauteloso. Él no desperdició el dinero, en sí, pero tampoco lo invirtió. Lo enterró, asegurándose que su amo recibiera de nuevo su talento una vez que regresara; sin problema.

Excepto que, ¡esto fue un gran problema! El juicio contra este hombre fue severo, incluyendo “tinieblas,” y también “lloro y crujir de dientes.”

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Constantemente he escuchado (incluso he predicado) sobre este pasaje, que debemos ser buenos administradores con nuestro dinero, cuidándolo, y usándolo sabiamente para el Reino. Estos son principios buenos para adherir, pero no es exactamente lo que está ocurriendo en esta historia.

La parábola de los talentos es menos sobre “usar nuestros talentos sabiamente” y habla más sobre arriesgar todo por el Amo y su Reino. Quiero decir, ¿qué hubiera pasado si las estrategias de inversión de los primeros dos obreros fracasaban? ¡Por lo menos el último siervo no hubiera perdido mil dólares! En retrospectiva podemos justificar el riesgo, pero verdaderamente ¡fue una decisión radical la de esos dos hombres!

El incremento masivo de los talentos de esos dos siervos, quienes arriesgaron todo, no es una lección sobre una sabia administración del dinero. Es un llamado a dar el paso y salir de lo seguro y lo convencional para vivir por fe. Poner todo en manos de Dios es la mejor inversión que podemos hacer, pero mientras tanto será también una aventura emocionante.

¿Cuándo fue la última vez que tomaste un riesgo que te dejó boquiabierto y con el estómago revuelto? ¿Cuándo fue la última vez que diste un paso de fe a tal grado que sabías que fracasarías si Dios no estaba ahí?

Hay un momento asombroso en el libro de Éxodo cuando la nación de Israel se encuentra a orillas del Mar Rojo. Los carros del Faraón se están acercando rápidamente, Moisés y su pueblo comienzan a rogar a Dios que los salve. La respuesta de Dios es bastante contundente: ¿Por qué clamas a mí? ¡Ordena a los israelitas que se pongan en marcha! (Ex. 14:15 NVI). ¿En marcha, Dios? Te refieres, en marcha ¡¿hacia el Mar Rojo?! ¿No ves el problema con esto?

Para ser más claro, Dios estaba diciendo, “¡Dejen de orar y muévanse!”

Creo que éste es un mensaje que muchos de nosotros necesitamos escuchar…y obedecer. Sin embargo, muchos cristianos son las personas que conozco tienen más temor al riesgo. Estamos más preocupados con nuestra propia seguridad que con el anhelo de cambiar el mundo. Preferimos estar cómodos e ir al cielo que compartir con otros para que ellos no vayan al infierno.

Ese no es el evangelio que Jesús predica. Leonard Sweet, en su libro La Vida Bien Jugada, dice “Jesús no quiere que sus seguidores, de cualquier edad, se acomoden y agachen sus cabezas. Los discípulos no son llamados a evitar riesgos de gran escala y desafíos genuinos. Un discípulo de Jesús opera en un mundo de riesgo. Jesús mismo se colocó en la línea de fuego de la historia. Algunas veces, también Él nos llama a colocarnos en la línea de fuego de la historia” (p. 169).

Enlistarse para ir a las líneas de fuego va en contra del sentido común más básico, así como del instinto humano de autoprotección. Sin embargo, parece que encaja perfectamente en el Reino: “Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará” (Mt. 16:25 NVI).

¿Estás conmigo? Entonces dejemos de enterrar nuestros talentos, y comencemos a invertirlos audazmente. Dejemos de quejarnos sobre el ejército detrás de nosotros y caminemos hacia el Mar Rojo frente a nosotros. Las líneas de fuego y un mundo transformado nos esperan.

 

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