Disminuye El Poder De Las Circunstancias Negativas (Parte II)

Por: Laurie Polich Short

Extracto tomado del libro: “Cuando No cambiar Nada Lo Cambia Todo”

Cuando era niño, recuerdo vagamente haber oído acerca de un hombre que cumplía una sentencia de 27 años por querer darle a su gente lo que merecía. Pero mis ojos adultos observaron cómo ese hombre emergía de su celda de prisión y cuatro años más tarde fue elegido presidente de un estado soberano. Bajo el liderazgo de este hombre, una nación entera se transformó.

Durante los 27 años que pasé libremente de la infancia a la adolescencia, y luego de la adolescencia a la edad adulta, Nelson Mandela vivió todos los días en prisión, con el mismo horario, las mismas limitaciones y la estructura debilitante de la vida en prisión. Pasó casi un tercio de su vida en cautiverio. Sin embargo, en más de una entrevista, Mandela dijo que aprendió cosas en esos 27 años que lo prepararon de manera única para su presidencia. Aunque Mandela no hubiera elegido la ruta que se vio obligado a tomar, estaba claro que sus circunstancias lo transformaron en la persona en la que se convirtió. Mientras estuvo en prisión, Mandela plasmó sus ideales en libros que se disciplinó a sí mismo a leer y construyó puentes de amistad con los guardias enemigos de la prisión para ampliar su gracia. Nunca se rindió a una vida sedentaria. Cuando finalmente salió de la cárcel, a su país le tomó poco tiempo reconocer a su nuevo líder. Pero el tiempo que Mandela pasó en la adversidad lo ayudó a convertirse en el líder que resultó ser.

Cuando vemos nuestras circunstancias con la visión a largo plazo en mente, eso nos permite vivirlas bien, porque estamos viendo nuestras circunstancias como una parte importante de nuestra historia. Las circunstancias difíciles dan forma a lo que le sucede a nuestro carácter y, a menudo, nos posicionan para lo que será nuestra historia, pero generalmente lo vemos solo en retrospectiva. Mantener esta perspectiva frente a nosotros nos permite perseverar con promesa y esperanza.

Si no vemos nuestras circunstancias con el objetivo de una visión general, podemos sacar conclusiones basadas en nuestra visión limitada que podrían alterar lo que sucederá a futuro. Ciertamente eso sucedió con Nelson Mandela, ya que en cualquier momento en esos 27 años pudo haberse rendido desesperado ante la aparente realidad de que la prisión sería su vida. La historia ahora muestra que la prisión sirvió como preparación para su vida; sin embargo, Mandela no sabía eso cuando lo vivía. Tomó la decisión de no rendirse a la desesperación, y su firmeza y perseverancia lo ayudaron a tomar la siguiente decisión correcta frente a él. La forma en que creció en gracia y conocimiento mientras estaba en prisión le dio un gran impulso para aprovechar su presidencia.

Si bien nuestra historia está algo limitada por las circunstancias en que se nos presenta, las historias que se encuentran en la Biblia respaldan el hecho de que jugamos un papel importante en la forma en que se escribe nuestra historia. Las narraciones indican que Dios escribe nuestra historia con nosotros, no a nuestro alrededor, y nuestra historia evoluciona según la forma en que respondemos a cada escena. El plan general de Dios puede ser seguro, pero se nos ha dado la libertad de cómo vivimos nuestra parte.

Ver lo que nos está sucediendo mientras construimos algo en nosotros nos ayuda a ver nuestras circunstancias como situaciones que nos dan lo que necesitamos para el camino a seguir. Esto nos puede infundir esperanza y optimismo en esas temporadas cuando estamos esperando que las cosas cambien. Nuestra fe se estira cuando el camino es largo y la ruta parece poco clara. Pero en esos momentos, Dios hace su mejor trabajo al escribir nuestra historia, si podemos aferrarnos hasta que llegue a su fin.

*Laurie Polich Short se desempeña como pastora asociada en la iglesia Oceanhills Covenant en Santa Barbara, California. Oradora en numerosas conferencias y universidades, es autora de: “Cuando no se cambia nada, todo cambia” y “Se encuentra fe en la oscuridad”. Tomado de Al no cambiar nada lo cambia todo por Laurie Polich Short. Copyright 2017 por Laurie Polich Short. Utilizado con permiso de InterVarsity Press, P.O. Box 1400, Downers Grove, IL 60515-1426. www.ivpress.com.

© 2019 Christianity Today

Traducido por: Yadira Morales

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 22 noviembre 2019 en Otro. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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