“Mil Veces Sí”

En las entradas anteriores, hemos escrito sobre  el 10.º Aniversario Del 4×4 Todo Terreno, en Monterrey, México, un viaje misionero que concluyó este mes y dejó huella tanto en las comunidades como en los participantes.  De hecho, hoy añadimos el siguiente testimonio de una de ellas al testimonio publicado hace pocos días. 

Mi nombre es Erika Lorena Torres.  El haber vivido un 4×4 cambió por completo mi forma de ver las cosas. Ahora más que nunca estoy segura de mi llamado y de lo que quiero seguir haciendo el resto de mi vida.

Estuvimos limpiando casas por tres días.  Nunca me imaginé haciendo algo así, pero fue de mucha bendición ver a las personas recibiendo a Cristo en sus vidas, necesitadas no solo de la limpieza de sus hogares sino también de sus corazones.

Me impactó mucho una pareja mayor, ambos enfermos.  Ella había sido operada reciente en sus ojos, y su esposo sufría de una enfermedad que lo hacía hincharse.  Por consecuencia tenía heridas en sus piernas, las cuales tenía vendadas. Nos platicaron de su familia que no los visitaban. Sentí dolor por ellos, pero ahí estábamos nosotros, enviados por nuestro Padre para brindarles palabras de aliento y de esperanza.  Doy la gloria a Dios porque aún en toda esa necesidad, Dios estaba ahí diciéndoles: estoy aquí, sigo aquí. Esa pareja tan vulnerable lo pudo sentir y yo también.

De ahí nos movimos a otro sitio.  A solo unas casas de la misión, acababan de asesinar a un hombre. En ese momento me pregunté: ¿qué estoy haciendo aquí? No dije nada a nadie, éramos solo Dios y yo, pues era una lucha contra el miedo que quería vencer. Ahí era casi normal escuchar de drogas, narcotráfico, brujería y cosas así, pero ¿qué creen? ¡Vencimos! Muchas personas que vendían drogas, y con enfermedades como el SIDA o que se habían alejado de Dios pudieron recibir a Cristo en sus corazones con lágrimas en los ojos. ¡Cuánta necesidad hay de que nosotros como Iglesia salgamos a llevarles esa buena noticia, esa esperanza que ellos no tienen, esa salvación que tanto necesitan!

Fue un gran reto pasar año nuevo lejos de familia, pero si me preguntan si lo volvería a hacer, diría mil veces sí.  ¡Gloria a Dios en todo tiempo y en todo momento! ¿Tienes oportunidad de asistir a uno? ¡Hazlo!

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (17 años) y Sydney (15 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 31 enero 2020 en Otro. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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