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¿Qué hacer con Paquito? – Parte 1 de 2

Por Scott Armstrong

Como pastor de jóvenes, hace varios años, hablaba con un amigo que también era pastor de jóvenes en otra iglesia: ¿Cómo estuvo tu campamento de jóvenes? Le pregunté.

“¡Bien!”, exclamó, con una amplia sonrisa en el rostro. De pronto su mirada cambió a desconcierto y dijo, “¡pero no logro entender a estos jóvenes de ahora!”.

“¿Cómo? ¿Qué pasó?”, le pregunté en voz alta, algo confundido.

Mi amigo sonrió y movió un poco su cabeza. “Bueno, he estado orando por uno de estos muchachos por un poco más de un año. Tiene 13 años y por lo general se la pasa recargado en la pared durante nuestra reunión de jóvenes. Finalmente, en el campamento pensé que el Señor estaba trabajando con él en uno de los servicios y, ¡lo supe cuando él se acercó al altar!. Le di unos cuantos minutos a solas, fui y oré con el.  ‘¿Qué es lo que el Señor te está diciendo?’, le pregunté. ‘Nada’, dijo sin expresión en su rostro y señalando a otro joven. ‘Sólo vine aquí porque mi amigo lo hizo'”.

Ah, adolescentes. Algunas veces vemos los frutos del Espíritu de maneras maravillosas a través de sus vidas. Pero la mayoría de las veces nos preguntamos si algo de permanencia está teniendo lugar realmente en sus vidas. En todas estas charlas de videojuegos y películas, ¿le importa a él, siquiera un poquito, la iglesia? ¿Le importa a ella ser más popular que amar a Dios? ¿Entienden ellos lo que les estoy diciendo?

Claro, todos nosotros sabemos que hay usualmente una luz al final del proverbial –y puberal– túnel.  Y que la esperanza es lo que nos hace continuar, incluso al enfrentar aquellas pseudo-respuestas a los llamados al altar.  Personalmente, mi amor por los adolescentes ha crecido enormemente debido a una fuente sorprendente: El ministerio transcultural.

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He sido misionero en Latinoamérica por varios años. Y ser pastor de jóvenes, especialmente de adolescentes, es algo diferente en Guatemala o República Dominicana que en Kansas City. He aprendido especialmente tres cosas importantes de las iglesias locales aquí, relacionadas con esta edad.

1. Con los adolescentes, debemos tener un Compromiso con la Comunidad.

¿Cómo es tu comunidad? ¿Un montón de jóvenes pasando el rato por las noches? ¿Esos mismos jóvenes hablan si quiera el uno al otro acerca de algo espiritual durante la semana?

Muchas veces lo que queremos decir cuando usamos palabras como “comunidad” y “relaciones” tienen que ver más con quedarse a altas horas de la noche con un montón de amigos, que con responsabilidades y apoyo en oración. ¡¿Y quién espera que los adolescentes se apoyen el uno al otro y oren?! ¡Eso es absurdo!

Ahora, los trasnochadores son parte de nuestra comunidad y la DIVERSIÓN es definitivamente una gran parte de ésta. Pero la iglesia latinoamericana me ha enseñado que también los adolescentes pueden adorar verdaderamente. De hecho, en muchos casos están dispuestos – a veces hambrientos– a tener relaciones significativas que remuevan gustos y disgustos pasados. Tengo que ser honesto: muchas veces en el tiempo que llevo en el ministerio de jóvenes he buscado entretenerlos en lugar de alimentarlos. Los dos son probablemente importantes, pero la primera sin la segunda es similar a que el pastor les dé leche (¡o aún Coca-Cola!) cuando muchos están más que listos para algo de alimento sólido (Hebreos 5:12-13).

*Este artículo continuará en la siguiente entrada. 

Proyecto Huellas 2020 (República Dominicana)

Huellas 2020

Paso Nueve: la Organización y Paso Diez: Mirando los Campos Blancos

A continuación, el paso nueve y diez de la serie “Diez Pasos Prácticos para la Plantación de Nuevas Iglesias,” escrita por el Pbro. Manuel Molina Flores.

Paso Nueve: la Organización

Desde el inicio de la plantación, compartiremos entrenamiento a fin de preparar a los creyentes para asumir el compromiso de organizarse en iglesia, aplicando las estructuras mínimas necesarias para asegurar el buen funcionamiento de ella; generalmente sólo se nombra la junta de oficiales. No tenemos que formar todos los ministerios, pues sólo serán necesarios los líderes de cada departamento; a medida que la iglesia crezca, podemos ir implementando lo que vayamos necesitando.

La organización será sólo una guía y NO una camisa de fuerza para la nueva obra.

¿Cuándo nace la iglesia?

En todo proceso de fundación de iglesias, llega el momento cuando se deberá determinar quiénes están dispuestos a comprometerse formal y públicamente con la nueva iglesia. Consideramos que una iglesia local nace en el momento en que los creyentes se comprometen públicamente con el Señor y unos con otros, con las Escrituras (tal como están expresadas en la Declaración de Fe del Manual de la Iglesia del Nazareno).

Plantar una iglesia es como iniciar la construcción de una casa; el ladrillo básico de la iglesia es el convertido. Esto es tan obvio que, con frecuencia se pasa por alto. El enfoque principal del fundador de iglesias debe estar puesto en los convertidos y, aunque la estructura y organización no son lo más importante, le darán forma para conservar los resultados. El éxito o el fracaso del fundador de iglesias estará directamente relacionado con el fruto de su trabajo en las almas convertidas. El trabajo misionero no se debe dejar de hacer para dedicarnos a mantener los resultados obtenidos; ambas tareas deben continuar simultáneamente.

Sugerencias:

  1. Capacite a los líderes nombrados para el desempeño de sus deberes.
  2. Reúnase con sus nuevos líderes, la nueva junta (en la mayoría de los casos, serán los mismos que lideran las células o las reuniones en hogares), para elaborar los planes mensuales o aplicar los planes distritales.
  3. Sométase al liderazgo superior y enseñe a los nuevos líderes a trabajar en equipo con los distintos niveles de la iglesia, como denominación, ya que todos estamos trabajando para la misma Misión.
  4. Formule un plan que permita crecimiento local y a nuevas comunidades, de tal manera que la nueva iglesia no se encierre en sus cuatro paredes.
  5. Mantenga la visión de levantar y capacitar a otros líderes voluntarios. El liderazgo pagado tiende a frenar el avance de la nueva iglesia.

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Paso Diez: Mirando los Campos Blancos

Mantenga la visión de nuevas obras como algo natural de la vida de la iglesia. Como el modelo de la iglesia de Antioquía de Hechos 13.

Formule un plan que permita crecimiento local y a nuevas comunidades, de tal manera que la nueva iglesia no se encierre en sus cuatro paredes. La tentación será conformarse con lo alcanzado, además, que los nuevos creyentes querrán estar juntos y no permitir que el pastor los abandone para ir a explorar nuevos campos. En una ocasión, un buen hermano decía “si usted, pastor, se va a otro lugar, yo vuelvo al mundo,” el pastor le contestó: “creí que usted seguía a Cristo, pero parece que ha decidido cambiarlo por este siervo inútil” Esto sucede cuando la koinonía se vuelve koinonitis, frenando así el crecimiento o expansión de la iglesia.

Nunca deje de hacer las cosas que producen crecimiento. Un error es que el plantador se dedique a administrar los frutos y deje de sembrar (como ha sucedido en ciertos lugares, como el caso del proyecto “Visión 93-2000”, que en la organización de un distrito pionero en la Sierra de Chiapas se estancó en su crecimiento).

Nosotros hemos tenido que examinar nuestro enfoque para volver a la visión original de plantar iglesias en nuestro campo escogido.

***Esperamos que esta serie de pasos prácticos para plantar nuevas iglesias haya sido útil para ti como lector, en tu ministerio.  Agradecemos al Rev. Manuel Molina por su gran trabajo en elaborar este material, y por su eficacia en ponerlo en práctica.

 

 

COM: Puerto Rico 2020

COM PR 2020

Paso Ocho: La Adoración Corporativa

A continuación, el paso ocho de la serie “Diez Pasos Prácticos para la Plantación de Nuevas Iglesias,” escrita por el Pbro. Manuel Molina Flores.

Cómo celebrar juntos la presencia y el poder de Dios

Llevar a los creyentes, que están creciendo y están entusiasmados en cuanto a su fe, a reconocer corporativamente la presencia y el poder de Dios.

Cuando dos o más células están funcionando, el evangelista trabajará con los líderes de estas células a fin de planificar encuentros en conjunto donde los creyentes celebrarán su fe en Jesucristo. Si se atiende bien el trabajo de los grupos de estudio bíblico, pronto estarán listos para la celebración del culto y la enseñanza de la Palabra en público.

Principios:

El valor de la adoración corporativa

Cuando dos o más células se forman y están funcionando, ha llegado el momento para reunir estos grupos de forma periódica para que adoren a Dios corporativamente. La adoración corporativa:

  • Introduce al nuevo creyente en la perspectiva de que forma parte del cuerpo de Cristo, que es más grande.
  • Da oportunidad para usar una variedad de dones, y permite que se desarrollen todos esos dones especializados que una sola célula difícilmente podría mantener.
  • Provee a los líderes de una célula un mayor control en asuntos de doctrina y estilo de vida.
  • Protege de ataques internos y externos.
  • Cuenta con aquella dinámica especial para la adoración que usualmente se genera en grupos más grandes.
  • Hace que la iglesia sea más visible a los ojos de quienes no son cristianos.
  • Ayuda a los creyentes individuales mientras van aprendiendo cuál es su responsabilidad como miembros de una iglesia organizada y se van preparando para la organización.
  • Ayuda a mantener el equilibrio y genera energía cuando las victorias, los desafíos y aún las derrotas de los creyentes y las células se contemplan sobre la perspectiva del obrar de Dios en el grupo más grande.
  • Puesto que muchas células no serán guiadas por creyentes que tienen el don de la enseñanza, la Celebración proporciona una oportunidad en la que los maestros pueden ejercer sus dones en beneficio de todo el cuerpo.

Insista en el liderazgo local dando oportunidades a los nuevos creyentes de participar. Una verdadera Celebración se produce cuando tenemos razones para celebrar. Los creyentes que comparten su fe, practican las disciplinas del crecimiento cristiano y experimentan lo que es la familia de Dios en acción por medio del ministerio mutuo.

Las oportunidades para la adoración corporativa se emplean para celebrar cómo la presencia y el poder de Dios son visibles en la vida de sus hijos.

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¿Es necesario que cada iglesia tenga un edificio?

Cuando volvemos al libro de los Hechos, vemos un modelo de fundación de iglesias que permite el desarrollo de iglesias sanas que se reproducen en otras iglesias, especialmente en las casas, que pueden o no decidir si van a buscar un edificio. Será cuando la iglesia crezca que tomará la decisión de comprar un terreno o hacer un lugar especial para los servicios.

Permita el liderazgo emergente, planee y conduzca toda la adoración corporativa y que los líderes más capacitados tomen la responsabilidad de la predicación pública. Anime el desarrollo de formas de adoración que sean culturalmente adecuadas y bíblicamente aceptables. No copie modelos del mercado que le lleven a confundir a los nuevos creyentes.

Sugerencias en cuanto a los pasos a dar:

  1. Cuando hay dos o más células, júntelas periódicamente para la adoración Corporativa (cultos o servicios de adoración en público)
  2. Comience con celebraciones semanales, quincenales o mensuales.
  3. Asegúrese de que las células sigan siendo la principal fuente de identidad y cuidado mutuo de la iglesia.
  4. Trabaje con el liderazgo de las células para planificar las celebraciones. Cuide que sen lo suficientemente simples para que el liderazgo emergente pueda conducirlas con eficacia.
  5. Aumente la frecuencia de las celebraciones cuando el liderazgo emergente pueda cumplir con las demandas creadas por las demás actividades adicionales; esté seguro de que al agregar la adoración corporativa no se descuiden otras áreas de ministerio.

***En la próxima entrada podrás encontrar los dos últimos pasos de esta serie.

 

Paso Siete: El Desarrollo del Liderazgo: Modelo 222

A continuación, el paso siete de la serie “Diez Pasos Prácticos para la Plantación de Nuevas Iglesias,” escrita por el Pbro. Manuel Molina Flores.

Cómo reconocer y capacitar a líderes emergentes (2 Timoteo 2:2)

Este paso es sobre descubrir y desarrollar a los hombres y las mujeres que son capaces de implementar los distintos niveles de liderazgo que requiere el buen funcionamiento de una iglesia.

Al llegar a esta etapa, el fundador de iglesias comenzará a dejar de estar tan activamente involucrado como en los pasos uno al cinco, a fin de invertir su tiempo y trabajo en los líderes emergentes, poniendo en marcha planes de capacitación para ellos.

Identifique, por medio de situaciones ministeriales reales, a los que demuestran ser “de confianza” y “capacitados” (2 Timoteo 2:2), para comenzar un programa sistemático de entrenamiento para que sigan desarrollando su carácter, conocimiento bíblico y habilidades prácticas. Es transmitir o vaciar su experiencia y conocimiento en sus líderes.

Principios:

Identificamos hombres y mujeres que sean “de confianza, que a su vez estarán capacitados para enseñar a otros” (2 Timoteo 2:2). Así que, habiendo visto su liderazgo, comenzamos un programa de entrenamiento básico en el que nos invertimos en ellos, que hace énfasis, para cada líder emergente, en las áreas de carácter, conocimiento y habilidades prácticas que él o ella necesita desarrollar.

El entrenamiento es lo que ofrecemos al hombre o la mujer que demuestra cualidades espirituales y un llamado divino para el liderazgo. Entonces, la pregunta no es “¿quién podría ser un buen líder?,” sino más bien, “¿quién está liderando?” y “¿quiénes demuestran patrones de crecimiento espiritual adecuado y un verdadero amor a otros?”

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La capacitación para el liderazgo debe incluir tanto el carácter como el conocimiento y la práctica.

El entrenamiento para el liderazgo debe ser instrumentado de tal manera que asegure un crecimiento simultáneo en tres áreas:

– SER (el carácter): Se desarrollará por medio de las Disciplinas para el Crecimiento Cristiano (1 Timoteo 4:12, 15-16), el Servicio (Mateo 20:25-28), la Fidelidad (Mateo 25:14-20), etc.

– SABER (el conocimiento): No se trata de conocer verdades bíblicas solamente, sino saber cómo estudiar, interpretar y aplicar la Biblia a la luz de las necesidades de la gente (Esdras 7:10, Hechos 20:20).

– HACER (la práctica): Los líderes potenciales deben saber bien cómo manejar el evangelismo, el discipulado y la creación de una misión en la práctica, antes de proseguir con un entrenamiento avanzado en el liderazgo.

Los líderes deben crecer en carácter (SER), habilidades prácticas (HACER) y en información (SABER).

***Descubre el paso #8 en la siguiente entrada.

Actualización de Bahamas tras El Huracán “Dorian”

Como nuestros lectores saben, el huracán “Dorian” devastó muchas partes de las Bahamas durante la semana. Temprano esta mañana recibí el siguiente reporte de uno de nuestros pastores Nazarenos, quien también sirve como miembro del Comité Consultivo Regional.

Hola Scott,

Saludos en el nombre de Jesús. Vivo en Nassau, que no recibió la peor parte del huracán, solo algo de lluvia, vientos e inundaciones con daños menores. No fue nada comparado con lo que experimentaron las islas de Abaco y Gran Bahama: vientos muy fuertes, lluvia, mareas de tormenta, grandes inundaciones y daños importantes en muchos hogares. Muchas personas en Abaco y Gran Bahama lo perdieron todo, algunas incluso perdieron la vida.

Además de esto, hay muchos que aún necesitan ser rescatados, y no se tiene en cuenta a tanta gente. Por favor, ora para que Dios alerte a los rescatistas y escuchen los gritos de aquellos que aún necesitan ser rescatados, ya que muchos de ellos no tienen forma de contacto en este momento. Las autoridades informaron que unas 70.000 personas se vieron afectadas por el huracán y más del 60% de la isla de Abaco está destruida.

Adjunto hay un volante que hemos creado para ayudar de manera segura a las víctimas del huracán. Estamos movilizándonos  lo mejor que podemos aquí en Nassau para asegurar estos artículos, mientras esperamos que las autoridades nos permitan viajar a la isla para distribuir la ayuda.

Estamos confiando en que Dios salve y proteja a las víctimas de este huracán, y estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para ayudarles con las necesidades básicas.

Te informaré de los avances que se tengan cuando reciba los últimos reportes.

Te agradecemos por tus oraciones y por todo lo que puedas hacer para ayudar. Dios te bendiga.

Para Su gloria,

Antoine St. Louis

He incluido el volante que menciona anteriormente el Dr. St. Louis, por favor considera también que puedes donar a través de nuestros Ministerios de Compasión en el siguiente enlace:

https://give.nazarene.org/donate/f/134047.

Nuestro Director Regional, el Dr. Luis Carlos Sáenz, nos ha notificado que un grupo de la Región estará viajando hacia Bahamas el día de mañana. Ellos proveerán de mayor información y actualizaciones cuando les sea posible.

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Paso Seis: La Comunidad Espiritual

A continuación, el paso seis de la serie “Diez Pasos Prácticos para la Plantación de Nuevas Iglesias,” escrita por el Pbro. Manuel Molina Flores.

Cómo crear células o grupos de estudio bíblico en casas 

Generalmente nosotros empezamos una iglesia con una familia que se entrega a Cristo, ofrecen su casa para iniciar estudios bíblicos, entonces invitamos a otros convertidos, o aún contactos, a asistir un día por semana a estos estudios que son dirigidos por el plantador o el pastor. Así, podemos abrir varias casas o células de estudio, dirigidas aún por nuevos convertidos, dichas células, en lo sucesivo, se unirán para dar luz a la nueva iglesia.

Se trata de crear células que provean una identidad espiritual a cada miembro y promuevan los ministerios mutuos bajo el cuidado de un líder espiritual o un pastor. En tanto el discipulado se enfoca en el desarrollo de los hábitos de una vida cristiana disciplinada, la comunidad espiritual promueve la formación de los aspectos de identidad, de responsabilidad de familia, mediante la práctica del ministerio mutuo.

Las actividades variarán de acuerdo con las necesidades e intereses del grupo. Podrán incluir adoración, estudio bíblico, actividades de compañerismo, etc. Siempre deberán ser oportunidades para compartir victorias, derrotas, desafíos y pruebas, así como también un tiempo para orar los unos por los otros. Además, deberán ser un desafío para que los miembros de la célula se sirvan unos a otros. Estas reuniones sirven, también, para evaluar la salud de sus miembros.

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Desde el principio, insista sobre el liderazgo local

La creación de células depende del descubrimiento de líderes potenciales (o, cabezas de familia). Como fundadores de iglesias, debemos evitar la trampa de organizar estos grupos alrededor de nosotros mismos. Debemos motivar y empoderar a algunos líderes provenientes del grupo mismo. El fundador de iglesias invertirá su tiempo en la preparación de líderes.

Las características principales de un líder espiritual son:

  • Una vida espiritual auténtica. Él o ella está creciendo espiritualmente, y tiene algo que es digno de imitar o compartir.
  • Ama profundamente a la gente. Él o ella está involucrado en las necesidades y preocupaciones de los demás creyentes.
  • Crea un sentido de pertenencia. Él o ella capacita a los otros para que se sientan parte del grupo.
  • Moviliza a los demás para el servicio. Él o ella pueden motivar a otros para que se involucren activamente en el ministerio mutuo.

Si nuestra visión es que la nueva iglesia crezca a través de los grupos de estudio bíblico o células, entonces debemos enviar a los líderes potenciales a formar dichos grupos (pues retenerlos sentados hará que el trabajo sólo se centre en el grupo inicial).

  1. Ore para que Dios levante líderes de entre aquellos que están siguiendo activamente las disciplinas cristianas de crecimiento. Trate de identificar a los líderes espirituales potenciales, entre aquellos que muestran amor y que animan activamente a los demás para que crezcan en su vida cristiana.
  2. Comience a reunirse con sus líderes potenciales; ayúdeles a desarrollar y ver claramente el cuadro de los conceptos de identidad, de comunidad espiritual y de responsabilidad del ministerio. Practique con ellos las actividades que ellos tendrán que fomentar en su nueva iglesia.
  3. Los líderes potenciales deberán comenzar activamente a buscar a aquellos que desean incluir en la nueva célula que están tratando de formar. Resista la tentación de intervenir en esta etapa. El líder que tendrá la responsabilidad de mantener la célula deberá ser el mismo que forme la célula.

***Espera el paso siete en la próxima entrada.

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