Archivos diarios: 8 septiembre 2008

¿Qué Haces Cuando el Arroyo Se Seca? [Parte I]

Escrito por Dr. James H. Diehl, Superintendente General en la Iglesia del Nazareno

¡Acab fue un rey muy malvado! Tan malvado, de hecho, que la Escritura dice que Acab hacía “más que todos los reyes de Israel que reinaron antes de él” (1 Reyes 16:33). ¡Él fue un rey sumamente oscuro!

Escena Uno: Dios envió al profeta Elías a confrontar al Rey Acab y declararle que no llovería en la tierra hasta que el Señor Dios diera la palabra. ¡El juicio le había venido por los miles de hechos malos del Rey! Después Dios instruyó al profeta a huir y esconderse en el arroyo de Querit. Él (Dios) le iba a cuidar usando a los cuervos para que le alimentarán con pan y carne cada mañana y tarde, y Elías podía beber del arroyo. Elías, el profeta, obedeció a Jehová.

Sin embargo, “Pasados algunos días, se secó el arroyo” por la sequía en la tierra (1 Reyes 17:7). ¡El arroyo se secó! Dios le había enviado al arroyo. Elías estaba viviendo en obediencia. El milagro de los cuervos estaba aconteciendo. Pero el arroyo se secó.

Verdad Uno: Obedecer a Dios no significa que el arroyo no se va a secar. ¿Significaba que Elías había pecado? ¿Qué había salido de la voluntad de Dios? ¿Qué a Dios no le agradaba Elías? ¡No, no, no! Significaba que Dios tenía otro lugar para él. Otro plan. Y aun significaba que Elías tenía que confiar en Dios y no en el arroyo. ¿Qué hacemos cuando el arroyo se seca?

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