Cómo Ministrar A Las Personas Que No Les Agradas

Por Dorothy J. Haire. Trad. por Manuel Santana
Ocho consejos para amar al “difícil de amar”
 
Con el tiempo, y después de haber cometido errores que me avergonzaron, he aprendido a guiar a personas que no les caigo bien. Tal vez a quienes nunca les simpaticé. El Espíritu Santo me ha capacitado para amar al “difícil de amar.” Las lecciones aprendidas a lo largo del camino quizá te ayuden si estás en la posición de liderar y pastorear a quienes no les agradas.
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1. Ora. Aprendí a tener comunión con mi Padre celestial antes de hacer frente a cualquier situación. Mi instinto era primeramente resolver el problema, irle de frente, confrontar a la persona y luego orar. Pero esta no es la manera más efectiva. Una vez que he ventilado, suplicado y descargado todas mis emociones delante de Dios, llego a percibir su guía y ver la situación de manera mucho más clara.
 
2. Fortalécete con la Palabra. La Escritura limpia la mente y fortalece el corazón. Es de alivio y confiable. Aprendí que la entrega diaria es crucial en momentos difíciles así como llenarme con la verdad de Dios.
 
3. Piensa antes de actuar. Mi primer instinto era censurar hablándole a la congregación entera del problema existente. Pensaba que todos tenían conocimiento de ello y nadie me apoyaba. Estaba equivocada. Realmente eran solo unas pocas personas involucradas en el asunto. A través de mi error aprendí a no predicar un mensaje cruel acusando a todos. En cambio, he aprendido a ir despacio y obtener todas las pruebas primero. Mas, en vez de defenderme a mí misma, he aprendido a dejar que el Señor sea quien pelee mi batalla.
 
4. Evalúate a ti mismo. Aprendí a analizar las quejas en caso de haber un ápice de verdad. ¿Me encontraba yo tan atareada que me había vuelto despreocupada, grosera, impaciente e imposible de querer? ¿Las responsabilidades administrativas de dirigir la iglesia estaban opacando mis responsabilidades como pastora? Por mi parte corrijo toda falta encontrada.
 
5. Las personas heridas, hieren a otras. La inmadurez espiritual, la falta de ética y la disconformidad están presentes en todo momento de la vida y la iglesia local no es la excepción. Tuve que darme cuenta de que las personas que fueron maltratadas generalmente maltratan a otras. Mi postura como pastora no me previno de ser blanco de esto. Aprendí a reconocer que la mayor parte del tiempo, las personas que actúan así es producto a su dolor, incluso a heridas del pasado y que el problema no siempre soy yo.
 
6. Brinda paz y perdón. Jesús señala los pasos a dar cuando tu hermano o hermana peca contra ti (Mateo 18:15-17). Primero, habla con la persona, solos los dos. Trata el asunto y asume tu parte. Si él o ella no te escuchan, vuelve a tratar con dos o tres personas presentes. Si ese hermano o hermana sigue rehusado a escucharte, dilo a la iglesia. Perdónalo/a para que estés en paz con Dios. Haz todo lo posible para reconciliarte.
 
7. Recuerda quien te llamó. Tuve que recordar quien me había llamado, ungido y escogido. Yo le dije “Sí Señor” a Dios, no a las personas. Mi compromiso era con Él, nunca me prometió que sería fácil, pero sí que saldría victoriosa si me apoyaba en Él. Aprendí a decir como David, “El Señor es mi escudo y mi fuerza, mi corazón confía en Él y Él me ayuda” (Salmo 28:7)
 
8. Permítele al amor de Dios que fluya. Aprendí a amar a mi enemigo, bendecir a quienes me maldicen y hacerles bien a los que vilmente me usan y persiguen (Mateo 5:43-44). Dios ha fortalecido mi corazón con su amor. Si Dios ama tanto a estas personas al enviar a su hijo unigénito a morir por ellos, yo también tengo que amarles, como pastora nombrada por Él.
 

Semana Mundial de Oración – 2017

La Semana Mundial de Oración Nazareno es un evento anual que se lleva a cabo durante la semana que incluye el Día Mundial de la Oración (el primer viernes de marzo), este año se llevará a cabo del 26 de febrero al 4 de marzo. Durante esta semana, los nazarenos se dedican a interceder por nuestra iglesia y nuestro mundo.

Descargue aquí el afiche: semana-nazarena-mundial-de-oracion-2017

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Iniciando el 7 de Marzo de 2017 se anima a las congregaciones nazarenas a unirse en oración, durante 40 DÍAS previos al DÍA GLOBAL DE ORACIÓN (15 de mayo).

Descargue aquí el afiche: dia-global-de-oracion-pentecostes

Máxima Misión en Cerritos, Guatemala

Por Luz Jiménez
(Coordinadora de Misión Global área Norcentral)

Del 21 al 29 de enero, se llevó a cabo una Máxima Misión en la aldea de los Cerritos, en Petén, Guatemala. Los ministerios de Trabajo y Testimonio y Misión Global del área Norcentral, se unieron para ayudar en la instalación del techo del templo de la Iglesia del Nazareno en dicha aldea, así como para compartir el mensaje de salvación, a través de compasión, servicio, evangelismo y discipulad0.


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15 jóvenes de diferentes distritos de la Iglesia del Nazareno en Guatemala sirvieron junto a un grupo de Trabajo y Testimonio de Springdale Ohio; más de 150 niños fueron discipulados, además 25 mujeres participaron en un taller de manualidades, y la mayor parte de la aldea escuchó el mensaje de Dios, a través del evangelismo casa por casa y la película “Jesús” en su misma lengua, Quekchí. Algunos habitantes de la aldea se involucraron y participaron en la construcción aún sin ser creyentes.

 

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Desarrollo de liderazgo: No hay éxito sin sucesión

Por Gustavo A. Crocker

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“Si estás planeando para un año, siembra arroz, si estás planeando para una década, planta árboles; si tú estás planeando para toda una vida, invierte en personas.” Proverbio Chino

La sustentabilidad de cada congregación, organización, comunidad, o ambiente social–sin importar su tamaño y complejidad­–descansa no solo en la calidad de sus líderes, pero también en la forma en que esos líderes preparan otros para dirigir después que ellos se hayan ido. Yo he aprendido este importante principio mientras que he sido testigo y he presidido servicios de ordenación con la iglesia. Todavía recuerdo el antiguo lenguaje de nuestro Manual que declaraba que “la perpetuidad de la iglesia depende en gran parte de las aptitudes espirituales, el carácter y la forma de vida de sus ministerios.” Yo añadiría que la sustentabilidad de cada congregación depende en gran parte de la habilidad de la iglesia para desarrollar nuevos líderes desde adentro. En otras palabras, la longevidad de nuestra iglesia depende en la calidad de nuestros líderes actuales y en el desarrollo de una nueva generación de líderes siervos que llevarán nuestra iglesia a donde Dios quiere que esté.

El apóstol Pablo fue muy consciente de esta realidad. Él recibió de Bernabé y sus discípulos—quienes también lo recibieron de Cristo—el privilegio de proclamar las buenas nuevas de salvación al mundo. Al principio de su ministerio, él se dio cuenta que la labor era más grande que sus capacidades y el cumplimiento de su tarea dependería de su habilidad para entrenar, equipar, empoderar y lanzar a otros para el bien del reino de Dios. Su éxito no estuvo necesariamente basado en sus logros misioneros, sino en su enfoque de multiplicarse él mismo en otros. Habiendo aprendido de aquellos quienes le encomendaron, él instruyó al joven Timoteo a hacer lo mismo:

“ Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos, encomiéndalo a creyentes dignos de confianza, que a su vez estén capacitados para enseñar a otros.” (2 Timoteo 2:2 NVI)

 De Cristo a sus discípulos, de los discípulos a Bernabé, de Bernabé a Pablo, de Pablo a Timoteo, de Timoteo a personas confiables, de personas confiables a otros, y de otros a nosotros, este principio de sucesión de liderazgo ha sido la clave de la iglesia para estar presente, viva e involucrada en cada generación. Indudablemente, no hay éxito sin sucesión.

La sucesión de liderazgo no es un paradigma organizacional complejo. Por el contrario, es un principio orgánico simple que básicamente depende de la visión, el equipamiento y el empoderamiento. Los líderes visionarios son aquellos quienes, desde el principio de su recorrido, se dan cuenta que no son permanentes pero la iglesia sí. Como resultado, ellos se dan cuenta que uno de sus roles primarios es encontrar personas confiables en quienes encomendar la iglesia desde el primer día. Estos líderes emergentes, recién identificados no necesitan ser un producto terminado. Así como cualquiera de nosotros, cada miembro de nuestra congregación es “un líder en preparación.” Todo lo que tenemos que hacer es descubrirlos en oración a través de ver su potencial y disposición. Tenemos que recordar que “cuando vemos a un pastorcito de ovejas, Dios ve un rey…”

Esta mentalidad de sucesión ayuda a los líderes a invertirse ellos mismos en aquellas vidas que han sido encargadas a ellos como sus sucesores potenciales. Y a pesar de que el líder no hace la decisión de la sucesión, él o ella prepara el terreno para eso. Después de pasar tiempo con Josué, Caleb, y los líderes de otras tribus, Moisés recibió instrucciones de Dios para la sucesión: “Dale a Josué las debidas instrucciones; anímalo y fortalécelo, porque será él quien pasará al frente de este pueblo y quien les dará en posesión la tierra que vas a ver” (Deuteronomio 3:28 NVI). Mientras Moisés no llegó a liderar el pueblo a la Tierra Prometida, parte de su sucesión fue equipar y desarrollar los líderes que eventualmente terminarían dicha tarea.

En cambio, fallar en el desarrollo de nuevos líderes va a llevarnos al fracaso. El “Síndrome de Josué” es uno de los clásicos ejemplos bíblicos donde un líder piadoso falló en preparar la siguiente generación y, como resultado, su trabajo solo estuvo limitado a la duración de su liderazgo. Josué terminó su recorrido en lo que muchos considerarían como una “conquista exitosa de la Tierra Prometida.” Sin embargo, después que él murió: “También murió toda aquella generación, y surgió otra que no conocía al Señor ni sabía lo que él había hecho por Israel” (Jueces 2:10 NVI). Su tarea finalizó con él.

¡Transmítelo! Recuerda: No hay éxito sin sucesión.

Las 4 oraciones más importantes para nuestros hijos – Parte 3 de 3

Esta es la última parte del artículo anterior.

4. Una vista compasiva del mundo 

El tono creciente de división, miedo, e inquietud en nuestro mundo me ha llevado a orar para que mis niños entiendan que el corazón del evangelio empieza con un espíritu de civilidad -poner a las personas antes de las preferencias políticas, círculos sociales, lazos étnicos, o similitudes económicas. 

Estoy pidiéndole a Dios que ayude a mis niños a ver a las personas alrededor de ellos como portadores de la imagen de Cristo. Entre aquéllos que ellos encuentran más difíciles de amar, estoy orando para que Dios les dé la capacidad de afirmar la dignidad de su enemigo primero antes de sentir la necesidad de corregirlos. Deseo que el Señor les permita ofrecer un asiento a la mesa proverbial al niño aparentemente más inhóspito que ellos conocen porque Cristo les ofreció un asiento cuando ellos estaban en lo peor.  La bienvenida de aceptación de Jesús es una verdad que nuestro pastor nos ha recordado una y otra vez. 

Amar a otros cuando están en lo peor puede pasar solo cuando el Espíritu Santo ilumina sus mentes, ojos y corazones hacia su camino, quienes a menudo están completamente por su cuenta. Y esto es por qué también he empezado a orar con mis niños las palabras que Corrie ten Boom oró a lo largo de su vida: “Señor, guárdanos tan cerca de tu corazón que veamos las cosas como son más y más desde tu punto de vista.” 

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A esas palabras profundas he agregado éstas: “Danos ojos, Dios, para ver el enojo o dolor del pasado de alguien a través de su necesidad. Muéstranos cómo ser como tú, tan extraño, peligroso, o extraordinario como parece. Gracias porque siempre nos ves como somos de verdad y todavía nos amas. Permítenos hacer lo mismo con otros. Amén.” 

La oración, si sale furtivamente entre bostezos o susurros durante una ruta, es una manera eternamente significante en que podemos amar y servir a nuestros niños. Como padres, mientras no podemos orar por todo, podemos orar por algunas cosas. Y podemos confiar que el Dios que recibe nuestras oraciones imperfectas también es fiel en oírnos, conoce las necesidades de nuestros hijos, y los guía, los restaura como sólo Él puede hacerlo.

Artículo publicado originalmente en:
http://www.todayschristianwoman.com/articles/2016/april/4-most-important-prayers-for-your-kids-.html?start=3

Las 4 oraciones más importantes para nuestros hijos – Parte 2 de 3

Esta es la continuación de la entrada anterior.

  1. Un Sentido de Pertenencia Íntima 

Nuestra oración por nuestros hijos es para que mientras más aprendan ellos de Dios, más confiarán en y hallarán descanso y deleite en Él. 

Recientemente leí una autobiografía sobre la vida de un pastor moderno, en el pintoresco Distrito del Lago de Inglaterra Norteña. Las palabras que el autor James Rebanks usó para describir los hábitos de su oveja agujerearon mi corazón: “Más allá de nuestro ejido [rozando el espacio] yacen áreas de tierra sin cercar cultivadas por otros plebeyos, así que en teoría nuestras ovejas pudieran vagar por el Distrito del Lago. Pero no lo hacen porque saben su lugar en las montañas. Están ‘pesadas,’ enseñadas en su sentido de pertenecer por sus madres, una cadena irrompible de aprendizaje que se remonta a miles de años.” 

Me golpeó cuánto yo deseo que mis niños habiten en un sentido similar de pertenecer a Dios. Éste es el trabajo del Espíritu Santo mientras Él toma su conocimiento sobre quién es Dios y lo usa para despertar su corazón a la verdad en la que ellos pueden confiar en el Dios que ve, que conoce, que los cuida, que los ama. 

Oro para que se vuelvan fuertes por su fe, agradecidos por estar en pie como individuo en una línea larga de creyentes que conocen su lugar y propósito como hijos del Dios viviente. 

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  1. Que sus luchas más profundas sean redimidas 

Me di cuenta de que la analogía de la oveja va hasta ahora. Las ovejas vagan de vez en cuando y pierden su camino, y como padres conocemos que nuestros niños pueden desviarse o pueden sufrir. A menudo, es el dolor de nuestro hijo lo que nos causa el peor dolor de corazón. 

He soportado a menudo largas estaciones de desesperación sobre un niño herido antes de comprender que tenía que rendir la situación a Dios. Ese es el poder de la vergüenza, pienso. Nos mantiene helados. 

Trae a Dios las cosas que te causan miedo, vergüenza, o preocupación cuando piensas sobre el corazón de tu niño o cualquier cosa que preocupe el camino que está eligiendo. Apúntalo o dilo fuerte, aun cuando sólo sea un susurro. El poderoso misterio de la oración es lo que pasa cuando reconocemos finalmente ante Dios las cosas que hemos pasado meses o años intentando manejar o controlar agotadoramente. 

Confiar estas realidades dolorosas a Dios y pidiéndole redimir las partes de la vida de nuestro niño que sentimos como sin esperanza o quebrantadas, probablemente no producirá un cambio de la noche a la mañana. Sabemos eso. Por lo que estamos realmente desesperados es por su pan diario, dolor y esperanza y eso es seguramente lo que Dios da. 

No podemos saber cómo o cuando Dios contestará nuestras oraciones en el largo plazo, pero orar nos permite que confiemos un poco más en la bondad del Señor a través del camino. Empezamos a confiar más en su poder. Creemos (y a veces le pedimos a Dios que nos ayude en nuestra incredulidad) que Él puede tomar algo torcido completamente y hacerlo nuevo. Y tomamos corazón en la verdad que el plan redentor de Dios para nuestros hijos se puso en marcha desde el principio de los tiempos. 

En el medio tiempo, le permitimos a Dios tener más de su manera, ablandar más nuestro corazón, y mostrarnos más como él. Ésta puede haber sido desde el principio parte de su propósito más grande durante la crisis. 

Este artículo continuará en la siguiente entrada.

Las 4 oraciones más importantes para nuestros hijos – Parte 1 de 3

Escrito por: Corrie Cutrer. Trad. por: Yadira Morales

Aprendiendo a confiar en Dios para la fe y el futuro de tus niños

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Me dicen que en los momentos después mi nacimiento, mis padres me pusieron en un pequeño bulto en el pecho de mi madre, puso sus manos en mi cuerpo diminuto, y oró por mí. Ellos oraron sobre la dirección y propósito de mi vida y por la formación de mi fe. Oraron por la provisión y protección de Dios. Es un pedazo maravilloso de mi historia , que he llevado conmigo todos estos años. A veces, sin embargo, también puede hacerme sentir intranquilo. 

No soy el padre orador más consistente. Me encuentro con Dios y le oigo más a través de la tranquilidad del estudio y la lectura. La oración, sin embargo, es una disciplina que todavía estoy intentando dominar… debo confesar que a menudo soy una persona débil de oración. Claro incluso aquéllos de nosotros que se sienten débiles en la oración, metafórica o literalmente, la intensificamos, debido a la necesidad, sobre todo cuando se trata de nuestros hijos.

A través de mis propias rodillas, durante años, he aprendido a ver la oración menos como un deber y más como un ejercicio en sumisión que crea intimidad con Dios como nada más lo hace. El regalo de oración es el recordatorio que yo pertenezco al Señor y que suavemente Él espera por que le lleve mis miedos más profundos, vergüenza, o anhelos. 

He orado para que la misma realidad sea verdad para mis hijos, esa gracia encontrada en la presencia de Dios los acercaría como ningún otro; ellos vendrían a conocer y buscar a Dios sinceramente, así es como ellos descubren que Él es el que ha estado buscándolos amorosamente desde el principio. Adicionalmente, mientras mis niños crecen, he orado específicamente por ellos de estas cuatro maneras. 

  1. Hambre espiritual 

Estoy orando fervorosamente para que Dios cree dentro de mis niños un hambre permanente por Él. Mis niños entran en la nueva agrupación cultural de la tendencia etiquetada como la Generación Z o iGen, los niños y adolescentes de hoy entre 5 y 19 años de edad. Ésta es la primera generación en ser levantada completamente en la era de los smartphones y los medios de comunicación sociales. 

Esto significa mis hijos constantemente alojan información y pueden perder el interés rápidamente. Sus apetitos por algo, función, conocimiento, conexión en línea con otro se sacia fácilmente. Tienen mucho. ¿Cómo pueden permanecen hambrientos y verse como son de verdad: mendigos en necesidad de un banquete espiritual? ¿Cómo pueden experimentar el alivio y la base que viene cuándo cambian su enfoque a nuestro eterno e inmutable Dios? 

Mi marido y yo acabamos la mayoría de los días, después de la montaña rusa nocturna de tarea, quehaceres, y la cena, soñolientos, y todavía susurramos palabras profundas a Dios sobre quién es Él, nuestro sanador, protector, resguardo, y escudo. El único Dios verdadero. El Alfa y Omega. El principio y el fin. Siempre bueno, siempre amable, perfecto en sus maneras. Omnisciente, Omnipresente, presente en nuestro dolor. El levantador de nuestra cabeza. Emmanuel, el que vino a estar con nosotros. El león y el cordero. Nuestro descanso, asilo, y esperanza. Perfectamente justo y misericordioso. Nuestro gran consuelo. Él es suficiente. Y nosotros oramos para que nuestros niños le vean tal como es. 

 

El Lugar De Más Adentro – Parte 2 de 2

Esta es la continuación del artículo anterior.

Por Rev. Howie Shute

La palabra Griega usada en los manuscritos originales para “el lugar de más adentro” fue usada solo en otra ocasión en el Nuevo Testamento. Esa misma palabra se encuentra en Hebreos 6:19, donde el escritor a los Hebreos menciona la frase hasta dentro del velo. Quizás recuerdes que esa es una referencia al lugar santísimo. Aquí es donde Dios reside, en la recámara de más adentro del templo. Solo el sumo sacerdote podía entrar a esa recámara y solo una vez al año para ofrecer sacrificios por la gente. La tradición nos dice que no entraba a esta recámara de más adentro hasta que se le ataba una cuerda a la pierna. En caso de que el sumo sacerdote no lograra salir vivo después de estar en la presencia de Dios, podía ser jalado hacia fuera del lugar santo por medio de la cuerda. No había otra forma de recuperar su cuerpo muerto, si el Señor lo derribaba a causa de sus pecados. Nadie podía entrar a ese lugar santo. Era la recámara de más adentro del Señor.

No creo que el uso de esa misma palabra Griega para “lugar de más adentro” en estos dos pasajes del Nuevo Testamento sea accidental. Pienso que el Espíritu Santo usó ese mismo término Griego para enfatizar las declaraciones. Es por eso, que aun en la celda de más adentro Pablo y Silas estaban en un lugar santo.

Sin importar la situación en la que te encuentres Jesús está contigo cuando le adoras. El hoyo infernal donde estás puede ser un lugar de adoración. Deja que el mundo arroje toda su oscuridad y aislamiento, que las aguas del drenaje e incluso las ratas circulen alrededor, aun así viviremos victoriosamente en la presencia de Jesús.

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Cuando el mundo nos mire y nos vea adorando y alabando a Jesús en cada circunstancia de la vida, tomarán nota. Las Escrituras señalan que mientras Pablo y Silas estaban adorando al Señor en medio de sus circunstancias, los presos los oían. (Hechos 16:25).

Y también el Señor. Él provocó un violento terremoto en aquel lugar, sacudiendo los cimientos mismos de la prisión. Las puertas se abrieron, las cadenas se cayeron, los prisioneros fueron salvados. El carcelero buscó a Dios y junto con toda su casa se volvieron seguidores de Jesús. Eso es lo que sucede cuando la presencia de Jesús está en nuestras vidas. Cuando Él manifiesta su presencia, no solamente tenemos una relación más íntima con Él, nuestras vidas son transformadas.

Empecemos a adorar al Señor con más pasión que antes. Nuestra adoración del domingo por la mañana debe estar llena de alabanza. Los creyentes debieran estar de pie alrededor del altar incluso antes de que comience el servicio, alabando a Jesús. Deberíamos entrar al santuario con reverencia y expectación de encontrarnos con Dios. Empecemos nuestro servicio de adoración con alabanza apasionada y permitamos que ese espíritu impregne cada actividad de nuestro tiempo juntos. Es más, alabemos mientras caminamos y adoremos a nuestro Salvador cada día a cada momento. La Biblia dice que Dios habita en las alabanzas de su pueblo (Salmo 22:3). Así que adorémosle. Hagamos esa actividad el centro de nuestras vidas. El fruto llegará solo.

Encuentra el calabozo de más adentro. El compañerismo con Jesús es rico. No solo serás transformado, sino que otros que son prisioneros de las circunstancias de sus vidas también encontrarán libertad de su cautividad.

Dios trabaja en nuestra iglesia y comunidad. Mantén los ojos abiertos para el trabajo del Señor. Quizás los veas moviéndose en los lugares más inesperados.

Este mes puede ser tu mes para reavivar tu calabozo de más adentro.    

¡Qué su unción caiga sobre ustedes en formas poderosas capaces de transformar vidas!

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