Liderando en oración – Parte 4 de 4

Entrevista por: Drew Dyck / Trad. por: Yadira Morales

Esta es la última parte de la entrevista de las entradas anteriores.

Muchas veces los nuevos creyentes son indecisos al orar. ¿Cómo podemos conseguir que los nuevos creyentes empiecen a orar? 

orandoBien, ése realmente es el público objetivo de este libro, Antes del Amén. Es para las personas que luchan por orar, porque pienso que las personas tienen miedo de cometer errores en la oración, que ellos no tendrán las palabras correctas para orar, o dirán algo mal. Podemos ayudar a borrar todos esos miedos de las personas.  Hacemos un favor maravilloso simplemente recordándoles lo que nuestro Señor Jesús nos enseñó, y ahí es cuando simplemente oras, “Padre en el cielo, bendito sea tu nombre.”

Empezamos hablando con Dios como nuestro padre celestial. Y hay gran poder en recordar que Dios quiere ser conocido como un padre. Y los buenos padres no rechazan a sus hijos. Solo comprender esa simple verdad adelanta a la persona en el camino de entendimiento de la oración. 

¿Alguna vez ha orado públicamente y luego ha dicho, “Vaya, esa fue una mala oración”?

Ha habido momentos en los que he orado pública y muy apasionadamente, y después ese día pienso, fui lejos en esa oración, ¿no? 

Después de cada sermón invitamos a las personas a avanzar hacia la oración. El fin de semana pasado teníamos muchas personas adelante, y se llenaron los pasillos. Oré una de aquéllas oraciones de tipo de “puño-al-cielo”. Estaba suplicando al Señor, “¡Por favor bendice a estas personas! ¡Sana a estas personas!” Era una oración muy apasionada.

Más tarde ese día me preocupaba que haber ido lejos. Pero luego me verifiqué y dije, no, hay un lugar para esto. Está bien tener oraciones serias, oraciones ardientes, oraciones fervientes. Aquéllas que se oyen bien en el cielo. 

Mi papel como uno de los ministros de nuestra iglesia, es ofrecer fervientes oraciones públicas. Mejor parecer exageradamente dramático si tú eres sincero, que venir y parecer hipócrita si estás siendo deshonesto.

A veces me inclino sobre mis rodillas frente a la iglesia. Cuando las personas vienen adelante para la oración, me inclino con ellos, porque a veces no sé qué hacer.

La gente viene a la iglesia con tantos problemas, y esta es una cosa loca que decimos. “Traigan sus problemas a Dios, y Él los ayudará.” Es una cosa grande la que estamos diciendo. Así que tengo que decir, “Dios, tienes que hacer tu parte ahora. Les he dicho que vengan y hablen contigo.”

Publicado originalmente en: http://www.christianitytoday.com/le/2014/fall/leading-in-prayer.html?start=1

Liderando en oración – Parte 3 de 4

Entrevista por: Drew Dyck / Trad. por: Yadira Morales

Esta es la continuación de la entrevista de la entrada anterior. 

¿La oración puede servir como una función parecida a predicar? ¿Para no sólo comunicarse con Dios sino también para transmitir algo sobre Él? 

Muchos de los salmos declaran las características de Dios. Declaran su santidad, fidelidad, y recuentan cómo Él llevó a los hijos de Israel fuera de la cautividad. Así que sí, hay un lugar para eso en la oración. 

Tenemos un líder en nuestra iglesia que, cuando ora, a menudo reafirma las características de Dios. Al principio reaccioné contra eso: ¿Por qué es que él dice, “Dios, eres fiel. Dios, eres bueno. Dios, eres amable.”? Solo para llegar a las peticiones. Pero ahora pienso que él iba hacia algo. Necesitamos que nos recuerden las características de Dios. “Nuestro Padre, quién está en el cielo, santificado sea su nombre,” Jesús nos enseñó a orar. Lo que estamos haciendo es lo que estamos declarando. Nuestra oración no está haciendo a Dios más santificado o más santo. Simplemente estamos declarando eso para nuestros propios corazones, y yo pienso que estamos declarando eso en presencia del diablo. El diablo necesita saber que nosotros creemos que Dios es santo, y que estamos alineándonos con Él. Así que pienso que hay un tiempo para declarar los atributos de Dios en la oración. 

Todos hemos sido parte de un servicio donde la oración parece animar a las personas y unirlas. ¿Qué papel juega la oración en la formación de la comunidad de la iglesia? 

Hemos visto esta dinámica en nuestra propia congregación. Experimentar la alegría de la oración contestada es una experiencia maravillosa que establece un vínculo para la iglesia. Hemos visto el poder de la oración cuando hemos entrado a una iniciativa importante.

r123101-2-26Ahora mismo nosotros estamos intentando discernir si es tiempo de hacer algunas mejoras importantes. Nuestros superiores ya han pasado 40 días en oración, y ahora estamos recolectando datos de lo que va a costar. Llevaremos eso a la iglesia y diremos, ahora oren por esto durante 40 días. Luego vendremos juntos y tomaremos una decisión. Formular las iniciativas importantes en oración es esencial. Cuando la iglesia está orando sobre sus decisiones, les enseña a los individuos a orar también sobre sus decisiones personales.

Estoy suponiendo que en la mayoría de los contextos cuando es tiempo de orar, las personas se vuelven a usted. Ése es un privilegio. ¿También es una molestia? 

Realmente es un privilegio. Pasó justo hace un par de semanas en un evento de puertas abiertas en nuestro barrio. Fui más como un vecino que como otra cosa. Pero el dueño de la casa llamó a todos y dijo, “Eh, gracias por venir a mirar nuestra nueva casa. Estamos  contentos de estar aquí. Y, eh, está Max. ¿Max, subirás y orarás por nosotros”? Lo vi como una gran oportunidad. 

Como líderes de ministerio, necesitamos estar agradecidos por esas oportunidades. Debemos agradecer que cualquier persona nos invite a orar. No te puede molestar eso. Incluso en nuestra creciente sociedad secular, las personas quieren orar. Quieren hablar con Dios. Ellos tienen algo dentro que anhela conectar con su creador, sin embargo ellos definen eso. Así que es un gran privilegio para nosotros como ministros de ser llamados a orar y llevar genuinamente a las personas a la presencia de Dios. Aprovechemos cada oportunidad que se presente en nuestro camino. 

Había un tiempo cuándo iba al hospital y era incómodo preguntarle a un extraño, “¿Le gustaría que orara por usted?” Pero ahora no titubeo. Cada persona quiere que oren por ella. Aun cuando no te piden que ores por ellos, si ellos están en una cama del hospital, necesitan fuerza. Y ésa es una gran oportunidad. 

Espera más de esta entrevista en la próxima entrada.

Liderando en oración – Parte 2 de 4

Entrevista por: Drew Dyck / Trad. por: Yadira Morales

Esta es la continuación de la entrevista de la entrada anterior.

¿Cómo usted ora públicamente en un modo que sea útil a los oyentes? ¿Orar en público cambia la manera en la que usted ora?

Sí, lo hace. Orar en nombre de otros es un gran privilegio que nosotros tenemos como pastores. Qué honor estar de pie ante ellos en nombre de Dios y pedirle a Dios que bendiga, anime y fortalezca a su pueblo. Cuando lleguemos al cielo, podemos encontrar que ésa era la mejor parte de todo lo que nosotros hicimos.

También nos da la oportunidad para modelar la oración sincera. Jesús era muy duro sobre esos líderes religiosos que hacían teatro de sus oraciones. Tenemos una oportunidad de modelar la oración honesta, sincera. Que el Señor nos libre de usar esas oraciones como un tiempo para mostrar nuestra propia espiritualidad.

Cada fin de semana digo, “Señor, perdona al que habla. Sus pecados son muchos.” Lo hago genuinamente. Y a través de los años, las personas han dicho, “El hecho de que estás dispuesto a reconocer eso antes de predicar, me hace más dispuesto a escuchar lo que predicas.”orar-manos-biblia

Todos tenemos momentos cuando no nos sentimos muy espirituales o francamente nos desalentamos. ¿Cuál es la manera apropiada de orar por otros cuando usted está en ese lugar?

Me volví cristiano cuando estaba en la universidad, y empecé a asistir a la iglesia. Estaba tan sorprendido cuando el ministro empezó un sermón un día orando, “Señor, no me siento muy religioso hoy. Ha sido una semana dura. Pero si puedes usarme para alentar esta iglesia, realmente lo apreciaría”. Como un hombre joven, fue profundo para mí oír eso. Yo no sabía que eso estaba permitido. 

Ningún predicador se siente fuerte y virtuoso todos los domingos. El hecho de que ese pastor reconociera eso, me hizo apreciarlo. Y creo que esa era la manera apropiada para que él manejara sus emociones. He hecho eso algunas unas veces a lo largo de los años.

Para ser honesto, amo predicar. Y cuando voy a predicar, normalmente estoy muy entusiasmado, porque todas las partes del liderazgo de la iglesia, esa es la parte que más me gusta. Pero han habido momentos cuando he dicho, “Señor, tienes que ayudarme hoy, por cualquier razón, no estoy funcionando a plena capacidad.”

¿Hay errores comunes que usted ve que los a pastores cometen en la oración pública? 

Siempre hay un error en intentar impresionar a las personas con su conocimiento o su elocuencia en la oración. Yo no veo que hay momento en la vida para usar la oración como auto-promoción. Y las personas tienen un sentido agudo para detectar la hipocresía de un líder de la iglesia. Ellos lo olfatean. Realmente desacredita a un ministro cuando él o ella usan la oración, de todas las cosas, como un tiempo para demostrar su espiritualidad.

Lo que nosotros podemos hacer es modelar la seriedad de la oración, la importancia genuina de la oración. Cuando la oración es honesta y genuina, merece la pena cien sermones sobre la oración. La oración no necesita ser larga, pero necesita ser sincera. 

Espera más de esta entrevista en la próxima entrada.

Liderando en oración – Parte 1 de 4

Entrevista por: Drew Dyck / Trad. por: Yadira Morales

Max Lucado habla sobre cómo las buenas oraciones agitan los cielos y forman la comunidad. 

Cuando eres Max Lucado, todos te piden que ores. En la iglesia. En las fiestas. En los eventos deportivos y cumpleaños,  reuniones y eventos de puertas abiertas. Si lideras una iglesia, conoces el sentimiento. La mayoría de las personas piensan en la oración como un acto solitario, pero para ti, es mucho más. Involucra estar de pie ante otros y dirigirse a Dios en nombre de ellos. Significa dar voz a las necesidades y deseos de una comunidad entera. En su último libro, Antes del Amén Lucado comparte sus pensamientos en “el poder de una oración simple”. Nosotros quisimos saber lo que él aprendió sobre orar en público y liderar a otros en oración. 

¿Qué hace una buena oración?

orar-de-rodillas1Una oración es simplemente una conversación honesta con Dios. Una buena oración crea un sentido de comunión entre el que ora y el que oye la oración. En nuestro corazón tenemos miedo de estar solos. Desde que Adán y Eva se escondieron en el arbusto, todos hemos batallado con este sentido de distancia entre nosotros y Dios. Así que una buena oración restablece un sentido de comunión con Dios. Sabemos que no estamos solos. 

En su último libro, usted confiesa ser un “orador pelele”. ¿Cómo usted puede reconocer las deficiencias en esta área sin perder credibilidad en los ojos de las personas que usted lidera?

Las personas a menudo asumen que todos los líderes de la iglesia tienen vidas de oración muy sólidas. Así que es alentador en cualquier momento que los líderes puedan reconocer que luchan en esta área. Y yo ciertamente lo hago. 

Algunos días están muy ocupados. Estoy en medio de uno ahora mismo. Regresé temprano esta mañana de un viaje que se retrasó. Tuve problemas para levantarme de la cama a tiempo. Entonces recordé que mi hija estaba usando mi auto, y tuve que arreglármelas para que alguien me trajera a la oficina. Tuve un comienzo difícil. Me encantaría decir que me levanto temprano cada día y que tengo un tiempo de oración bueno, largo. Pero yo no. Y en los días que no lo hago, eso está bien. 

Pero es un acto de balance. Mientras yo admito que soy un pelele de la oración, también digo que soy un recuperador.  Estoy progresando. Nosotros los líderes podemos comunicar que estamos luchando en áreas de nuestra vida pero que también estamos trabajando en ellas. No queremos tirar la iglesia hacia nuestros fracasos. Lo que es saludable para una iglesia, para un grupo, es que el líder diga, “Sí, yo también lucho con esto. Aquí esta lo que he aprendido.” 

Espera más de esta entrevista en la próxima entrada.

Alcanzando la comunidad, sirviendo a la comunidad

A continuación compartimos lo que ha estado sucediendo a través del proyecto Génesis en el sitio Guadalajara, México.

13689327_1145627078794172_1142197766_nDurante el mes de mayo, las misioneras voluntarias Nhasyeli Rodríguez y Natali Novelo comenzaron a visitar dos comunidades: Las Pintas y San Martín, al principio caminaron, observaron el entorno, la forma de vida, y las necesidades de dichos lugares. Así fue como Nhasyeli pensó en trabajar con alguna dependencia de gobierno para ayudar a la comunidad.

De esa manera llegaron al DIF (Desarrollo Integral de la Familia), en esta institución pública la directora las hizo sentir bienvenidas y se alegró de contar con el apoyo de ellas como voluntarias, pues el día en que ellas llegaron, alguien de su equipo de trabajo acababa de renunciar. De inmediato las incluyó en las actividades de: pláticas de nutrición para adultos mayores, entrega de despensas a beneficiarios, llenado de encuestas, publicidad para talleres, elaboración de documentos, etc.

Además Natali y Nhasyeli tuvieron la oportunidad de compartir con la directora algunas ideas que ellas quisieran llevar a cabo, como son el huerto familiar y un proyecto de ayuda para drogadictos y alcohólicos.

En ese lugar ya hay un programa donde los policías trabajan con jóvenes que han estado en la cárcel o en algún tutelar de menores, pero este programa está por concluir, así que la directora las animó para que ellas den continuidad a este trabajo con los conocimientos que tienen y están dispuestas a compartir.

En una de las ocasiones en las que estaban en la comunidad, se encontraron con doña Alicia, ella padece de cáncer desde hace siete años y aunque ha visitado algunas iglesias todavía no ha tomado una decisión por Cristo, sin embargo ella aceptó que las misioneras la visiten. Ese día antes de despedirse de la señora, Natali y Nhasyeli oraron por ella, cuando ya se iban, doña Alicia les regaló una caja con mucha ropa de segunda mano, aunque ella la tenía en venta, quiso que ellas la llevaran para entregarla a personas que lo necesitan. En una segunda ocasión, cuando volvieron a casa de doña Alicia, leyeron con ella la Biblia y oraron por ella, antes de irse nuevamente les obsequió una caja muy pesada y una bolsa grande con mucha ropa para los necesitados.

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Gracias a Dios porque muchas puertas se están abriendo para que las misioneras Nhasyeli, Natali y Laritza puedan compartir el mensaje, no sólo con palabras, pero también con acciones, impactando y alcanzando la comunidad creativamente.

Información provista por: Nhasyeli Rodríguez, misionera voluntaria de Génesis.

El ídolo de la seguridad – Parte 3 de 3

Escrito por: Jon Huckins

Esta entrada es la última parte del artículo anterior.

People-surround-JesusDe manera interesante, me encuentro con estas cosas durante la Semana Santa. Esta es la semana en la que Jesús muestra al mundo cómo se debería vivir la vida. Es una vida marcada no por aislamiento o derrocamiento triunfante, pero por sufrimiento, sacrificio y amor desinteresado para la prosperidad de otros. Es una vida que cruza fronteras y límites para devolver la humanidad, la dignidad y la imagen de Dios en todas las personas “equivocadas” a quienes Él debía temer y de quienes debía alejarse. Una vida que termina con el pronunciamiento de esta oración por sus enemigos, “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.” Estas son las historias que contamos en la Escuela Dominical y decimos, “Vaya, Jesús no tenía miedo de nada y yo haría cualquier cosa para vivir y amar así.” 

¿Imagínate si Él hubiera preferido adorar al ídolo de la seguridad y nunca dejar la seguridad de su pequeña sinagoga galilea para poder leer la Torá y permanecer aislado de la violencia del mundo? Esa historia no reflejaría el corazón de un Dios que literalmente se movió en nuestro vecindario humano para recordarnos cómo es el amor.

Así que, pon atención al miedo comprensible, la parálisis y la tentación para adorar al ídolo de la seguridad. Si soy completamente honesto, todavía esto es difícil para mí. No es cosa fácil y no estoy contento teniendo que hacer estas decisiones intencionales para mantener la perspectiva en un mundo que se siente tan inestable. Pero amigos, esto es la belleza, el desafío y el misterio de seguir a un Dios que ama a sus enemigos, quien nos invita a amar hasta el punto de la muerte, mientras somos avivados por la esperanza y la realidad de la Resurrección.

Que así sea.

Publicado originalmente en: http://jonhuckins.net/missionalivingandadvocacy/the-idol-of-safety/

El ídolo de la seguridad – Parte 2 de 3

Escrito por: Jon Huckins

Esta es la continuación de la entrada anterior.

Inseguridad

  1. El medio a través del cual buscamos seguridad, constantemente nos obliga a comprometer nuestra identidad del reino y puede conducirnos a una menor seguridad. Primero, quiero reconocer que los líderes políticos son responsables de procurar la seguridad de los ciudadanos y pueden tomar decisiones que sienten son necesarias para hacerlo. Con eso dicho, nosotros, como Iglesia, no podemos permitir que nuestra lealtad política triunfe sobre nuestra lealtad con el reino. Cuando adoramos el ídolo de la “seguridad”, podemos comprometer fácilmente nuestro testimonio del reino y empezar a justificar los medios a través de los cuales la seguridad es alcanzada. Por ejemplo, cuando celebramos la muerte de otros seres humanos porque significa que estamos “más seguros”, tal vez estamos adorando al ídolo de la seguridad en lugar de mostrar el amor hacia los enemigos, encarnado en Jesús. Cuando satanizamos y castigamos grupos enteros de personas (la gran mayoría de quienes no tienen deseo de dañarnos) por el bien de nuestra “seguridad”, tal vez estamos adorando al ídolo de la seguridad en lugar de a Jesús, quien amó indiscriminadamente. Cuando rechazamos a las mismas personas (¡muchos de los cuales son niños!), quienes están huyendo de la violencia por el bien de nuestra “seguridad,” tal vez estamos adorando al ídolo de la seguridad en lugar de a un Jesús que nos llama a tener cuidado de los “extraños a nuestro alrededor.” Finalmente, mientras éstas se sienten como medidas de seguridad, es cada vez más claro que dichos medios no conducen a una seguridad duradera y sostenible. Más bien, estos nos conducen más a menudo al resentimiento, opresión e inestabilidad, lo que después genera más violencia.
  1. No puedo conciliar la retirada, el aislamiento y una postura de defensa con un Dios que se mueve hacia la violencia, el quebrantamiento, y “el otro” en Jesús. Mientras he estado arrancando este ídolo de la seguridad, repetidamente he sido condenado por esta verdad; Jesús nunca nos llamó a estar seguros; Él nos llamó a ser fieles. De acuerdo con Jesús, la fidelidad nos mueve más allá del amor al prójimo al amor por el enemigo. Si buscar mi seguridad entorpece mi capacidad para amar a quien Dios pone en mi camino, el miedo gana y yo me distancio del corazón de Dios para el mundo. ¿Cómo puedo amar a mi “enemigo” si no lo conozco? El ídolo de la seguridad nos aleja de las personas que son diferentes a nosotros y nos envía hacia aquellos que ven, piensan y actúan como nosotros. No hay amor fuera de la relación; solo hay malos entendidos y estereotipos. Por último, ¿cómo podemos conocer a nuestro “enemigo” si no cruzamos las fronteras que nos dividen? El Camino de Jesús requiere que rechacemos la tentación de movernos hacia adentro y continuamente nos llama a movernos hacia “el otro”.

Este artículo continuará en la próxima entrada.

 

El ídolo de la seguridad – Parte 1 de 3

Escrito por: Jon Huckins

safetyA raíz de otro ataque atroz, que toma las vidas de civiles inocentes, el mundo se siente cada vez más inestable. La violencia “allá” no está relegada a los titulares en el otro lado del mundo; está más cerca de nuestras puertas y amenaza con invadir nuestras vidas cotidianas.

A la luz de esta realidad, las conversaciones van desde el café hasta los pasillos del poder político, gritando la necesidad de buscar seguridad por encima de cualquier otra cosa.

Lo entiendo.

Como padre de cuatro niños pequeños, nunca ha habido una temporada en mi vida cuando me he sentido más obligado hacia la seguridad. No puedo empezar a comprender la desorientación y dolor paralizante que vendría si algo dañara a mi familia.

Durante los últimos cinco años, he estado viajando regularmente a zonas de conflicto en el Medio Oriente, pero mientras tengo más niños esperando para que yo regrese a salvo a casa, más difícil se vuelve pisar el avión y hacer una decisión intencional de avanzar para exponerme a mi mismo a la violencia. 

En corto, cuando escucho a nuestros candidatos políticos actuales hablar acerca de la importancia primordial de “seguridad”, golpea un acorde y me encuentro tentado a levantarme y aplaudir. 

Y DESPUÉS HAGO UNA PAUSA, vuelvo atrás por un momento, me hago preguntas difíciles acerca de dónde viene mi aplauso, y considero mi lealtad con el reino marcado por Aquel que, en lugar de alejarse, avanzó hacia la violencia potencial.

Estoy convencido que mi deseo de aplaudir esto de “seguridad a cualquier costo” retórica y políticamente es una tentación para adorar el ídolo de la seguridad. No es algo que debe ser admirado, es algo que debe ser reconocido, cuestionado, y de lo que uno se debe arrepentir (y apartar). Adorar al ídolo de la seguridad inhibe muy bien nuestra capacidad para adorar a Jesús crucificado y resucitado.

No es que no quiero seguridad para mí, mi familia o el mundo. En realidad quiero eso más que nunca, pero cuando miro esto a través de los ojos del discipulado (seguir a Jesús), aquí hay algunas cuestiones que estoy arrancando hoy:

  1. El objetivo del terrorismo es infundir miedo. Los políticos usan ese miedo para dar forma a una realidad que avance su agenda. Lo que ellos nos están ofreciendo es nada más que una pseudorealidad que requiere tener el discernimiento de ver a través de la cortina de humo lo que es verdadero. Mi deseo por seguridad es real, pero en realidad, debería estar mucho más preocupado por un accidente automovilístico, una enfermedad crónica o un desastre natural que por el terrorismo. Cuando empiezo a tomar decisiones desde una posición de miedo, no sólo compro una pseudorealidad que está elaborada por juegos del poder político, comienzo a cerrar mis ojos a los caminos nuevos y dinámicos a los que Dios me está llamando a unirme en el mundo que Él está haciendo.

Este artículo continuará en la próxima entrada.

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