Pascua: Lleno de Vida

Es un poco paradójico escribir sobre la Pascua en medio de la Cuaresma, pero cada año nosotros como pastores preparamos nuestros sermones sobre Pascua durante el tiempo del sacrificio y el ayuno que implica la Cuaresma, así que esto tiene sentido.

En muchos de nuestros países, la Pascua es el día en el que las personas regresan a la normalidad del trabajo y la escuela después de la relajación de los días de vacaciones en Semana Santa. ¡Qué ironía! Después de todo, la Pascua, el Domingo de Resurrección, es el día en el cual lo “normal” es erradicado, y emerge un nuevo paradigma. Para los cristianos no debería haber celebración más grande.

Como Joan Chittister escribe en su libro, El Año Litúrgico: La Aventura en Espiral de la Vida Espiritual, “No hay nada en la cultura cristiana que explique completamente todas las otras cosas cristianas tan bien como lo explica la Pascua” (p. 54). El Hijo de Dios fue enviado para ser crucificado y, después de morir en la cruz, permanecer tres días en la tumba. Pero la Pascua, la Resurrección, proclama que la muerte ¡no tiene la última palabra! Por lo tanto, ¡no debería existir celebración más grande que la Pascua! Un festival extravagante de alabanza debería estallar durante ese domingo así como Jesús, hace tanto tiempo, salió de la tumba temprano esa mañana.

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Chittister lo expresa de esa manera: “La mañana de Navidad encontramos el pesebre lleno de vida; la mañana de Pascua encontramos la tumba vacía, no hay muerte. Conocemos toda la verdad ahora: la muerte no es el final, y la vida como la conocemos solamente es el inicio de la Vida. No hay sufrimiento del que no podamos resucitar si vivimos una vida centrada en Jesús. Es la tumba vacía la mañana del Domingo de Resurrección la que nos dice, ‘Ve y dile a otros. ¡Ahora!’ (paráfrasis de Mateo 28:10)” (p. 164). ¡No podemos quedarnos con estas buenas noticias! ¡Queremos invitar a tantos como sea posible a que se regocijen con nosotros!

Esa clase de impulso debería provocar que el culto de Resurrección reboce de gozo y emoción. Chittister comparte una anécdota graciosa relacionada con esta misma realidad:

“Él tenía seis años y no estaba acostumbrado a ir a la iglesia. Cuando vi la familia en la Vigilia de Pascua en el monasterio, me quejé. Es un servicio largo, lleno de danza y cantos, flores e incienso, campanas y música. Pensé, ¿por qué alguien traería un niño al culto? Pero después, durante la comida el niño seguía claramente animado, y la familia estaba radiante. ‘Jake insistió en que lo trajéramos de nuevo…a la Vigilia de este año,’ su mamá me explicó tocando orgullosamente el cabello del pequeño. ‘¿En serio? ¿Para qué?’ Yo pregunté con obvia incredulidad. Entonces el pequeño niño me miró con algo de asombro. ‘Porque me gusta esta iglesia,” dijo él. ‘En esta iglesia, ¡Jesús de verdad resucita!’” (p. 201).

No hay mejor cumplido. ¡Qué este Domingo de Pascua tu servicio – y tu vida – sean la evidencia para todos de que Jesús de verdad resucita!

10 Formas Para Ayudarte a Vivir Una Vida Normal Cuando La Vida No Es Normal

Por: Dan Reiland

He estado reflexionando sobre el estrés y las presiones que todos estamos pasando en estos días y he tratado de enfocarme en las cosas prácticas que ayudan a promover la salud espiritual y mental.

Ya sea usted un líder de la Iglesia, un padre liderando su familia o esté dirigiendo en el campo de los negocios, todos necesitamos apoyarnos en aquello que nos ayuda a pensar y vivir saludablemente de manera que podamos cuidar mejor y liderar a otros.

Esto no se descarta:

  • La realidad de la situación.

No hay duda de que están sucediendo cosas devastadoras en el mundo, y el COVID-19 encabeza la lista en este momento. Mi sugerencia no pretende hacer que los grandes problemas desaparezcan mágicamente, pero si nos ayudan a seguir liderando con un espíritu positivo.

  • La necesidad de estar alertas.

Se necesita la vasta mayoría de nuestro tiempo para manejar lo que no es normal en nuestro entorno. Sin embargo, tenemos que permanecer fuertes, humanos, conectados, y recordar las pequeñas cosas, las cosas importantes que resuelven los grandes problemas en todo el mundo.

  • La necesidad de enfocarnos en la esperanza que proviene de Cristo.

Jesús es y ha sido siempre quien ha prometido ayudarnos en aquello que no podemos resolver. Él es quién da sabiduría para resolver los problemas, fortaleza para soportar los retos y es la esperanza para nuestro destino final. Estoy ofreciendo algunos elementos del día a día que realmente ayudan. Mientras más tranquilo, preparado y en paz estés personalmente, mejor podrás guiar a las personas por las que Dios te hizo responsable.

10 Formas Para Ayudarte a Vivir Más “Normal”

(¿Qué es normal? Ya sé…pero cada uno de nosotros tiene un normal, nuestro normal, y cuando esto se perturba, lo reconocemos.)

La meta para ti no es que hagas las 10.

Selecciona las que más te ayudan.

No permitas que esto se convierta en una tarea; deja que sea un estilo de vida.

  • Establece una nueva rutina.

Somos criaturas de hábitos, nuestra rutina es esencial, pero una rutina es distinta a la monotonía. Una rutina ofrece estabilidad de manera que permanecemos saludables y más productivos. La monotonía es cuando estás estancado, sin crecer y no experimentas salud espiritual. Muchos de nosotros hemos interrumpido nuestras rutinas recientemente. Algunos de ustedes tienen niños en casa que van a hacerlo también. Amas a tus hijos, pero tenerlos en casa cambia tu rutina en gran manera.

Además, añádele el hecho de que quizás todos ustedes están en casa todo el tiempo. No es necesario decir más.

Modifica los sistemas de tu familia.

Haz nuevos planes.

Establece nuevas rutinas.

Te animo enfáticamente a organizar y simplificar. Eso no resolverá todos tus problemas, pero ayuda a levantar tu espíritu. Mejor aún, te dará algo en lo que puedes ver resultados inmediatos y tangibles. En un tiempo donde sientes que nada está bajo control, esto ayudará a tu salud mental y disposición.

  • Contacta a tus amigos.                                                                                                                                                                                                              ainur-iman-IrjcB5DbM18-unsplashProbablemente estás en contacto con tus amigos y colegas con los cuales te conectas con regularidad.  Te sugiero que consideres conectarte con amigos y colegas con los cuales no has hablado, a los cuales no les has escrito un mensaje de texto o un mensaje por las redes sociales por un largo tiempo. Contáctalos y dales seguimiento. Déjales saber que piensas en ellos, un mensaje de texto o cualquier otro método es fenomenal. Toma un momento para orar por ellos y hazles saber que lo hiciste.

No hagas de esto un proyecto, o un pendiente en tu lista de cosas por hacer, considéralo un privilegio para animar a alguien hoy. Esto le dará calor a tu corazón y elevará tu pensamiento.

  • Toma tiempo para estar tranquilo.

Tiempo para estar tranquilos es algo que todos necesitamos desesperadamente, en especial durante tiempos de miedo e inseguridad. Mi mundo es ruidoso, la quietud no tiene precio para mí. Voy a admitir que, si estoy mucho tiempo solo o tranquilo, comenzaré literalmente a buscar alguien con quien hablar, pero una reflexión sosegada es esencial para el bienestar de tu alma.

No me refiero solo o específicamente a tu tiempo de quietud o a tu devocional diario, aunque pueda que prefieras combinarlos, sino a un tiempo de quietud real, solo para permanecer tranquilo para pensar y reflexionar. Yo me tomo una o dos tazas de té al día, y eso es muy centrado y una buena pausa para la reflexión. No descartes el impacto de las cosas pequeñas, las cosas simples de tu vida. ¿Cuáles son esas cosas o simples placeres que te ayudan a mantenerte firme?

  • Mantén tu cuerpo en movimiento.

No estoy promoviendo una rutina de ejercicios o una disciplina específica, aunque esa siempre es una buena idea. Eso depende de ti. Me refiero literalmente a mantener tu cuerpo en movimiento. Es muy fácil permanecer inmóvil y convertirse en un sedentario en la mayor parte de los roles del liderazgo. Permítete moverte varias veces al día. Si estás en un estudio profundo o al teléfono o escribiendo correos, levántate y estírate, da varias vueltas o vuélvete loco y haz algunas flexiones. Camina un poco. Lo que sea.  Mantente en movimiento; tu cuerpo fue diseñado para eso y eso lo ayuda a sentirse mejor y liderar mejor.

  • Haz algo sencillo por alguien más.

Hacer cosas prácticas y físicas por otras personas se está volviendo cada vez más complicado debido a que sabiamente todos permanecemos socialmente distantes. Sin embargo, podemos encontrar maneras de amar y cuidar a las personas. Recientemente escuché sobre alguien que repartía comida a una pareja de ancianos que tenían miedo de ir al supermercado. Fue por medio de una llamada telefónica y un poquito de dinero. Otra persona recogió un medicamento para un amigo. La clave es que esto debe ser un gozo para usted, no una tarea. Sin culpa, es un “voy a hacerlo” y no un “tengo que hacerlo”.

  • Toma un descanso de las redes sociales.

Usándolas sabiamente, las redes sociales son una herramienta útil que mejora nuestro ministerio de manera significativa. Sin embargo, podemos tomar un descanso de estas, incluso es saludable aún por unas horas. Usa ese tiempo para leer un buen libro, uno que no esté relacionado con tu trabajo.

La duración de tu descanso depende obviamente de ti. Algunos ayunan de las redes sociales por semanas; otros solo las cierran por medio día, de vez en cuando. Lo importante es que puedas hacerlo, y lo hagas. Toma pequeños descansos sin importar la duración. Si no puedes dejar el teléfono por unas pocas horas, quizás sea difícil encontrar y experimentar “lo normal”.

7)  ¡Ríe!

ben-white-4K2lIP0zc_k-unsplashEste es un tiempo muy serio en nuestro planeta, pero necesitamos respirar y sentirnos normales por un rato. La risa es maravillosa para tu alma. Es una medicina natural que te ayuda a permanecer fresco y restaura tu energía física y emocional de manera que puedes invertir en ello y guiar a otros a hacer lo mismo. Para mí, puede ser un episodio de un programa de televisión, o simplemente compartir una historia cómica con un amigo por teléfono o ¡un juego de mesa con la familia!

¿Y para ti?

No permitamos que el enemigo tome ventaja de lo que está pasando alrededor nuestro, robándonos todo el gozo de nuestras almas. Encuentra el humor de cada día en tu vida.

8)  Exprese agradecimiento

Pocas cosas restauran y fortalecen más tu alma que un corazón agradecido. En estos días sería muy fácil quedar atrapado pensando en lo que no tienes, esa es una respuesta natural a la pérdida y todos la experimentamos en un nivel u otro. La emoción que acompaña esa experiencia puede ser desde decepcionante hasta aplastante. Pero quedarse varado allí pensando en esto no te ayuda. Trata lo más que puedas de concentrarte en lo que sí tienes y en la esperanza de un futuro mejor. Aquellos a los que diriges no esperan que seas un super humano, pero sí cuentan contigo para tener esperanza.

9)  Escuche música.

Soy un fan de los Beatles y estoy orgulloso de ello. A mi nueva nieta ya le encantan los Beatles a sus seis semanas de edad. (Instruye al niño…)

¿Qué tipo de música te gusta?

La música hace maravillas para el alma. Escucha a alguna de tus melodías favoritas tanto como puedas, y por supuesto, ¡tu música de adoración favorita es una gran elección también! Solo no te sientas culpable…si te gusta la música country, pop, clásica, cualquiera, está bien, ¡súbele al volumen!

10)  Ora por las promesas de Dios de amor y esperanza.

He dejado lo mejor para el final. Acércate a Dios, y Él se acercará a ti. “Mientras más tiempo llevo de cristiano más perplejo y desorientado” me siento cuando no estoy íntima y, diariamente cercano en mi relación con Jesús. Me encanta pasar tiempo con Dios. Sus promesas me mantienen avanzando en los días duros.

Uno de mis pasajes favoritos se encuentra en el Salmo 34:4-9:

Busqué a Jehová, y él me oyó,

Y me libró de todos mis temores.

Los que miraron a él fueron alumbrados,

Y sus rostros no fueron avergonzados.

Este pobre clamó, y le oyó Jehová,

Y lo libró de todas sus angustias.

El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,

Y los defiende.

Gustad, y ved que es bueno Jehová;

Dichoso el hombre que confía en él.

Temed a Jehová, vosotros sus santos,

Pues nada falta a los que le temen.

© 2020 Dan Reiland | El Entrenador del Pastor – Desarrollando los líderes de la Iglesia.

Oración y Esperanza

Por: Junta de Superintendentes Generales 27 Mar, 2020

Aunque estos son tiempos difíciles, el pasado fin de semana fue una bendición para la Iglesia del Nazareno, ya que los servicios de adoración de todo el mundo fueron transmitidos en vivo por Internet o por video. Muchas iglesias reportaron que alcanzaron a más personas que nunca con las buenas nuevas de Jesucristo. Las personas que normalmente no se sentirían cómodas en asistir a un edificio de la iglesia ingresaron al espacio digital y encontraron gracia y paz. ¡Le damos gracias al Señor por esto!

También apreciamos profundamente los esfuerzos que muchas de nuestras iglesias están realizando para satisfacer las necesidades que enfrentan de manera creativa. Hemos visto muchos ejemplos de respuestas creativas que van desde una congregación en Maine, EUA, que se ha ofrecido para llenar el vacío que existe en las entregas de alimentos para los ancianos; a los pastores nazarenos de Cabo Verde que fueron invitados conducir un servicio de adoración al país a través de una estación de televisión nacional; a las clases de la escuela dominical reunidas por videoconferencia; a una iglesia en la que las personas condujeron a un estacionamiento y  ofrecieron su adoración desde sus autos mientras el pastor y los líderes de adoración dirigían desde una plataforma al aire libre; a un grupo de jóvenes en Ohio, EUA, que decidió alegrar a las personas que viven en un centro de atención para personas mayores a través de la actuación de un drama (desde una distancia adecuada, por supuesto) Estas son solo algunas de las muchas historias que podríamos compartir. Todos estos son testimonios de la fidelidad de Dios y la creatividad de nuestro pueblo. Los tiempos extraordinarios exigen medidas extraordinarias.

Algunos han pedido sugerencias sobre cómo orar durante esta temporada de COVID-19. Aquí les presentamos algunas maneras en las que puede enfocar su intercesión:

  1. Ore para que los líderes de sus países, estados, provincias y ciudades reciban sabiduría. Pídale a Dios que les dé buen juicio y discernimiento para saber lo que se necesita hacer para proteger a sus ciudadanos. Ore por su país y por otros países que puedan estar enfrentando situaciones difíciles y complejas diferentes a las que usted pueda estar experimentando. Cada región del mundo está tratando de superar la pandemia.
  2. Ore por protección sobre los profesionales médicos y trabajadores de la salud que trabajan para atender a los más enfermos y más necesitados. Ore para que Dios les provea comprensión y fuerza sobrenatural mientras realizan sus tareas diarias. Muchos se enfrentan a la escasez de los suministros médicos más básicos. Ore por los investigadores, científicos y fabricantes que están trabajando para encontrar curas y producir equipos de tratamiento.
  3. Ore por sanidad y consuelo en aquellos que están enfermos, solitarios y temerosos, particularmente los más vulnerables y en peligro. Esto incluye a los ancianos, aquellos con condiciones de salud crónicas preexistentes, aquellos sin atención médica adecuada y aquellos que están aislados debido a la cuarentena.
  4. Ore por aquellos que están en mayor riesgo económico. El mundo entero se enfrenta a enormes implicaciones financieras, pero para quienes son familias de un solo ingreso, quienes cuidan de niños y padres mayores en el hogar, quienes trabajan por cuenta propia, quienes trabajan en la industria de servicios y muchos otros, este es un momento especialmente devastador.
  5. Ore por los pastores y líderes de la junta de su iglesia para que sepan cómo conducir los ministerios y la misión de la iglesia local integrando de forma equilibrada la precaución, valor y la compasión. Los pastores se encentran en la línea del frente proveyéndole cuidado al pueblo de Dios. Si puede, recuerde apoyar financieramente a su iglesia en un momento en que las reuniones públicas no son posibles.
  6. Ore por la Iglesia en todo el mundo, incluidas las de otras tradiciones y denominaciones. Si bien le pedimos a Dios que ponga fin a la pandemia, también oramos para que la iglesia encuentre formas de servir, consolar y amar a nuestro prójimo por el bien de Cristo y la sanidad del mundo.

​​​​​​​​​​​​​​Phineas Bresee soñó con una iglesia mundial cuando dijo: “El sol nunca se pone en la Iglesia del Nazareno”. Hoy ese sueño es una realidad. Literalmente podemos cubrir la tierra con nuestras oraciones, las 24 horas del día. Seamos fieles a ese llamado.

“Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros, ¡a él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén (Efesios 3:20-21)

Gracia y paz a todos,

​​​​​​​La Junta de Superintendentes Generales

 

Sitio web de la Iglesia del Nazareno

 

Jeremías 29:11 – Un Poema de Ana Brunk

Algunas de las mejores personas del planeta son Hijos de Misioneros (HMs).  Emily y yo hemos podido invertir en diferentes grupos de HMs a través de los años, y también tenemos, por supuesto, dos Hijos de Misioneros en casa a los cuales consideramos increíbles.

Los Hijos de Misioneros poseen un montón de inteligencia cultural y parecen ser capaces de adaptarse a una multitud de situaciones desafiantes.  Pero eso no hace que sean impermeables al dolor o las pérdidas.  Recientemente leí de nuevo un poema escrito en 2011 por una HM maravillosa, cuando tenía 14 años de edad.  Espero que te ofrezca una ventana para que veas un poco de lo que una adolescente Hija de Misioneros experimenta y la esperanza que se puede encontrar en Dios aun cuando las cargas parecen inaguantables.

Jeremías 29:11

Ana Brunk, Hija de Misioneros nazarenos en Singapur, 14 años de edad

(Escrito Julio 2011)

Trad. Scott Armstrong y Liliana Reza

Imagínate en el cielo,

Donde la hermosura de la creación de Dios florece

Donde la luz y el amor de tu Padre te rodean

Imagínate sentada en un campo inmenso lleno de color y belleza

Tu Padre está allí contigo

Te subes a su regazo y le tomas de la mano

Y mientras, él levanta tu dedo pulgar y lo acerca para contemplarlo

¿Ves todas estas líneas cubriendo tu dedo?

Tu huella es muy especial y única, tal como tú, dice con un guiño

Miras a tu Papá y sonríes

Tengo un propósito para todo lo que hago

Aun el patrón de huella en tu dedo pulgar fue hecho así a propósito

Antes de volver a tu hogar aquí en el cielo sufriste muchas cosas

Amigos queridos tuvieron que irse

Tu mejor amiga se mudó muy lejos de ti también

Te sentiste sola, como si fueras a la única que verdaderamente le importara su relación conmigo

Sentí tu dolor en todas esas situaciones

Lloré contigo en los tiempos malos y celebré en los buenos

Pero yo sabía los pensamientos que tenía acerca de ti; pensamientos de paz, y no de mal

Para darte esperanza y un futuro.

Miras a tu Padre con lágrimas de gozo en los ojos

Y todo salió perfecto, gracias Papi.

 

Cristianismo En Tiempos De Calamidades: Lecciones De Habacuc

Por: Dr. Antonio Carlos Barro

“Calamidad (del latín calamitate) o catástrofe significa desgracia pública, flagelo. La calamidad pública es una situación anormal, causada por desastres que provocan daños y pérdidas y que implican un compromiso sustancial en la capacidad de respuesta del poder público de la entidad afectada”.

En este punto de nuestra historia, es casi imposible que existan personas que no estén conscientes de la calamidad que ha afectado al mundo. Todos están siendo afectados sin ningún respeto. Nada ni nadie se escapa.

Pensando en ello, busqué en el profeta Habacuc y la calamidad que asolaba su tiempo, algunas respuestas a los problemas que enfrentamos. Es una palabra pastoral (hay otros textos en internet que cubren otros aspectos, lee https://coletivobereia.com.br/igreja-e-irresponsabilidade-social-os-paradoxos-da-pandemia-de-2020/) que escribí pensando solo en cómo podemos enfrentar estos próximos e inciertos días.

Este hombre es poco conocido en las Escrituras. Sabemos que vivió al mismo tiempo que el profeta Jeremías y que tenía una fe extraordinaria arraigada en las tradiciones de la relación de Dios con su pueblo. Él vivió en el sur de Israel y sus profecías, como Jeremías, datan de justo antes de la invasión de Babilonia a Jerusalén en 597 a. C.

Habacuc discutía con Dios lo que parecía ser su injusta manera de actuar. Estaba desconcertado por el hecho de que la maldad, la lucha y la opresión eran galopantes en Judá, pero aparentemente Dios no hacía nada al respecto. Cuando le dijeron que el Señor se estaba preparando para hacer algo a través de los “crueles” babilonios (1:6), su perplejidad solo se intensificó: ¿cómo Dios, que es “demasiado puro para mirar el mal” (1:13), indica a tal nación “ejecutar juicio”(1:12) sobre un pueblo “más justo que ellos” (1:13)?

Dios dejó claro, sin embargo, que eventualmente el destructor corrupto sería destruido. Al final, Habacuc aprendió a descansar en las acciones soberanas de Dios y a esperar Su obra con un espíritu de adoración. Aprende a esperar pacientemente en la fe (2:3-4) porque el reino de Dios se expresará universalmente (2:14).

El libro termina con una nota de fe y esperanza: “Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.” (3:17-19).
Aquí hay algunas lecciones para nosotros, aunque se pueden establecer otras.

  1. Todos estamos sujetos a desastres de todo tipo. Puede ser sanitario, económico, político, social, relacional, etc. Estos desastres afectan a todos sin distinción. No hay tal cosa como orar y pensar que nada me pasará a mí ni a mi familia.
  2. Israel fue el pueblo de Dios en el pasado y no se salvó. De hecho, fue Dios mismo quien levantó a Babilonia contra Su pueblo. No fue una acción de Babilonia ajena a la voluntad soberana de Dios.
  3. Habacuc entendió lo que Dios estaba haciendo y decidió tener fe y esperanza para el futuro. Uno de los versos más bellos de la Biblia expresa que Dios está trabajando y que la gente conocerá Su nombre y que Su gloria se verá en todo el mundo: “Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar” (2:14).
  4. Debemos tener esa misma confianza. Dios no ha olvidado sus propósitos, su misión aún no ha terminado. Si Habacuc estaba vivo para escribir, nosotros también. Escribamos nuestra esperanza, escribamos sobre Dios actuando sobre nosotros durante este tiempo. ¿Podría una calamidad ser tan fuerte como para sacudir y destruir los objetivos de Dios para Su pueblo?
  5. Seamos realistas. Habacuc fue a ver qué estaba pasando. Vio la escasez, vio la falta de comida, vio una situación afligida. Sabía que sacudiría a todos.
  6. Sin embargo, cuando vio los resultados de la calamidad avecinándose, se levanta en un grito de fe y esperanza: “aun…”. Aunque todo está como está, aunque no puedo verlo, aunque todo esté seco y sin posibilidad de reverdecimiento. Aun así.
  7. Aun así, profetiza: “Me regocijaré en el Señor y me regocijaré en el Dios de mi salvación”. Las circunstancias deben llevarnos a la alabanza de Dios y no a la desesperación; deben llevarnos a creer y no al estado de incredulidad. Si las circunstancias determinan si creemos o no, entonces todos hemos terminado con nuestra relación con Dios.
  8. Finalmente, Habacuc expresa su total confianza en la soberanía de Dios. Ese Dios soberano es tu fuerza y ​​te sacará de esta calamidad. Quizás la doctrina que más se cuestionará en estos días por el pueblo de Dios sea exactamente esta: la soberanía de Dios. Entonces, habrá personas que escribirán sobre las injusticias de Dios, sobre la ineficacia de Dios, sobre el silencio de Dios.
  9. Depende de nosotros, que somos el pueblo de Dios, actuar con fe, valor y valentía.
  10. Hagamos como Habacuc. No estaba alejado de la realidad, sabía lo que estaba sucediendo, fue a ver los resultados de esa calamidad.
  11. Ahora depende de cada uno de nosotros actuar en nuestra calamidad. Puedes cuestionar a Dios, pero finalmente debes creer en Su soberanía. Puedes transmitir, como Habacuc, con tus palabras y acciones un mensaje de esperanza a quienes estén desconcertados. Puedes ser una luz en la oscuridad. Puedes ser un proveedor. Puedes ser lo que Dios quiere que seas: sal de la tierra y luz del mundo.

Conclusión

Fue para esta hora que Dios te salvó. Él no solo te salvó para ir al cielo, sino para traer el cielo a la tierra. ¡Tráelo ahora y pronto!

Él te salvó para brillar hoy y no en la eternidad. Él te salvó para hacer el bien hoy. Él te salvó para vivir esta crisis con fe y audacia.

Cree y obedece. Cree y haz. Hoy y siempre recuerda que Dios aún no ha cumplido su promesa de que toda la tierra será llena del conocimiento de su gloria. Pensar en ello brinda una gran tranquilidad con respecto al futuro.

Dr. Antonio Carlos Barro

Director General, Facultad Teológica Sudamericana

Londrina, Paraná, Brasil

Una Carta Pastoral A Nuestra Familia Nazarena Global

Mucho ha cambiado en muy poco tiempo. Nuestro ciclo diario de noticias está lleno de informes sobre la pandemia mundial de COVID-19. Los líderes gubernamentales, profesionales médicos, investigadores y científicos están trabajando diligentemente para detener la marea del contagio y para proteger a los ciudadanos de sus países. Todos hemos sido impactados en mayor o menor grado.

Las autoridades nacionales, estatales y municipales nos han aconsejado restringir nuestras reuniones públicas, mantener la distancia social y observar rigurosos protocolos de salud. La amenaza es grave y real: es necesaria una acción inmediata para “aplanar la curva” dentro de lo posible. Creemos que es esencial que como iglesia en todo el mundo hagamos nuestra parte, incluso mientras la misión de la iglesia continúa.

Hemos estado en comunicación continua con los líderes regionales, de área y de distrito. Estamos escuchando informes maravillosos de cómo nuestras iglesias están respondiendo con compasión y creatividad; siendo cuidadosas pero valientes. Muchos están haciendo su parte para adaptarse porque entienden que el ministerio cristiano se extiende mucho más allá de las paredes de un edificio. Las crisis a menudo revelan nuestra dependencia de Dios y las oportunidades para realizar el ministerio que antes no podíamos ver. Gracias por permitir que la luz de su testimonio brille intensamente.

Sin embargo, también nos damos cuenta de que hay muchos desafíos nuevos, totalmente distintos a los que hemos enfrentado en nuestra vida. Debido a que la Iglesia del Nazareno es una iglesia global, es difícil hacer recomendaciones generalizadas que se adapten a cada situación. En nuestros diversos países, existen diferentes protocolos gubernamentales de salud que recomiendan restricciones en las reuniones. Si bien creemos en la importancia vital de la reunión de los santos, debido a la naturaleza altamente contagiosa de este virus, y como una forma de mostrar nuestro respeto a las autoridades gubernamentales y de amar a nuestro prójimo, pedimos a todas las iglesias locales que cooperen y que sigan las recomendaciones de su nación, estado y municipio. Además, estamos capacitando a los líderes de distrito para que ofrezcan directivas y pautas a las iglesias locales en materia de reuniones congregacionales de acuerdo con las instrucciones del departamento de salud. Encontraremos nuestro rumbo durante este tiempo con la ayuda de Dios y la fuerza del cuerpo de Cristo.

Queremos llamar a la iglesia a la oración. Como dijo uno de nuestros superintendentes de distrito: “Ore ahora y con frecuencia. ¡Ore por la paz! Ore por paciencia. Ore para que el Espíritu Santo que no está sujeto a ninguna de las restricciones temporales, llegue a las personas en sus hogares. Ore para que Su poder fluya de nosotros en una compasión y convicción a la semejanza de Cristo, tanto que, aunque no nos reunamos para celebrar un servicio de adoración de acuerdo con nuestras costumbres, experimentemos la presencia de Jesús y lo reflejaremos en todo lo que decimos y hacemos”.

Finalmente, recordemos la palabra de Dios: “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1: 7). El pueblo de Dios no vive con miedo ni responde con pánico. Sabemos que Dios nunca nos dejará ni nos abandonará. El perfecto amor echa fuera el temor. Además, se nos ha dado el poder del Espíritu Santo para responder con amor y gracia a nuestro prójimo, independientemente de nuestras circunstancias. Se nos ha dado una mente sensata para tomar decisiones sabias y el fruto del Espíritu para darnos amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad y dominio propio mientras seguimos a Jesús y oramos para que se haga su voluntad, en la tierra como en el cielo.

Oramos por la sanidad divina del COVID-19, pero también oramos para que tengamos la gracia para ser fieles a nuestra misión, “hacer discípulos semejantes a Cristo en las naciones”. Las fronteras nacionales podrán estar cerradas temporalmente, el distanciamiento social podrá ser necesario por un tiempo, pero el evangelio no será disuadido.

Gracia y paz para todos,

La Junta de Superintendentes Generales

Eugénio R. Duarte

David W. Graves

David A. Busic

Gustavo A. Crocker

Filimão M. Chambo

Carla D. Sunberg

Carta Pastoral Sitio Web

 

Fundar. Desarrollar. Administrar.

Por: Dr. Verne Ward, Director de Misiones Globales para la Iglesia del Nazareno

“Yo sembré, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. Así que no cuenta ni el que siembra ni el que riega, sino solo Dios, quien es el que hace crecer. El que siembra y el que riega están al mismo nivel, aunque cada uno será recompensado según su propio trabajo”. 1 Corintios 3:6-9

Fundar. Desarrollar. Administrar.

En la Iglesia del Nazareno, los misioneros trabajan en estas tres áreas liderando el crecimiento de la iglesia desde su estado embrionario, durante su desarrollo y hasta su madurez.

En el transcurso de su servicio, algunos misioneros servirán en los tres roles: fundando, desarrollando y administrando. Otros misioneros solo servirán en uno o dos de estos roles. Con frecuencia, los misioneros cumplen con más de un rol a la vez.

Los misioneros pueden empezar fundando y después dedicarse a desarrollar antes de que Dios los llame a otro trabajo. Un misionero fundador puede hacer equipo con otro misionero que se haga cargo de desarrollar. Por su parte, otro misionero puede ser enviado a servir en administrar. El apóstol Pablo describió este proceso en 1 Corintios 3.

Dios llama a algunos a servir por décadas y a otros, a cumplir con un rol por algunos años. Por esta razón, cambiamos los criterios de jubilación de 20 a 15 años. También reconocemos contribuciones de 5, 10, 20 y 25 años. No solo celebramos a aquellos que obedecen el llamado a ir, sino a aquellos que obedecen el llamado a volver a su país de origen una vez que cumplieron con su llamado.

¿Cómo son actualmente estos roles en nuestra iglesia?

Alonso y Alicia (cambiamos sus nombres por seguridad) están fundando. Se mudaron a un país de la región de Eurasia en el cual la Iglesia del Nazareno no tenía presencia. Mientras desarrollan sus relaciones y descubren las necesidades de su comunidad en oración; han tomado medidas para cumplir con esas necesidades asociándose con un asilo de ancianos y un orfanato. Eventualmente, con la bendición de Dios, el discipulado llevará a la fundación de una iglesia.

Conforme nuevos creyentes crecen en su fe y su servicio, fundación se convierte en desarrollo, y otros pueden unírseles en a su labor. El desarrollo incluye el discipular, modelar y capacitar a los creyentes para que tengan las habilidades para ser el Cuerpo de Cristo en su comunidad y contexto cultural. También pueden desarrollar sistemas que den apoyo a la iglesia en áreas como educación teológica, creación literaria o administración financiera.

Los misioneros en su rol de administradores suelen también tener responsabilidades en otras áreas como: estrategia, comunicaciones o educación, como apoyo al ministerio de creyentes locales; quienes están involucrados en evangelismo, discipulado y compasión. Los roles de administración con frecuencia implican ayudar a conectar a la iglesia local con su familia en la iglesia global

Dios llama a personas con una gran variedad de habilidades y experiencias conforme la iglesia evoluciona desde su fundación a un trabajo en desarrollo y finalmente, a una iglesia madura.

Campamento de Orientación Misionera en Bonao, República Dominicana

Del 6 al 8 de marzo de 2020 se llevó a cabo un Campamento de Orientación Misionera (COM) en el Campamento Bíblico Cristiano Donald Wunker en Maimón, Bonao, República Dominicana. Asistieron 46 participantes con interés en las misiones y el equipo de líderes contó con 16 servidores, quienes dieron talleres, dirigieron dinámicas y devocionales, y empezaron a guiar y orientar a las personas explorando sus llamados al campo trans-cultural.

El COM inició con una estrategia innovadora (para los participantes) de un proceso de inscripción muy peculiar. Esta primera vivencia dejó claro en cada integrante el peso del evento y el llamado implícito a valorar cada actividad a desarrollar. No era un encuentro más; era estar de visita en el “País del COM” y ser parte auténtica de él, cultivando apego e identidad. 90012613_225918755194436_6526149265209688064_n

Participar en un COM es una gran oportunidad de conocer y explorar el accionar misionero de la Iglesia del Nazareno a nivel mundial, regional y local. La encarnación de las misiones en cada actividad desarrollada con un excelente manejo y gran pasión de los facilitadores (bajo la guía del Espíritu Santo), fue impregnando progresivamente los corazones de los presentes, concientizándolos del llamado urgente de Dios a servirle en las misiones, y de la multitud de oportunidades disponibles para ello. El desarrollo de cada temática y el uso de recursos oportunos permitieron que cada persona reconociera la “triste realidad” que, hasta el momento, había sido imperceptible a sus ojos y corazones. Gloria a Dios por el despertar.  Como los siguientes testimonios muestran, sugerimos que TODO nazareno debe estar expuesto a vivir en el “País del COM”.

“Inicié en el 2011 clamando a mi Padre que me ubicara en un ministerio cristiano, que me liberara del trabajo “secular”. En el 2015 le oré diciéndole que somos una familia misionera, que nos contratara de tiempo completo a mí y mis hijos. Dios ha ido poniendo el querer como el hacer en nuestros corazones. En octubre de 2018 el Señor me llamó de una manera clara y contundente a las misiones, y en el 2019 a mis hijos.  Mis hijas ahora lo están orando, soñando y buscando guíanza de Dios.”

Estar en el COM es la continuidad y confirmación de Dios en el llamado que me ha hecho, junto a mis hijos, de servirle en las misiones. Ha sido una de las maneras del Señor de ir organizándonos y definiendo en nuestras vidas el servicio a Él. Queda en nosotros continuar involucrándonos en actividades misioneras en esa consecución del llamado que Dios nos ha hecho.” –July Quiterio Cuello. 90095074_212987919768350_7084061818993246208_n

“El COM ha marcado un antes y después en mi vida, tanto social, como espiritual y ministerialmente. Este campamento se define como la confirmación del llamado de Dios en mi corazón y a la vez la dirección y orientación al mismo. Dios ha levantado una generación dispuesta y enfocada a llevar la comisión y el evangelio restaurador de Cristo Jesús a todas las naciones. Simplemente puedo decir gracias, porque llegar a ser una misionera no es un sacrificio que hago, sino una gracia que Dios me otorga.” –Rachel Mariel Compres Morel.

“Agradezco a Dios y a los líderes por haber instruido a mi hija Elba sobre las misiones.  Dios hizo un llamado y ella se dejó guiar por las enseñanzas, entendió su verdadero llamado, y obedeció. Es así como Dios me dio el privilegio de tener una hija misionera, ¡¡y gloria a Dios soy partícipe de esa bendición!! Pero al estar yo en el COM solo le pedía al Señor que me hablara porque quiero más de Él. Mi vida es de Él.  Quiero ser una madre, una líder, y una pastora que tenga propiedad y conocimientos para hablar a los jóvenes y a las familias sobre lo importante que es apoyar a nuestros jóvenes e hijos en las misiones.  Hay una nueva generación que debe estar preparándose para llevar el mensaje de Jesús a un nuevo mundo. Al participar en este gran evento, adquirí más conocimiento sobre el llamado de Dios, conocer porqué estamos y para qué estamos.  Todo lo que viví durante estos 3 días, no hay palabras para describirlo.  Yo quiero darle al Señor hasta mi último aliento en su servicio.” –Maribel Duson (Pastora).

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