Archivo de la categoría: Cultura

Procurar la Paz de la Ciudad

Por Claudia Cruz Martínez

“Edifiquen casas y hagan planes para quedarse. Planten huertos y coman del fruto que produzcan…Y trabajen por la paz y prosperidad de la ciudad donde los envié al destierro. Pidan al Señor por la ciudad, porque del bienestar de la ciudad dependerá el bienestar de ustedes.” Jeremías 29:5,7

29171Tengo amigos misioneros extranjeros que viven en México, y ninguno de ellos ha pensado cambiar su ciudadanía.  Pero sí han hecho los trámites correspondientes para obtener una visa de residencia temporal. Ellos se han hecho de sus casas, y en las propiedades que habitan han sembrado árboles y frutos. Sus hijos estudian en los colegios de la ciudad. Los problemas sociales y políticos les afectan aunque no sean mexicanos. Ellos desean que la ciudad sea más segura, que los problemas de basura disminuyan, que las carreteras estén en mejores condiciones, y que disminuyan los niveles de delincuencia y corrupción. Nunca he visto que ellos cierren sus ojos ante las problemáticas sociales del país, ni los he visto indiferentes ante las necesidades.  Siempre se han sentido parte de nosotros, los mexicanos. Pero ellos saben que México es una residencia temporal. No significa que están ansiosos esperando el momento de regresar a su país, pero sí están seguros que Dios puede llevarlos a otro país, o regresarlos a su propia nación.

En la Biblia encontramos las palabras de Dios que Jeremías dio al pueblo que había sido desterrado de Jerusalén y fueron llevados cautivos a Babilonia. El consejo fue que hicieran todo lo necesario para vivir como residentes porque iban a quedarse allí largo tiempo (setenta años, según 29:10 y 25:15). Además tenían que procurar la paz de Babilonia e interceder en oración por ella, ya que su propio bienestar dependía de ello.

Como cristianos, sabemos que somos extranjeros en esta tierra, y que ésta es solo un lugar temporal. Sin embargo, disfrutamos y nos esforzamos para vivir de una manera que trascienda a lo eterno. No podemos cerrar nuestros ojos ante la necesidad de las personas.  No podemos ser indiferentes al cuidado de la creación, ya que Dios diseñó éste lugar para nosotros. No podemos actuar como si no nos importaran los cientos de desaparecidos, los cientos de robos y asesinatos – ¡no podemos ser indiferentes! Si la ciudad es insegura, nosotros nos sentimos inseguros.

En el lugar que residimos, debemos anhelar la reconciliación de las personas con Dios.  Este consejo es también para nosotros hoy: ¡Intercedamos y procuremos la paz en la ciudad!

*Claudia Cruz sirve como pastora de jóvenes en la Iglesia del Nazareno Betania en Ciudad Hidalgo, Oaxaca y es coordinadora de Misiones Globales para el Área México.

Amor que Rompe Barreras Culturales

Un devocional adaptado del comentario de William Barclay por Claudia Cruz Martínez:

“La mujer se sorprendió, ya que los judíos rechazan todo trato con los samaritanos. Entonces le dijo a Jesús:—Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber?” Juan 4:1-9

La historia de Jesús y la mujer samaritana es muy conocida, hay tantas enseñanzas que podríamos sacar de este pasaje, pero en este pequeño escrito la intención es reflexionar en la preeminencia del amor de Jesús sobre las barreras culturales.

Para iniciar debemos ubicarnos en Palestina, que solo tiene 200 kilómetros de Norte a Sur, pero que en los tiempos de Jesús estaba dividida en tres partes. Al norte se encontraba Galilea, al Sur Judea y en medio Samaria. En este momento Jesús no quería involucrarse en discusiones sobre el bautismo, así que decidió marcharse de Judea por un tiempo e ir a Galilea. Para ir por el camino más corto tenía que atravesar Samaria, esta ruta era la menos usada debido a la enemistad entre judíos y samaritanos. Para un judío la ruta más segura era cruzar el Jordán, subir el norte por la parte oriental, y volver a cruzar el Jordán a la altura de Galilea.  Esta ruta era doblemente larga. Jesús eligió la ruta más corta a través de Samaria, posiblemente no sólo por ganar tiempo sino también para cumplir con parte de su misión.

9-jesus-and-samaritan-woman-well8.jpg

En este pasaje podemos observar que Jesús rompe con las barreras culturales y raciales de la gente de su tiempo:

  1. Jesús se atreve a cruzar el territorio de Samaria.
  2. Los discípulos compran comida en alguna aldea samaritana (es poco probable que hubieran hecho esto por ellos mismos, de no ser porque Jesús se los pide).
  3. Jesús nos muestra su carácter real de humanidad, su cansancio, agotamiento y sed.
  4. Jesús muestra su amor y compasión al hablarle a una mujer; en aquel tiempo los hombres no podían entablar conversación con las mujeres, ni siquiera dirigir una palabra a ellas. Esta mujer hubiera huido avergonzada si algún líder religioso de su época le hubiera hablado. Sumado a esto, la personalidad de ella pone al descubierto su condición de pecadora (por la hora en que ella va a sacar agua del pozo).
  5. Jesús rompe con la barrera racial, esta mujer era samaritana. La lucha entre judíos y samaritanos es muy vieja. Por eso la mujer se sorprendió de que Jesús le hablara, Jesús rompe con prejuicios de países y razas.

¿Qué barreras culturales tenemos que derribar hoy? ¿Qué barreras se han infiltrado y cultivado en nuestras iglesias? ¿Cuándo fue la última vez que te atreviste a cruzar fronteras para dar un mensaje de esperanza y amor?

“Aquí estaba el Hijo de Dios cansado, agotado y sediento. Aquí está el más santo de los hombres escuchando comprensivamente una triste historia. Aquí estaba Jesús rompiendo las barreras del nacionalismo y de la costumbre judía ortodoxa. Aquí está el comienzo de la universalidad del evangelio; aquí esta Dios amando al mundo de tal manera, no en teoría, sino en acción.” –William Barclay

*Claudia Cruz sirve como pastora de jóvenes en la Iglesia del Nazareno Betania en Ciudad Hidalgo, Oaxaca y es coordinadora de Misiones Globales para el Área México.

Sabiduría en la Contextualización: ¿Qué tan Lejos es Demasiado Lejos?

Por Ed Stetzer

¿Cómo te hace sentir la palabra “contextualización”? ¿Libre o preocupado?

La pregunta de los $64 millones de dólares sobre la innovación y el cambio es esta: ¿Qué tan lejos es demasiado lejos? No puedo pensar en ninguna otra pregunta en la iglesia que sea tan controversial como ésta. Hemos estado haciendo esta pregunta por dos mil años y parece que casi nunca estamos de acuerdo.

La mayoría de nuestras discusiones sobre estos asuntos se mueven alrededor de la contextualización. Debemos cambiar nuestra metodología para proclamar mejor el mensaje que no cambia a un mundo que está cambiando constantemente. Pero no todo cambio es bueno, incluso cuando se promueve bajo el disfraz de la contextualización.

Yo estoy a favor de la innovación. Pero debe ser utilizada como medio para contextualizar mejor el evangelio, no simplemente para su propio beneficio. Necesitamos evaluar dónde está esa línea, para que no la crucemos y perdamos la verdadera razón por la que Dios nos ha puesto aquí.

Encajar.jpg

Midiendo la contextualización

La contextualización se trata, evidentemente, del contexto. Caminar con “mi nariz alzada” puede significar que pienso que soy mejor que tú. O quizá significa que estoy intentando protegerte de mi hemorragia nasal. El contexto provee significado a tu interpretación.

La contextualización del evangelio comenzó en el momento en que Cristo llegó a enseñar a las sinagogas y a predicar las buenas noticias del reino (Mateo 4:23). Cristo presentó palabras y hechos a su audiencia en maneras que fueron significativas en su idioma y cultura.

El idioma fue el arameo. La cultura fue la judía (envuelta en un poco de la cultura romana y griega). La reacción de las multitudes, especialmente los líderes religiosos, deja en claro que las palabras y acciones de Cristo fueron significativas en su contexto cultural.

Cambiar para contextualizar no significa diluir el mensaje de las buenas noticias de Jesús. Lo opuesto es verdad. Contextualizar el evangelio significa remover los impedimentos culturales y lingüísticos en la presentación del evangelio, para que solo la ofensa de la cruz permanezca.

Pero cuando pensamos sobre los cambios y la contextualización hoy en día es fácil pensar que tú eres el único que tiene razón. Todos los de la izquierda han cambiado mucho y han perdido el evangelio. Todos los de la derecha son un montón de legalistas quienes no han cambiado lo suficiente como para tener una conversación con la cultura. Para vencer esta tentación, necesitamos establecer lo que no puede cambiar y buscar señales que nos indiquen si nuestros cambios han ido demasiado lejos.

Más arte que ciencia

Dios la diseñó para que el inalterable mensaje de Jesús pudiera encajar en los cambiantes “recipientes culturales” para alcanzar a la gente en el lugar donde están, y llevarlos al lugar donde necesitan ir. La contextualización es una habilidad que la iglesia misional en los Estados Unidos, así como los misioneros internacionales, deben aprender y usar.

La contextualización, sin embargo, es más una forma de arte que de ciencia. No existen líneas claras que proveen límites firmes y rápidos para cada idioma y cultura, especialmente en lo que tiene que ver con nuestra ortopraxis (la manera en la que vivimos el evangelio). Pero existen ciertas líneas del evangelio que no podemos cruzar.

¿Cuáles son las señales que nos indican que hemos cruzado líneas que no se debían cruzar? Si hemos perdido la clara proclamación del evangelio—la muerte de Jesús en la cruz por nuestro pecado y en nuestro lugar—o si minimizamos el arrepentimiento y perdón, pienso que hemos removido los obstáculos intencionales de la cruz. Eso sería una primera señal de advertencia.

Si enseñamos el mensaje en una manera que excluye o resta importancia a la Biblia, pienso que esa es una dificultad también. Si me encuentro minimizando el rol de Jesús en la salvación o en la necesidad de confesar a Jesús como Señor y Salvador, esa es otra bandera roja.

Lo que funciona hoy en día

Algunos segmentos de nuestras iglesias evangélicas han adoptado algunos cambios y están haciendo todo lo que pueden a través de publicidad, medios de comunicación, redes sociales, cafeterías, cines, música, las artes y otras espacios para tener una conversación significativa con el mundo. Algunos cristianos sienten que ceder cualquier terreno hacia lo que ellos perciben (a menudo con razón) como un compromiso con la cultura eventualmente cruzará la línea hacia un deslizamiento de herejía y pluralismo.

Obviamente, no creemos ser sincretistas con el mensaje del evangelio. Pero la contextualización significa que el cambio ocurrirá. Estaremos buscando nuevas maneras de traducir el evangelio que ayude a otros a comprender su mensaje. Esto no es acomodar la cultura; es construir relaciones significativas con personas y hablar con ellas acerca del evangelio (en términos del evangelio) en maneras que tienen sentido para ellos.

Entonces, ¿cuándo sabemos que un cambio ha ido demasiado lejos? Cuando el evangelio no se ve o no suena como las buenas noticias y Jesús no se ve ni suena como el Jesús encontrado en las páginas de la Escritura. Pero si los pies de aquellos que traen el evangelio son hermosos sobre los montes es, por lo menos en parte, porque aquellos que escucharon el evangelio son capaces de entender de forma significativa la persona y la obra maravillosa de Jesús. Los pies pueden seguir siendo hermosos incluso después de cambiar de zapatos.

Este artículo fue publicado originalmente en: Christianity Today.

Todos Gritando: ¡la Victoria es de Dios!

Por Ramcely Cózar Castro

Después vi una multitud enorme, que nadie podía contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua: estaban delante del trono y del Cordero, vestidos con túnicas blancas y con palmas en la mano. Gritaban con voz potente: la victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero.” Apocalipsis 7:9-10

Este es un hermoso pasaje en el que queda claro que es Dios mismo quien ha puesto todo su interés en que el mundo entero sea salvo.

Cuando leemos estos versículos es inevitable pensar que Dios mira a la humanidad como un solo pueblo, sin fronteras, sin divisiones políticas ni culturales, pero respetando y gozándose de la diversidad, de esa gama inmensa de colores de piel, de expresiones lingüísticas y culturales propias de la creatividad dada por Dios al hombre.

Juan 3:16, un pasaje ampliamente utilizado en la evangelización, menciona que “de tal manera amó Dios al mundo…” Esta última palabra no se refiere solo a un pueblo, sino al mundo entero con todas sus peculiaridades: a cada nación, a cada raza, a cada pueblo y a cada lengua. Dios dio a su único Hijo, a Jesucristo mismo, como un solo sacrificio para todos, porque todos tenemos el mismo valor. “…Para que todo aquel que en Él cree tenga la vida eterna”: a todos nos da la posibilidad de ser salvos, de llegar al Padre.

MulticulturalBanner.jpg

La visión de este pasaje en Apocalipsis habla de que todas las naciones estarán delante del trono, frente al Cordero, unificados por unas ropas, que representan la obra redentora de Dios en ellos.  Y todos, sin importar sus contextos, le estarán alabando. El Señor no modifica lo que son.  A cada uno lo ha tomado como es, con sus características propias, gritando a una voz: ¡la victoria es de Dios!, reconociéndolo como único Señor Soberano.

En una ocasión tuve la oportunidad de organizar un campamento de jóvenes donde dos de ellos eran sordos de nacimiento. Aun siendo maestra de educación especial, yo no manejaba una lengua de señas tan fluida que me permitiera evangelizarlos. Me comunicaba de forma muy básica, más apoyada en expresiones paralingüísticas.  En medio del bosque, a las afueras de la Ciudad de México, comencé a predicar un mensaje evangelizador con la fogata alumbrando una noche muy oscura. ¡Pero había olvidado a estos dos jóvenes! Prediqué sin señas, sin apoyos visuales y de pronto la presencia del Señor vino a ese lugar. Uno de esos dos jóvenes fue tocado de tal forma por el Espíritu Santo que entregó su vida a Cristo. Por supuesto no fueron mis palabras ni mis recursos: fue Dios mismo hablando a su vida y rompiendo barreras culturales, lingüísticas y físicas. Él obró, como lo ha hecho y seguirá haciendo en cada rincón de este planeta a través de sus siervos.  Seamos los instrumentos para que más y más personas sean parte de ese coro celestial que a una voz gritan: “La victoria es de Dios.”

*Ramcely Cózar es pastora de la Iglesia del Nazareno La Olímpica en Naucalpan, Ciudad de México.

 

 

Quitando Obstáculos y Construyendo Puentes

Por Ramcely Cózar Castro

“Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a tantos como sea posible…Todo esto lo hago por causa del evangelio, para participar de sus frutos.” 1 Corintios 9:19, 23

“Cuando alguien está consciente de sus bases culturales, estas dejan de ser un obstáculo para la comunicación eficaz.” – Nobleza Asunción-Lande

1 Corintios es una carta dirigida a la iglesia en esa ciudad, escrita por Pablo, quien era conocido como Saulo de Tarso antes de su conversión al cristianismo.

Pablo, a diferencia de los 12 discípulos de Jesús, no conoció a Jesús antes de su crucifixión. Él era una persona culta y religiosa, y pertenecía a la tribu de Benjamín.  Pero no creció en Jerusalén sino en una ciudad griega de la provincia Ciliciana: Tarso.

Esto colocó a Pablo en una situación privilegiada, pues recibió su primera educación en esta ciudad, destacada por su academia griega y por el alto nivel cultural de sus habitantes. Después, se trasladó a Jerusalén, a estudiar para rabino. Todo lo anterior colocaba a este Apóstol como un conocedor de la cultura griega, de la cultura religiosa judía y también de la cultura romana.

La frase de la autora Asunción-Lande dice que la consciencia de nuestras bases culturales disminuye las barreras de la comunicación de un individuo y otros individuos de su entorno, más aún de otros entornos.

Pablo es un claro ejemplo de que esta frase es verídica: él fue un gran misionero, y logró llevar el mensaje de Jesús al mundo entonces conocido. El idioma no lo limitó, tampoco las divisiones geográficas, mucho menos las diferencias culturales.

072519f74a95ea36f571d1e83f1c23bd_XL.jpg

El trabajo de este hombre, profundamente agradecido por lo que el Señor había hecho en su vida, involucró fe y sabiduría de lo alto. Pero también requería echar mano de su bagaje cultural, de sus paradigmas, organizándolos de tal forma que pudiera diferenciar sus conceptos fundamentales de los que no lo eran, y así construir puentes que le permitieran una interconexión con otras culturas.

Todos aquellos que deseamos trabajar en culturas distintas debemos estar conscientes de nuestra forma de vivir, de ver la vida, de entender nuestra propia naturaleza y nuestra relación con el mundo circundante.  Y debemos pedirle a Señor, quien es dueño de todo y quien sostiene todo en sus manos, que nos ayude a tener un pensamiento flexible en lo intrascendente y firme en lo que da verdadero sustento a nuestra fe.

*Ramcely Cózar es pastora de la Iglesia del Nazareno La Olímpica en Naucalpan, Ciudad de México.

 

Cómo Aprender Idiomas Afecta Nuestro Cerebro

Aprender nuevos idiomas no solo abre nuevas oportunidades, mantiene tu cerebro más nítido. Esta infografía de Sunbelt Staffing explica cómo aprender un nuevo idioma afecta tu cerebro:

learning lenguage -1.png

learning lenguage -2.png

learning lenguage -3.png
learning lenguage -4.png

learning lenguage -5.png

learning lenguage -6.png

 

 

 

Cómo Permanecer Motivado en el Aprendizaje de un Idioma

Por Joey Shaw

Han pasado uno o dos años, o tal vez más, y todavía eres incapaz de conversar en el idioma de la cultura anfitriona, en el nivel que habías esperado. Te bloqueas, los lugareños tienen que hablar más despacio, quedas en vergüenza constantemente, no puedes “ser tú mismo,” y tú…ya…no…quieres…estudiar…¡más! Hay que reconocerlo, aprender otro idioma es difícil.

Muchos de ustedes están en esta fase crítica de su ministerio. Sin una buena habilidad del idioma, inevitablemente, tu ministerio no producirá el máximo fruto. Así que, aunque lo necesitas, el “éxito” en el idioma pareciera estar muy lejos. Necesitas un impulso.

¿Cómo mantenerte motivado para seguir aprendiendo el idioma? Aquí hay algunas sugerencias.

uu-va-nhuoc-diem-cua-viec-hoc-nhieu-ngon-ngu-cung-mot-luc.png

UTILIZA LO QUE CONOCES DEL IDIOMA PARA GLORIFICAR A DIOS

Si conoces algunas frases, encuentra maneras de usarlas para engrandecer a Dios. Siempre me gusta aprender primero la fraseología religiosa de la cultura anfitriona: “gloria a Dios,” “Dios es grande,” y así sucesivamente. Me ayuda a hablar sobre Dios desde el principio. Y no hay nada más motivador de estudiar un idioma que la emoción de engrandecer a nuestro Salvador, incluso en la manera más pequeña posible, en el idioma local. Cada palabra nueva es también una herramienta nueva para glorificar a Dios y que la gente de la cultura anfitriona lo sepa.

SUEÑA CON UTILIZAR TUS NUEVAS PALABRAS PARA PERSUADIR A OTROS ACERCA DE SEGUIR A CRISTO

Los idiomas que hablan los grupos no alcanzados la mayoría del tiempo son muy difíciles para los hablantes nativos del idioma inglés. Así que, tal vez, nuestro trabajo es más difícil hoy en día que hace algunos cientos de años. Sea como sea, entre más grande la disparidad entre nuestro idioma nativo y el idioma aprendido más grande es la oportunidad de mostrar el amor de Dios, quien se humilló a sí mismo para volverse como nosotros. Piensa en esto mientras estudias. La palabra que tú aprendas hoy quizá un día sea la palabra crucial para persuadir a las personas de la cultura anfitriona.

EVALÚA TUS MOTIVOS

¿Hay ídolos de los que debas arrepentirte? Quizá un ídolo de aprobación: solo quieres que quienes te apoyan sepan que no estás “desperdiciando” su dinero. Tal vez estás creyendo esa mentira de que una vez que hables el idioma, entonces serás útil para Dios. Cuídate de las emociones negativas: quejas, ira, impaciencia, malhumor. Estos son síntomas comunes de la idolatría. El problema es que los ídolos son motivadores espantosos. Los ídolos son dioses falsos, y como tales no cumplen sus promesas. Así que si la idolatría está en la raíz de tu motivación para aprender un idioma, entonces quedarás insatisfecho y, eventualmente, desmotivado.

ORA POR MÁS AMOR

No importa lo fuerte que trabajes, no importa cuán buena sea tu habilidad en el idioma, no importa con cuántas personas compartas el evangelio, no importa lo efectivo que parece tu ministerio, no importa qué tan temprano te levantes o qué tan tarde vayas a dormir, no importa lo que otros piensan de ti,… si no tienes amor, no tienes nada (1 Co. 13:1-3). Piensa en esto. PERO, si tienes el amor de Dios por las personas, éste te impulsará a horas interminables de estudio y práctica para que las personas de la cultura anfitriona puedan conocer a Dios y lo den a conocer a otros (2 Co. 5:14).

Este artículo fue publicado originalmente en: Verge Network

La Mies Sigue Siendo Mucha

Por Daniela Santiago

Hace unas semanas tuve la oportunidad de ser parte de Tercera Ola, 2019 en India. Estoy muy agradecida con el Señor por permitirme ser parte de esta experiencia.

Uno siempre limita su visión de la vida y de lo que sucede alrededor, sabemos que existe un mundo mucho más grande allá afuera, pero es difícil entenderlo. Más allá de nuestras fronteras existen diferentes formas de vivir y de comprender lo que significa seguir a Cristo. Muchas veces significa perder la vida, en otras ocasiones, perder la libertad; pero todos esos posibles riesgos no se comparan con el amor y el compromiso de extender el reino de Dios, en todo el mundo.

Fue increíble poder conocer y experimentar lo que nuestra Iglesia del Nazareno hace alrededor del mundo. Qué bendición saber que el evangelio de Jesús se extiende hasta los confines de la tierra, y que nuestra familia nazarena está dispuesta a ir.

50529002_752468568460959_5106369863270531072_n.jpg

Uno de los momentos dentro de Tercera Ola que marcó mi vida, fue escuchar el testimonio de las personas que viven y sirven en áreas de Acceso Creativo, lugares en los que compartir las buenas nuevas de Jesús requiere de mucho compromiso, mucha paciencia, mucha sabiduría y mucha perseverancia. Escuchar que se sentían libres para poder gritar y alabar a Jesús en ese momento, puesto que, en su país, debían hacerlo todo en silencio y a escondidas. Con lágrimas en los ojos y un deseo aún más grande de servir, me di cuenta que la mies sigue siendo mucha, y que Dios sigue necesitando más personas que respondan “Envíame a mí.”

50326162_239759490277608_6995931800203689984_n.jpg

 

51162294_233238307627221_2007605475226419200_n.jpgAcostumbrada a los resultados fugaces, fue un reto enorme para mí escuchar cómo se trabaja en estos países. Pero mi corazón se llenaba más y más de gozo al saber que el mismo fuego que el Espíritu Santo ha puesto en los corazones de nuestros hermanos para servir en estos lugares, es el mismo fuego que arde dentro de mí. Comprendí que Dios es un Dios de orden y procesos, que mi respuesta a su llamado está vigente, y que, a pesar de sentirme limitada para servir en este momento, estoy justo donde Él quiere que esté. Los dones de Dios son irrevocables, como también lo es su llamamiento.

Convivir, conversar, intercambiar ideas, estrategias, puntos de vista y recursos de evangelismo creativo con personas de más de 60 países diferentes, fue una experiencia que realmente ha cambiado mi perspectiva del mundo, de lo que es cultura y lo mucho que ésta influye al momento de crear y planear estrategias para compartir el evangelio.

He aprendido muchas cosas en este viaje, que la paciencia es recompensada por el Señor, que todo comienza con la oración, y que decidimos ir a las personas que no le conocen por el amor que tenemos por Jesús y su evangelio.

*Daniela Santiago es líder juvenil en el Distrito Oaxaca Norponiente en México.

A %d blogueros les gusta esto: