Archivo de la categoría: Fe

Dios Creador

Por Emily Armstrong

Él entró a la habitación, me dio una cajita y dijo: “Feliz Navidad, espero que te guste”.

Tomé la pequeña caja cuadrada en mis manos. Recorrí sus bordes y la sacudí un poco, solo para ver si podía adivinar lo que estaba escondido dentro antes de sacarlo de ella.

“Adelante… ¡ábrelo!” Me urgió mi esposo.

Apenas levanté la pequeña tapa, supe inmediatamente lo que era. Era un collar. Pero no cualquier collar: era el collar que yo había querido durante todo el año pasado.

Era un collar que tuvo que ser diseñado solo para mí. Los cuatro pendientes únicos atraparon mis ojos instantáneamente, el primero era una pequeña luna de plata con las palabras: “hasta la luna y de regreso” grabadas en ella. El segundo era un pequeño círculo con los nombres: “Elijah” y “Sidney” grabados en él. Los otros dos eran unos pequeños círculos de plástico, uno color esmeralda y otro de color amatista.

Era el collar “para mamá” que atrapó mi atención cuando lo vi. Había soñado con usarlo todos los días, pensando en mis hijos cada vez que lo usara. Era el complemento perfecto para usar con jeans y camiseta, o con mi vestido de domingo. “Hasta la luna y de regreso” era la frase de un libro infantil que leímos una y otra vez cuando ellos no rebasaban mi cintura. No había nada más perfecto en mi mente.

“Entonces, ¿te gustó?” Me preguntó mi esposo con expectación en sus ojos. Él sabía que había sacado la pelota del estadio con su regalo y esperaba ansiosamente que yo asintiera como confirmación, y quizás incluso que algunas lágrimas de alegría corrieran por mis mejillas.

“Me encanta” respondí. “Es exactamente lo que siempre quise. De hecho, sobrepasa lo que siempre creí que quería. ¡Escogiste los pendientes perfectos! Recordaste el libro que leíamos juntos cuando eran más pequeños y elegiste los colores que combinan con sus meses de nacimiento. Es hermoso”.

Tomando el exquisito collar en mis manos, le agradecí a mi marido y después rápidamente tiré el precioso regalo en el bote de la basura.

Espera, ¿qué?

Eso no tiene sentido. ¿Esto es en serio? ¿Qué cosa en el mundo puede poseer a alguien para que tire a la basura un regalo tan precioso diseñado solo para él o para ella? Mi respuesta sincera es: no lo sé, pero sucede todos los días. 

El primer puñado de palabras en la Biblia nos presenta a nuestro Dios, el Creador. Enlazadas a través de los poéticos escritos de los Salmos, vemos proclamadas las alabanzas al Creador. Este Creador, NUESTRO Dios, amorosamente diseñó todo con un propósito. La creación no fue solo utilitaria; era estéticamente agradable. Dios el Creador le entregó a la humanidad – una parte de la creación de Dios – un regalo.

Imagen relacionada

El mundo que Él creó era un ecosistema perfecto que fue una imagen perfecta cuando todo funcionó al mismo tiempo – esa es la imagen del Jardín del Edén en los primeros capítulos de Génesis. La tierra era mojada por las lluvias que caían y los arroyos que corrían a través de ella. El sol, la luna y las estrellas gobernaban las estaciones para que cayera la perfecta cantidad de lluvia y creciera la lozana vegetación que a su debido tiempo alimentaría a los animales y a la gente para siempre. 

La gente y los animales comiendo los frutos de la tierra crearían un proceso de podación natural, lo que provocaría cosechas más abundantes en el futuro. El hombre necesitaba a la naturaleza tanto como la naturaleza necesitaba al hombre. Era perfecto.

Sin embargo, la perfección se detuvo en seco cuando Adán y Eva pecaron. Génesis 3:21 dice: “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.” La muerte vino a ser natural para la creación, y ahora la vergüenza debía ser “cubierta” matando a los animales que previamente habían estado en perfecta armonía con el hombre. La naturaleza es “explotada” y la perfecta relación que el divino Creador había puesto en marcha, está estropeada.

Una de mis partes favoritas de ser Nazarena es que somos optimistas. Creemos que Dios está restaurando la relación perfecta entre el Creador y su creación. Y como consecuencia de que Dios está restaurando activamente su relación con nosotros, eso nos compele a restaurar también esa perfecta relación. ¿Puede significar esto que deberíamos estar buscando tener una relación perfecta con la naturaleza? Obviamente sí.

¿Recuerdan el collar que tiré a la basura, a pesar de que mi esposo lo creó cuidadosa y tiernamente para mí? En realidad no lo hice, lo atesoré. Lo uso casi todos los días, y pienso en la bendición que mi familia es para mí. He tenido que cambiar la cadena dos veces. He tenido que comprar una tela especial para pulirlo. Me esfuerzo para apreciarlo.

¿Será que restaurar la relación perfecta con la naturaleza no es una parte opcional de la cristiandad? Propongo que no tengamos que elegir entre si nos debe importar la creación de Dios o no, pues eso es parte del pacto que hacemos cuando le pedimos que sea nuestro Salvador.

Quizá pienses que reciclar es cosa de política, que poner la basura en su lugar es un inconveniente, o que cultivar tus propios vegetales es un poco exagerado. Quizá nunca has siquiera pensado sobre por qué un cristiano debe priorizar su cuidado hacia la creación de Dios. Bueno, ahora lo sabes. Nos debe importar. Dios compartió su creación especial con nosotros como un regalo perfecto. Y es por esa razón que debemos honrar a nuestro Creador al cuidarla.

Tres Cosas que los Musulmanes Pueden Enseñar a los Cristianos Acerca de la Oración

Por Sofya Shahab

Solo porque nuestras creencias son diferentes, no significa que no debemos poner atención. 

Yo sabía que Afganistán me iba a encantar incluso antes de llegar a ese país. Como estudiante de artes, es muy fácil pensar románticamente en el Medio Oriente, atraídos por su misticismo exótico, su historia y cultura. 

Mis primeras noches en Kabul, las pasé escuchando adormilada a los helicópteros pasando sobre mi cabeza, preguntándome qué es lo que estaba pasando y a dónde iban. A las 4 a.m., la ciudad se despertaba, cada Mezquita hacía oír su llamado a la oración, incitando a los afganos así como a los expatriados. 

En cada país, el llamado a la oración es un poco diferente, y mientras Afganistán está lejos de ser lo peor, ciertamente yo no di la bienvenida al muecín local interrumpiendo mi sueño. 

Pero no tomaría mucho tiempo a mi cuerpo silenciar el coro nocturno de Kabul, muy parecido a aquellos viviendo cerca de las vías ferroviarias aprendiendo a acostumbrarse al ruido de los trenes cuando pasan. Ahora, diez meses después, aprecio la intromisión del tiempo de oración a lo largo de mi día, mientras me he dado cuenta cuánto hay que aprender de mis colegas musulmanes, acerca de mi propia fe. 

Resultado de imagen para musulmanes orando

Los cristianos y musulmanes obviamente tienen creencias muy diferentes. Como cristianos, necesitamos ser firmes en esto, y no comprometer lo que sabemos que es verdad en la Biblia. Pero tiene que haber dedicación para aprender de nuestro vecindario, mientras sostenemos la verdad hacia nuestra fe. 

Piensa en las declaraciones de Malala Yousafzais hacia Jon Stewart, acerca de la importancia de poner la otra mejilla. O en el tremendo trabajo de Eboo Patel en el area de crear un diálogo religioso. Estos son musulmanes que han vivido algo que es maravillosamente verdad. Y, como es dicho comúnmente, toda la verdad es la verdad de Dios. 

En ese interés, he visto tres cosas que los cristianos pueden aprender de los musulmanes acerca de la Oración: 

Disciplina

La mayoría de los cristianos que conozco pasarían la primera parte de su día en devocionales matutinos, despertándose quizá 30 minutos antes de que comiencen las prisas para alistarse y así pasar tiempo con Dios. Pero no estoy segura cuántos de los que conozco, se despertarían al amanecer, sin importar lo temprano que esto sea, para orar. 

Para mí, levantarme con el sol cada día demuestra una emoción incontenible por Dios. Hay muchas mañanas donde es demasiado fácil presionar el botón de repetición y simplemente relegar a Dios para más tarde en el día. 

Utilizar el llamado a la oración como un recordatorio para tomar tiempo fuera e invertir en una relación con Dios que enseña una disciplina que a menudo está ausente. No importa dónde tú estés o lo que estés haciendo, debes detenerte para leer, adorar o reflexionar. Esto pone a Dios en el centro de tu vida y físicamente demuestra que Él es más importante que cualquier otra de las preocupaciones que tú pudieras tener, mientras ellas toman el segundo lugar. 

Reverencia 

Al observar los preparativos que realizan los musulmanes para la oración, puede cambiar la forma en que nosotros nos acercamos a Dios. Quitan sus zapatos y lavan sus manos, su rostro y sus pies; se están purificando. 

Mientras la sangre de Cristo ha hecho esto ya por nosotros, es un recuerdo emotivo de que nuestro Dios es un Dios Santo, a quien debemos acercarnos con reverencia. Él es nuestro Padre que nos ama, pero eso no significa que nuestro acercamiento hacia Él debe ser a la ligera. 

Una de las cosas bellas de la cruz es que ha removido las barreras entre nosotros y Dios, para que podamos alzar nuestra voz a Él compartiendo nuestras necesidades y gozo, cuando nos ataca. Pero quizá también veamos quién es Dios verdaderamente cuando le hablamos. Él es el Dios que dijo “Quítate las sandalias, porque estás pisando tierra santa” (Éxodo 3:5). Y el Dios de Apocalipsis 4, quien brilla desde su trono como piedras preciosas.

Comunidad

Orar cinco veces al día, ya sea en la Mezquita, en la oficina o en el hogar, crea un sentido de unidad entre los musulmanes, ya sea que estén todos juntos literalmente o esparcidos en todo el mundo. 

Fui criado en una iglesia Bautista evangélica, así que no fue hasta que vine a Afganistán que experimenté por primera vez la liturgia. Y me sorprendió lo mucho que lo disfruté. 

Una amiga que recientemente ha estado trabajando en su camino por “Las Divinas Horas” (The Divine Hours), explicó cómo, orar una oración que tú sabes que alguien más en algún lugar retomará, después de que tú aportes a una comunidad que representa el verdadero cuerpo de Cristo, sin importar la denominación o ubicación, crea “una cascada de alabanza ante el trono de Dios,” como Phyllis Tickle dice en su libro The Divine Hours.

En cierta manera, es más fácil ser un cristiano en Afganistán que en Inglaterra. Hay un valor ubicado en la religión que frecuentemente es desestimado en las culturas seculares. A pesar de que los cristianos y los musulmanes obviamente están en desacuerdo en muchos aspectos acerca de quién es Dios y cómo nos relacionamos con Él, hay mucho que podemos aprender los unos de los otros. 

Artículo publicado originalmente en: http://www.relevantmagazine.com/god/worldview/3-things-muslims-can-teach-christians-about-prayer

Los No Alcanzados

Por Greg Crofford

Jesús tenía un corazón por los perdidos. La parábola del Buen Pastor relata la historia de un pastor con 100 ovejas. Cuando descubrió que faltaba una, dejó a salvo las otras 99, entonces se dispuso a rescatar a la oveja perdida (Lucas 15:1-7).

Esta parábola pone de relieve el corazón de Dios, un Padre que quiere que ninguno de ellos perezcan en sus pecados, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9).

En enero de 1989, este deseo de “cooperar” con el plan de Dios para alcanzar a los perdidos, resultó de la primera Consulta Mundial para la Evangelización Mundial, celebrado en Singapur. Durante la próxima década, el Movimiento AD 2000 (más tarde llamado “AD 2000” y años subsiguientes) estableció la visión de “Una Iglesia para la Población”, y “el Evangelio para cada persona” en el año 2000.”

Aunque en los últimos tiempos el pensamiento ha sido motivado por alguno de los implicados, el movimiento hizo mucho para centrar las energías de las denominaciones y agencias misioneras “de los marginados” o “para los alcanzados”. “Proyecto Josué define estas agrupaciones como culturales que son menos del 2 por ciento “evangélico” o el 5 por ciento inferior a “cristiana adherentes”.

(Para obtener más información, consulte las misiones del Dr. Howard Culbertson en el sitio Web: http://home.snu.edu/~hculbert/).

¿Dónde viven los pueblos no alcanzados? De acuerdo con un artículo en el World Watch (01 de septiembre 2008) el año 2008, por primera vez en la historia, más de la mitad de la población del mundo está en las ciudades.

Mientras que muchos pueblos no alcanzados viven en zonas remotas, la juventud va cada vez más hacia las ciudades en busca de trabajo o educación. Al darse cuenta de esta tendencia —y en armonía con la estrategia urbana centrada con la de Pablo en el libro de Hechos— la Iglesia del Nazareno ha centrado sus esfuerzos misioneros recientes en las grandes ciudades.

1.jpg

Así como Pablo primero dirigió Corinto o Éfeso como capitales regionales, así nosotros centramos nuestros esfuerzos iniciales en los principales centros económicos y culturales.

Cuando los jóvenes encuentran a Cristo en la ciudad, a menudo están ansiosos de compartir su nueva fe con los familiares de vuelta a casa durante las vacaciones, o los descansos de la escuela. En África, por ejemplo, en ocasiones éstas se convierten por exposiciones rurales de la película “Jesús”, o por un campamento de fútbol juvenil. De esta manera, los marginados son alcanzados para Cristo, el Reino de Dios crece, y nos ayuda a cumplir el sueño de “una iglesia para cada pueblo.”

El AD 2000 y más allá del movimiento de la llamada “Ventana 10-40”, estos países entre 10 grados y 40 grados de latitud norte del planeta, son donde vive la mayoría de la gente no alcanzada. En lugares donde la plantación de iglesias abiertas es imposible, estamos encontrando maneras creativas de llegar a los marginados, para hacer realidad la visión del Evangelio “para cada persona.”

En nuestra preocupación por los marginados que viven lejos, no debemos olvidar a los que viven cerca. Incluso en los Estados Unidos hay muchos que nunca han escuchado una presentación clara del evangelio. ¿Cómo podemos ser “sal” y “luz” a los marginados que viven en la calle?

Jesús vendrá en un momento elegido por el Padre (Mateo 24:36). Nuestro trabajo es simplemente estar ocupados con la tarea confiada a nosotros, ya sea que el Señor venga mañana o retrasa su regreso otros mil años. Llegar a los no alcanzados por Cristo es nuestra tarea sagrada, y nuestra gran alegría.

Crofford Greg, Ph.D., es Director del Instituto Nazareno de Teología. Él y su esposa, Amy, viven en Nairobi, Kenia.

La Arrogancia de Saber

Por Richard Rohr

En Génesis 3, se les dice a Adán y Eva que hay un árbol del que no comerán, con el nombre más inusual: el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Ahora, ¿por qué sería algo malo comer de él? ¿No es bueno conocer la diferencia entre el bien y el mal? 

Aquí está el problema: nota que dice, “Si tú comes de este árbol, serás como Dios.” Solo Dios sabe lo que es realmente bueno y lo que es realmente malo. Y el gran orgullo y arrogancia de la religión…es pensar que nosotros sabemos. 

Resultado de imagen para religion palabra

La arrogancia de saber. “Yo sé quién irá al cielo.” “Yo sé quién irá al infierno.” “Yo sé quién está en lo correcto; yo sé quién está equivocado.” Déjame decirte algo: lo que caracteriza al mal es que el mal siempre tiene “la razón”. El mal no experimenta la duda en sí mismo. No admite crítica. “Tengo la razón y lo sé.”

Quienes intentamos vivir lo que esperamos sea una buena vida, tenemos que vivir en el territorio llamado fe, donde nunca estamos absolutamente seguros de tener la razón. ¡¿Quién quiere eso?! 

Y si piensas en la mayor parte de la religión que te ha decepcionado — y hay mucho de ella que debería decepcionarte — siempre es dirigida por personas quienes están seguras de tener la razón. Ellos no experimentan duda en sí mismos. Ellos tienen la verdad absoluta. Ellos saben quién va al cielo y quién al infierno. Ellos saben quiénes tienen la razón y quiénes están equivocados. Ellos, claramente, han dividido al mundo. Y, por supuesto, ellos siempre tienen la razón, el resto del mundo y las otras religiones siempre están equivocados. 

Qué pérdida de tiempo. 

Qué absurdo.

Y se nos advierte acerca de esto en los primeros capítulos de la Biblia. 

*Esto es un fragmento del sermón predicado por Richard Rohr en la Iglesia Familias Sanas en Albuquerque, Nuevo México, en el primer domingo de Cuaresma: 5 de marzo, 2017.

“Pero Dios”

El siguiente artículo fue publicado originalmente en el sitio web: “Moments with the book

Cuando leemos las Escrituras, uno no puede evitar darse cuenta de la expresión, constantemente repetida, “Pero Dios…” estas dos palabras señalan un cambio, un contraste o una aclaración que se presenta a continuación. “Pero Dios.” Lo que sigue a esta transición significativa intenta desafiar nuestra fe y cambiar nuestra vida. Cuando Él aparece en la foto, Dios hace toda la diferencia. Pensando en alguien que lea esto y tal vez no tenga una Biblia para buscar las referencias, citaremos algunos de los versículos “Pero Dios”, mientras les animamos a todos a buscar otros y leer los contextos que los respaldan. 

Resultado de imagen para carita feliz en mano

Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente (Génesis 50:20 NVI).

Pero el Señor su Dios no escuchó a Balaam, sino que convirtió su maldición en una bendición para ustedes, porque los ama (Deuteronomio 23:5 NVI).

David se estableció en los refugios del desierto, en los áridos cerros de Zif. Día tras día Saúl lo buscaba, pero Dios no lo entregó en sus manos (1 Samuel 23:14 NVI).

¡Sean fuertes y valientes! No tengan miedo ni se desanimen ante el rey de Asiria y todo el numeroso ejército que lo acompaña, porque nosotros tenemos más que él. Él cuenta con la fuerza de los hombres, pero con nosotros está el Señor nuestro Dios para ayudarnos a luchar nuestras batallas. Al oír las palabras del rey Ezequías, el pueblo se sintió animado (2 Crónicas 32:7-8 DHH).

Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu, pero Dios fortalece mi corazón; él es mi herencia eterna (Salmo 73:26 NVI).

Pero tú, Señor, eres Dios clemente y compasivo, lento para la ira, y grande en amor y verdad (Salmos 86:15 NVI).

Esa gente es tan malvada que acabarás por destruirla. Pero tú, mi Dios, eres mi más alto escondite; ¡eres como una roca en la que encuentro refugio! (Salmo 94:22-23 TLA).

Los pueblos harán estrépito como de ruido de muchas aguas; pero Dios los reprenderá, y huirán lejos; serán ahuyentados como el tamo de los montes delante del viento, y como el polvo delante del torbellino (Isaías 17:13 RVR1960).

La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre (Isaías 40:8 NVI).

A esto Daniel respondió: ―No hay ningún sabio ni hechicero, ni mago o adivino, que pueda explicarle a Su Majestad el misterio que le preocupa. Pero hay un Dios en el cielo que revela los misterios. Ese Dios le ha mostrado a usted lo que tendrá lugar en los días venideros (Daniel 2:27-28 NVI).

Por su parte, Dios hizo brotar una planta; ésta creció y cubrió el refugio de Jonás. Así Dios le dio a Jonás una sombra mejor para que no sintiera tanto calor. ¡Jonás quedó muy contento con aquella planta! Pero después, Dios hizo que un gusano viniera al otro día, y picara la planta (Jonás 4:6-7 TLA).

 Los discípulos se sorprendieron mucho al oír lo que Jesús dijo, y comentaban entre ellos: —Entonces, ¿quién podrá salvarse? Jesús los miró y les dijo: —Para la gente, lograr eso es imposible; pero para Dios todo es posible (Mateo 19:25-26 TLA).

 Y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios (Lucas 12:19-21 RVR1960).

Él les dijo: «Ustedes se hacen los buenos ante la gente, pero Dios conoce sus corazones. Dense cuenta de que aquello que la gente tiene en gran estima es detestable delante de Dios (Lucas 16:15 NVI).

Entonces les habló así:―Ustedes saben muy bien que nuestra ley prohíbe que un judío se junte con un extranjero o lo visite. Pero Dios me ha hecho ver que a nadie debo llamar impuro o inmundo. (Hechos 10:28 NVI).

Después de llevar a cabo todas las cosas que estaban escritas acerca de él, lo bajaron del madero y lo sepultaron. Pero Dios lo levantó de entre los muertos. (Hechos 13:29-30 NVI).

Difícilmente habrá quien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros (Romanos 5:7-8 NVI).

Quien sólo vive para pecar, recibirá como castigo la muerte. Pero Dios nos regala la vida eterna por medio de Cristo Jesús, nuestro Señor (Romanos 6:23 TLA).

Hermanos, consideren su propio llamamiento: No muchos de ustedes son sabios, según criterios meramente humanos; ni son muchos los poderosos ni muchos los de noble cuna. Pero Dios escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos (1 Corintios 1:26-27 NVI). 

Yo sembré, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. Así que no cuenta ni el que siembra ni el que riega, sino solo Dios, quien es el que hace crecer (1 Corintios 3:6-7 NVI).

Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir (1 Corintios 10:13 NVI).

Pues en verdad estuvo enfermo, a punto de morir; pero Dios tuvo misericordia de él, y no solamente de él, sino también de mí, para que yo no tuviese tristeza sobre tristeza (Filipenses 2:27 RVR1960). 

¿Quién Eres, y Por Qué Estás Aquí?

Por Dan Miller

¿Qué es lo que harías con tu lienzo en blanco?

Resultado de imagen para blank canvas

Cuando tenía 13 años, pinté la cabeza de un caballo con uno de esos diseños para pintar de acuerdo a números. Pensé que era muy bueno, pero ahora que he visto algunas obras maestras, me doy cuenta que solo era un amateur. Los trazos, donde intenté pintar dentro de las líneas marcadas, eran grandes. No se veía real; solo parecía como que había hecho un buen trabajo pintando.

Mi esposa, Joanne, por otro lado, ha dibujado algunas piezas increíbles — siempre comenzando con un lienzo en blanco y después permitiendo que su imaginación dirija su pincel o lápiz. 

Ahora me doy cuenta que muchas de las oportunidades en la vida se nos presentan de la misma forma. Si pintamos de acuerdo a los números (tomar el primer trabajo, comprar cierto tipo de auto, tomar dos semanas de vacaciones cada año), veremos resultados bastante predecibles. Tú sabes cómo va a salir—y tal vez sea bueno—pero nunca será asombroso para ti o para nadie más. 

La única forma de conseguir una obra maestra es empezar con un lienzo en blanco. Por supuesto, un lienzo en blanco significa que puedes terminar con un desastre del cual te querrás deshacer. Pero el siguiente intento podría ser una obra maestra que hará que el mundo te recuerde. 

Mientras ustedes pudieran pensar que esto se trata de voluntad para tomar riesgos o que es una reflexión del estilo de personalidad, creo que es más acerca de soñar, imaginar y emprender acciones. Y no se trata solamente de una interrogativa de negocio o carrera; es más una interrogativa del tipo de vida que quieres vivir. 

Piensa en la Madre Teresa, Nelson Mandela, Bono, Oprah, Rick Warren, Howard Schultz o Billy Graham. Sus estilos de personalidad cubren el rango entero de posibilidades, y no los consideraríamos como tomadores de riesgos en el sentido de que sean personas que saltarían de un bungee o ala delta. Todos ellos tenían grandes sueños, iniciaron con un lienzo en blanco y emprendieron acciones para crear sus singulares piezas maestras. 

El éxito nunca es un accidente. Típicamente comienza como imaginación, se convierte en un sueño, estimula una meta y la hace crecer en un plan de acción — que después encuentra la oportunidad. 

Tú eliges lo que tú quieres crear de tu vida. ¿Cuál será el resultado? 

¿Invertimos más en llevar a la gente a la iglesia? ¿O a Jesús?

Escrito por: Karl Vaters. Trad. por: Yadira Morales

La asistencia a la iglesia debe ser una herramienta para ayudar a las personas a acercarse a Jesús. No debe ser de otra manera.

Tengo una confesión que hacer.

Como pastor, he invertido demasiado en hacer que la gente asista a la iglesia.

Mi salario depende de ello.

Mi reputación depende de ello.

Mi sentido de autoestima depende de ello.

Todo a un grado mucho mayor de lo que me siento cómodo.

Y no estoy solo.

church-congregation

¿Vienes a la Iglesia? ¿O a Jesús?

La forma en que la mayoría de los sistemas de la iglesia están estructurados, muchos pastores tienen una mayor participación en hacer que la gente venga a la iglesia que en hacer que vengan a Jesús. De hecho, a veces es perjudicial para nuestra línea de fondo que la gente se acerque demasiado a Jesús.

Cuando las personas están más comprometidas con la iglesia que con Jesús, ellos

  • Asistirán regularmente y en silencio
  • Pasarán todas sus horas de voluntariado en la iglesia
  • Darán todas las donaciones de caridad a la iglesia
  • Serán felices con el status quo

Cuando las personas están más comprometidas con Jesús que con nuestras iglesias, ellos podrían

  • Ser voluntarios para algunos de los ministerios fuera de las paredes de la iglesia
  • Encontrar otros lugares que son dignos de algunas de sus donaciones caritativas
  • Salir cuando Dios los llama a ministerio de tiempo completo
  • Desafiar el status quo
  • Hacernos sentir amenazados por la reducción de la línea divisoria clérigo/laico

Pero tenemos que hacerlo de todos modos.

Tenemos que señalarle a la gente a Jesús más que a la iglesia.

La Iglesia es una herramienta, no una meta

Superar nuestra tendencia a enfatizar la iglesia más que enfatizar a Jesús no será fácil. Y no estoy en posición de señalar con el dedo. Soy una parte del problema como cualquiera.

Pero tengo un anhelo. Más. Mejor. Más profundo. Quiero vivir, predicar y discipular a la gente de tal manera que estén comprometidos con Jesús, no solo con su iglesia.

Por supuesto, la iglesia es valiosa. Es importante que participemos en un cuerpo local de creyentes a través de la adoración, el compañerismo, el discipulado y el ministerio. Si no importara, dejaría el pastorado hoy.

No se nos ordena liderar a la gente a la iglesia. Se nos ordena discipularlos en una relación más profunda con Jesús.

La asistencia a la iglesia no es la meta. Es una herramienta para ayudarnos a alcanzar la meta.

Como líder, tengo que recordar eso regularmente.

Una cuestión de integridad pastoral

No quiero dirigir a un grupo de amables, educados asistentes a la iglesia, ni perder mi tiempo entreteniendo a creyentes aburridos.

Quiero participar en la reunión, el entrenamiento y la liberación de un ejército de adoradores de Jesús, amantes de la gente, quienes rompen barreras cambiantes del mundo. las 

A veces siento que mi trabajo depende de lo primero. Mi integridad depende de esto último.

También quiero que mis facturas sean pagadas. Pero tomar decisiones pastorales que tienen más que ver con retener nuestros trabajos que con hacer discípulos, ha hecho muchas iglesias anémicas.

La iglesia que yo pastoreo no es una excepción a eso. Por lo menos no tanto una excepción como debe ser. Eso no es su culpa tanto como es mía.

Jesús prometió que si servimos primero a su reino, “todas estas cosas” serán añadidas.

Confiemos en que Él haga eso y dé vuelta a la iglesia.

Publicado originalmente en: http://www.christianitytoday.com/karl-vaters/2016/january/invested-in-bringing-people-to-church-or-jesus.html?paging=off

Una Visión de Nivel Superior

Por Scott Armstrong

¿Cuál es tu pasión? ¿Qué es lo que te hace levantarte de la cama aún en los días malos?

Cuando era un adolescente, probablemente hubiera pensado en esas preguntas como irrelevantes o incluso tontas. Lo que me impulsaba era sacar buenas notas, pero probablemente estaba igualmente apasionado por comer helado o jugar basquetbol. 

Aunque mi pastor de jóvenes y muchos otros oradores nos instaban a compartir nuestra fe con nuestros amigos, yo creo que estaba mayormente enfocado en tratar de no parecer tonto — por cierto, sin éxito. Yo sabía que tenía que estar apasionado acerca de ganar a mi escuela y mi ciudad para Cristo, pero realmente estaba más emocionado porque mi equipo de béisbol o fútbol ganara todo. 

Más de dos décadas después, estoy en un lugar diferente. No me mal interpreten: Me emociona cuando los Royals de Kansas City ganan algunos juegos, y estoy inequívocamente apasionado por las costillas de puerco a la barbacoa, cocinadas lentamente. Pero esas cosas no me impulsan. Hay dos petardos que ahora me despiertan cada mañana con una explosión más ruidosa que cualquier alarma: Cristo y su misión. ¡Estoy consumido por Dios y quiero que todos en este mundo lo conozcan!

Sin embargo, incluso con esas fuerzas impulsándome, ¿por qué algunas veces permito que mi enfoque sea con frecuencia en cosas más pequeñas?

Recientemente escuché al plantador de iglesias, Will Mancini, hablar de ayudar a las iglesias a soñar y planear en grande. Mancini sostiene que la mayoría de los asistentes a la iglesia están conectados a los siguientes elementos: 

  1. Lugar. Si tú alguna vez has intentado abordar la posibilidad de mover las estructuras de la iglesia o permitir que otra congregación use tus instalaciones, tú sabes que la ubicación física es importante para las personas.
  2. Personalidad. El dinamismo y los talentos de muchos líderes atraen e inspiran. Cuando nos sentimos en sintonía con Dios y su reino, algunas veces realmente nos estamos conectando más con cierto tipo de estilo de liderazgo o personalidad. Esta es la razón por la que frecuentemente los miembros dejan una congregación cuando hay un cambio en el liderazgo. 
  3. Programas. “Ellos tienen un gran ministerio de niños.” “Me encanta cantar en el coro.” Los programas nos ayudan a nosotros y a nuestras familias a encajar e involucrarnos en ministerio. 
  4. Personas. Piensa en tus cinco amigos favoritos que son parte de tu iglesia local. ¡Gloria a Dios por relaciones significativas como esas! Al mismo tiempo, si esas cinco personas de repente dejaran de ser parte de la congregación, ¿eso cambiaría adversamente tu actitud?

Para clarificar: ninguna de estas “categorías de conexión” son del todo malas. Nuestras instalaciones son una gran bendición, y ¡preferiríamos tener líderes carismáticos y amigables, a no tenerlos! Una iglesia sin ningún tipo de programa es virtualmente imposible, y ¡la gente amando a la gente es la definición del compañerismo cristiano! A pesar de ello, estoy de acuerdo con Mancini cuando dice que todo eso son visiones de nivel inferior. Ninguno de estos deberían ser metas en sí mismas. Si fallamos en mover nuestro enfoque más allá de estas cuatro áreas, nunca veremos los sueños de multiplicación del nivel superior dar fruto en nuestras iglesias. 

Ese término: “sueños de nivel superior,” me hace pensar en subir las gradas del primer piso al segundo piso.  Y estar en el segundo piso me recuerda de algunos niveles superiores que conocemos más como “aposentos altos”.

En un aposento alto vemos en Juan 13 que Jesús toma una toalla y vasija para lavar los pies de los discípulos. Su tiempo es corto y elige este poderoso medio para “mostrarles el alcance total de su amor” (v.1). 

¿El enfoque de ese primer aposento alto? Servicio. Amor. Cristo. 

Hechos 2 nos habla de otro aposento alto. Casi dos meses después de que Jesús resucitado enviara su Espíritu Santo sobre sus 120 seguidores y ellos fueran enviados a Jerusalén y el mundo con el mensaje multilingüe de arrepentimiento y esperanza. 

¿El énfasis de ese segundo aposento alto? Unidad. Viento. Misión. 

Cuando subimos al aposento alto, nuestros sueños empiezan a subir a un nivel superior también. No nos enfocamos en lo insignificante o lo trivial. Somos dominados por cosas de significado eterno. El lugar, la personalidad, los programas y las personas tienen sus momentos. Pero lo que nos conecta y nos impulsa en el día a día es la obra de Jesucristo en nosotros, entre nosotros, y a través de nosotros. 

Pasé mis años de adolescente siendo un buen chico cristiano. Me gustaba la iglesia y, mayormente, hice buenas decisiones. Pero si tuviera que hacerlo todo otra vez, me saldría del nivel inferior y empezaría a tener sueños de un nivel superior. 

¿Qué hay de ti? ¡¿Tu enfoque está en las pequeñas cosas, o estás obsesionado con Cristo y su misión?!

Ya no titubeemos más. Intencionalmente, subamos por las escaleras hacia el aposento alto. 

A %d blogueros les gusta esto: