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Abram, en obediencia…

Altar de Abram

Abram, en obediencia:

“Y edificó allí un altar…” (Génesis 12:7)

“Y edificó allí altar…” (12:8)

“Al lugar del altar que había hecho antes; invocó allí Abram el nombre de Jehová” (13:4)

“Y edificó allí altar…” (13:18)

¿Por qué tantos altares?

Dios lo mandó a ir, y se fue.

Pero nunca perdió la visión de Aquel que estaba guiando su peregrinaje.

“Señor, ¿este lugar?”

“Señor, yo sigo buscando tu rostro.”

“Señor, aquí en otra tierra extranjera – te necesito mucho acá.”

“Señor – dondequiera, cuando quieras, como quieras – todavía me abandono a tu llamado en mi vida.”

¿Has estado viajando por buen rato? ¿Deberás construir un altar y renovar tu fe una vez más?

La Santidad Se Expresa de Muchas Maneras

praying_man_at_altarSantidad en la vida de creyentes se puede expresar como:

  • Consagrarnos enteramente a Dios
  • Ser lleno del Espíritu
  • Entrega absoluta
  • Amar a Dios con todo nuestro corazón, alma, y mente, y a nuestro prójimo como a nosotros mismos
  • Poner nuestro “todo en el altar”
  • El enderezarse por Dios de nuestra inclinación al mal dentro de nuestra naturaleza
  • Ser apartado para los propósitos de Dios
  • Hacerse “perfecto” o completo en amor
  • Victoria sobre “el principio del pecado” en nuestras vidas
  • Ser parte de una comunidad de creyentes que testifiquen al mundo del reino de Dios
  • Una segunda obra definitiva de gracia
  • Totalidad en Cristo
  • Morirse a sí mismo
  • El recibir de poder para servir y dar testimonio al mundo del amor de Dios
  • Pureza de corazón y vida
  • Entera santificación
  • Ser como Cristo*

¿Con cuál de estas expresiones de santidad te identificas más? ¿Tendrías otra explicación que no se encuentra acá?

*Esta lista se ha adaptado de listas de Thomas J. Oord, Michael Lodahl, y Ron Benefiel.

“¡Algo Está Aconteciendo!”: Parte II

personas-orando*Continuada de la entrada anterior, las dos escritas por Dr. Louie Bustle.

…“Las Cumbres de Santidad” tienen un formato sencillo.  Comienzan un día por la noche con un breve tiempo de alabanza y predicación de santidad y búsqueda de la presencia de Dios en el altar.  Los siguientes dos días, por la mañana hay tres sermones de santidad, búsqueda de Dios en el altar y “conciertos de oración.”  Entre cada sermón sólo unos breves coros o himnos.  Por la tarde se tienen dos tiempos iguales de predicación, búsqueda de Dios en el altar y conciertos de oración.  Se termina con un culto por la noche con el mismo formato.

No se dictan conferencias o talleres, se confía sólo en “la locura de la predicación.”  “Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Corintios 1:21).  El tiempo de alabanza es mínimo.  Los predicadores pagan sus gastos para asistir; no reciben ofrenda y se les pide que prediquen un mensaje de santidad.  No se asignan temas.  De hecho vimos que Dios sobrenaturalmente arregló lo que trajo cada predicador para edificar sobre lo que había dicho el anterior.  ¡El programa lo arregló Dios!

Dios ha encendido esta “chispa” que ha surgido desde las bases de la iglesia.  Dios ha iniciado un movimiento de santidad que se está multiplicando.  Cuando concluye la “Cumbre de Santidad” se anima a cada persona que asistió, que tomen el fuego y lo esparzan en sus iglesias locales y comunidades para tener otras “cumbres de santidad”.  Éstas a su vez continuarán esparciendo la llama del poder del Espíritu de Dios.

¡Algo increíble está aconteciendo, Dios se está moviendo en medio nuestro!  A través de los hermanos Juan y Carlos Wesley se inició un movimiento semejante en el siglo XVIII, que repercutió en la fundación de nuestra amada Iglesia del Nazareno.  Oremos y participemos para ver un movimiento de santidad en la Iglesia del Nazareno hoy en el comienzo de nuestros siguientes 100 años de historia.

*Para más información sobre la Cumbre de Santidad o para inscribirse antes del 31 de julio para un descuento en el costo de inscripción, ponte en contacto con Edwin Martínez ( HYPERLINK “mailto:emartinez@nazmac.orgemartinez@nazmac.org) o marca acá.

Cumbre-de-Santidad

“¡Algo Está Aconteciendo!”: Parte I

Cumbre-de-Santidad*Las siguientes dos entradas sobre el impacto de los Cumbres de Santidad fueron escritas por Dr. Louie E. Bustle, Director de Misión Mundial en la Iglesia del Nazareno, y originalmente aparecieron en el Heraldo de Santidad, Edición 1 – Año 2009.

…Un grupo de personas oramos y soñamos en continuar propagando el mensaje de santidad, el mensaje de pureza de corazón, de recibir poder para servirle al Señor y tener una vida victoriosa al recibir la plenitud del Espíritu Santo.  En nuestra iglesia llamamos a esta experiencia la “Entera Santificación”.  Nuestros Superintendentes Generales y 13 denominaciones de santidad estuvieron de acuerdo en participar en las “Cumbres de Santidad”.  Nuestra visión es que las “Cumbres de Santidad” se esparzan por todo el mundo.

En las dos que hemos tenido vimos la presencia de Dios en “vivo y en directo.”  El Espíritu de Dios se movía sobre nosotros.  La única actitud que pudimos tener fue de humildad y sumisión a su Presencia.  En medio de tal experiencia, llegó convicción, hubo arrepentimiento, confesión, restitución y sanidad.

En una Cumbre, ola tras ola de personas llegaron por más de una hora y media.  ¡Tuvimos nuestro propio monte de transfiguración! Se escuchaban en voz alta testimonios como: “¡Gracias, Dios!  ¡Soy todo tuyo!”; otro decía: “¡Ya tengo la victoria, ya tengo la victoria!”

Sin que nadie nos dirigiera, comenzamos a cantar: “¡Cuán grande es nuestro Dios!”  Otros seguían clamando, había llanto de júbilo y gozo en todo el santuario.  Pronto comenzamos de una manera muy solemne a cantar: “¡Yo me rindo a Él, yo me rindo a Él, todo a Cristo, yo me entrego, yo me rindo a Él!”

Fueron como seis grupos de personas que llegaron al altar para ser santificadas.  Nadie quería salir del templo.  La presencia de Dios fue tan real que todos volvimos a casa renovados, llenos.  Experimentamos una vez más la plenitud del Espíritu Santo al estilo “Hechos de los Apóstoles: Capítulo 4”.  Todos salimos de allí “empoderados” para ganar nuestro mundo, para ser testigos “hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

*Para más información sobre la Cumbre de Santidad o para inscribirse antes del 31 de julio para un descuento en el costo de inscripción, ponte en contacto con Edwin Martínez ( HYPERLINK “mailto:emartinez@nazmac.orgemartinez@nazmac.org) o marca acá.

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