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De Compras

“Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento” (1 Timoteo 6:6).

“Mejor es un bocado seco, y en paz,
Que casa de contiendas llena de provisiones” (Proverbios 17:1).

DE COMPRAS

Por Faith Shearin

(Trad. Erika Ríos Hasenauer)

Mi esposo y yo nos detuvimos en el nuevo mall

limpio y blanco de toda posibilidad.

Éramos pobres así que nos gustaba caminar entre las tiendas

lo que era como caminar entre nuestros sueños.

En una tienda admiramos las cafeteras, platos hondos

de cerámica azul, tostadores tan grandes como un televisor.  En otra,

 

nos relajamos al sentarnos en el sofá de cuero, e imaginamos

fiestas cocktail en nuestra habitación con vista del mar.  Cuando

olimos velas de aroma vimos nuestros rostros futuros,

iluminados suavemente, teniendo una comida con pasta y vino.  Cuando

tocamos las gruesas batas de baño nos vimos nadando a medianoche

 

y bañeras tan grandes que podrían ser

confundidas con lagos.  Los anteojos de mi esposo hacían que le doliera

la cara y sus zapatos tenían múltiples hoyos.

Había espacio en nuestra sala comedor donde podría

estar un sofá.  Anhelamos tener

 

cortinas elegantes en el baño, sabanas de franela,

cubiertos de plata, costosos abrigos de invierno.

Algunas veces por las noches, nos sentamos y hacíamos listas.

Nos esforzábamos por plasmar por escrito

nuestros deseos en cuadernos deshojados y rotos.

Casi cada persona que amábamos estaba vivo y

 

nos teníamos amor, pero seguíamos anhelando cosas.  Nada

se veía tan lindo cuando lo trajimos a casa.

Las cosas en las tiendas se miraban mejor en las tiendas.

Las tiendas significaban futuros posibles y, jóvenes

y pobres, fuimos de compras.  Lo mejor fue

que no sabíamos que ya lo teníamos todo.

Llevando Comida a Mi Madre

La semana pasada compartí tres poemas que me han gustado con el propósito de darnos un vistazo de nuestras vidas, nuestros mundos y aun nuestros ministerios.  ¿Qué tal si seguimos con más poemas esta semana también? Leamos este poema de Burt Kimmelman.  Me recuerda un poco de gracia y amor verdadero en medio de la tristeza de nuestras vidas en esta tierra imperfecta.

LLEVANDO COMIDA A MI MADRE

Por Burt Kimmelman

(Trad. Erika Ríos Hasenauer)

Mi madre se sienta al borde de la cama,

con una mascada oculta su blanco cabello

no puede comprar mas colorante negro,

su carne enflaquece y cae por el reborde de su

rostro y espalda, acentuados por la pérdida

de peso cuando el cuerpo traiciona al alma,

cuando el dolor del cuerpo prohibe todo deseo.

Pero esta noche ella tiene hambre, y vengo

 

con carne de res y pasta, pan,

pepinillos ácidos y kasha knish.

Le ayudo a poner la mesa en lentos y pequeños

 

pasos, un pas de deux, que hemos llevado a cabo

Por casi 60 anos, y

Ahora pienso como hace poco sostuve la

manita de mi niña, encorvada, mientras aprendía

a caminar – como el balance nos acompaña toda la vida

hasta que en un momento nos abandona – y

como en una fotografía, mi madre me sostenía

en la misma forma.  Mas temprano,

 

me detuve en un café, y quieto

por un momento, levanté la mirada

y miraba como en una mesa cercana

una madre primeriza alimentaba a su bebita,

sentadita en su cochecito, algunos

pedacitos de pan sin corteza sostenidos entre el pulgar y

el índice, mientras que el abuelo hablaba,

el olor de la mamá estaba asociado

a esta primera comida, como una pequeña ave a su nido.  En

la mesa de mi madre preparo su sándwich

y le digo que su nieta conoció recientemente

 

a un muchacho en un mercado y

ahora está enamorada, el primer amor, pero

las pestañas de mi madre cada vez están mas decaídos,

asienta negativamente con su cabeza, ligeramente y hacia enfrente, así que

la sostengo y encamino a su

cama, la siento, subo sus hinchadas piernas

y la cubro, apagando

las luces excepto una, cierro y aseguro la puerta.

Martes a las 9 de la Mañana

Esta semana hemos estado compartiendo algunos poemas con el propósito de disfrutar y reflexionar a la vez.  Hoy Denver Butson nos escribe con un relato bastante surrealista.  Pero dentro de las imágenes peculiares, quizás hay una enseñanza extraordinaria.  ¿Qué opinas? Deja tu comentario al final…

Martes a las 9 de la Mañana

Por Denver Butson

(Trad. Erika Ríos Hasenauer)

Un hombre de pie leyendo el periódico

en la parada de autobús, en fuego estaba

Llamas salían por doquier

Debajo de su cuello y mangas

Sus zapatos se han comenzado a derretir

 

La mujer de al lado

le quiere decir

que él está ardiendo

pero ella está a punto de hundirse.

Agua por doquier,

en su boca, oídos

y ojos

Una corriente continua de agua

sale de su blusa

 

Otra mujer se detiene en la parada de autobús

pálida y congelada,

Intenta pararse cerca del hombre en fuego

para derretir sus copos de hielo

que se han formado en las pestañas

y fosas nasales

impidiéndole decir una palabra

a la mujer que se está hundiendo

pero la mujer está congelándose a morir y

no se puede mover

por los bloques de hielo en sus pies

 

Les toma tiempo a los tres

abordar el autobús

con las llamas

y agua y hielo

Pero cuando finalmente abordan

y se sientan

el conductor ni siquiera se da cuenta

que ninguno de ellos ha pagado

porque le torturan visiones

y se pregunta

si el hombre que se bajó en la última parada

realmente fue atacado salvajemente

por los perros.

Misioneros Mormones Me Visitan

Esta semana estamos compartiendo algunos poemas con el propósito de disfrutar y reflexionar a la vez.  Hoy Ken Hada escribe la siguiente historia.  ¿Qué nos dice de nuestros métodos de evangelizar y de los sentimientos y perspectivas de algunas personas con quienes compartimos?

MISIONEROS MORMONES ME VISITAN

Por Ken Hada

(Trad. Erika Ríos Hasenauer)

 

Sentado en mi jardín

Disfrutando de un buen cigarro de mariguana

mirando a los niños en sus scooters

que corren por toda la calle

al anochecer

desviándose ligeramente,

dando vueltas

los papalotes del Mississipi y volando alto,

sonidos suaves de ranas en los árboles

 

Entonces los veo en la esquina de mis ojos

dos bicicletas lentas

no pueden pasar un alma perdida.

Soy muy quisquilloso

no quiero ese sentir,

quiero que se vaya

 

Buenas noches Señor, ellos dicen

Soy el señor Hansen, dice el primero

Soy el señor Olson, traga el segundo

y entonces esperan

pero todo lo que puedo decir:

Son muy jóvenes para ser señores, no es cierto?

Empiezan su charla de vendedor

acerca de la restauración y El Padre Celestial

entonces me retorcijo en el humo, interrumpiendo

Si me convierto, tengo que dejar el cigarrillo?

No están muy seguros

pero pronto regresan al asunto

como una llanta de coche que está floja y a punto de salirse

hasta que al final me desean buenas noches.

Los miro irse y me cuestiono

¿Qué les da la audacia

de interrumpirme mientras estoy adorando?

Su Hermanito Corrió al Lado del Coche

Esta semana estaré reproduciendo algunos poemas profundos que me han encantado en los últimos años.  Agradezco a Erika Ríos Hasenauer por su traducción destacada en cada caso.

Hoy Marjorie Saiser escribe el siguiente poema.  ¿Qué nos enseña de familia? ¿Qué dice de perdón y de gracia inmerecida? 

SU HERMANITO CORRIÓ AL LADO DEL COCHE

Por Marjorie Saiser

 (Trad. Erika Ríos Hasenauer)

 

Después de llamar por teléfono a su padre

esperó un aventón de la terminal.

Su hermanito esperó en el puente

y luego corrió, sonriente al lado del coche,

todo el camino hasta la casa.

Él estaba más alto y delgado que el día que ella salió,

sus guangos pantalones colgaban de su desnuda espalda,

grueso cabello negro revoloteaba al correr.

 

Él se paró y retrocedió cuando ella

salió.  Ella sostenía a su inquieto bebe

y se quedó al lado de la ventanilla del conductor a agradecer

al vecino que le había dado un aventón,

un ritual largo y necesario.

Ni padre ni madre vino a la puerta,

uno leía el periódico local

mientras que la otra pelaba papas, y fue

el hermanito quien sostuvo la maleta

y corrió a abrir la puerta pesada.

Enfócate en el Trabajo en EQUIPO

Ya terminamos con el FOCUS: Panamá 2012, el primer Congreso Nazareno Juvenil de Mesoamérica, y la Dra. Erika Ríos Hasenauer ha escrito una serie de devocionales para que nos enfoquemos en Dios y su plan para nuestras vidas.  Además agradecemos a Candy Duecker por su revisión y a Luis Guerrero y su equipo de traductores excelentes.

Lee el capítulo completo de Romanos 12.

Este capítulo describe cómo podemos hacer trabajo en equipo. Debemos comenzar con un enfoque interno: humildemente ofreciendo nuestros cuerpos (una y otra vez) para que sean usados por Dios, y continuar buscando transformar nuestras mentes a Su manera de pensar. “EQUIPO” comienza con una decisión para ubicarnos en una correcta posición frente a Dios – una posición de sumisión y humildad.

Debemos tener una correcta conducta los unos con los otros. Versículo 3 :”Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la media de fe que Dios repartió a cada uno”. La palabra “cordura”, claramente significa controlado…

Para hacer trabajo en EQUIPO, debemos recordar que somos parte del cuerpo de Cristo. Esto lleva TODO de nosotros para formar el cuerpo de Cristo. A la vez que nosotros no llevamos a cabo la misma función en el cuerpo de Cristo. Si un miembro falla en hacer su trabajo, el cuerpo completo sufre y el trabajo de Cristo disminuye. Esto es real en la iglesia local, pero también en toda la Región. Si una iglesia falla en sus funciones, el trabajo para Cristo se viene abajo. Si un distrito o zona falla en sus funciones, el trabajo de Cristo está incompleto. Si un país no cumple sus funciones, el trabajo de Cristo está en peligro. Si nuestra Región no está cumpliendo sus funciones, el trabajo de Cristo en el mundo está en riesgo.

No hay “llaneros solitarios” en el reino de Dios. Trabajo en EQUIPO comienza con ser siervos de Dios y continúa con servirse los unos a otros.

  • ¿Qué papel juegas en el cuerpo de Cristo?
  • ¿Qué actitudes o comportamientos necesitas cambiar para ser un mejor jugador en EQUIPO?

Enfócate en la actitud de sumisión y humildad.

Enfócate en Soñar en GRANDE, Día 2.

Ya terminamos el FOCUS: Panamá 2012, el primer Congreso Nazareno Juvenil de Mesoamérica, y la Dra. Erika Ríos Hasenauer ha escrito una serie de devocionales para que nos enfoquemos en Dios y su plan para nuestras vidas.  Además agradecemos a Candy Duecker por su revisión y a Luis Guerrero y su equipo de traductores excelentes.

Lee Efesios 3:20. 

Cualquier sueño que proviene de Dios, será mucho más grande que tú. Si tú puedes cumplir un sueño por ti mismo, es probable que no provenga de Dios. Dios nos da un sueño GRANDE para reforzar nuestra fe. La Biblia está llena de ejemplos, Dios dio a Abraham el sueño de ser Padre de una gran nación. Dios le dio a Sara el sueño de tener un bebé. Dios le dio a Moisés el sueño de liderar el pueblo de Dios para liberarlos. Dios le dio a José sueños y después de 14 años construyó su fe antes de que vengan.

Dios le dio a David el sueño de matar al fuerte gigante. Jesús le dio a sus discípulos el sueño de anunciar las buenas nuevas en todo el mundo. Él le dio a Pablo el sueño de llevar las buenas nuevas al mundo de los gentiles.

Compartir las buenas nuevas es un sueño -es un sueño que Dios establece a cada hijo. Cualquier otro sueño que Dios te dé, debes de estar seguro que es la voluntad de Dios la que cumplirás. Su historia. Dios quiere usarte para transformar tu municipio, tu ciudad, tu Región.

Cuidado con los que abandonan los sueños: algunos te podrán insistir que sigas tus propios sueños en vez de los sueños de Dios, o tú nunca abandonarás tus miedos y pospondrás el sueño que Dios te dio.

  • ¿Cómo participarías en el sueño de Dios acerca de transformar la Región Mesoamérica?
  • ¿Qué te alejaría de los sueños que Dios te da?

Enfócate en la decisión. Dios te da el sueño para que tu fe sea reafirmada a través de Sus sueños para ti. Declara la promesa de Efesios 3:20 y comenta tu decisión de fe.

Enfócate en Soñar en GRANDE, Día 1

Ya terminamos el FOCUS: Panamá 2012, el primer Congreso Nazareno Juvenil de Mesoamérica, y la Dra. Erika Ríos Hasenauer ha escrito una serie de devocionales para que nos enfoquemos en Dios y su plan para nuestras vidas.  Además agradecemos a Candy Duecker por su revisión y a Luis Guerrero y su equipo de traductores excelentes.

Lee Mateo 19:26

Lee Filipenses 4:13. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Un sueño es una meta o una imagen mental que enciende tu corazón y llena de energía tu alma. Tus sueños son aquellas ideas que te queman por dentro, que no puedes ignorar y que no puedes olvidar. Los sueños son importantes para la vida, porque tu destino y razón de vivir están motivados por sueños y anhelos -un sueño se vuelve tu imagen y tu motivación para hacer lo que haces. Un sueño no te lleva, te visualiza. 

Tus sueños pueden ser acerca de tu carrera, tu familia, tu matrimonio o tu futuro esposo, tus hijos o tus futuros hijos. Tus sueños pueden ser acerca de tus amigos, tu iglesia, tu ministerio. Tus sueños pueden ser acerca del tipo de cristiano que llegarás a ser.

Dios pone sueños en los corazones de cada uno de Sus hijos. Él revela esos sueños al mismo tiempo en el que nosotros nos entendemos a nosotros mismos y lo conocemos mejor. Hay algunas formas para saber si un sueño viene de Dios: 1) es más grande que tú, 2) no lo puedes dejar ir, 3) darías todo por cumplirlo, 4) te das cuenta que es para siempre, 5) requieres ayuda, 6) le da gloria a Dios.

Cuando las personas sueñan sin incluir a Dios, se sienten insatisfechos. Toda persona debe venir a Jesús para que su sueño tenga sentido. Cuando tu sueño viene de Dios es algo imparable. 

¿Ha puesto Dios un sueño en tu corazón y en tu mente? Si no lo ha hecho, pídele que lo haga.

Enfócate en el increíble poder que se requirió para levantar a Jesús de la tumba. Ese mismo poder de Dios está disponible para llenar de poder tu sueño.

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