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3 Pasos Para Desarrollar Una Cultura de Servicio – Parte 2 de 2

Esta es la segunda parte del artículo anterior.

Repítela.

El púlpito (o mesa en mi caso) será siempre un lugar clave para dar forma a los valores y la cultura de la iglesia. Cuando el pastor inserta repetidamente la idea de servir a otros en los mensajes, escritos, o conversaciones, eso tiene un impacto en los oyentes y se trabaja para corregir el enfoque equivocado.

Por ejemplo, en Grace Church, hablé sobre cómo trabajar en la cultura que queremos tener. Nuestra iglesia usa los conceptos: Inicio, Conexión, Prosperidad y Compromiso. Esos son nuestros cuatro valores. Hemos tenido mucha gente en el Inicio y  la Conexión. Pero luego, ¿cómo movemos a la gente a las siguientes dos, Prosperidad y Compromiso, creando una cultura en la que nuestra pasión sea hacer discípulos? ¿Cómo se logra eso?

Tenemos que martillarlo sin descanso (y no somos perfectos todavía en hacerlo; necesitamos hacerlo más).

Conforme las iglesias crecen, aparece con más frecuencia un alto porcentaje de gente que obtiene la cultura deseada cuando se le enseña al inicio, mientras que menos gente la retiene cuando se le trata de inculcar después de cierto tiempo. Se debe ayudar a aquellos que llegaron después (no importa si la iglesia tiene 200 años o 2 años) a tener el nivel de servicio que tenían al principio.

Es esa consistente repetición de la cultura y sus valores lo que nos ayuda a crear una mentalidad de discipulado.

Para perpetuar este valor cultural (o llevar a cabo un cambio cultural) se debe reiterar continuamente a través de líderes claves, los cuales deben ser los primeros en comprometerse. Después hay que motivarlos a repetirlo en sus grupos pequeños y dentro de su círculo de influencia. Usted que trabaja con varios ministros de su iglesia, téngalos a todos consistentemente concentrados en desarrollar una cultura de servicio.

Este no es un proceso de seis meses, es un proceso de muchos años. Hará eco de los valores de su cultura una y otra vez. Aquellos que no estén a bordo al principio, no permitirán que la repetición penetre en ellos y seguirán la nueva cultura o se fastidiarán de escuchar repetidamente sobre el servicio y se irán. A veces eso es lo mejor que puede suceder.

Resultado de imagen para pocas personas en la iglesia

Celébrala.

He dicho repetidamente que “te conviertes en aquello que celebras.” La Iglesia Internacional de Santidad Pentecostal celebra la plantación de iglesias dándoles a los pastores broches por plantar o promocionar la plantación de iglesias. No es de sorprender que las últimas dos décadas hayan sido las mejores para ellos en mucho tiempo.

Cuando prediqué en la Iglesia Primitiva Bautista Progresista noté  claramente que celebraban los logros educativos de sus miembros, incluyendo a un joven que tenía una larga lista de logros académicos desde la secundaria hasta su maestría.

Las denominaciones y las Iglesias deben afianzar lo positivo al menos tanto como rechazan lo negativo. La gente en la iglesia debe saber que usted está en contra de lo que no es bíblico, y no debe haber lugar a dudas sobre el tipo de cultura eclesial que apoya.

Usted celebra aquello en lo que quiere convertirse.

Si quiere que su iglesia mantenga una cultura de servicio, debe celebrarla en cada oportunidad. Haga labores de reconocimiento para los voluntarios que colaboran con los niños. (¡Quizá sea apropiado darles algunas medallas!) Cree un artículo mensual en su página web para resaltar a algún miembro que sirvió a otros de alguna forma extraordinaria. Anuncie una gran celebración en la iglesia por cada miembro que se involucre en un viaje misionero durante el año. Cualquier idea que se le pueda ocurrir para continuar recordándole a la iglesia cuál es su valor, ¡llévela a cabo!

Nosotros premiamos a algún trabajador voluntario en nuestras noches de adoración. La semana pasada, hice que todos le aplaudieran al equipo que instaló el montaje para el cine. Hemos tenido cenas de reconocimiento para quienes se ofrecen a hacer algunas labores. Y la lista puede continuar.

Aquellos que visiten su iglesia deben irse con una imagen clara de cuál es su valor, a través de lo que ahí se celebra. Los miembros y los asistentes sabrán que el servicio es apreciado, lo cual los motivará a adoptar la cultura de servicio que usted haya inculcado y repetido en todo el Cuerpo.

La Cultura Desayuna Estrategia.

Así es la cosa, la cultura desayuna estrategia todos los días. Eso no lo digo yo, la cita se le atribuye al último gurú de negocios Peter Drucker. La frase nos recuerda que nuestros planes carecen de sentido si el ambiente en nuestra iglesia los debilita. Su estrategia se convierte entonces en un tipo de complemento con el que muy pocos están comprometidos.

En Juan 20:21 Jesús dijo: “Como me envió el Padre, así también yo os envío.” Eso nos dice que todos los que son de Dios han sido enviados a una misión. 1 Pedro 4:10 nos recuerda que los hijos de Dios son llamados al ministerio.

Así que no te equivoques, todos los que son de Dios son enviados en misión y todos los hijos de Dios son llamados al ministerio. La única pregunta es ¿Dónde? ¿Entre quiénes? y ¿Haciendo qué? 

Tener una cultura de servicio establecida a través de inculcarla, repetirla y celebrarla provocará que los miembros se amen y realicen buenas obras. (Hebreos 10:24).

Con esa cultura aplicada, la gente no se estará preguntando si deberían servir. Las preguntas serán dónde deben servir, entre quiénes y de qué formas lo harán.

Eso creará una cultura de servicio —parte de un enfoque misional— en su iglesia.

Este artículo fue publicado originalmente en: http://www.christianitytoday.com/edstetzer/2014/march/moving-to-missional-part-i-3-steps-to-develop-culture-of-se.html

3 métodos de la iglesia que tienen que cambiar

Escrito por: Ed Stetzer. Trad. por: Yadira Morales

cambios
Los métodos de la iglesia tienen que cambiar para que las iglesias sigan siendo eficaces. 

Desde hace tiempo se dijo que las siete últimas palabras de una iglesia antes de que muera eran “Nunca lo hemos hecho así antes.” 

El efecto de mantener mala tradición, malos hábitos y mala estrategia es evangelismo ineficaz, estancamiento y muerte eventual. 

¿Cómo pueden las iglesias evitar mantenerse en mecanismos, estrategias, tradiciones, y similares, más allá de su fecha de caducidad? ¿Cómo pueden las iglesias estar constantemente eficaces para llegar a sus comunidades? 

A la luz de las realidades culturales modernas, aquí hay tres cambios metodológicos que las iglesias deberían considerar, la posibilidad de hacer más efectiva discípulos y llegar a nuestras comunidades. 

Considerar la dispersión sobre la recolección 

¿Por qué no empujar más de las funciones de la vida de la iglesia a la periferia de la iglesia, incluyendo la cantidad de veces que nos reunimos? Sé que esto puede sonar contradictorio y no quiero hacer hincapié en la gran reunión. Las reuniones son bíblicas. 

Pero tendría más sentido en el contexto actual hacer menos reunión y más dispersión. Estamos más allá del lugar donde dice ” ¡Todo el mundo viene!” traerá a los incrédulos a una reunión. Las iglesias necesitan tener más de una mentalidad de “¡Vamos!”. 

Para tener éxito, los líderes tienen que capacitar a las personas. Los miembros de la iglesia necesitan ser lanzados como testigos en sus vidas cotidianas a ser la “iglesia dispersa.” 

En algunos casos, es útil potenciar los grupos pequeños que tienen una funcionalidad más amplia, incluso hasta el punto de que estos grupos que funcionen casi como pequeñas congregaciones. Algunos pueden ser plantas de pre-iglesia. 

Cuando se distribuye la propiedad y responsabilidad, tanto más probable será que tengan mayor impacto en una comunidad. 

Considerar cómo usar vías 

Necesitamos un enfoque simple y aplicarlo con regularidad a lo que llamo “vías”. Una estrategia de vías se muestra cuando una iglesia mueve a la gente de estar sentado en filas a sentarse en círculos. Esta reorganización simple es un medio para cambiar los miembros de consumidores a participantes. Las filas tienden a concentrarse en una sola persona. Los círculos tienden a centrarse cada uno en el otro. 

Las vías transitan a la gente lejos de la apatía en grupos donde se provocan unos a otros al amor ya las buenas obras (Heb. 10:24). Tenemos que ayudar a las personas a vivir como agentes de la misión de Dios. 

A veces hay que dejar de hacer cosas buenas para hacer cosas mejores. Eso es siempre una decisión difícil, especialmente para las iglesias y hacer frente a los aspectos del ministerio que han dejado de ser útiles. Necesitamos sistemas más claros y procesos que lleven a la gente de la pasividad a la actividad en la participación en la misión de Dios y servir unos a otros. 

La decleroficación del ministerio 

Vamos a restar énfasis al papel del clero. Muchas congregaciones tienen una cultura de liderazgo que es esencialmente un sacerdocio jerárquico – sólo el clero tiene la autoridad y el liderazgo. Quiero ver una decleroficación del ministerio en las iglesias evangélicas donde el pueblo de Dios colabora de forma corporativa con su ministerio y pastores y sirven como capacitadores de los santos, de acuerdo con Efesios 4: 11-equipar al pueblo de Dios para obras de servicio a la edificación del cuerpo de Cristo. 

En el nuevo entorno ministerial, las iglesias necesitan dispersarse más, desarrollar mejores vías para alentar a los miembros activos, y combatir la cleroficación equipando a todo el cuerpo de Cristo para el servicio.

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