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Jóvenes en Misión – México 2019

JEM Grupo

Jóvenes en Misión – México 2019

Por Lohuther René Gutiérrez Méndez

Al fin la fecha por la cual habíamos estado orando llegó y con mucha emoción estaba a la espera en el aeropuerto de la Ciudad de México para recibir a los misioneros voluntarios del Proyecto Jóvenes en Misión (JEM). Con alegría me reuní con Mario Josué López Alvarado y Pablo Isaí Parra Jiménez, ambos de México, y llegaron Christopher Barreto Maldonado y Gian Carlos Rodríguez Quiñones de Puerto Rico.

Iniciamos nuestros tiempos devocionales como grupo y participamos como líderes y talleristas en el Campamento de Orientación Misionera (COM) en Texcoco.  Allí los jóvenes guiaron a los participantes en las dinámicas e impartieron algunos talleres.  Más que todo, compartieron sus testimonios y animaron a otros a escuchar el llamado de Dios para sus vidas.

COMUna gran parte de nuestro verano dedicamos a ayudar a las misioneras que están plantando iglesias en Querétaro con la iniciativa Génesis.  Fue un tiempo impactante.  En la próxima entrada compartiré más de esa experiencia específica.

Después de estar en Querétaro, viajamos a Mezcala, Jalisco, donde nos dirigimos a la reunión de un grupo católico para compartir con ellos testimonio y también Palabra de Dios. Aunque estábamos nerviosos de saber qué nos podía esperar en este grupo, fue interesante ver que desde que llegamos fuimos bien recibidos.  Nos prestaron su Biblia católica para leer el pasaje que ellos habían leído y poder compartirles lo que entendimos. Al terminar, nos pidieron hacer la oración final y terminamos haciendo círculos de oración. Antes de finalizar, hicimos el anuncio de que podíamos visitar algunas casas para poder orar y leer la Palabra. Inmediatamente se apuntaron 3 familias por lo tanto fueron visitadas y vimos cómo Dios abrió otras puertas.Orando JEM

Tuvimos la oportunidad de compartir con la iglesia local estrategias de Evangelismo dando a conocer nuestro testimonio en esos días y ver como el Espíritu Santo nos guía al conversar con una persona acerca de Cristo.

Recorrimos las calles de Mezcala para entregar invitaciones para la EBDV “Campo de Verano La Cosecha,” a la vez estuvimos orando en las calles y hablando con las personas sobre la importancia de que los niños sean educados en valores y principios bíblicos.

El domingo nos invitaron a dar testimonio sobre el trabajo realizado con el fin de motivar a la congregación a participar en las misiones.

Al día siguiente nos dirigimos a JUNAMEX que es el campamento nacional de Jóvenes nazarenos de México.Viajando JEM

Estuvimos apoyando como parte del staff (o equipo de apoyo) para desarrollar diferentes actividades y tener más acercamiento con los jóvenes para compartir nuestras experiencias y testimonio de todo lo que Dios nos había permitido vivir. Cada tiempo de comida aprovechábamos para compartir, en los tiempos de recreación también, y nos gozamos en los tiempos de adoración recibiendo la confirmación y respondiendo al llamado que Dios nos ha hecho.

La despedida fue muy difícil pues ya eran 6 semanas de haber convivido mucho y ser una familia entre nosotros. Pero el momento había llegado y gracias a Dios por su protección, su fortaleza, su amor para con nosotros y la oportunidad de ser parte de este grupo tan especial de jóvenes apasionados por Cristo y que demostraron ser valientes en todo tiempo.

La gloria y honra sea solo para Él. Amén.

Lohuther René Gutiérrez Méndez

Coord. Del Proyecto Jóvenes en Misión, México, 2019

Orando

JUNAMEX 2010: Un Padre Maravilloso

“Pero el Padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.  Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado” (Lucas 15:22-24).

¡Buenas noches en este momento y saludos desde Oaxtepec, Morelos, México!  Estoy escribiendo desde JUNAMEX 2010 donde más de mil jóvenes estamos escuchando y respondiendo al llamado de Dios.  Que oren por nosotros mientras concluimos esta noche y mañana con el culto de celebración y clausura.  ¡Dios está trayendo revolución a nosotros y al mundo a través de nosotros!

Quiero compartir algunas notas breves del sermón impactante de anoche.  Jean David Larochelle, Presidente de JNI para Sudamérica, nos trajo un mensaje glorioso de la historia famosa del hijo pródigo.  Resaltó cuatro cosas que el Padre hace al hijo y también nos ofrece cuando volvemos a Él.

  1. “Sacad el mejor vestido, y vestidle.”  El padre en el texto está vistiendo al hijo sucio en ropa de lujo y honor.  Y a la vez nos ofrece honor cuando regresamos a Él.  Si él envió a su Hijo unigénito para que muriera en la cruz por nosotros, significa que somos sus hijos y tenemos herencia en su reino.  ¡Alcemos nuestros rostros con denuedo, y aceptemos el honor que el Padre nos obsequia!
  2. “Poned un anillo en su mano.” En tiempos bíblicos, el anillo se usó para sellar los documentos oficiales del rey.  El anillo poseía autoridad, hasta para proclamar vida o muerte sobre sus sujetos.  ¡Y ahora Dios nos da autoridad también para ser sus obreros, ministrando a un mundo quebrantado!
  3. “…y calzado en sus pies.”  Sólo esclavos no tenían sandalias para proteger los pies.  El Papá está en muchos sentidos liberando a su hijo de nuevo.  ¡¿Y cuánto más nos ofrece libertad y rompe las cadenas que nos atan cuando acudimos a Él?!
  4. “Traed el becerro gordo…”  El regreso del hijo merece una gran fiesta, y más, el papá estaba diciendo que quería convivir con su hijo amado.  Cenar en esa cultura todavía hoy día significa entrar en intimidad, en una amistad sumamente cercana.  ¿Recuerden la promesa en Apocalipsis 3:20? “…Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” ¡Dios nos invita a cenar con él, a conocerle íntimamente y que nos conozca así también!

La respuesta a la prédica fue increíble.  Más de 150 jóvenes vinieron al altar, muchos con lágrimas y todos con rendición total.  Fue un gusto poder orar con varios.

Dios quiere traer revolución, y quiere ofrecernos honor, autoridad, libertad, e intimidad, pero requerirá quebrantamiento delante de Él.  ¡Y me da gusto decir que los jóvenes nazarenos de México están dispuestos para tal entrega!

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