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Adviento: Esperanza que Transforma

María luzAdviento: Esperanza que Transforma

Por Harold Segura

Escrito en www.desarrollocristiano.com

“Tengan cuidado, no sea que se les endurezca el corazón por el vicio, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida….Estén siempre vigilantes, y oren para que puedan escapar de todo lo que está por suceder, y presentarse delante del Hijo del hombre” (Lucas 21:34, 36 – NVI).

Las primeras comunidades cristianas vivieron animadas por la esperanza del inminente regreso de Jesús. Esta esperanza caracterizó su fe y definió sus estilos de vida.

Seguir a Jesús significa vivir a la espera; significa vivir bajo la certeza de que existe un mañana mejor. Ni las alegrías fugaces de este mundo, ni las tristezas duraderas tienen la última palabra. Ni las prosperidades de los pocos, ni las miserias de los muchos se mantendrán así por siempre. Creer en Jesús es creer en el triunfo de la justicia sobre la injusticia, de la paz sobre las guerras, del amor sobre el odio.

Pero la esperanza cristiana no es como aquellas que nos invitan a mirar el futuro sin hacer nada que cambie el presente. Es, por el contrario, una esperanza que trasforma nuestra manera de ser y de estar en este mundo. Por creer que el mañana será mejor, ya no se soporta cualquier presente y se lucha para transformarlo.

“Tengan cuidado” y “estén siempre vigilantes y oren” son las advertencias para quienes viven con esperanza en este mundo. Esta es una esperanza que moldea nuestra espiritualidad y nuestra ética.

Para seguir pensando:

“…Poseer una esperanza que ensancha el corazón significa ampliar el espacio de la libertad, mirar el camino que hay por delante y captar el perfume del aire mañanero que alborea después del día gris.”

–Jürgen Moltmann

¿De Quién es la Misión?

Hablamos muchas veces del missio Dei, la misión de Dios. Ese término se refiere a que Dios siempre inicia la salvación, siempre obra y nuestra acción es una respuesta a él. Aun más, nuestra misión primero fue y todavía es SU MISIÓN. Pienso que será beneficioso meditar sobre algunos textos que ilustran muy bien esta realidad. Espero que les bendigan.

“En el principio, creó Dios…” (Génesis 1:1).

“…entonces corrieron a esconderse entre los árboles, para que Dios no los viera. Pero Dios el Señor llamó al hombre…” (Génesis 3:8-9).

“Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos…” (Ecc. 3:11)

“Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros” (Juan 1:14).

“Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros” (Rom. 5:8).

“Nosotros amamos, porque Él nos amó primero” (1 Juan 4:19).

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo” (Apocalípsis 3:20).

inversa, la misión de Cristo crea una iglesia (Moltmann)

“No es la iglesia la que tiene una misión de salvación para cumplir en el mundo; es la misión del Hijo y del Espíritu Santo a través del Padre que incluye a la iglesia.” –Jürgen Moltmann

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