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Campamento de Orientación Misionera – Guyana 2012

Campamento de Orientación Misionera (COM) en Guyana 2012
Por:  Kerese Harrinandan

“Hay 3 mil millones de personas no alcanzadas en espera de nosotros”.  Estas palabras pronunciadas por el Rev. Dexter Daly en el servicio de clausura del Congreso de Orientación Misionera (COM) en Georgetown, Guyana, siguen resonando en los corazones y mentes de los participantes.

Del 5 al 7 de octubre de 2012, jóvenes y adultos de Trinidad, Barbados, Belice y Guyana se reunieron durante 3 días de intenso entrenamiento, para enfrentarse al reto de explorar y responder al llamado para trabajar en misiones.

Muchos salieron de la conferencia diciendo: “¡Nunca seré lo mismo!”

Dario Richards y Lynda Woolford comparten una dinámica durante el COM en Georgetown, Guyana.

Hubieron muchas dinámicas que enfrentaron a cada participante al choque cultural y los desafíos de un nuevo lenguaje.  En todo esto, siempre había una lección que aprender.  Los involcurados se sensibilizaron sobre la necesidad de misioneros en el mundo y se dieron cuenta de que cada día hay oportunidades para el trabajo misionero. Cada sesión los dejó con una cosa nueva en que pensar.

Durante el “Banquete Mundial” fue conmovedor ver que muchos jóvenes manifestaron su interés en las misiones, algunos de ellos fueron entrevistados y mientras caminábamos por el campo, las conversaciones fueron acerca del hambre espiritual que hay en el mundo. Las miradas mudas de la juventud nos decían que algo había sido tocado, algo había sido golpeado y sabíamos que Dios estaba trabajando en sus vidas. Las lágrimas se derramaron, Dios comenzó a mover los corazones con la verdad sobre el estado actual del mundo.

Antes de la salida del domingo, varios participantes tuvieron que tratar con su vida espiritual.  Cada persona fue enfrentada con la pregunta  -Ahora que he recibido este reto, ¿qué sigue?  Para algunos, el COM fue una experiencia que les ayudó a ver que tal vez no fueron llamados al campo misionero extranjero.  Otros fueron bombardeados por la pregunta, “¿Cómo no podría ser llamado en un mundo donde tanta gente despierta en una realidad sin Cristo?”  En el servicio del cierre, muchos respondieron al llamado de Dios para ser agentes “de transformación” en la tierra.

Aquellos han contestado el llamado de Dios para ir y servir.  Hay 3 mil millones de personas no alcanzadas esperando por nosotros, ¿Lo has escuchado?

Participantes construyen la estructura enviadora para su famoso “huevito misionero”.

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