Archivo del sitio

Bajo la Influencia

*Todo el mes de noviembre estamos enfocándonos en la santidad.  La siguiente entrada es una analogía parafraseada compartida por Dr. Oliver Phillips durante la Cumbre de Santidad en San José, Costa Rica el 30 de Octubre 2009.  Dr. Phillips es el Director de Ministerios Multi-culturales en EEUU y Canadá para la Iglesia del Nazareno.

“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu” (Efesios 5:18).

Dr. Oliver Phillips predica con su traductor Giovanni Monterroso durante la Cumbre de Santidad en San José, Costa Rica (30 Octubre 2009)

Dr. Oliver Phillips predica con su traductor, Giovanni Monterroso, durante la Cumbre de Santidad en San José, Costa Rica (30 Octubre 2009)

¿Por qué en las Escrituras hay tanta relación entre el Espíritu Santo y el alcohol?Cuando predicamos de este versículo en Efesios, enfatizamos la última parte, y así debe ser.  Cuando enseñamos sobre Hechos 2, resaltamos otros aspectos del pasaje, y sí, son importantes.  Pero en los dos pasajes, para evitar la incomodidad quizás, ni mencionamos esta relación explícita entre el alcohol y la llenura del Espíritu.

“Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto” (Hechos 2:13).

En varios de nuestros países, hay leyes contra manejar bajo la influencia de alcohol.  Es peligroso y el castigo a menudo no es una multa sino encarcelamiento.  En muchos casos, cuando la policía detiene un automóvil, le hace una prueba de alcohol para determinar la cantidad consumida que esté presente en la sangre del chofer.  El aparato que se usa para el test se llama una alcoholemia (o alcoholímetro).  Cuando una persona respira en la alcoholemia, se registra si el chofer ha manejado bajo la influencia o no.

¿Y cómo puede el mundo detectar si estamos viviendo “bajo la influencia” del Espíritu Santo? Si vivimos bajo su influencia, somos peligrosos en algún sentido, ¿no es cierto? No nos parecemos al mundo.  Somos diferentes por amar y obedecer a Dios radicalmente, hasta tal punto que otros notan la gran diferencia–la gran influencia de Él en nuestras vidas.

Y qué interesante que el Espíritu se refiere como viento y aliento en las Escrituras.  Si el Espíritu Santo está respirando en nosotros, ¡todos se darán cuenta de que estamos viviendo “bajo la influencia” divina y sobrenatural!

A %d blogueros les gusta esto: