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¿Qué Significa Ser Misionero Voluntario?

Una gran parte de lo que hacemos en Misión Global es proveer oportunidades donde una persona con un llamado misionero pueda ministrar en el campo trans-cultural.  Así que, en las siguientes 4 entradas, estaremos hablando sobre los requisitos para participar en lo que se llama Nazarenos en Servicio Voluntario (NSV) y cómo, por medio de ella, se suple la necesidad. También hablaremos de los requisitos e ideas para que cualquier interesado desarrolle un ministerio en su iglesia local, para después, si Dios lo pide, servir como misionero voluntario en nuestra región.

Para NSV tanto la iglesia como el individuo son llamados a suplir la necesidad.  El llamado para toda la iglesia y todo cristiano es “ir y hacer discípulos a todas las naciones.”  Mientras para los que son llamados “individualmente” se le dice muchas veces: “Vete de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré…”

Sabemos que nuestra región posee un incalculable potencial humano para responder a este llamado y hacer frente a las necesidades que el mundo de hoy tiene por estar separado de Dios.

Por esto, la región lanza esta oportunidad para todas aquellas personas que desean servir al Señor, respondiendo al llamado de Dios para ser de bendición a todas las familias de la tierra.

El Misionero Voluntario

Cuando hablamos de misionero voluntario nos referimos con Misionero, a una persona que debe reunir tres cualidades importantes:

  1. Un llamado de parte de Dios y un deseo de la persona de obedecer un llamado.
  2. Un ministerio fuera de su entorno cultural, o nación (ministrar en otra cultura y/o país)
  3. Contar con el reconocimiento y el apoyo de la iglesia a la que pertenece.

Con Voluntario, nos referimos explícitamente a la forma en la que sustentará su periodo de servicio, es decir, que el presupuesto necesario para su ministerio se obtendrá de sus recursos económicos propios (muchas veces respaldado por la iglesia local, distrito, familia u otros contactos).

Pero ahora surge una pregunta: ¿Qué puede hacer un misionero voluntario? Esta la contestaremos en la siguiente entrada…

“Y Serán Testigos en…”

La misión que el Señor dejó a su iglesia es para que cada hijo de Dios cumpla con ella, no sólo dentro de las puertas del templo, sino sobre todo fuera de ella. El mandato dice: “Mientras van” (traducción literal del origen griego), “id y haced discípulos a todas las naciones.”

Hoy día hay miles de pueblos que todavía no conocen el evangelio de justicia y salvación.  Es nuestra misión y responsabilidad predicarles el mensaje del evangelio antes de que Cristo venga. No podemos tranquilizar nuestra conciencia diciendo que “el Señor tendrá misericordia de ellos.” Eso sería de parte nuestra una irresponsabilidad y rebeldía contra Dios.

Lamentablemente a veces creemos y obedecemos más al enemigo de Dios que a Cristo nuestro Señor. El enemigo con frecuencia nos dice: “Si tienes tantos para ganar aquí en tu comunidad… ¿por qué te preocupas por los que están tan lejos”? Y así somos dominados por una mentalidad localista, cerrada y mezquina. Por supuesto, si no estamos dispuestos a compartir las buenas nuevas con los cercanos… ¿cómo podremos hacerlo en contextos y comunidades alejadas?

Sin embargo, alguien ha dicho, “Si la Iglesia hubiera esperado hasta que todo Jerusalén fuera salvado y hasta que todos sus problemas sociales fueran solucionados antes de haberse extendido el evangelio a otras partes, la Iglesia todavía exisitiría unicamente en Jerusalén.” Por eso los apóstoles y la Iglesia primitiva no esperaron a que toda Palestina fuera cristianizada para enviar a Pablo y Bernabé a los gentiles. Los metodistas del siglo XVII no esperaron ganar toda Inglaterra para enviar misioneros al nuevo mundo. Hechos 1:8 dice que seremos testigos en Jerusalén, Judea, Samaria, y hasta lo último de la tierra.  Seremos testigos a la vez en los cuatro lugares.  A veces no lo hemos escuchado así, ¿verdad? ¿Qué tiene que ver esta promesa contigo hoy?

Abrazando Estrategias Nuevas

*Esta entrada fue escrita por Jerry D. Porter, Superintendente General de la Iglesia del Nazareno.  Originalmente estas palabras aparecieron en el Heraldo de Santidad, Edición 1 – Año 2009.

La misión de la Iglesia del Nazareno es hacer discípulos semejantes a Cristo en las naciones.  Esa es nuestra misión.  Es más que predicar y evangelizar.  Va más allá de la formación de obreros y la plantación de nuevas congregaciones.  Cumplimos nuestra misión en la medida que hacemos discípulos quienes a su vez hacen discípulos, que a su vez hacen discípulos…

El Señor nos dio una gran comisión, ¡no una gran sugerencia!  “Id, y haced discípulos a todas las naciones” (Mateo 28:19a).  El mandato no ha cambiado pero sí requiere nuevas estrategias.

¿Qué sucede si nos negamos a soltar los métodos tradicionales que ya no son eficaces ni productivos? ¿Por qué nos es tan difícil abrazar estrategias nuevas que el Espíritu nos desea dar para que podamos cumplir la misión que Cristo nos ha encomendado?Realidad_caricatura

Normalmente preferimos la zona de confort de nuestras experiencias pasadas.  Nuevos enfoques nos parecen arriesgados.  No sabemos si estas herramientas realmente serán mejores y tememos que podamos perder nuestro mensaje en el proceso de los cambios.  Por lo tanto, somos tentados a quedarnos con los resultados escasos del estatus quo en nuestra zona de confort.

“No temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Josué 1:9b).  En obediencia explícita, ¡Josué salió de su zona de confort para intentar cosas para Dios que él sabía que no podía hacer!  ¡La turbación y el temor pueden ser una indicación de que por fin hemos entrado en la zona misional de obediencia radical!

Aprendamos de los Josués misionales contemporáneos, quienes con oración y valor sirven en campos de acceso creativo, arriesgando aún sus vidas al testificar de Cristo.  ¡Durante el año 2008 más de 30 miembros de la Iglesia del Nazareno han dado sus vidas como mártires por compartir su fe!  Ellos nos enseñan y nos retan a ser audaces y creativos a favor del Reino.  No vamos a cambiar la esencia del mensaje, pero sí es necesario abrazar nuevos métodos, dados por Dios, para impactar nuestro mundo cambiante…Es simplemente un asunto de aprender otra vez con humildad, a ser flexibles y creativos en obediencia, para cumplir la misión de nuestro Señor: Hacer discípulos semejantes a Cristo en las naciones.

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