En la entrada previa, hablamos de nuestro competidor más sutil y quizás más peligroso--la mediocridad. Ser mediocre es trabajar lo necesario para cumplir el nivel más bajo de expectativas. La alternativa sería la excelencia, que busca servir profundamente y de corazón en todo momento, superando toda expectativa que se nos pone. En otras palabras, en... Leer más →