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Misión Global Mesoamérica – 2017

Del 19 al 24 de octubre, 2017, los coordinadores regionales de Misión Global Mesoamérica, Scott y Emily Armstrong se dieron cita, junto con los coordinadores de área de este ministerio: María Eugenia Rodríguez (México), Marc Versil (Haití), Luz Jiménez (NorCentral), Dario Richards (Caribe), Freya Galindo (Central); y el coordinador regional de JNI, Milton Gay, para tener un tiempo de reuniones y asistir a las conferencias del “Día de Movimiento” en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Claudia Cruz (México), participó en algunas de las reuniones por videoconferencia, desde Oaxaca.

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En dichas reuniones, hablaron acerca de cómo seguir encontrando, entrenando y enviando más misioneros en la región Mesoamérica, haciendo énfasis, principalmente, en la iniciativa Génesis y la misión urbana; además, durante el Día de Movimiento, escucharon diversas ponencias y discusiones sobre liderazgo, asuntos urbanos y su conexión con el poder del Evangelio en la ciudad.

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Los desafíos para seguir movilizando misioneros son grandes, pero nuestro Dios es más grande. El último día, el equipo subió al techo del New York School of Urban Ministry, donde estuvieron reuniéndose, y oraron por las ciudades.  Fue un momento de impacto para cada uno, y Marc Versil compartió el anhelo de todos: “Como Dios invirtió su corazón en mí, quiero invertir mi corazón en otros.”

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Este reporte fue escrito por Freya Galindo.

El Desafío es Urbano

Por Scott Armstrong

La semana pasada tuve el privilegio de estar en Panamá, donde varios líderes nos reunimos para generar una lluvia de ideas con soluciones, para un ministerio más efectivo en tres áreas:

  • Misión Urbana
  • Jóvenes
  • Niños

Estas áreas han sido declaradas como nuestros énfasis regionales en Mesoamérica para el siguiente cuatrienio. Y con razón: aunque hay grandes cosas sucediendo en cada uno de estos ministerios, tenemos un largo camino por recorrer antes de ver una explosión del fruto en toda la región entre niños, jóvenes, y nuestras ciudades.

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Estoy seguro que recientemente has escuchado nuestro podcast Siervos Inútiles (y si todavía no lo has escuchado, en serio, ¿qué estás haciendo con tu vida?), y sabes que hemos abordado estos tres temas en nuestros distintos episodios. Sin embargo, por el bien de este artículo, enfoquémonos en misión urbana.

Si has escuchado que mi esposa y yo predicamos en cualquier servicio o evento, sabes que estamos hablando con mucho entusiasmo de misión urbana. Después de todo, nuestro ministerio es GÉNESIS, donde la misión es hacer discípulos semejantes a Cristo en los centros urbanos de Mesoamérica. Estamos enviando misioneros a 28 ciudades estratégicas para que planten iglesias e impacten comunidades que tienen poca o nula presencia nazarena. ¡Y está sucediendo!

Aun así, admito que la influencia que cuatro obreros pueden tener en una ciudad de más de 1 millón, es limitada. ¿Y qué pasa con las otras ciudades que no han sido identificadas como parte de los 28 lugares estratégicos, sitios urgentes que recibirán misioneros? Está claro que nuestra región entera necesita un génesis y no solamente vendrá de fuerza misionera voluntaria y comprometida.

Esta misma semana mientras que estuvimos en Panamá, recibimos de Dale Jones en Investigación Nazarena/Nazarene Research (¡les amamos!) una lista con todas las ciudades en la Región Mesoamérica con población de 100,000 o más habitantes. Los hallazgos son intrigantes y a la vez asombrosos:

  1. Las estadísticas generales muestran que el 72% de Mesoamérica vive en un área urbana (esto incluye varias ciudades con menos de 100,000 que todavía se consideran urbanas). ¡Casi 3 de cada cuatro de nosotros es un urbanita! Cuando piensas en urbano, quizá piensas en Nueva York, Beijing, o Tokyo. Pero somos la región con el porcentaje más alto de habitantes urbanos.
  2. En solo dos años hemos crecido de 169 ciudades con 100,000 personas o más, a 182 que encajan en esta descripción. En todo el mundo, la gente se está moviendo en masa a la gran ciudad, y nuestra región no es la excepción.
  3. De estas 182 metrópolis, 115 están en un solo país: México. Uno. Uno. Cinco. Alcanzar las ciudades de nuestra región significa especialmente alcanzar las ciudades de México, muchas de las cuales no tienen iglesia del Nazareno.
  4. Después de México, los cuatro países que tienen más ciudades con una población igual o mayor a 100,000 son: Cuba (16), República Dominicana (9), Haití (8), y Nicaragua (7). En otras palabras, 155 de las 182 ciudades más grandes en nuestra región están en CINCO países. ¿Podrías orar específicamente por un impacto urbano en esos cinco países?
  5. La población total en Mesoamérica es de 223 millones. 120.42 millones de nosotros vive en ciudades con más de 100,000 personas. Eso es 54%. Más de nosotros vive en una ciudad grande, que los que no lo hacen. ¿Esto no debería afectar la manera en que equipamos a nuestros líderes para el ministerio?

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  6. Si la mayoría de la población vive en una gran ciudad, entonces ahí es donde todos nuestros nazarenos también están, ¿verdad? No. Solo 32% de nuestros miembros vive en una ciudad de más de 100,000 personas. Eso es 129,354 de 406,000 nazarenos en total.

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  7. Los anteriores #5 y #6, me han hecho reflexionar: Sé que ya tenemos muchos miembros nazarenos en esas ciudades y alabo al Señor por su testimonio. Sin embargo, no hay ninguna duda de que, en la mayoría de estos ambientes urbanos, nos hace falta una verdadera presencia como Iglesia del Nazareno. Tener un templo y celebrar cultos cada semana no va a resolverlo. Para impactar la ciudad, el discipulado sacrificial, creativo, y misional es necesario en los días venideros.
  8. Un número significativo de estas 182 ciudades, recientemente han sido afectados de manera negativa, por fenómenos naturales devastadores. ¿Podría ser que nuestra entrada a estas ciudades, vendrá a través de confortar a aquellos que lo han perdido todo en huracanes o sismos? ¿Podría ser que, en cualquier caso –aun sin desastres naturales– el hecho de actuar como agentes de compasión, sería la forma saludable de impactar nuestras ciudades?

Mi intención no es abrumarte con estadísticas. Reconozco que cada una de las observaciones anteriores, debe ser digerida reflexivamente para un mejor entendimiento, y ¡oro para que lo hagas así!

Honestamente, comparto todo esto no solo para informar, pero también para invitarte a ser parte de esta iniciativa.

¿Podrías orar?

¿Podrías dar?

¿Podrías ir e impactar un contexto urbano ahí donde estás, o incluso, en un lugar lejano?

Deja un comentario si Dios está volcando tu enfoque hacia la ciudad. Comunícate con nosotros en Facebook, Twitter, Instagram, o en MesoamericaGenesis.org. Escucha nuestro podcast y cuéntales a otros, para que, la conversación acerca de estos temas, se extienda.

Necesitamos tu ayuda. Las estadísticas son claras y el llamado de Dios es más claro: traigamos un génesis a los centros urbanos de Mesoamérica.

 

El Poder de Dios Transforma Vidas

Por: Freivy López – Misionero Voluntario en San Pedro Sula, Honduras

11357093_857597027638903_3680390246477709230_oAl despertar cada mañana a través de mi ventana puedo ver el sol entrante y me pregunto: ¿Qué hago aquí? Mi respuesta es sencilla, ¡sirvo a un Dios Vivo!

Ya hace cuatro meses que vivo en San Pedro Sula, Honduras.  Me pintaron a un país lleno de maldad y crueldad, pero me encontré con una realidad diferente.  Los niños sonríen, juegan, gritan, corren y sueñan.  Es un país que sueña y lucha con salir adelante.  Cada persona busca dar frente a la violencia viviendo de la mejor manera, demostrando día con día que ellos aman a su país.

Bajo esta circunstancia Dios nos ha llamado a servirle aquí.  Al inicio me imaginaba con otros jóvenes tomando nuestra Biblias y saliendo a las calles a predicar y ver como gente es transformada por el poder de Dios.  Después de varias semanas de tocar puertas, me di cuenta que no iba a ser así.  Las puertas no se abren tan fácil, tal vez por miedo a la delincuencia o porque yo no estaba tocando suficientemente fuerte.  Los días transcurrieron y las ideas iban naciendo poco a poco.

Descubrí que esto es muy diferente a lo aprendido en un salón de clases o en un taller de evangelismo.  Las personas necesitan conocerte y llegar a un punto de confianza donde puedan llamarte amigo.  Bajo este término hemos dirigido nuestra atención a dos sitios de San Pedro Sula.  Uno de ellos es el barrio Barandillas donde iniciamos un club de niños que tiene como objetivo dirigirlos a un encuentro con Jesús.  Ya en cuatro meses ocho niños tomaron su decisión y han comenzado el proceso de discipulado, junto a 2 adolescentes y un joven.  ¡El poder de Dios transforma vidas!

El siguiente sitio es Cabañas.  Es uno de los barrios más peligrosos de San Pedro Sula, un lugar donde dos maras siempre están en conflicto.  Ese lugar ha puesto a prueba nuestra paciencia, amor y fe.  Allí no puedo caminar ni una cuadra sin ser observado y abordado por una persona que me pregunta que hago.  La gente me sigue con armas e investiga para confirmar que les estoy diciendo la verdad.  Evangelizar e implementar un proyecto para llegar a las personas es nuestro reto.  Después de mucha oración, Dios abrió puertas en una escuela que recibe una matrícula de Primero a Noveno año donde imparto cada viernes un taller de valores.  Pongo énfasis en ética y familia, y me ha exigido estudiar mucho.  Lo más difícil es enfrentarse con adolescentes que son parte de una pandilla que les enseña obviamente otros valores.  Aun bajo esta circunstancia Dios ha tocado corazones, y durante las últimas semanas los chicos han orado con nosotros y algunos de ellos se han acercado para compartir sus peticiones.  ¡El poder de Dios transforma vidas!

¿Estás escuchando una voz en tu interior que te dice: “¡Yo quiero eso!”?  ¡El poder de Dios está transformando tu vida!  ¡Vamos, Dios quiere usarte para tocar su mundo!

Cómo Orar por tu Ciudad (Parte III)

“Cómo Orar Por Tu Ciudad”

-La historia detrás del movimiento de oración que encendió Nueva York.-

 Por Mac Pier.

Trad. por Ariadna Romero

Con el paso de los años, he identificado 3 características vitales para la efectividad de un Movimiento del Evangelio en cualquier ciudad.  Lo llamo: AXIOMAS DE LIDERAZGO.

  1. Los líderes espirituales hacen lo que el liderazgo requiera. Si estudias las oraciones del Antiguo Testamento, verás que Dios responde las oraciones en el lenguaje en el cual fueron pronunciadas. Ana oró que Dios se acordaría de ella y le daría un hijo. Ella prometió regresar su hijo a Dios todos los días de su vida. Dios se acordó de ella y a través de Ana le dio a Israel un líder espiritual que revolucionaría la nación. Dios es siempre el gran iniciador en estas expresiones de oración.  En la ciudad de Nueva York en 1994, hubo 2,400 asesinatos en un solo año. La desesperación se apoderó de la comunidad de la fe. El 1 de Febrero de 1995 un grupo de los nuestros lanzó una vigilia de oración diaria, viniendo juntos en oración para que la violencia terminara. Aquellos de nosotros que vivieron en esos días, atestiguan el sorprendente poder que surge cuando la gente de Dios se hace más unida.
  2. Los líderes espirituales valoran la colaboración.  La colaboración inteligente y visionaria es por mucho la manera más efectiva de cambiar una ciudad, honrando a Dios.  Con el tiempo, me he dado cuenta que la gran deficiencia en cualquier ciudad no es la falta de dinero, de espacios o programas, sino el déficit de confianza. Confiar en que una meta en común, provocada por una necesidad en común sacará lo mejor de todos los involucrados, es la clave para una colaboración exitosa. Lo que hacemos juntos es más importante que lo que cada uno puede hacer por su cuenta.
  3. Los líderes espirituales reconocen la importancia de la unidad. La oración de Jesús en Juan 17 nos enseña que la unidad en la iglesia engendra un aroma de creencia. La división dentro de la iglesia engendra ateísmo en el mundo. Nuestra fe en Jesús necesita trascender todas las diferencias entre nosotros para lograr un cambio en nuestras ciudades.

Creemos que Dios está trabajando en las ciudades hoy en día de la misma forma en que trabajó en el primer siglo con Israel para conectar a la gente de todo el mundo. 

Por ejemplo, en ciudades como Dallas cerca del 44% de los residentes habla inglés como su segunda lengua. Vemos tendencias muy similares sucediendo en Los Ángeles y Chicago.

Un verdadero Movimiento del Evangelio debe ser construido sobre el deseo unificado de sus líderes. Las disciplinas espirituales deben ser incorporadas y el liderazgo que energizará y fortalecerá las colaboraciones debe ser creado.

Fundamentación Segura.

Dense cuenta que no dije: “puede ser”, dije: “DEBE SER”.  Porque solo después de que ese fundamento está en su lugar, la alianza entre las iglesias con las grandes ideas y sus compañeros con experiencias de clase mundial, puede estar asegurada.Mac Pier

Una vez establecidas las paredes de un Movimiento del Evangelio que cambie el mundo, se sostendrá con la prueba del tiempo. No deben ni pueden derribarse por las arenas cambiantes de las circunstancias o las opiniones.

Los Movimientos del Evangelio fuertes y con fundamentos seguros, son posibles. Han sido y son ahora forjados en ciudades por toda la nación.  Cada uno de ellos inicia con la intersección de la desesperación, la comprensión y la resolución.

Mac Pier es el fundador y Gerente General del Centro de Liderazgo de la ciudad de Nueva York.

Es el autor más reciente del Liderazgo Consecuente (IVP, 2012).

**Este artículo fue publicado en Christianity Today el 9 de septiembre de 2013.  Lo he publicado en tres entradas: Partes 1 y 2 fueron publicadas el lunes y miércoles de esta misma semana.

Cómo Orar por tu Ciudad (Parte II)

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“Cómo Orar Por Tu Ciudad”

-La historia detrás del movimiento de oración que encendió Nueva York.-

 Por Mac Pier.

Trad. por Ariadna Romero

Orar en Común Acuerdo.

Parece que nuestra vida de oración está en proporción directa al sentido de desesperación que sentimos. Creo que hay poder cuando la gente ora en acuerdo.  Cuando líderes ministeriales, voluntarios, y los líderes de negocios empiezan a sentir esa desesperación y vienen juntos a orar, el movimiento comienza. Yo llamo a esos movimientos: “Movimientos del Evangelio”.  Arraigados en la pasión de Cristo para impactar el mundo, los Movimientos del Evangelio son críticos para las ciudades.

Ese Movimiento es tal que cambia ciudades, y las ciudades cambian naciones. Cuando el porcentaje de cristianos en una ciudad empieza a crecer más rápidamente que la población en general, un Movimiento del Evangelio vibrante y vital está en marcha.

En Febrero de 1988, los líderes de 75 iglesias regionales se encontraron en Flushing, Queens, en un concierto de oración. Agobiados por la división entre las iglesias y la gran necesidad espiritual y social de la ciudad de Nueva York, empezamos a orar por el cambio. Desde entonces, 1.000 iglesias se han unido a nosotros en oración, incluidas 100 que son parte de nuestra vigilia de oración diaria. Y hemos visto cambios notables:

  • La unidad entre las iglesias en las pasadas dos décadas y medias no solamente ha crecido, sino que se ha hecho visible, abarcando el aspecto racial, denominacional y socio-económico.
  • Un 300% de crecimiento en el número de cristianos viviendo y adorando en el centro de la ciudad de Manhattan, en gran parte como resultado de una efectiva visión de plantación de iglesias anclado por “Redeemer City to City”.
  • Una disminución del 70% en la tasa de asesinatos de 1995 al 2000 (parcialmente debido a una mayor campaña anticrimen por parte del Departamento de Policía de Nueva York) ha hecho la ciudad la más segura de más de un millón de habitantes en los Estados Unidos.

Este movimiento de oración urbana continúa atrayendo y uniendo a diversos líderes, no solo en Nueva York sino también en otras ciudades. En Enero, cerca de 600 líderes se comprometieron a cubrir el área metropolitana de Dallas en oración por un año. Desde la creación de: “Una ciudad cubierta en oración”  más de 70 iglesias y organizaciones se han apuntado para orar un día al mes por un Movimiento del Evangelio a través de todo Dallas.

Estos movimientos requieren liderazgo de todos los sectores: la plaza de mercado (marketplace), religioso, sin ánimo de lucro y gubernamental.

**Este artículo fue publicado en Christianity Today el 9 de septiembre de 2013.  Estaré publicándolo en tres entradas: Parte 1 fue publicada el lunes pasado y Parte 3 será publicada el viernes de esta semana.

Cómo Orar por tu Ciudad (Parte I)

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-La historia detrás del movimiento de oración que encendió Nueva York.-

 Por Mac Pier.

Trad. por Ariadna Romero

En 1983, mi esposa y yo viajamos a la India en una misión a corto plazo. Pasamos 10 semanas en Bihar, un estado del tamaño de Nebraska, justo debajo de Nepal. El Budismo fue fundado en Bihar, y el estado es una fortaleza tanto como para los militantes hinduistas como para los islamistas. Bihar tenía 100 millones de gente.  La proporción de cristianos en comparación con los musulmanes e hindúes era de 1 por cada 100,000.

Fui parte del muy apasionado grupo que estaba allá. Nos reunimos cada viernes de 3 a 9 horas para orar. Creíamos que Dios podía hacer cualquier cosa, incluso en lugares tan desafiantes como Bihar. En los 30 años transcurridos desde entonces, ha sido motivante ver los progresos debido a la fuerza de aquellos oradores.

Luego de nuestro viaje a la India, nos mudamos hacia Flushing, Queens, una comunidad intercultural que es hogar de más de 100 grupos con idiomas diferentes. Nuestro plan era quedarnos sólo 2 años y entonces regresar a la India. Sin embargo, empezamos a sentir que Dios nos había llamado a permanecer en la ciudad de Nueva York. Aceptamos el llamado y hemos vivido en Flushing desde entonces.

Muy similar a como sucedió en Bihar, nos encontramos con tremendos retos en el paisaje urbano de la ciudad de Nueva York, la mayoría de las cuales surgieron de las necesidades no satisfechas de sus habitantes. Empecé a pensar en esos retos como: “hechos confrontantes” y me di cuenta de que lidiar con ellos requería disciplina espiritual y liderazgo.

Los “hechos confrontantes” que enfrentamos en la ciudad de Nueva York incluían decenas de millones de personas que aún necesitaban del evangelio; una tasa de graduación entre los estudiantes de secundaria se cernía sobre el 50%;  una explosión de población carcelaria, en parte debido a los bajos números de graduados y en parte por el enorme abismo entre razas y culturas sociales, incluso en la comunidad basada en la fe.

Traer un cambio significativo a cualquier comunidad metropolitana requiere líderes que entiendan los peculiares “hechos confrontantes” de la ciudad. También requiere una firme voluntad para manejar esos “hechos confrontantes”.

Eventualmente los cambios forjados pueden resultar en la elevación de una nación entera.

**Este artículo fue publicado en Christianity Today el 9 de septiembre de 2013.  Estaré publicándolo en tres entradas: Partes 2 y 3 serán publicadas el miércoles y viernes de esta semana.

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