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Las Últimas Palabras de Hus

*Fragmento de Cinco Minutos en la Historia de la Iglesia por Stephen Nichols.

Este mes estamos celebrando el 500 aniversario de la Reforma Protestante, escribiendo diversas reflexiones sobre este acontecimiento trascendental y su influencia. El Dr. Stephen Nichols hace lo mismo en su podcast Cinco Minutos en la Historia de la Iglesia, el cual recomiendo ampliamente. El siguiente es un fragmento del episodio del 4 de octubre, 2017: El Ganso y el Cisne.

Jan Hus fue un precursor de la Reforma Protestante. Hus era de Praga en Bohemia, o lo que se conoce como la República Checa. Él sirvió en la Capilla Belén en Praga. Él fue acusado de varios crímenes grandes en contra de la iglesia, el primero de ellos fue que predicó en el idioma checo en lugar de hacerlo en latín. También se negó a usar la vestimenta clerical de la iglesia medieval porque creyó que contribuía a una distinción ilegítima entre el clero y el laicado. Finalmente, él también estaba a favor del canto congregacional y deseaba la reforma de la iglesia.

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Hus fue influenciado considerablemente por los escritos de John Wycliffe. Eventualmente, los escritos propios de Hus y su influencia, atrajeron la atención de los oficiales de la iglesia; él fue convocado por el Concilio de Constanza. Ahí, fue condenado como un hereje. De hecho, el concilio lo condenó como un heresiarca–un archi-hereje. Fue llevado alrededor de un kilómetro fuera de la ciudad, donde fue martirizado y quemado en la hoguera.

Las últimas palabras de Hus son importantes. Él declaró que moriría confiando en el evangelio que él había proclamado y enseñado. Después les dijo a sus ejecutores que ellos podían quemar el ganso (su apellido significa “ganso” en checo), pero cien años después, un cisne vendría y ellos serían incapaces de matarle.

Hus fue casi un verdadero profeta. No fue exactamente cien años después, sino ciento dos años después que Martín Lutero publicara sus Noventa y cinco Tesis en la puerta de la iglesia en Wittenberg.

Johannes Zacharias fue uno de los oponentes de Hus más feroces en el Concilio de Constanza, y fue enterrado bajo la lápida en el monasterio Agustino en Erfurt, donde Lutero fue ordenado como sacerdote. En ese monasterio, Lutero no solo estudió las tradiciones del pasado, sino también la Palabra de Dios. Como resultado de ese estudio, la Reforma comenzó.

LACSA Vuelo 631

Acá estoy escribiendo en mis últimas horas en Guatemala.  Nos toca estar en los EEUU por tres meses para nuestra gira misionera y después llegar a Costa Rica en enero.  Sabemos que Dios está guiándonos.  Es difícil irnos de este país maravilloso, pero sabemos que andamos en el centro de la voluntad de Dios.

Cuando hace meses nos enteramos de la mudanza, Emily y yo contemplábamos y orábamos mucho sobre esta decisión y transición venidera.  El 13 de abril, 2008 yo subí un avión después de estar en algunas reuniones en México, listo para regresar a Guatemala.  La noche previa, yo había bajado en mi computadora por casualidad un podcast de oración y meditación sobre la Biblia.  “A ver que dice este nuevo podcast,” pensé, mientras el avión despegó del D.F.

El devocional de ese mismo día tenía que ver con Juan 14:1-6.  “No se turbe vuestro corazón….voy, pues, a preparar lugar para vosotros…”  Dios me habló por su Palabra y me dijo que si él pudiera prepararnos un lugar en el cielo, sin duda nos pudiera también preparar nuestro hogar y ministerio en Costa Rica.

“Pero, Jesús,” le dije, “no sé el camino–el cómo,” le dije como Tomás había hecho hace dos mil años.  Yo sé físicamente cómo llegar allá, pero:

  • ¿En qué escuela van a estudiar nuestros hijos?
  • Sabes que aborrezco mudarme y todo lo que implica…
  • ¿A qué iglesia asistiremos? No hay iglesia local como la nuestra en Guate…
  • ¿Vamos a amar a la cultura tanto como a la de Guatemala?
  • ¿Y qué de la gente en que hemos invertido y con quienes hemos ministrado?
  • Jesús, ¡YO NO SÉ EL CAMINO!

Y allá en el avión escuché por su palabra que Jesús me dijo, “Yo soy el camino…enfócate en mí, mi hijo.”

De repente me di cuenta mientras lloraba en el avión, que en ese vuelo no estaba regresando a Guatemala directamente.  Yo había obtenido una mejor oferta comprando un boleto del D.F. a Costa Rica y DESPUÉS de San José a Guatemala.  ¡Yo estaba viajando a Costa Rica cuando todo esto me pasó!  Sentí que Dios me estaba diciendo, “Esto no es un accidente.  Yo quería que estuvieras en este vuelo a Costa Rica y yo quiero que te mudes a Costa Rica.  Y yo seré tu camino.”

El viernes seguiremos con el resto de la historia…

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