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Una parada en el kilómetro 9

Hoy queremos compartir contigo el testimonio de Alejandra García, de Guatemala. Ella es misionera voluntaria en Génesis, Santo Domingo y a diario viajaba por el kilómetro 9 cerca de su zona para desplazarse. A continuación puedes leer su historia y el por qué se detuvo ahí.

choferestr9258Camino a casa y el ministerio hay una intersección de cuatro caminos con semáforos, al cual le llaman ¡El nueve!, sí toca semáforo en rojo, se esperan 120 segundos para que nuevamente se habilite el paso y este en verde. 

Mientras esperas, hay una gran cantidad de personas vendiendo a los vehículos y buses (guaguas), agua fría (por el calor) galletas, velas (por los apagones), fruta, cilantro, maní, chiles pimientos, y todo lo que puedas imaginar por si se olvidó pasar al súper. La mayoría de personas que venden en el 9, son de Haití, quienes salen de su país buscando proveer para su familia el sustento diario.

Una de esas ocasiones en las que pasaba por ahí, sentí como Dios me decía ¡Bájate y ora por ellos! en ese momento mi corazón se aceleró, pero por los compromisos del día y la hora, sólo pensé: sí Señor un día de estos lo haré.

Los días pasaron y empezamos a utilizar un transporte más rápido y con una ruta diferente, el cual no pasaba por el 9, y olvide que el Señor me había dicho ¡bájate y ora por ellos!, pero Dios no lo olvidó. 

Dos meses atrás una hermana me regaló un pequeño libro para aprender “Kreyol” que es el idioma de Haití y he estado aprendiendo y practicando algunas palabras.

Hace una semana El Señor me acordó lo que me había pedido y que yo había olvidado, en ese momento le pedí perdón a Dios, pues por las prisas del día a día, no lo había hecho.

Hace unos días hice una parada en el 9km, de camino sentía como mi corazón se aceleraba y oraba al Señor para que me guiara, al bajar del Bus (Guagua) crucé la calle y vi a una joven, me acerque, platiqué un momento y oré por ella y su familia, y así Dios me guío para orar por cada persona, hubo un momento en el que inicié hablando y compartiendo la palabra de Dios con un joven y al momento ya habían 4 al rededor escuchando, por último oré por dos señoras que vendían bananos , ellas no hablaban español pero con lo poco aprendido me pude comunicar y orar. 

Dios es tan bueno y grande en misericordia, El sólo nos pide que seamos obedientes, muchas veces por los afanes de la vida, compromisos u horarios establecidos, no escuchamos o ignoramos la voz de Dios hablando a nuestra vida. 

¿Qué es lo que Dios te está pidiendo que hagas?

¿Quieres ignorar? ¿O quieres escuchar y obedecer la voz de Dios? 

¡Dios quiere usarte, sólo se obediente!

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