Archivo de la categoría: El Mundo Hoy

La Iglesia En El Caos

Por: Rev. Craig Shepperd

Resumen: Este ensayo analiza quién debe ser la Iglesia en medio del sufrimiento, el quebrantamiento y el caos.

“¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.” Lucas 10:36-37

En medio del caos, alejamos a las personas o corremos hacia ellas. Jesús demuestra el deseo de Dios de correr hacia el caos y el sufrimiento a través de su encarnación. [1] Donde hay caos y quebrantamiento, Jesús se encarna y hace su morada entre nosotros.[2] Él elige convertirse en nuestro prójimo en nuestro quebrantamiento. Por lo tanto, este se convierte en el llamado de la Iglesia a responder de manera similar al sufrimiento, la ruptura y el caos en nuestro mundo.

Sin embargo, para que podamos responder de manera amigable a nuestro prójimo (justicia, amor, misericordia, compasión, perdón), debemos estar dispuestos a identificarnos con los heridos y los quebrantados. Si esta pandemia ha hecho algo, es que nos ha acercado a un campo de juego nivelado. Todos necesitamos del prójimo. Por lo tanto, el llamado de la Iglesia es a funcionar como un microcosmos del Reino de Dios. Es precisamente el Reino de Dios el que proporciona un espacio donde las personas se unen como hermanos y hermanas. [3] Para que la iglesia abrace su llamado, debe permitirse entrar en solidaridad con aquellos que experimentan quebrantamiento y caos. Cuando elegimos la compasión, vemos más allá de nosotros mismos para poder vivir como una ciudad en una colina. La Iglesia será una ciudad que vive a la luz de otra sabiduría, como un signo del reino venidero de Dios. Este tipo de vida no ve la necesidad de acumular productos de higiene personal. [4] Este tipo de vida no cede ante la idea de escasez. La Iglesia se muda al vecindario y ejemplifica el amor al prójimo como Jesús nos amó. Para que podamos realizar tal tarea, quizás puedo ser tan audaz como para invitarnos a algunas prácticas de vecindad que el mundo necesita desesperadamente en esta temporada en particular.

Compasión: la voluntad de entrar en el dolor y la ruptura de otro.

Reconciliación: a menudo pensamos que la obra de Dios en nosotros es hacer que nuestra relación con él sea correcta. Esto podría ser cierto. Sin embargo, no olvidemos tampoco el deseo de Dios de que nos reconciliemos unos con otros. Que Dios nos ayude a vivir en una relación correcta con toda la humanidad.

Generosidad: podemos dar nuestros recursos y a nosotros mismos tan libremente como Dios nos lo ha dado.

Gracia/ Misericordia: el caos a menudo hace que las personas hablen y actúen de formas que están fuera de la normalidad (o tal vez si sean lo normal para ellos). ¿Puedes ser alguien que permita a otros expresar su dolor y confusión sin necesidad de corregir el mal que se te hizo o llevar la cuenta de los agravios?

Lamento: “es venir junto a los que lloran, sentarse con ellos en el silencio y reconocer allí que en la creación interconectada de Dios, su dolor es nuestro dolor”.[5]

Obviamente, esta no es una lista exhaustiva. ¿Qué le agregarías?

En un mundo en busca de esperanza y lleno de miedo, ojalá que la Iglesia responda al llamado a ser la presencia no ansiosa de Jesús en el mundo. Que podamos mudarnos al vecindario y dar a conocer el Reino de Dios en la tierra como en el cielo. Este es nuestro llamado. Vamos a los lugares rotos. Hacemos nuestros hogares donde hay sufrimiento. Entramos en el caos de la vida. Si la iglesia hace esto, encontrará que la obra transformadora de Dios hace que todas las cosas sean nuevas.[6]

 

[1] Filipenses 2:6-7

[2] Juan 1:14

[3] David E. Fitch. Faithful Presence: Seven Disciplines that Shape the Church for Mission. (Downers Grove, IL: InterVarsity Press), 113.

[4] Richard B. Hays. The Moral Vision of the New Testament: A Contemporary Introduction to New Testament Ethics. (San Francisco, CA: Harper), 337.

[5] C. Christopher Smith and John Pattison. Slow Church: Cultivating Community in the Patient Way of Jesus. (Downers Grove, IL: InterVarsity Press), 115.

[6] Apocalipsis 21:5

Tomado del sitio web del Reverendo Craig Shepperd

La Banda Del Ya, Pero Todavía No

Por: Rev. Craig Shepperd

En mi publicación anterior, dije que la Iglesia vive la vida en medio del “ya, pero todavía no”. El ministerio, muerte, resurrección y ascensión de Jesús ha provocado el amanecer de la venida del Reino de Dios, tanto en la tierra como en el cielo. Sin embargo, somos muy conscientes de que todavía no experimentamos el Reino de Dios en su finalización. Es el papel de la Iglesia proclamar la esperanza de que Dios traerá la posibilidad máxima junto a lo que se siente como la batalla final.

Le pido a la Iglesia a que se active buscando participar en la acción de Dios, alineando nuestras acciones con las de Dios. La Iglesia no solo debe desear el futuro venidero de Dios, la Iglesia debe ser una encarnación de ese futuro en el mundo al participar de su sufrimiento, y ser testigo de la acción de Dios en él. No necesariamente estoy promoviendo más programas, más grandes y mejores. En algún momento se requerirá una estructura, pero no debemos mirar hacia la iglesia (personal, presupuesto, edificio, programas) para aliviarnos de nuestra propia responsabilidad personal de ser la Iglesia.

Entonces, ¿cómo podríamos convertirnos en una fuerza activa usada por Dios?

Mi ministerio ha sido muy influenciado por Isaías 11:1-9.[1] El pasaje familiar y poético comienza con un desconcierto, una planta madura de la que nada podía crecer. La esperanza se había perdido por completo, hasta que apareció un brote que presentaba una señal de vida. “El oráculo promisorio, por lo tanto, articula la llegada de una nueva figura real en el futuro que representará positivamente todo lo que es mejor en el poder real, todo lo que los reyes davídicos hasta ahora no habían logrado“.[2] Dios dará nueva vida al que viene.

Éste vendrá con sabiduría y comprensión, poder y justicia. A diferencia de los reyes anteriores a él, éste asegurará la paz y la equidad. Intervendrá en nombre de los pobres, hablará por aquellos sin voz y levantará a los más vulnerables.[3] El teólogo del Antiguo Testamento, Walter Brueggemann, afirma:

Es imposible exagerar la importancia crucial de esta visión de la justicia para el futuro rey ideal, cuya importancia es evidente en una sociedad como la nuestra, en la que el poder gubernamental está en gran medida en manos de los ricos y poderosos y se opera casi exclusivamente para su propia ventaja y beneficio. Tal disposición de poder público es una contradicción completa de la visión bíblica del gobierno.[4]

En el versículo 6, el poeta pasa a un nuevo campo de imágenes al anticipar una creación transformada. Usando el reino animal como metáfora, el autor revela el reino venidero. Las figuras de “cordero y león” nos son familiares, pero todavía tenemos que comprender su importancia para la política y la conducta humana. El poeta imagina un tiempo próximo en el que se superarán todas las relaciones de hostilidad y amenaza. Cuando el mundo se gobierne correctamente, el rey venidero no solo hará lo que el mundo piense que es posible, sino que también hará lo que el mundo piense que es imposible. “El poema trata sobre una transformación profunda, radical e ilimitada en la que nosotros, como el león, el lobo y el leopardo, no tendremos hambre de lesiones, no tendremos que devorar, no anhelaremos el control, no nos apasionará la dominación”.[5] Nuestros apetitos cambiarán, y lo que buscaremos serán las marcas del camino del cordero y el león.

¿Qué significa estar activos?

La Iglesia debe buscar y vivir la armonía.

La Iglesia debe estar dispuesta a ponerse en el lugar de los demás mientras muestra compasión.

La Iglesia debe tomar la toalla y el lebrillo como lo hizo Jesús al servicio de los demás, dándose a sí misma por el bien del mundo.

La Iglesia debe ser un anfitrión hospitalario.

La Iglesia debe mantener la esperanza en un mundo que la anhela desesperadamente.

La Iglesia debe ofrecer responsabilidad para que todos podamos crecer a semejanza de Cristo, lo que refleja las formas del cordero y el león.

La Iglesia debe ser un lugar donde se practica el perdón.

Jesús encarna todo esto. Él demuestra que el cordero y el león viven para nosotros. Ahora, nos invita a vivir hacia el todavía no, por el poder que ya le ha sido otorgado y comparte con nosotros.

¡Qué comience a tocar la banda! Siento que viene una canción …

 

[1] Este viaje inició en la universidad, bajo la influencia de mi profesor, el Dr. Steve Green, y continuó tomando forma con la filosofía pastoral del Dr. David Busic.

[2] Walter Brueggemann. 97.

[3] Isaias 11:2-5.

[4] Brueggemann. 101.

[5] Brueggemann. 103

Ausente Pero Presente

Por:  Rev. Craig Shepperd

Hace unas semanas celebramos el Domingo de Resurrección. En esta temporada se nos recuerda que, en la resurrección, tenemos una gran esperanza. Jesús ha vencido el pecado, la muerte y la tumba. La Iglesia, por lo tanto, sirve al mundo al proclamar esta esperanza. Señalamos a la gente esta verdad: a pesar de la ausencia corporal de Jesús, Él todavía está muy presente entre nosotros. Al mismo tiempo, estamos lidiando con la realidad de una pandemia que parece sofocar esta esperanza. Es un recordatorio de que nos encontramos en medio de lo que “ya está hecho” y lo que “todavía no está hecho”.

La obra de Jesús en la cruz y su culminación en la resurrección es final. No hay nada que podamos agregarle, y ciertamente no hay nada que podamos quitarle. La Iglesia es a la vez participante en este Reino existente y también espera lo que aún no se completa y que está por venir. Lo anticipamos; imaginamos la superación definitiva. Es el papel de la Iglesia proclamar la esperanza de que Dios se moverá para presentar la posibilidad máxima junto a lo que se siente como la batalla final. Debemos continuar buscando y proclamando la promesa de que Dios está actuando para transformar la posibilidad en una realidad de amor y paz, una realidad en la que se elimine la lucha que parece estar siempre amenazándonos.

El trabajo de la cruz y la victoria de la resurrección engendran esperanza. La esperanza confía en las promesas de Dios. La esperanza busca la acción de Dios que produzca una nueva realidad. Esta realidad es la continuación del Reino venidero de Dios. Es más que optimismo. Andrew Root afirma: “El optimismo se sitúa en la realidad actual, deseando aprovechar al máximo cada experiencia individual. Pero la esperanza se arrodilla frente a la historia de esta realidad, anhelando que la acción de Dios produzca una nueva realidad en la que todo se reconcilie y se redima”.[1]

Así que, para que la Iglesia sea fiel proclamadora de esta esperanza, debemos estar activos. Busquemos participar en la acción de Dios, colocando nuestras acciones en línea con las acciones de Dios. La Iglesia no solo debe desear el futuro venidero de Dios; debe ser una encarnación de ese futuro en el mundo al participar en su sufrimiento y ser testigo de la acción de Dios en él. Jesús no quiere que su Iglesia se comprometa racionalmente con un conjunto de creencias y hechos. El discipulado no se trata simplemente de la Escuela Dominical. Desafortunadamente, nos hemos convertido en acumuladores de conocimiento bíblico y hemos abandonado nuestra misión más allá de los muros. Jesús nos está llamando a probar una nueva realidad, “a reconocer que, como sus discípulos, estamos participando en la acción misma de Dios[2] para traer el Reino tal y como está en el cielo. Somos colaboradores, no lo hacemos realidad. Nosotros vivimos en ello. Lo re-creamos, incluso si aún no está completamente aquí.

La ausencia física de Jesús no significa que nos abandone. No es una pérdida de esperanza. Es un cumplimiento de la esperanza, y para la Iglesia, es una invitación a proclamar esa esperanza. Nuestra presencia, nuestra actividad en el mundo como portadores de la esperanza de Dios, es la encarnación de Jesús en el mundo que dice: “Yo soy la resurrección y la vida[3].

Entonces, debemos estar presentes.

 

[1]Andrew Root. Unlocking Mission and Eschatology in Youth Ministry. (Grand Rapids, MI: Zondervan), 2012.  64

[2] Ibid. 34.

[3] Juan 11:25

Epístolas de la Pandemia: Reflexiones Sobre la Iglesia Durante el COVID-19

Los últimos dos meses nos han parecido muy surrealistas a todos. El virus COVID-19 ha afectado a todos los países del mundo y ha causado que muchos de nosotros nos quedemos en casa. No hay reuniones de grandes cantidades de personas. Nuestros horarios y nuestras finanzas se han visto afectados, y la Iglesia tampoco ha estado exenta de los cambios radicales.

Un querido amigo y compañero ministro, Craig Shepperd, ha estado escribiendo una serie de reflexiones sobre lo que este extraño tiempo podría significar para el futuro del cuerpo de Cristo en la tierra. Sus artículos me han resultado extremadamente útiles para pasar del malestar general de estar en cuarentena, a entablar un diálogo profundo sobre quiénes somos y quiénes podemos ser durante y después de este período.

Craig ha servido como misionero y pastor de jóvenes antes de convertirse en el pastor principal de la Iglesia del Nazareno de Guymon, en Guymon, Oklahoma, donde actualmente sirve. Craig nos ha dado permiso para reproducir sus breves ensayos en este espacio, y lo haremos durante el próximo mes.

Los artículos originales se pueden encontrar en: “Pandemic Epistles: Reflections on the Church During COVID-19.”

Un agradecimiento especial también para Ariadna Romero Moreno por su excelente traducción de estas reflexiones al español.

40 Días de Oración

Cada año, como Región, animamos a todas las congregaciones a unirse en oración durante 40 días previos al Día de Pentecostés.  Para ello, el ministerio de Misiones Nazarenas Internacionales (MNI) ha preparado peticiones de oración para cada día, a las cuales se puede acceder en este link 40 DÍAS DE ORACIÓN PREVIOS AL PENTECOSTÉS – 2020.
 
Estos 40 días inician HOY, 22 de abril y concluyen el 31 de mayo, día en que a nivel global se celebra el Día Global de Oración del Pentecostés, por lo que les animo a unirse y tener un tiempo de agradecimiento a Dios el último día. No como lo hemos hecho en otros años, con concentraciones masivas, sino celebrando en las redes sociales y compartiendo el mensaje de salvación por los diferentes medios sociales.
 
Hemos incluido peticiones especiales para continuar orando por sanidad, provisión y la predicación de la Palabra con denuedo, en nuestra Región y nuestro mundo en este tiempo de pandemia del Covid-19.
 
Gracias por compartirlo con sus iglesias, pastores, líderes y congregaciones.  Continuamos pidiendo al Señor que sane nuestra tierra.

Diez Estrategias Misionales Para Un Misionero En Cuarentena

¿Viste el video que lanzamos hace una semana en este blog? Aquí está el enlace a YouTube, o literalmente puedes leer mi publicación anterior. El punto del video es claro: incluso en este momento de -quédate en casa- COVID-19, ¡todavía somos la Iglesia! ¡Todavía estamos en misión!

Este es el mensaje que he estado compartiendo durante el último mes con nuestros misioneros sirviendo en Génesis. De hecho, en los primeros días en que nuestras naciones comenzaron a exigir que nos quedáramos en casa, compartí un devocional con cada equipo de plantación de iglesias, acerca de que las puertas cerradas en realidad están acompañadas (si nos fijamos lo suficiente) por otras puertas más creativas que se están abriendo. También les ofrecí varias formas importantes y prácticas para mantenerse comprometidos y en misión, incluso durante los toques de queda y las cuarentenas. Muchos de ustedes han preguntado cuáles son, así que aquí está lo que llamo…

Diez Estrategias Misionales Para Un Misionero En Cuarentena

  1. Acércate a Dios más que nunca. “Oye, eso no es misional”, me dirás. Al contrario. Esto es siempre lo más misional que podemos hacer. La única forma en que cualquiera de nosotros puede alcanzar un mundo perdido y quebrantado es sentándose primero a los pies de Cristo. De hecho, Jesús mismo designó a los doce como sus apóstoles (“enviados”) con un doble propósito: 1) que pudieran estar con él y 2) que los enviara a predicar y expulsar demonios (Marcos 3:14-15). No puedes tener uno sin el otro. Cuando pasamos tiempo con Jesús, ese es un esfuerzo expresamente misionero.pray-3611519_1280
  2. Ora y prepárate para un avivamiento. “Espera”, me dirás. “Estas dos primeras sugerencias son cosas que deberíamos hacer todo el año, incluso cuando no hay una pandemia”. ¡Correcto! Pero, ¿lo hacemos? En las últimas semanas he tenido docenas de conversaciones con pastores y líderes cristianos que están sintiendo un despertar espiritual en nuestra gente. Finalmente nos estamos dando cuenta de que la Iglesia no es el edificio, y que la Palabra de Dios no se limita a un santuario. ¿No odiarías llegar al final de este evento que altera la vida y haberte perdido el movimiento de Dios porque pasaste semanas y meses viendo gatos tocar el piano (u otra tontería) en YouTube?
  3. Cultiva y bendice a tus contactos (es decir, relaciones) en la comunidad. Muchos de nuestros misioneros habían llegado a conocer e incluso evangelizar a cientos de niños, jóvenes y adultos en las semanas previas al ataque del virus. ¿Nos olvidamos de ellos ahora que no podemos visitarlos? De ninguna manera. ¡Nuestros misioneros están usando las redes sociales y las aplicaciones de mensajes de texto para llamar y mantenerse en contacto con un montón de personas en estos días! De hecho, algunos de ellos se han acercado a líderes cívicos como médicos, enfermeras y policías y se han ofrecido a orar por ellos todos los días por teléfono. ¡Wow! ¡Dios está abriendo puertas para el ministerio en este tiempo desesperado que quizás nunca antes habíamos notado!
  4. Discipula a los nuevos convertidos a través de la tecnología de videoconferencia. Nuestro equipo de Génesis en Quetzaltenango, Guatemala, acababa de tener un evento de evangelismo el fin de semana antes de que el gobierno abruptamente interrumpiera toda actividad. Un joven llamado William llegó a conocer al Señor. Le habían dado una Biblia, y luego, BOOM, no pudieron hacer un seguimiento de ninguna manera. ¿O tal vez sí? Ahora el equipo de cuatro se reúne dos veces por semana con William y le enseña la Biblia y lo que significa ser cristiano. ¡De eso estoy hablando!
  5. Continúa tus estudios. ¿Qué mejor momento que ahora para inscribirse en clases en línea para aprender más sobre misiones, teología, ministerio, etc.? En nuestros países de la Región Mesoamérica, ofrecemos programas de licenciatura, maestría e incluso doctorado a través de SENDAS, la mayoría en línea. Esta semana incluso lanzamos un nuevo programa: Escuela de Liderazgo Para Ministros Laicos, para aquellos interesados ​​en las misiones. Nuestro objetivo era tener 40 estudiantes matriculados. Tenemos 133. Se están dando cuenta de que un llamado a servir en el futuro es un llamado a prepararse (y también a servir) ahora.
  6. Fortalece las relaciones con tu equipo misionero y los líderes de la iglesia a tu alrededor. Nuestros equipos de Génesis son de múltiples naciones y culturas, y generalmente están formados por hombres y mujeres jóvenes. Sin duda, es una aventura para todos vivir juntos, cocinar juntos, y mucho más ministrar juntos. Incluso si eventualmente forman un vínculo cercano similar a una familia (que a menudo sucede), también se encuentran diariamente en contacto con pastores y líderes que viven y trabajan en la misma ciudad. A veces, el ajetreo hace que no cultivemos esas relaciones. Ahora más que nunca podemos invertir en estas personas más cercanas (literalmente) a nosotros, animándolos y orando por ellos.webinar-4216601_640
  7. Fortalece la relación con tus donantes (e intercesores). ¿Cuántas veces como misioneros nos resulta difícil estar en buena comunicación con las personas que constantemente nos dan y oran por nosotros? “Vaya, no escribí ese boletín este mes; trataré de encontrar tiempo para hacerlo el próximo mes”. Como mi esposa y yo hemos sido relegados a casa desde el mes pasado, nos hemos encontrado más que nunca contactando a esas personas fieles que financian y alimentan la misión. A través de videos, servicios en línea con iglesias locales, notas de agradecimiento, etc., los estamos actualizando más intencionalmente que nunca. Otra ventaja: contactarlos también termina siendo un estímulo para nosotros.
  8. Evalúa, sueña y planifica de forma creativa y estratégica. Hace cuatro semanas, contacté a nuestro equipo de Génesis en Monterrey, México, con la esperanza de inspirarlos a seguir participando en la misión. Me sorprendió escuchar que ya estaban creando nuevo material de discipulado para los nuevos cristianos en su vecindario, y un plan de estudios completo para el ministerio de niños que usarán una vez que se levanten las regulaciones de cuarentena. ¡Así se hace, chicos! En este tiempo, cuando estamos “atrapados en casa”, en realidad puede terminar siendo una forma de evaluar nuestra eficacia y nuestras estrategias, para que podamos “despegar” en el ministerio. He hablado con muchos colegas que están reconociendo durante esta pausa que en ciertas facetas de nuestras vidas necesitábamos de todas formas un “reinicio”.
  9. Conéctate con la familia. ¿Alguna vez has escuchado el dicho: “cuando mamá no está feliz, nadie está feliz”? Eso va para todos los miembros de la familia, en realidad. Si tienes un padre que lucha con su salud o un niño que lucha con sus calificaciones, puedes sentir que todo se consume. Del mismo modo, si las cosas son geniales en casa y con nuestra familia extendida, esto afecta positivamente nuestra misión. Parece una locura, pero COVID-19 nos está ayudando a darnos cuenta de que una dinámica familiar saludable ayuda a nuestro ministerio y, de hecho, ES NUESTRO MINISTERIO. Ya sea que la familia esté lejos o en el mismo hogar, no podemos caer en la mentira que dice que la familia y el ministerio deben competir constantemente entre sí. Realmente podemos estar saludables en ambas áreas al mismo tiempo, y la salud en uno puede levantar al otro.
  10. Utiliza tu carrera y títulos para ayudar a otros. Todos nuestros misioneros en Génesis han estudiado teología en algún momento, pero la mayoría de ellos poseen un título universitario en otra cosa. Durante esta cuarentena, he sido testigo de cómo nuestros psicólogos plantadores de iglesias escuchan y aconsejan a los vecinos en línea, así como los maestros ofrecen tutoría en línea a los niños de la comunidad. Y luego está la pareja de Tuxtla Gutiérrez, México, que está utilizando sus títulos y habilidades de ingeniería para crear máscaras protectoras para el personal médico, de forma gratuita. Dios sabía que nuestras carreras serían necesarias en este momento difícil. ¡Utilicémoslas para obtener el máximo efecto en Su reino!

Así que, hay diez estrategias misionales para los misioneros en cuarentena. ¡Seguimos siendo la Iglesia! ¡Todavía estamos en misión!

¿Cuál es tu perspectiva sobre este extraño momento de las misiones? ¿Tienes alguna otra sugerencia que me perdí?

10 Formas Para Ayudarte a Vivir Una Vida Normal Cuando La Vida No Es Normal

Por: Dan Reiland

He estado reflexionando sobre el estrés y las presiones que todos estamos pasando en estos días y he tratado de enfocarme en las cosas prácticas que ayudan a promover la salud espiritual y mental.

Ya sea usted un líder de la Iglesia, un padre liderando su familia o esté dirigiendo en el campo de los negocios, todos necesitamos apoyarnos en aquello que nos ayuda a pensar y vivir saludablemente de manera que podamos cuidar mejor y liderar a otros.

Esto no se descarta:

  • La realidad de la situación.

No hay duda de que están sucediendo cosas devastadoras en el mundo, y el COVID-19 encabeza la lista en este momento. Mi sugerencia no pretende hacer que los grandes problemas desaparezcan mágicamente, pero si nos ayudan a seguir liderando con un espíritu positivo.

  • La necesidad de estar alertas.

Se necesita la vasta mayoría de nuestro tiempo para manejar lo que no es normal en nuestro entorno. Sin embargo, tenemos que permanecer fuertes, humanos, conectados, y recordar las pequeñas cosas, las cosas importantes que resuelven los grandes problemas en todo el mundo.

  • La necesidad de enfocarnos en la esperanza que proviene de Cristo.

Jesús es y ha sido siempre quien ha prometido ayudarnos en aquello que no podemos resolver. Él es quién da sabiduría para resolver los problemas, fortaleza para soportar los retos y es la esperanza para nuestro destino final. Estoy ofreciendo algunos elementos del día a día que realmente ayudan. Mientras más tranquilo, preparado y en paz estés personalmente, mejor podrás guiar a las personas por las que Dios te hizo responsable.

10 Formas Para Ayudarte a Vivir Más “Normal”

(¿Qué es normal? Ya sé…pero cada uno de nosotros tiene un normal, nuestro normal, y cuando esto se perturba, lo reconocemos.)

La meta para ti no es que hagas las 10.

Selecciona las que más te ayudan.

No permitas que esto se convierta en una tarea; deja que sea un estilo de vida.

  • Establece una nueva rutina.

Somos criaturas de hábitos, nuestra rutina es esencial, pero una rutina es distinta a la monotonía. Una rutina ofrece estabilidad de manera que permanecemos saludables y más productivos. La monotonía es cuando estás estancado, sin crecer y no experimentas salud espiritual. Muchos de nosotros hemos interrumpido nuestras rutinas recientemente. Algunos de ustedes tienen niños en casa que van a hacerlo también. Amas a tus hijos, pero tenerlos en casa cambia tu rutina en gran manera.

Además, añádele el hecho de que quizás todos ustedes están en casa todo el tiempo. No es necesario decir más.

Modifica los sistemas de tu familia.

Haz nuevos planes.

Establece nuevas rutinas.

Te animo enfáticamente a organizar y simplificar. Eso no resolverá todos tus problemas, pero ayuda a levantar tu espíritu. Mejor aún, te dará algo en lo que puedes ver resultados inmediatos y tangibles. En un tiempo donde sientes que nada está bajo control, esto ayudará a tu salud mental y disposición.

  • Contacta a tus amigos.                                                                                                                                                                                                              ainur-iman-IrjcB5DbM18-unsplashProbablemente estás en contacto con tus amigos y colegas con los cuales te conectas con regularidad.  Te sugiero que consideres conectarte con amigos y colegas con los cuales no has hablado, a los cuales no les has escrito un mensaje de texto o un mensaje por las redes sociales por un largo tiempo. Contáctalos y dales seguimiento. Déjales saber que piensas en ellos, un mensaje de texto o cualquier otro método es fenomenal. Toma un momento para orar por ellos y hazles saber que lo hiciste.

No hagas de esto un proyecto, o un pendiente en tu lista de cosas por hacer, considéralo un privilegio para animar a alguien hoy. Esto le dará calor a tu corazón y elevará tu pensamiento.

  • Toma tiempo para estar tranquilo.

Tiempo para estar tranquilos es algo que todos necesitamos desesperadamente, en especial durante tiempos de miedo e inseguridad. Mi mundo es ruidoso, la quietud no tiene precio para mí. Voy a admitir que, si estoy mucho tiempo solo o tranquilo, comenzaré literalmente a buscar alguien con quien hablar, pero una reflexión sosegada es esencial para el bienestar de tu alma.

No me refiero solo o específicamente a tu tiempo de quietud o a tu devocional diario, aunque pueda que prefieras combinarlos, sino a un tiempo de quietud real, solo para permanecer tranquilo para pensar y reflexionar. Yo me tomo una o dos tazas de té al día, y eso es muy centrado y una buena pausa para la reflexión. No descartes el impacto de las cosas pequeñas, las cosas simples de tu vida. ¿Cuáles son esas cosas o simples placeres que te ayudan a mantenerte firme?

  • Mantén tu cuerpo en movimiento.

No estoy promoviendo una rutina de ejercicios o una disciplina específica, aunque esa siempre es una buena idea. Eso depende de ti. Me refiero literalmente a mantener tu cuerpo en movimiento. Es muy fácil permanecer inmóvil y convertirse en un sedentario en la mayor parte de los roles del liderazgo. Permítete moverte varias veces al día. Si estás en un estudio profundo o al teléfono o escribiendo correos, levántate y estírate, da varias vueltas o vuélvete loco y haz algunas flexiones. Camina un poco. Lo que sea.  Mantente en movimiento; tu cuerpo fue diseñado para eso y eso lo ayuda a sentirse mejor y liderar mejor.

  • Haz algo sencillo por alguien más.

Hacer cosas prácticas y físicas por otras personas se está volviendo cada vez más complicado debido a que sabiamente todos permanecemos socialmente distantes. Sin embargo, podemos encontrar maneras de amar y cuidar a las personas. Recientemente escuché sobre alguien que repartía comida a una pareja de ancianos que tenían miedo de ir al supermercado. Fue por medio de una llamada telefónica y un poquito de dinero. Otra persona recogió un medicamento para un amigo. La clave es que esto debe ser un gozo para usted, no una tarea. Sin culpa, es un “voy a hacerlo” y no un “tengo que hacerlo”.

  • Toma un descanso de las redes sociales.

Usándolas sabiamente, las redes sociales son una herramienta útil que mejora nuestro ministerio de manera significativa. Sin embargo, podemos tomar un descanso de estas, incluso es saludable aún por unas horas. Usa ese tiempo para leer un buen libro, uno que no esté relacionado con tu trabajo.

La duración de tu descanso depende obviamente de ti. Algunos ayunan de las redes sociales por semanas; otros solo las cierran por medio día, de vez en cuando. Lo importante es que puedas hacerlo, y lo hagas. Toma pequeños descansos sin importar la duración. Si no puedes dejar el teléfono por unas pocas horas, quizás sea difícil encontrar y experimentar “lo normal”.

7)  ¡Ríe!

ben-white-4K2lIP0zc_k-unsplashEste es un tiempo muy serio en nuestro planeta, pero necesitamos respirar y sentirnos normales por un rato. La risa es maravillosa para tu alma. Es una medicina natural que te ayuda a permanecer fresco y restaura tu energía física y emocional de manera que puedes invertir en ello y guiar a otros a hacer lo mismo. Para mí, puede ser un episodio de un programa de televisión, o simplemente compartir una historia cómica con un amigo por teléfono o ¡un juego de mesa con la familia!

¿Y para ti?

No permitamos que el enemigo tome ventaja de lo que está pasando alrededor nuestro, robándonos todo el gozo de nuestras almas. Encuentra el humor de cada día en tu vida.

8)  Exprese agradecimiento

Pocas cosas restauran y fortalecen más tu alma que un corazón agradecido. En estos días sería muy fácil quedar atrapado pensando en lo que no tienes, esa es una respuesta natural a la pérdida y todos la experimentamos en un nivel u otro. La emoción que acompaña esa experiencia puede ser desde decepcionante hasta aplastante. Pero quedarse varado allí pensando en esto no te ayuda. Trata lo más que puedas de concentrarte en lo que sí tienes y en la esperanza de un futuro mejor. Aquellos a los que diriges no esperan que seas un super humano, pero sí cuentan contigo para tener esperanza.

9)  Escuche música.

Soy un fan de los Beatles y estoy orgulloso de ello. A mi nueva nieta ya le encantan los Beatles a sus seis semanas de edad. (Instruye al niño…)

¿Qué tipo de música te gusta?

La música hace maravillas para el alma. Escucha a alguna de tus melodías favoritas tanto como puedas, y por supuesto, ¡tu música de adoración favorita es una gran elección también! Solo no te sientas culpable…si te gusta la música country, pop, clásica, cualquiera, está bien, ¡súbele al volumen!

10)  Ora por las promesas de Dios de amor y esperanza.

He dejado lo mejor para el final. Acércate a Dios, y Él se acercará a ti. “Mientras más tiempo llevo de cristiano más perplejo y desorientado” me siento cuando no estoy íntima y, diariamente cercano en mi relación con Jesús. Me encanta pasar tiempo con Dios. Sus promesas me mantienen avanzando en los días duros.

Uno de mis pasajes favoritos se encuentra en el Salmo 34:4-9:

Busqué a Jehová, y él me oyó,

Y me libró de todos mis temores.

Los que miraron a él fueron alumbrados,

Y sus rostros no fueron avergonzados.

Este pobre clamó, y le oyó Jehová,

Y lo libró de todas sus angustias.

El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,

Y los defiende.

Gustad, y ved que es bueno Jehová;

Dichoso el hombre que confía en él.

Temed a Jehová, vosotros sus santos,

Pues nada falta a los que le temen.

© 2020 Dan Reiland | El Entrenador del Pastor – Desarrollando los líderes de la Iglesia.

Oración y Esperanza

Por: Junta de Superintendentes Generales 27 Mar, 2020

Aunque estos son tiempos difíciles, el pasado fin de semana fue una bendición para la Iglesia del Nazareno, ya que los servicios de adoración de todo el mundo fueron transmitidos en vivo por Internet o por video. Muchas iglesias reportaron que alcanzaron a más personas que nunca con las buenas nuevas de Jesucristo. Las personas que normalmente no se sentirían cómodas en asistir a un edificio de la iglesia ingresaron al espacio digital y encontraron gracia y paz. ¡Le damos gracias al Señor por esto!

También apreciamos profundamente los esfuerzos que muchas de nuestras iglesias están realizando para satisfacer las necesidades que enfrentan de manera creativa. Hemos visto muchos ejemplos de respuestas creativas que van desde una congregación en Maine, EUA, que se ha ofrecido para llenar el vacío que existe en las entregas de alimentos para los ancianos; a los pastores nazarenos de Cabo Verde que fueron invitados conducir un servicio de adoración al país a través de una estación de televisión nacional; a las clases de la escuela dominical reunidas por videoconferencia; a una iglesia en la que las personas condujeron a un estacionamiento y  ofrecieron su adoración desde sus autos mientras el pastor y los líderes de adoración dirigían desde una plataforma al aire libre; a un grupo de jóvenes en Ohio, EUA, que decidió alegrar a las personas que viven en un centro de atención para personas mayores a través de la actuación de un drama (desde una distancia adecuada, por supuesto) Estas son solo algunas de las muchas historias que podríamos compartir. Todos estos son testimonios de la fidelidad de Dios y la creatividad de nuestro pueblo. Los tiempos extraordinarios exigen medidas extraordinarias.

Algunos han pedido sugerencias sobre cómo orar durante esta temporada de COVID-19. Aquí les presentamos algunas maneras en las que puede enfocar su intercesión:

  1. Ore para que los líderes de sus países, estados, provincias y ciudades reciban sabiduría. Pídale a Dios que les dé buen juicio y discernimiento para saber lo que se necesita hacer para proteger a sus ciudadanos. Ore por su país y por otros países que puedan estar enfrentando situaciones difíciles y complejas diferentes a las que usted pueda estar experimentando. Cada región del mundo está tratando de superar la pandemia.
  2. Ore por protección sobre los profesionales médicos y trabajadores de la salud que trabajan para atender a los más enfermos y más necesitados. Ore para que Dios les provea comprensión y fuerza sobrenatural mientras realizan sus tareas diarias. Muchos se enfrentan a la escasez de los suministros médicos más básicos. Ore por los investigadores, científicos y fabricantes que están trabajando para encontrar curas y producir equipos de tratamiento.
  3. Ore por sanidad y consuelo en aquellos que están enfermos, solitarios y temerosos, particularmente los más vulnerables y en peligro. Esto incluye a los ancianos, aquellos con condiciones de salud crónicas preexistentes, aquellos sin atención médica adecuada y aquellos que están aislados debido a la cuarentena.
  4. Ore por aquellos que están en mayor riesgo económico. El mundo entero se enfrenta a enormes implicaciones financieras, pero para quienes son familias de un solo ingreso, quienes cuidan de niños y padres mayores en el hogar, quienes trabajan por cuenta propia, quienes trabajan en la industria de servicios y muchos otros, este es un momento especialmente devastador.
  5. Ore por los pastores y líderes de la junta de su iglesia para que sepan cómo conducir los ministerios y la misión de la iglesia local integrando de forma equilibrada la precaución, valor y la compasión. Los pastores se encentran en la línea del frente proveyéndole cuidado al pueblo de Dios. Si puede, recuerde apoyar financieramente a su iglesia en un momento en que las reuniones públicas no son posibles.
  6. Ore por la Iglesia en todo el mundo, incluidas las de otras tradiciones y denominaciones. Si bien le pedimos a Dios que ponga fin a la pandemia, también oramos para que la iglesia encuentre formas de servir, consolar y amar a nuestro prójimo por el bien de Cristo y la sanidad del mundo.

​​​​​​​​​​​​​​Phineas Bresee soñó con una iglesia mundial cuando dijo: “El sol nunca se pone en la Iglesia del Nazareno”. Hoy ese sueño es una realidad. Literalmente podemos cubrir la tierra con nuestras oraciones, las 24 horas del día. Seamos fieles a ese llamado.

“Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros, ¡a él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén (Efesios 3:20-21)

Gracia y paz a todos,

​​​​​​​La Junta de Superintendentes Generales

 

Sitio web de la Iglesia del Nazareno

 

A %d blogueros les gusta esto: