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40 Días de Oración

Cada año, como Región, animamos a todas las congregaciones a unirse en oración durante 40 días previos al Día de Pentecostés.  Para ello, el ministerio de Misiones Nazarenas Internacionales (MNI) ha preparado peticiones de oración para cada día, a las cuales se puede acceder en este link 40 DÍAS DE ORACIÓN PREVIOS AL PENTECOSTÉS – 2020.
 
Estos 40 días inician HOY, 22 de abril y concluyen el 31 de mayo, día en que a nivel global se celebra el Día Global de Oración del Pentecostés, por lo que les animo a unirse y tener un tiempo de agradecimiento a Dios el último día. No como lo hemos hecho en otros años, con concentraciones masivas, sino celebrando en las redes sociales y compartiendo el mensaje de salvación por los diferentes medios sociales.
 
Hemos incluido peticiones especiales para continuar orando por sanidad, provisión y la predicación de la Palabra con denuedo, en nuestra Región y nuestro mundo en este tiempo de pandemia del Covid-19.
 
Gracias por compartirlo con sus iglesias, pastores, líderes y congregaciones.  Continuamos pidiendo al Señor que sane nuestra tierra.

Oración y Esperanza

Por: Junta de Superintendentes Generales 27 Mar, 2020

Aunque estos son tiempos difíciles, el pasado fin de semana fue una bendición para la Iglesia del Nazareno, ya que los servicios de adoración de todo el mundo fueron transmitidos en vivo por Internet o por video. Muchas iglesias reportaron que alcanzaron a más personas que nunca con las buenas nuevas de Jesucristo. Las personas que normalmente no se sentirían cómodas en asistir a un edificio de la iglesia ingresaron al espacio digital y encontraron gracia y paz. ¡Le damos gracias al Señor por esto!

También apreciamos profundamente los esfuerzos que muchas de nuestras iglesias están realizando para satisfacer las necesidades que enfrentan de manera creativa. Hemos visto muchos ejemplos de respuestas creativas que van desde una congregación en Maine, EUA, que se ha ofrecido para llenar el vacío que existe en las entregas de alimentos para los ancianos; a los pastores nazarenos de Cabo Verde que fueron invitados conducir un servicio de adoración al país a través de una estación de televisión nacional; a las clases de la escuela dominical reunidas por videoconferencia; a una iglesia en la que las personas condujeron a un estacionamiento y  ofrecieron su adoración desde sus autos mientras el pastor y los líderes de adoración dirigían desde una plataforma al aire libre; a un grupo de jóvenes en Ohio, EUA, que decidió alegrar a las personas que viven en un centro de atención para personas mayores a través de la actuación de un drama (desde una distancia adecuada, por supuesto) Estas son solo algunas de las muchas historias que podríamos compartir. Todos estos son testimonios de la fidelidad de Dios y la creatividad de nuestro pueblo. Los tiempos extraordinarios exigen medidas extraordinarias.

Algunos han pedido sugerencias sobre cómo orar durante esta temporada de COVID-19. Aquí les presentamos algunas maneras en las que puede enfocar su intercesión:

  1. Ore para que los líderes de sus países, estados, provincias y ciudades reciban sabiduría. Pídale a Dios que les dé buen juicio y discernimiento para saber lo que se necesita hacer para proteger a sus ciudadanos. Ore por su país y por otros países que puedan estar enfrentando situaciones difíciles y complejas diferentes a las que usted pueda estar experimentando. Cada región del mundo está tratando de superar la pandemia.
  2. Ore por protección sobre los profesionales médicos y trabajadores de la salud que trabajan para atender a los más enfermos y más necesitados. Ore para que Dios les provea comprensión y fuerza sobrenatural mientras realizan sus tareas diarias. Muchos se enfrentan a la escasez de los suministros médicos más básicos. Ore por los investigadores, científicos y fabricantes que están trabajando para encontrar curas y producir equipos de tratamiento.
  3. Ore por sanidad y consuelo en aquellos que están enfermos, solitarios y temerosos, particularmente los más vulnerables y en peligro. Esto incluye a los ancianos, aquellos con condiciones de salud crónicas preexistentes, aquellos sin atención médica adecuada y aquellos que están aislados debido a la cuarentena.
  4. Ore por aquellos que están en mayor riesgo económico. El mundo entero se enfrenta a enormes implicaciones financieras, pero para quienes son familias de un solo ingreso, quienes cuidan de niños y padres mayores en el hogar, quienes trabajan por cuenta propia, quienes trabajan en la industria de servicios y muchos otros, este es un momento especialmente devastador.
  5. Ore por los pastores y líderes de la junta de su iglesia para que sepan cómo conducir los ministerios y la misión de la iglesia local integrando de forma equilibrada la precaución, valor y la compasión. Los pastores se encentran en la línea del frente proveyéndole cuidado al pueblo de Dios. Si puede, recuerde apoyar financieramente a su iglesia en un momento en que las reuniones públicas no son posibles.
  6. Ore por la Iglesia en todo el mundo, incluidas las de otras tradiciones y denominaciones. Si bien le pedimos a Dios que ponga fin a la pandemia, también oramos para que la iglesia encuentre formas de servir, consolar y amar a nuestro prójimo por el bien de Cristo y la sanidad del mundo.

​​​​​​​​​​​​​​Phineas Bresee soñó con una iglesia mundial cuando dijo: “El sol nunca se pone en la Iglesia del Nazareno”. Hoy ese sueño es una realidad. Literalmente podemos cubrir la tierra con nuestras oraciones, las 24 horas del día. Seamos fieles a ese llamado.

“Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros, ¡a él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén (Efesios 3:20-21)

Gracia y paz a todos,

​​​​​​​La Junta de Superintendentes Generales

 

Sitio web de la Iglesia del Nazareno

 

El Superpoder Que No Sabías Que Tenías: Cuatro Beneficios De Una Vida De Oración Activa

Por: Dr. Stan Toler (1950-2017)

“Si pudieras tener un superpoder, ¿Cuál quisieras?” Me encanta hacerle esa pregunta a la gente. Las respuestas son siempre interesantes.

“Volar” encabeza la lista. Otros dirán: “teletransportación, invisibilidad, o visión de rayos x”. Es divertido especular sobre el bien que haríamos si tuviéramos alguna habilidad inusual. ¡O las aventuras que pudiéramos tener!

Todo es fantasía, por supuesto. Aunque en realidad existe un superpoder disponible para ti y para todos. No es tanto un poder que podamos poseer, sino una manera de acceder a una fuente de poder superior. Estoy hablando de la oración.

Cuando oramos, tenemos acceso a la presencia misma de Dios, y Su increíble poder está disponible para nosotros. Como dijo el apóstol Santiago: “La oración eficaz del justo puede mucho.” (Santiago 5:16)

Aquí hay cuatro formas en que podemos aprovechar el poder de Dios cuando oramos:

  1. Los Recursos De Dios Se Vuelven Disponibles.

Jesús dijo: “Si creen, recibirán lo que pidieran en oración”. Esa no es una tarjeta platino para ir a comprar al centro comercial, es una promesa de que Dios responderá y proveerá para aquellos que pidan con fe.

Cuando tenemos una necesidad, con frecuencia  intentamos todo excepto la oración para satisfacerla. Comienza donde está el poder. Comienza llamando a Dios.

  1. Experimentas Una Calma Sobrenatural.

El apóstol Pablo dijo que después de haber orado: “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Fil. 4:7). No sé qué te parezca, pero creo que ser libre de la ansiedad sería un superpoder genial. Y podría ser tuyo cuando ores con fe.

  1. Haces Desaparecer El Pasado.

Juan escribió: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9). Una oración de confesión sincera libera el perdón de Dios lavando la culpa, la vergüenza y el remordimiento. Aunque es posible que vivas con algunas consecuencias de tus acciones pasadas, tu oración escuchada en  el cielo hará desaparecer la culpa.

  1. Liberas La Sanidad De Dios.

Dios es misericordioso y con frecuencia libera Su poder de sanación para aquellos que piden humildemente. Santiago escribió: “Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.” (Santiago 5:15). ¿Es eso una garantía de que cada oración por sanidad será respondida de la forma que deseamos? No, pero es un indicativo de la relación entre la oración y la sanidad. Con frecuencia nos perdemos del poder de Dios porque simplemente no pedimos para recibirlo.

Sería una lástima tener el superpoder de volar y aun así viajar  a cualquier lugar caminando; o tener super fuerza y permitir que otros te opriman.Desafortunadamente muchos fallamos en utilizar el maravilloso regalo que tenemos disponible para nosotros todos los días: la oración.

¿Qué tan activa es tu vida de oración?

¿Qué harías hoy, incluso ahora, para sacar ventaja de este increíble poder?

¿Cómo has visto el poder de Dios en tu trabajo, en respuesta a tus oraciones?

 

 

 

 

 

Contemplar A Dios

Por: Scott Armstrong

Casi toda mi vida he luchado con la oración. No estoy hablando de oraciones cortas o de orar sin cesar (1 Tes 5:17) durante todo el día. Tiendo a hacer mucho de eso, y ha sido significativo ver cómo Dios está trabajando en lo mundano de cada situación o relación.

Batallo más con la concentración en los tiempos de intercesión. Algunas veces he visto esos tiempos como cosas por hacer en una lista, otras veces me he descubierto tan distraído que difícilmente puedo mantener una línea decente de pensamiento y mucho menos una conversación con Dios. Todo esto es muy vergonzoso para una persona que ha sido cristiana por 38 años y además resulta que  también es misionero.

Las dos cosas que recientemente me han dado esperanza son: la responsabilidad compartida (orar con alguien más, como mi esposa o mis hijos) y usar música durante la oración, música para reflexionar y adorar. Estoy creciendo en mi entendimiento de la oración, estoy empezando a disfrutarlo, gracias sean dadas a Dios.

Kallistos Ware, obispo de la Iglesia Ortodoxa http://myocn.net/metropolitan-kallistos-ware-prayer/ cuenta esta historia: «Había un anciano que solía pasar muchas horas en la iglesia todos los días, unos amigos suyos le dijeron: “¿Qué haces durante todo ese tiempo?”  A lo que él respondió: “Oro”. Ellos replicaron: “Oh, debes tener muchas cosas que necesitas pedirle a Dios”. Con algo de indignación el anciano contestó: “No le pido nada a Dios”. “¡Oh! – exclamaron sus amigos- ¿entonces qué haces durante todo ese tiempo en la iglesia?” Y él respondió: “solo me siento y miro a Dios, y Dios se sienta y me mira”».

Mis mejores tiempos de oración han sido cuando dejo “mi lista” a un lado y empiezo a contemplar a Dios. Todavía comparto las peticiones, pero el proceso se vuelve más sobre conocer y ser conocido por Él.

En Lucas 11, Jesús nos instruye a pedir, buscar, y tocar incesantemente a la puerta (v. 9-10). Sin embargo, también establece que la mejor respuesta a nuestras oraciones no es la prosperidad económica, la sanidad física, o el cambio de nuestras circunstancias (cosas por las que a menudo oramos), sino más bien su misma Presencia:

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (v. 13)

Richard Rohr, un fraile franciscano, lo expresa de esta manera: “La respuesta a la oración es siempre la misma: es el don del Espíritu Santo”.

Amén, ven Espíritu Santo. Ayúdame a orar. Ayúdame a conocerte abundantemente y a ser plenamente conocido por Ti.

 

Paso Uno: La Oración Intencionada

Este es el primer paso de la serie “Diez Pasos Prácticos para la Plantación de Nuevas Iglesias,” escrita por el Pbro. Manuel Molina Flores.

La oración empieza por el mismo plantador, o la iglesia madre, cuando descubre que Dios le está guiando a plantar una nueva iglesia en un lugar determinado. Ore por:

–          Los líderes locales que participarán en el proyecto,

–          Una estrategia,

–          La gente que se espera alcanzar

–          Los recursos materiales que se necesitarán

–          Los líderes de la comunidad

–          Los permisos que se deban tramitar

La oración se convertirá en una de las disciplinas de crecimiento de los nuevos discípulos, y que los acompañará diariamente en su nueva vida.

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Debemos persistir en oración con corazones expectantes (Col. 4:2-4), esperando que Dios nos lleve a los individuos receptivos y nos guíe en lo que vamos a decir. Así estaremos seguros de que NO son las estrategias humanas las que guían nuestro ministerio, sino el Espíritu Santo. Esta manera de hacer las cosas establece un patrón de dependencia del Espíritu Santo que es esencial para tener éxito en cada uno de los sucesivos niveles de nuestra estrategia como fundadores de la Iglesia (Zacarías 4:6).

Por medio de la oración, el Espíritu Santo llega a ser el guía cuando le permitimos que nos dirija hacia métodos y herramientas más eficaces; a veces no contaremos con fondos económicos suficientes para adquirir materiales, pero la ayuda del Espíritu Santo será fundamental para darle creatividad al plantador o director de una célula.

Por ejemplo, nosotros oramos con un mapa; poniendo las manos sobre él para pedir la dirección de Dios sobre el lugar que está listo para recibir la Palabra; luego, oramos caminando por las calles del lugar escogido. Muchas veces la respuesta de alguna familia que abrirá su casa ha sido en la calle donde empezamos a hacer la oración.

Un principio:

La oración debe ser modelada por la vida del plantador, y no tan sólo enseñada.

***Espera el paso dos en la próxima entrada.

Señor, Enséñanos a Orar

“Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: —Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos. Él les dijo:—Cuando oren, digan: ‘Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Danos cada día nuestro pan cotidiano. Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden. Y no nos metas en tentación.’” (Lucas 11:1-4)

Por Emily Armstrong

Creo que todos podemos estar de acuerdo en que Jesús fue un excelente maestro. Después de todo, Él siempre tenía cientos o miles de personas siguiéndolo y pendientes de cada palabra suya. Él contó muchas historias buenas y vivió exactamente lo que enseñó. Este maestro también era un guerrero de oración, y yo creo que fue sabio de parte de los discípulos pedirle al mejor maestro de la historia que les enseñara a orar (v.1). ¡¿Te imaginas recibir clases de oración de parte de Jesús?! La oración es simplemente el acto de hablar con Dios, y Jesús no podía parar de hacerlo.

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¿Por qué para nosotros es tan difícil orar? Creo que es porque todavía pensamos que solo hay una manera de hacerlo – encerrarte en un armario oscuro y derramar tu corazón ante Dios durante, por lo menos, una hora cada día. En este punto de mi vida, no tengo ni una hora para comer almuerzo, mucho menos para encerrarme en un armario oscuro. He encontrado que tener periodos cortos de oración con Dios durante el día, me ha ayudado a permanecer constante en mi vida de oración. Casi cada día tengo un tiempo especial de oración, donde escribo mis pensamientos, oraciones, esperanzas y peticiones. Este es mi tiempo de oración realmente enfocado, y me he dado cuenta que, sentarme con mi diario y lapicero, de verdad me ayuda a bloquear las otras distracciones alrededor de mí. PERO, no dejo mi vida de oración cuando cierro mi diario. Durante todo el día, si pienso en algo sobre lo que necesito orar, me detengo y hago una oración de 30 segundos. Mantener la oración como una constante a todas horas me ha ayudado a mantenerme enfocado en Dios durante el día.

Si necesitas establecer una mejor vida de oración, lo mejor que puedes hacer es empezar con algo pequeño. Dale a Dios algunos minutos cada día y muy pronto te darás cuenta que no puedes parar de hacerlo – así como Jesús.

*Esta reflexión pertenece a una serie de devocionales escritos por Scott y Emily Armstrong para adolescentes y jóvenes. 

Procurar la Paz de la Ciudad

Por Claudia Cruz Martínez

“Edifiquen casas y hagan planes para quedarse. Planten huertos y coman del fruto que produzcan…Y trabajen por la paz y prosperidad de la ciudad donde los envié al destierro. Pidan al Señor por la ciudad, porque del bienestar de la ciudad dependerá el bienestar de ustedes.” Jeremías 29:5,7

29171Tengo amigos misioneros extranjeros que viven en México, y ninguno de ellos ha pensado cambiar su ciudadanía.  Pero sí han hecho los trámites correspondientes para obtener una visa de residencia temporal. Ellos se han hecho de sus casas, y en las propiedades que habitan han sembrado árboles y frutos. Sus hijos estudian en los colegios de la ciudad. Los problemas sociales y políticos les afectan aunque no sean mexicanos. Ellos desean que la ciudad sea más segura, que los problemas de basura disminuyan, que las carreteras estén en mejores condiciones, y que disminuyan los niveles de delincuencia y corrupción. Nunca he visto que ellos cierren sus ojos ante las problemáticas sociales del país, ni los he visto indiferentes ante las necesidades.  Siempre se han sentido parte de nosotros, los mexicanos. Pero ellos saben que México es una residencia temporal. No significa que están ansiosos esperando el momento de regresar a su país, pero sí están seguros que Dios puede llevarlos a otro país, o regresarlos a su propia nación.

En la Biblia encontramos las palabras de Dios que Jeremías dio al pueblo que había sido desterrado de Jerusalén y fueron llevados cautivos a Babilonia. El consejo fue que hicieran todo lo necesario para vivir como residentes porque iban a quedarse allí largo tiempo (setenta años, según 29:10 y 25:15). Además tenían que procurar la paz de Babilonia e interceder en oración por ella, ya que su propio bienestar dependía de ello.

Como cristianos, sabemos que somos extranjeros en esta tierra, y que ésta es solo un lugar temporal. Sin embargo, disfrutamos y nos esforzamos para vivir de una manera que trascienda a lo eterno. No podemos cerrar nuestros ojos ante la necesidad de las personas.  No podemos ser indiferentes al cuidado de la creación, ya que Dios diseñó éste lugar para nosotros. No podemos actuar como si no nos importaran los cientos de desaparecidos, los cientos de robos y asesinatos – ¡no podemos ser indiferentes! Si la ciudad es insegura, nosotros nos sentimos inseguros.

En el lugar que residimos, debemos anhelar la reconciliación de las personas con Dios.  Este consejo es también para nosotros hoy: ¡Intercedamos y procuremos la paz en la ciudad!

*Claudia Cruz sirve como pastora de jóvenes en la Iglesia del Nazareno Betania en Ciudad Hidalgo, Oaxaca y es coordinadora de Misiones Globales para el Área México.

40 Días de Oración Previos al Pentecostés – 2019

6e2598aa-b43e-4f19-93ef-47369f206b62.JPGEn el siguiente enlace puede descargar los recursos para los 40 días: 40 DÍAS DE ORACIÓN PREVIOS AL PENTECOSTÉS – 2019

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