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¿Ya Vamos A Llegar?

Por Scott Armstrong

“Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron (Génesis 12:5).”

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¿Cuáles han sido las vacaciones más increíbles que has tenido? ¿A dónde fuiste y qué hiciste? ¿Fuiste con familia, amigos o ambos?

En Génesis 12 leemos que el Señor llama a Abram a irse de viaje. Pero estaba lejos de ser unas vacaciones. La mayor parte de ese viaje no fue en tierra verde y hermosa –lo cual es importante si uno está acarreando ganado. Este viaje fue largo, duro, y sin muchas recompensas.

Pero los versículos que leímos simplemente dicen “salieron…y llegaron” (v.5). Eso es como resumir una de mis vacaciones familiares más notorias, diciendo que salimos de la ciudad de Kansas y llegamos a Toronto, Canadá. Decir solamente que salimos y llegamos no incluye las peleas en el asiento trasero entre mi hermano y yo, las amenazas de castigo por parte de mis papás, y el terrible recuerdo de los baches del camino.  Bueno, ya tienes la idea.

Si eres como yo, puedes imaginar a Abram pensando, “Tal vez estoy equivocado. ¿Realmente entendí a Dios? ¿Por qué me dijo solamente “empaca y múdate,” sin decirme a dónde tenía que ir?”

Pero, como el conejito de Energizer, él siguió y siguió caminando. De tiempo en tiempo se detenía y llamaba al Señor. Vez tras vez escuchaba, “Sigue caminando.”

Hay una increíble lección aquí. Algunas veces, como Abram, tenemos que seguir dando pasos aún cuando no sabemos a dónde nos está llevando el Señor. Todos queremos saber cuál es su gran voluntad –especialmente al tomar esas grandes decisiones que afectarán nuestra vida para siempre. Pero algunas veces Él dice, “Estás en mi voluntad. Sigue recorriendo ese camino y el destino te será visible más adelante.” La voluntad de Dios no está sólo en los puntos de destino en la carretera, sino en el recorrido desde y hacia esos puntos.

¿Hay alguna gran decisión en tu vida que necesites tomar en los próximos días, semanas o meses? ¿Te has preocupado por eso? Tal vez el Señor te está mostrando que estás justo donde necesitas estar y que Él proveerá la respuesta en su tiempo. Mientras tanto, sigue viajando. Continúa acercándote al Único que compartirá su corazón contigo más y más con cada día que pasa. Descansa con la seguridad de que Él ya se ha estado haciendo cargo de eso.

Un Hombre Escogido Para la Misión

Escrito por Liliana Radi, Coordinador de MNI para Sudamérica

Épocas después de iniciar la misión y prometer su cumplimiento a Adán y Eva, Dios escogió un hombre por medio de quien se la realizaría: Abram. Hasta el momento del llamado de Abram, Dios siempre había sido un esfuerzo universal—con toda la población humana. La creación del hombre era universal—todo ser humano era imagen de Dios. La comisión era para todos—fructificad y multiplicaos.

Tristemente la caída también era universal. El diluvio era una destrucción universal (Gen 7:21-23), para un nuevo día universal (8:20-9:1). La dispersión de Babel era la respuesta de Dios a una desobediencia universal (11:1-9). Sin embargo, después de todo este esfuerzo para ver un cambio en la disposición humana, el hombre todavía era universalmente malo. Entonces, Dios eligió un hombre particular por medio de quien cumpliría su misión universal–Abram. Dios le dijo:

“Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Haré de ti una nación grande, te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis 12:1-3).

“Vete de tu tierra…a la tierra que te mostraré” realmente suena como llamado misionero. Pero más importante es que un hombre particular con una descendencia particular iba a traer la bendición de Dios a todas las familias de la tierra. Por Abram, Dios cumpliría su misión universal para las naciones. ¡Abram y su descendencia convertiría en la herramienta misionera de Dios para el mundo!

Por varias razones esta visión universal no se realizaría completamente hasta el libro de Hechos—cuando la misión de Dios explota en Jerusalén con la venida del Espíritu Santo. Pero la intención original de Dios en escoger a Abram para una obra misionera es evidente desde el momento de su elección: “serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”

Dios te ha escogido a ti para el mismo propósito. Él no te ha perdonado y llenado con el Espíritu Santo únicamente para que disfrutes de una relación restaurada. La intención de Dios es que por medio del poder del Espíritu Santo realicemos su visión misionera para todo el mundo. La visión misionera de Dios para el mundo surgió en Génesis. ¿Ha surgido para ti?

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