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La Verdadera Historia de San Nicolás

Escrito por Adam Estle

*Este es un artículo publicado por la organización Evangélicos por el Conocimiento del Medio Oriente (Evangelicals for Middle East Understanding).

¿Te has preguntado dónde se originó la historia de Santa Claus? Tal vez te estés preguntando, “¿Qué tiene que ver Santa Claus con aumentar mi conocimiento del Medio Oriente?” ¡Nos alegra que preguntes!

Para responder esta pregunta centenaria planteada por Virginia O’Hanlon, “Sí, hay un Santa Claus.” El nombre de Santa Claus es un anglicismo del alemán ‘Sinterklass’ que literalmente significa San Nicolás. Los colonizadores holandeses y alemanes de América trajeron a su amado santo con ellos a sus nuevos, mayormente protestantes (y no admiradores de santos) vecinos. La tradición se fusionó con el Padre británico de la Navidad (ver el personaje de Charles Dickens “el fantasma de la Navidad presente” en “El Cuento de Navidad”), y ¡voilá! Santa Claus fue un gran hito.

San Nicolás, el hombre, era ciertamente una persona real. Era un obispo cristiano de Myra en Lycia, que en la actualidad es Turquía. (Aquí está la conexión con el Medio Oriente.) San Nicolás vivió en el siglo 4 (15 de marzo 270 – 6 de diciembre 343). Por si no lo sabes, este fue un tiempo desafiante para ser un cristiano, pues el emperador romano Diocleciano castigaba severamente a cualquiera que se afiliaba a la nueva religión. Afortunadamente esto no desvió a Nicolás. Él se dio a conocer, aunque no a propósito, como alguien que hacía regalos – ayudando a cualquiera que podía, y tratando de hacerlo de manera anónima.

Una de sus hazañas más famosos involucró a un hombre pobre que tenía tres hijas, pero no podía pagar la dote apropiada para ellas. Esto significaba que ellas seguirían solteras y probablemente, en ausencia de cualquier otra posibilidad de empleo, tendrían que convertirse en prostitutas. Al escuchar la difícil situación de las jóvenes, Nicolás decidió ayudarlas, pero siendo muy modesto como para ayudar a la familia en público (o para salvarlas de la humillación de aceptar caridad), él fue a la casa en la oscuridad durante tres noches consecutivas y arrojó por la ventana de la casa una bolsa llena de monedas de oro. La tercera noche el padre se escondió para atrapar y agradecer a quien quiera que les hubiera hecho este regalo. Nicolás le suplicó que lo guardara en secreto. Como pueden asumir, esto no sucedió, en vista de que estás leyendo esta historia después de más de 1700 años.

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Por todas sus obras de caridad, amor, compasión y bondad fue encarcelado y maltratado bajo el mandato de Diocleciano. Cuando Diocleciano murió, Constantino subió al poder. Constantino emitió el Edicto de Milán en 313 que liberó a Nicolás de prisión y lo devolvió a servir a su comunidad. En 325 Constantino llevó a cabo la 1ª reunión ecuménica de cristianos (el Concilio de Nicaea) que procuró establecer unidad en la doctrina cristiana. Nicolás fue un miembro de este concilio y golpeó famosamente a un hombre llamado Arias quien declaró que Cristo no era divino. Después él se disculpó, pero añadió que no podía soportar escuchar que su Señor fuera calumniado. A pesar de esto, él fue alguien determinante en la formación de las ramas de las creencias básicas del cristianismo en la Trinidad.

Mientras la modernidad, por sí misma, es dada a enfocarse más en Santa Claus que en Jesús en esta época, recordemos quién era realmente San Nicolás. Él era un cristiano del Medio Oriente, y así como nuestros hermanos y hermanas en el Medio Oriente hoy, él sirvió a Jesús a pesar de circunstancias difíciles.

Deja que el ejemplo de Nicolás de Myra (aunque lo veamos vestido de rojo y blanco tomando una Coca-Cola) nos recuerde cómo debemos luchar, a pesar de la adversidad, para mostrar el amor que Jesús modeló. A través del alboroto y el consumismo que rodea la visión contemporánea de Santa Claus, recordemos quién fue en realidad San Nicolás y cómo su historia amplía el verdadero significado de la Navidad.

Por favor recuerda orar por nuestros hermanos y hermanas en Cristo en todo el Medio Oriente, donde la Navidad no es una festividad en la mayoría de sus comunidades. Ora que ellos sean capaces de buscar tiempo y oportunidades para celebrar la venida de Jesús a la tierra, no solo durante esta temporada, pero durante todo el año.

Noche de paz en Turquía

Acabo de recibir un correo de Rev. Adam Estle, el Coordinador de “Evangelicals for Middle East Understanding” (EMEU). Puedes leer más reflexiones de Adam acá y acá.  ¡Él me envió este video en turco y con subtítulos en inglés que muestra a cristianos en Turquía (un país con 99% de la población musulmán) alabando en las calles, y cantando himnos de Navidad!  Por favor recuerda orar por los turcos cristianos, quienes enfrentan a menudo persecución por el gobierno por su fe, aunque libertad religiosa técnicamente deberá ser protegida en Turquía.

Medio Oriente 101: Continuación del Ramadán

Medio Oriente 101: Continuación del Ramadán

Escrito por Adam Estle

Traducido por Ariadna Romero

Hace dos días compartimos algunos pensamientos sobre como involucrarse con amigos musulmanes, específicamente durante el mes del Ramadán cuando ellos ayunan, hacen oraciones extras y se abren a cosas espirituales de una manera única.

iccp outsideEn caso de que te hayas perdido los consejos de la última entrada sobre cómo involucrarse con musulmanes durante el Ramadán, aquí tienes un breve resumen:

1. No tengas miedo.

2. Da pasos pequeños para alcanzarlos.

3. Solamente sé amigable.

4. Empieza poco a poco, pero ora en grande.

Y aquí hay algunos más:

5.  Sé responsable de lo que puedes controlar. No puedes controlar la forma en que un musulmán responde a tu amor. No puedes controlar el hecho de que un musulmán decida o no seguir a Jesús.  Lo que si puedes controlar es cómo puedes involucrarlos sensiblemente con el Espíritu Santo y demostrarles amor y respeto en tus interacciones con ellos. Deja que Dios haga el trabajo de transformar sus vidas. Sé obediente a cualquiera que sea la forma en la que Dios quiera usarte en el proceso.

6. Encuentra formas de involucrarte más. Invita a las musulmanes a compartir una comida o un evento social (toma en cuenta la dieta y otras restricciones que la mayoría de los musulmanes deben observar, como el hecho de que no consumen alcohol o puerco).  Descubre lo que les apasiona y date cuenta como tus intereses quizás coincidan. Recuerda: los musulmanes se preocupan por muchas “pequeñas cosas” (deportes, películas, hobbies etc.) de la vida, al igual que tú.

7. Ponte en sus zapatos.  Imagínate vivir en una cultura donde los musulmanes sean la población mayoritaria. ¿Cómo te gustaría que ellos se involucraran contigo y tu familia? Probablemente querrías que respeten tus creencias y tradiciones mientras siguen siendo amables contigo. ¡Haz lo mismo por ellos!Adam Estle bio pic

Por encima de todo, continúa orando al Señor para que te muestre las maneras de amar y cuidar a tus amigos musulmanes. La mejor forma de hacerlo es dirigir tus conversaciones a Jesús.  Sigue orando para que el Señor continúe suavizando tu corazón.

*Adam Estle es un pacifista profesional, actualmente sirve  como Director Ejecutivo para la comprensión evangélica del Medio Oriente y como Director de LIBRES (Imigración Legal Basada en Recursos y Servicios Educativos), un programa de la Alianza Comunitaria “Puente de Vida” en Phoenix, Arizona.

Medio Oriente 101: Involucrándonos con Musulmanes durante el Ramadán

ramadan kareemMedio Oriente 101: Involucrándonos con Musulmanes durante el Ramadán

Escrito por Adam Estle

Traducido por Ariadna Romero

La noche del  sábado pasado, tuve la oportunidad de disfrutar un delicioso iftar (la cena que rompe el ayuno del Ramadán) con algunos de mis amigos musulmanes en el Centro Comunitario Islámico de Phoenix. Durante la cena, tuvimos excelentes conversaciones acerca de Jesús, Egipto, Siria y (por supuesto) la situación de Israel/Palestina. Mi tema favorito de la noche fue Jesús y me encantó cuando uno de mis queridos amigos me preguntó: ¿Por qué la gente no entiende el mandamiento de Jesús de amar a nuestros vecinos?

¿Alguna vez te ha hecho un musulmán una pregunta similar? ¡Te aseguro que es una experiencia interesante!

Este es el sexto año consecutivo que nuestra iglesia ha sido invitada a participar en las actividades del Ramadán desde que iniciamos una amistad con los asistentes de la mezquita en el verano del 2008. Planeamos tener un iftar más largo y con más cristianos y amigos musulmanes a principios de Agosto. Si vives en Phoenix y te gustaría asistir por favor envíanos un e-mail a:  contact@emeu.net.

Mucha gente me ha pedido que comparta la experiencia y todo lo que pueda acerca de esta relación, así que aquí hay algunos consejos sobre cómo involucrarse con musulmanes (durante el ramadán o en cualquier tiempo):

  1. No tengas miedo.  Los musulmanes son creados a la imagen de Dios al igual que tú y yo. Cada musulmán que he conocido, ya sea en los Estados Unidos o en el Medio Oriente, me ha mostrado (y a quien esté conmigo) una increíble  hospitalidad llena de gracia. Seguro es que hay musulmanes locos como en cada grupo socioeconómico, pero no debemos juzgarlos a todos basados solamente en los extremistas,  así como a la mayoría de los cristianos no les gustaría ser juzgados por las acciones de grupos como el Ku Klux Klan (quienes proclaman ser cristianos).
  2. Da pasos pequeños para alcanzarlos. Para nuestra iglesia, todo empezó cuando acordamos que dejaríamos al vecindario musulmán usar nuestro estacionamiento para sus oraciones de los viernes. Después, tuvimos el coraje de tocar a sus puertas y decirles que queríamos llegar a conocerlos y poder ser buenos vecinos. Esos pequeños pasos fueron las semillas de la fructífera relación que tenemos ahora.
  3. Solamente sé amigable. A veces una sonrisa puede recorrer un gran camino con rumbo a construir una relación de amistad con alguien diferente a nosotros, razón por la cual debemos procurarla si queremos comprometernos con nuestros vecinos musulmanes. Con frecuencia, subestimamos el valor de tan sólo presentarse, sonreír y aceptar la hospitalidad (¡y deliciosa comida!) de los demás.iccp inside
  4. Empieza poco a poco, pero ora en grande. Especialmente al principio, enfócate en las cosas en común que compartimos con los amigos musulmanes, cosas como la devoción a Dios, los fuertes valores familiares, la preocupación por nuestras comunidades, y muchas otras similitudes. Al mismo tiempo, ora para que el Señor te muestre los caminos para amar y cuidar a tus amigos musulmanes. Ora para concentrarte en Jesús (quien es bastante increíble en el Qu’ran) quien les guiará a desear más y más de Él. Quizás lo más importante, ora para que el Señor continúe suavizando tu corazón, para que puedas involucrarte con tus amigos musulmanes de maneras en las que construyas puentes en lugar de construir muros.

*Adam Estle es un pacifista profesional, actualmente sirve  como Director Ejecutivo para la comprensión evangélica del Medio Oriente y como Director de LIBRES (Imigración Legal Basada en Recursos y Servicios Educativos, un programa de la Alianza Comunitaria “Puente de Vida” en Phoenix, Arizona.

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