Archivo del sitio

Conéctate con la Palabra

Escrito por: Monte Cyr, Coordinador Regional de MIEDD

CONÉCTATE CON LA PALABRA 2014, “Cuéntame la Historia”, un énfasis de lectura bíblica es una manera emocionante y fácil de enraizar la conexión de su congregación con Dios, a través de Su Palabra. Este énfasis de 40 días se ha diseñado en forma única para ayudar a iglesias locales a movilizarse para desarrollar hábitos de por vida en cuanto a la lectura y estudio de las Escrituras. Ministerios Internacionales de Escuela Dominical y Discipulado (MIEDD), en sociedad con la American Bible Society (ABS o Sociedad Bíblica Americana), se complace en proveerle las herramientas esenciales que usted necesitará para tener éxito con su énfasis Conéctate con la Palabra, y para ayudarle a su congregación a hacer la conexión de Orar, Leer, Reflexionar y Responder.

A través de este enlace y un proceso de registro en línea simple, tú y tu iglesia pueden recibir pasajes bíblicos, que les llevará a través de 20 historias del Antigua Testamento y 20 historias del Nuevo Testamento.
La Biblia nos dice que “la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12). La Biblia es donde aprendemos a escuchar la voz de Dios. El conectarse con la Biblia es una manera de interactuar con las Escrituras de tal manera que aprendemos lo que Dios nos está comunicando a través de Su Palabra.

Tú puedes inscribirse para Conéctate a la Palabra como una iglesia o individualmente. Tú será capaz de seleccionar la forma en que tú recibes tu pasaje de las Escrituras a diario por via electrónica – por texto, correo electrónico, archivo de audio, o por medio de aplicaciones iOS/Android.

Otro recursos descargables disponibles para ayudarte y tu iglesia se benefician más incluyen:
1.      Devocionales Diarios
2.      Actividades para la familia
3.      Lecturas Bíblicas Diarias
4.      Cuéntame la historia – Sermones
5.      Folleto
6.      “Conéctate Con La Palabra”
7.      Banner (428 x 60)

Haga clic aquí para registrar.

Haga clic aquí para más información y para la descarga de los recursos.

¡Sé parte de una familia global que viaje a través de las Escrituras juntos durante 40 días, comenzando en una fecha que funcione mejor para ti y tu iglesia!

La JNI – Misión, Visión, y Valores Medulares

Jóvenes Juntos“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12).

Nuestra Misión

La misión de la Juventud Nazarena Internacional es llamar a nuestra generación a una vida dinámica en Cristo.

Nuestros Miembros

La membresía de la Juventud Nazarena Internacional incluye a toda persona que participe en el ministerio nazareno juvenil y que comparta nuestra visión y valores establecidos.

Nuestra Visión

La Iglesia del Nazareno cree que los jóvenes forman una parte integral de la iglesia. La Juventud Nazarena Internacional existe para guiar a los jóvenes hacia una relación con Cristo que perdure toda la vida y para facilitar su crecimiento como discípulos en el servicio cristiano.

Nuestros Valores

  1. Valoramos a los jóvenes… personas importantes en el reino de Dios.
  2. Valoramos la Biblia… la verdad inmutable de Dios para nuestra vida.
  3. Valoramos la oración… la comunicación vital interactiva con nuestro Padre celestial.
  4. Valoramos a la iglesia… una comunidad de santidad global de fe, diversa en culturas, pero una en Cristo.
  5. Valoramos la adoración… encuentros con un Dios íntimo que cambian la vida.
  6. Valoramos el discipulado… un estilo de vida de semejanza a Cristo.
  7. Valoramos a la comunidad… establecer relaciones que contribuyan a la unión entre nosotros y con Dios.
  8. Valoramos el ministerio… extender la gracia de Dios a nuestro mundo.
  9. Valoramos ser testigos… compartir el amor de Dios en palabras y hechos.
  10. Valoramos la santidad… una obra de gracia en la que Dios, por medio de la obra de su Espíritu Santo, nos capacita para tener una vida que represente a Cristo en lo que somos y en todo lo que hacemos.

Estos valores son dimensiones importantes de la vida santa y deben reflejarse en la vida y ministerio de la JNI en cada nivel de la iglesia. (Para obtener más información sobre estos valores, véanse los “Artículos de Fe” en el Manual de la Iglesia del Nazareno).

¿Cómo leemos la Biblia?

Rob Weber en su libro “Visual Leadership: The Church Leader as ImageSmith” habla de cinco formas de ver la Biblia hoy en día:

1. Como oráculo.  La gente viene a la Biblia buscando respuestas a las preguntas de la vida y dan una hojeada o usan la concordancia para ver lo que algunos versículos selectivos contribuyen al dilema.  A la Biblia se le trata como a un libro para consultar cuando se necesita una respuesta, con la esperanza de que provea, por lecturas al azar, la verdad o dirección que se busca.

2. Como amuleto.  Personas guardan la Biblia en su casa (muchas veces en un lugar prominente) para protegerse.  Meten fotos de familia y amigos queridos allá para que Dios les cuide de todo mal.

3. Como cerco.  Especialmente la gente de la Iglesia a menudo busca en las Escrituras un set de límites y un reglamento bien definido.  En un mundo que cambia rápido y con la inundación de información nueva, la gente cristiana muchas veces se siente confundida o espantada.  A veces personas religiosas tienden a adoptar una expresión simplista de fe que define quien está “adentro” y quien está “afuera.”

4. Como el “OK” Divino.  Muchas personas leen las Escrituras para buscar apoyo para lo que ya creen.  Tenemos que reconocer que ninguno de nosotros puede venir a la Biblia sin lentes que se han formado por nuestro trasfondo, creencias, educación, experiencias, etc.  Sin embargo, es importante que reconozcamos estas tendencias (o los lentes que traemos al texto) para que las Escrituras nos formen y no vice versa.

5. Como Su Historia.  Weber se identifica más con esta quinta perspectiva, la cual dice que la Biblia es la historia de Dios y de hecho, nuestra historia también.  Desde esta perspectiva, Abraham o Pablo no son personajes de los cuales podemos sacar proposiciones o verdades tanto como nuestros abuelos en la fe.  “El líder visual usa la Escritura no solamente como un recurso para creencias correctas y comportamiento correcto, sino como el contexto de historia en la cual continuamos viviendo como el pueblo de Dios” (Weber, p. 68).

Si tú eres como yo, has visto la Biblia desde algunas de las perspectivas mencionadas y has usado varias veces la Biblia de estas maneras.  ¿Qué forma de ver/usar la Biblia prevalece en tu vida? ¿En tu iglesia local? ¿Estás de acuerdo con Weber que debemos más que todo ver la Biblia como la Historia de Dios y la nuestra también?

Centenario: Lo que Creemos y Enseñamos

Una Iglesia en la Tradición Wesleyana: Lo que Creemos y Enseñamos

Creemos que nosotros somos solamente una parte de la Iglesia Universal de Cristo y compartimos con otros creyentes de otras tradiciones a un Señor, una fe y un bautismo.

Junto con otros protestantes afirmamos la prioridad de salvación por la sola gracia por medio de la fe en Cristo, el sacerdocio de todos los creyentes y la Biblia como la regla final de la fe cristiana y práctica.

Creemos que el Antiguo y Nuevo Testamento revelan la voluntad de Dios para todas las personas concernientes al pecado, la salvación y la nueva vida en Cristo.

Afirmamos que la muerte de Cristo expía los pecados de todas las personas, y que su gracia es efectiva para la salvación de cada persona que la acepta.

Creemos que los cristianos son justificados y santificados por la fe solamente.

Creemos que la gracia santificadora de Cristo se recibe inicialmente en el nuevo nacimiento (regeneración) cuando el Espíritu Santo imparte un nuevo principio de vida espiritual, y la gracia santificadora se incrementa conforme vivimos una vida por el espíritu. Afirmamos que la entera santificación es una provisión de gracia y una posibilidad para todos los creyentes, en donde el corazón es limpio de todo pecado y se llena con amor para Dios y el prójimo.

“Heme Aquí…Pero, ¿Dónde Está Mi Iglesia?”

La entrada de antíer es un poquito polémico. La pregunta surge después de un testimonio así: “Scott, ¿estás urgiendo que todos los jóvenes rebelen contra sus iglesias y pastores?” ¡NOOOO! Este asunto es muy delicado. De un lado he visto que varios jóvenes quieren conquistar el mundo, pero no quieren ser fieles en las cosas chiquitas. Buscan las experiencias que los campamentos o los viajes misioneros o los servicios dinámicos ofrecen pero no quieren meterse en la Palabra cada día o ministrar con fidelidad en la iglesia local.

Yo era pastor de jóvenes y esta realidad es tan frustrante. Un joven vino a mí una vez deseando que promoviéramos su viaje a Sudamérica con una agencia misionera, recogiendo fondos, etc. Después de hablar con el otro pastor, le dijimos que no íbamos a hacerlo hasta que se probara en la iglesia local en ministerio. Ese joven siempre llegaba tarde a las reuniones y cultos y aunque tocaba muchas veces en el grupo de alabanza, raras veces ensayaba y no lo tomaba en serio. Desde nuestro punto de vista, quería que lo pusiéramos sobre mucho cuando no había sido fiel sobre poco (Mateo 25:14-30). Después de esa conversación, su familia dejó de llegar a la iglesia.

Del otro lado, he visto con mucha tristeza que muchos pastores y líderes de nuestras iglesias no quieren soltar a sus jóvenes. El recurso humano y los dones y talentos disponibles en nuestras iglesias son asombrosos a veces. Pero si un joven que se ha probado en todo quiere empezar un ministerio que nunca se ha hecho o, peor, si quiere salir de la iglesia para suplir una necesidad en otro lugar, los detenemos y los nombramos como rebeldes cuando nada más están siguiendo el llamado fuerte de Dios en sus vidas y queriendo encontrar su lugar y pasión en ministerio.

¿Han visto estas dos realidades? ¿Qué piensan sobre esta discusión? ¿Qué debemos hacer en la iglesia para remediar estos dos problemas?

A %d blogueros les gusta esto: