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3 Pasos Para Desarrollar Una Cultura de Servicio – Parte 1 de 2

 Escrito por Ed Stetzer. Trad. por Ariadna Romero

Tener una cultura misional establecida a través de inculcarla, repetirla y celebrarla, provocará que los miembros se amen y realicen buenas obras.

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¿Por qué las iglesias con frecuencia se estancan y se encierran en sus cuatro paredes?  ¿Qué se puede hacer para revertir este enfoque centrado en el interior?

Muchas veces, cuando una iglesia crece en número (o también cuando se hace más vieja) tiende a enfocarse en el mantenimiento y servicio de lo que ya existe. Los ministerios internos agobian la misión hacia el exterior. Cualquier iglesia es susceptible de caer en esa abrumadora tentación.

Sin embargo, en muchas partes de la Escritura se señala a la iglesia como un cuerpo de sirvientes —usados por Dios para ministrarse unos a otros y a un mundo herido. Por ejemplo, 1 Pedro 4:10 dice: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.”

La frase clave aquí es “a otros.” Cada uno de los miembros de la iglesia está para servir a los otros. La mayor parte del tiempo leemos versículos como estos y entendemos que hay que servirse unos a otros dentro del cuerpo, pero hay muchos otros versículos que hablan sobre los pobres y heridos que conocemos; muchos son llamados a servir también fuera del cuerpo. Me gusta decir que podemos servir en, a través y más allá de nuestra iglesia local. Pero desgraciadamente, hay un gran abismo entre este pasaje y nuestra práctica.

De acuerdo a la investigación para el libro del que soy co-autor junto a  Thom Rainer, Transformational Church, muchas de las personas en la mayoría de las iglesias no están comprometidas con algún ministerio o misión significativos. Llegan por el show —y eso puede suceder en una iglesia contemporánea, tradicional, litúrgica etc. porque los números no muestran diferencias— pero no se quedan para servir.

Así que, ¿Cómo podemos evitar tener una iglesia llena de clientes en lugar de tener una iglesia llena de colaboradores en el Evangelio? 

Desarrollamos una cultura e implementamos una estructura.

Las iglesias necesitan una cultura que los motive y una estructura que le permita a la gente moverse de la pasividad a la actividad, de ser espectadores pasivos a ser participantes activos de la misión de Dios. 

Hoy quiero concentrarme en el desarrollo de la cultura. Aquí hay 3 pasos para desarrollar una cultura con mentalidad de servicio: incúlcala, repítela y celébrala.

Incúlcala.

Un pastor que conozco lo dijo de una forma que considero que fue realmente de mucha ayuda. Dijo que puede ver cuatro categorías de gente que llegan a la iglesia: tres categorías que le agradan y una que no:

  • Categoría uno: El visitante o que anda buscando.
  • Categoría dos: El discípulo en crecimiento que empieza a caminar.
  • Categoría tres: El discípulo maduro que sirve a otros.
  • Categoría cuatro: Las personas que piensan que son maduros pero que no quieren compromisos y no sirven a otros.

Y esto es lo que les dijo a los de la última categoría: “necesitamos sus lugares para los de las otras tres categorías.”

Con algunas contadas excepciones (alguien en transición, con problemas personales, etc.) creo que esa mentalidad es de mucha ayuda. Mientras más rápido se aplique ese enfoque en el ADN de la iglesia, será mejor, porque cuando se alcance a nuevos individuos se querrá que lleguen a un lugar donde la norma sea servir. La persona nueva llegará a ser lo que la mayoría de los miembros ya es.

Se puede ayudar a desarrollar esto dentro de la iglesia. Como Mike Dodson y yo descubrimos en nuestro libro Comeback Churches, el factor principal para la revitalización de la iglesia es el liderazgo. La misma verdad se aplica para el desarrollo de la cultura de servicio. Los líderes, incluidos pero no limitados al pastor y su staff, deben trabajar intencionalmente para injertar la nueva mentalidad en el cuerpo. ¿Cómo se puede lograr eso? Repitiendo una y otra vez los valores de la cultura que se quiere inculcar.

Predíquelo regularmente. Explique por qué es importante. Exprese la idea de que se puede ser maduro y aun así no estar sirviendo a otros. Enseñe servicio.

Este artículo continuará en la siguiente entrada.

La Esencia Dual de la Iglesia

*Nota: Esta entrada es una reproducción de una escritura publicada los últimos dos años.  La estoy usando acá de nuevo como parte del curso “Pastoral Juvenil y La Misión” que estoy enseñando esta semana en San Salvador, El Salvador.

De nuevo, en su libro El Pueblo Misionero de Dios, Carlos Van Engen habla de la esencia de la Iglesia:

“No hay otra organización como la Iglesia, Cuerpo de Jesucristo.  Como ningún otro, Cristo es el Dios-hombre, a la vez divino y humano.  No es por accidente sino por diseño que la Iglesia, la cual es Su Cuerpo, debería estar ‘en el mundo, más no es del mundo’.  Es una institución caída y humana a la vez que un organismo perfecto y divino.  Solamente al unir los aspectos divinos y humanos de la naturaleza de la Iglesia podremos llegar al verdadero entendimiento de la misión de la Iglesia.  Solamente si las congregaciones viven intencionalmente su naturaleza como el pueblo misionero de Dios, la Iglesia comenzará a surgir llegando a ser en realidad lo que ya es por fe” (p. 51).

¿En qué sentido es la Iglesia divina? ¿En qué sentido es humana? Comparte ejemplos.

¿Qué quiere decir cuando la Iglesia se refiere como el Cuerpo de Cristo?

¿Qué quiere decir Van Engen cuando insta que: “Solamente al unir los aspectos divinos y humanos de la naturaleza de la Iglesia podremos llegar al verdadero entendimiento de la misión de la Iglesia”?


La Esencia Dual de la Iglesia

*Nota: Esta entrada es una reproducción de una escritura publicada el agosto pasado.  La usamos de nuevo como parte del curso “Pastoral Juvenil y La Misión” que estoy enseñando en el Seminario Teológico Nazareno en Guatemala.

De nuevo, en su libro El Pueblo Misionero de Dios, Carlos Van Engen habla de la esencia de la Iglesia:

“No hay otra organización como la Iglesia, Cuerpo de Jesucristo.  Como ningún otro, Cristo es el Dios-hombre, a la vez divino y humano.  No es por accidente sino por diseño que la Iglesia, la cual es Su Cuerpo, debería estar ‘en el mundo, más no es del mundo’.  Es una institución caída y humana a la vez que un organismo perfecto y divino.  Solamente al unir los aspectos divinos y humanos de la naturaleza de la Iglesia podremos llegar al verdadero entendimiento de la misión de la Iglesia.  Solamente si las congregaciones viven intencionalmente su naturaleza como el pueblo misionero de Dios, la Iglesia comenzará a surgir llegando a ser en realidad lo que ya es por fe” (p. 51).

¿En qué sentido es la Iglesia divina? ¿En qué sentido es humana? Comparte ejemplos.

¿Qué quiere decir cuando la Iglesia se refiere como el Cuerpo de Cristo?

¿Qué quiere decir Van Engen cuando insta que: “Solamente al unir los aspectos divinos y humanos de la naturaleza de la Iglesia podremos llegar al verdadero entendimiento de la misión de la Iglesia”?


La Esencia Dual de la Iglesia

De nuevo, en su libro El Pueblo Misionero de Dios, Carlos Van Engen habla de la esencia de la Iglesia:

“No hay otra organización como la Iglesia, Cuerpo de Jesucristo.  Como ningún otro, Cristo es el Dios-hombre, a la vez divino y humano.  No es por accidente sino por diseño que la Iglesia, la cual es Su Cuerpo, debería estar ‘en el mundo, más no es del mundo’.  Es una institución caída y humana a la vez que un organismo perfecto y divino.  Solamente al unir los aspectos divinos y humanos de la naturaleza de la Iglesia podremos llegar al verdadero entendimiento de la misión de la Iglesia.  Solamente si las congregaciones viven intencionalmente su naturaleza como el pueblo misionero de Dios, la Iglesia comenzará a surgir llegando a ser en realidad lo que ya es por fe” (p. 51).

¿En qué sentido es la Iglesia divina? ¿En qué sentido es humana? Comparte ejemplos.

¿Qué quiere decir cuando la Iglesia se refiere como el Cuerpo de Cristo?

¿Qué quiere decir Van Engen cuando insta que: “Solamente al unir los aspectos divinos y humanos de la naturaleza de la Iglesia podremos llegar al verdadero entendimiento de la misión de la Iglesia”?


El Triunfo es de Todos

Me encantó el comentario que recién ofreció nuestro hermano Yeri Nieto de Chiapas, México sobre la entrada del viernes pasado (“¡Los Juegos Olímpicos Han Llegado!”–8 Agosto 2008). Quiero que mediten sobre la respuesta de él al ver el video de Adidas en China. Gracias, Yeri, por tu participación. Unos en la misión, hermano…

Lo primero que viene a mi mente es un poema del único Premio Nobel de Literatura con que contamos en México: Octavio Paz:

“Piedra de Sol” (fragmento)
para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
no soy, no hay yo, siempre somos nosotros,…

El video es, además de inspirador (como bien lo señala Angelina Castillo), un muy buena nota acerca de la diferencia abismal entre las culturas oriental y latinoamericana (así, en general): nuestra cultura no se distingue por el trabajo en equipo; eso hace muy difícil que se hable acerca de la unidad, de la iglesia como “Cuerpo de Cristo” y “Comunidad del Espíritu” (se habla más de “Pueblo de Dios”); no así la oriental, donde al parecer no importa mucho quién sobresale -con la camiseta roja del país puesta-, porque todos los demás están debajo de ellos, casi siempre en el anonimato.


Y eso es un desafío a nuestra iglesia y a las misiones: si todos somos miembros del Cuerpo de Cristo, todos en realidad estamos participando… por tanto, el triunfo es de todos. Y también el fracaso.

¿Qué pasará el siguiente año con nuestros primeros misioneros regionales? ¿Cuáles serán los resultados de la evaluación?
Estoy seguro que ellos nos reportarán triunfos y avances, pero también nos dirán que hay un desafío aún mayor para cumplir la gran comisión de Jesucristo.

Y en ese momento tendremos que volver a ver este video, e inspirarnos en los orientales y gritar con fuerza que, ¡es cierto!, en la unidad del Espíritu nada es imposible.

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