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Ministrando a los Pobres y con los Pobres

Por David A. Busic

El énfasis del ministerio de Juan Wesley hacia los pobres está bien documentado. Sin embargo, es importante recalcar que Wesley creía que trabajar con y entre los pobres no es meramente un acto de compasión; es un aspecto necesario de la formación de cada cristiano. De este modo, Wesley sostenía que vivir con el pobre es una obra de misericordia y una obra de piedad.

Wesley creía que el evangelio eran buenas noticias para los pobres. Él convirtió la práctica de visitar a los pobres en una disciplina espiritual, y animó— en realidad, les insistió—a los metodistas para que hicieran lo mismo. Incluso ya como un hombre anciano, Wesley arriesgó su propia salud y bienestar en el frío invierno, caminando con dificultad sobre la nieve profunda, para mendigar públicamente por fondos para los necesitados. Teodoro Jennings sugiere “Cada aspecto del metodismo estaba sujeto al criterio, ¿de qué manera esto beneficiará a los pobres?” Sin embargo, como Jennings señala, era más que una preocupación por la comodidad de los pobres lo que motivaba a Wesley; era vitalmente importante para él porque no veía otra manera de entender o identificarse con los pobres sino estando entre ellos. Por esa razón, Wesley creía que era mucho mejor “llevar la ayuda al pobre, en lugar de enviarla,” por el impacto espiritual que resultaba en la vida de quien llevaba esa ayuda.

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Así, el entendimiento de Wesley sobre el ministerio hacia y con los pobres marginados, enfermos y presos, era más que compasión; como un medio de gracia para los cristianos, es indispensable para la espiritualidad wesleyana. Estos actos de misercordia se vuelven maneras por medio de las cuales Dios obra para establecer el carácter de santidad en el pueblo de Dios y para dar crecimiento en la gracia hacia la recuperación de la imagen divina.

El énfasis en los pobres como un medio de gracia comienza a menguar después de la muerte de Wesley y mientras maduró el metodismo americano. Los metodistas ya no eran los nuevos o una secta excluida. Los metodistas se habían vuelto exitosos en los negocios, finanzas, política, educación, etc. Los edificios de la iglesia metodista empezaron a cambiar para acomodar la afluencia recién adquirida. Órganos tubulares y vitrales fueron instalados en los santuarios metodistas, seguidos rápidamente por la práctica de bancos de iglesia como una manera de levantar fondos de la congregación para pagar por sus elaboradas instalaciones, lo que posteriormente segregó a los miembros metodistas más prestigiosos de otros miembros. Incluso la doctrina de la entera santificación empezó a disminuir para dar lugar a preocupaciones éticas más progresistas.

El cambio en la atmósfera fue notable. Metodistas prominentes empezaron a hablar en contra de la injusticia. En un esfuerzo para no perder su conexión vital con los pobres, líderes francos como Phineas Bresee empezaron a llamar a recuperar la visión original hacia los pobres. Bresee dejó una distinguida carrera eclesiástica para regresar a su pasión de ministrar a los pobres y con los pobres. Los edificios de las iglesias nazarenas y la vestimenta formal fueron intencionalmente menos pretenciosos y más simples para que los pobres se sintieran bienvenidos y cómodos. La pasión de Bresee por el pobre se podía sentir fuertemente, él escribió a los primeros nazarenos, “La evidencia de la presencia de Jesús en nuestro medio es que llevamos el evangelio, particularmente a los pobres.”

Los actos de compasión para servir al pobre y oprimido son una parte importante de abrazar el ministerio encarnacional de Cristo y engrandecer el reino de Dios. Además, lo que Dios hará en esas interacciones es un medio de gracia para cada creyente. El discipulado en la eclesiología wesleyana de santidad depende de la búsqueda de la semejanza de Cristo y de ministrar a los marginados y con los marginados.  

Lutero y los Nazarenos

Hoy (13 de octubre, 2017) celebramos el 109 Aniversario de la fundación de la Iglesia del Nazareno. ¡Feliz cumpleaños, nazarenos!

Durante este mes, también estamos celebrando el 500 Aniversario de la Reforma Protestante, así que pensamos, “¿Por qué no combinar dos celebraciones hoy, en una sola publicación?”

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El Rev. Klaus Arnold es un nazareno alemán y rector del Colegio Nazareno Europeo en la frontera alemana/suiza. También es un amigo, y él y su esposa fueron nombrados como misioneros globales en nuestra denominación, junto con Emily y yo en febrero 2007. Arnold recientemente escribió un artículo en Holiness Today titulado “Creciendo a la Sombra de Lutero,” en el cual finaliza comparando la teología de Lutero con la de los nazarenos:

En Alemania todos los cristianos, incluyendo los nazarenos, han crecido a la gran sombra de Martín Lutero. Por supuesto, hay diferencias claves. Como Lutero, nosotros los nazarenos creemos que el bautismo es un sacramento: un tiempo donde la gracia de Dios se hace presente en una forma especial. Sin embargo, Lutero fue conocido por afirmar que el bautismo era el medio por el cual Dios nos purifica del pecado original, y esta no es una enseñanza consistente con los estatutos doctrinales de la Iglesia del Nazareno.

Otra diferencia está en las doctrinas de la justificación y santificación. Creemos (como Lutero) que somos justificados solo por gracia por medio de la fe, por lo que Dios hizo a través de la persona y obra de Jesucristo. Sin embargo, para Lutero el cambio de la relación entre un creyente y Dios, es solamente relativa, pero no hay un cambio real en el creyente.

Él creyó que un cristiano es siempre “pecador y justificado” mientras él/ella viva. La Iglesia del Nazareno cree que, mientras que hay un cambio relativo en la justificación, también hay un cambio real que ocurre: llegamos a ser una nueva creación.

El pecado no necesita reinar sobre nosotros, y nosotros no tenemos que pecar deliberada o consistentemente. Con la llenura del amor de Dios a través del Espíritu Santo, nuestra naturaleza pecaminosa es purificada en entera santificación.

La misión de Dios es la renovación de su creación. Y parte de eso es la transformación de los creyentes a la imagen de Dios (a la semejanza de Cristo). Mientras somos llenos con el amor de Dios, queremos compartir eso con el resto de la creación, hacer verdaderamente una diferencia en nuestro mundo y participar en la misión de Dios ¡dondequiera que estemos! Afirmamos, junto con Lutero, que nuestra vida comienza y continúa por gracia a través de la fe en Cristo Jesús.

El Código de la Santidad

Brilliant ThroneEl Código de la Santidad

Por Josué Aceituno Ramos

El término hebreo para santo en su significado primario, es esplendido, hermoso, puro y sin contaminación. Dios es santo, absolutamente puro, esplendente, y glorioso.  Por eso Dios es luz y no hay ninguna tiniebla en Él.  Ser santo es un llamado a pertenecer a Dios y es una condición de los verdaderos cristianos.  Fue el llamado de Dios al pueblo de Israel cuando dijo en voz de Moisés: “Santos seréis, porque Santo soy yo Jehová vuestro Dios”. (Levíticos 19:2).

En todo hijo de Dios debe de reflejarse el carácter de Cristo.  Si cada uno busca santificarse por medio de la obediencia, ¡será como un incendio que está formado por miles de llamas de fuego, las cuales al unirse harán un incontrolable “avivamiento de santidad”!  Al comprender esto estaremos dando cumplimiento al mandato de Jehová: “Y vosotros me seréis un Reino de sacerdotes, y gente santa” (Éxodo 19:6).

Amar la doctrina de la entera santificación debe ser lo más importante de nuestras vidas.  Cuando en la Iglesia del Nazareno encontramos el eslogan “Llamados a santidad”, no solo es porque un grupo de líderes distritales se reunieron y eso les vino a la mente. Es el llamado del Espíritu Santo a vivir en santidad y en comunión con Él, formando una iglesia con el carácter Cristo.    

“A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo”. (Romanos 1:7).

Observaciones Sobre la Entera Santificación

Mujer Trigo SolObservaciones Sobre la Entera Santificación

Por Marvin Powers, Doctorado en Teología

  1. Dios llama a las personas a una vida intachable en lugar de una vida sin falta. Hay una diferencia vasta.
  2. La gente santificada puede ser tentada. Con el principio del pecado removido, sin embargo, tienen nueva fuerza—por el Espíritu Santo—con lo cual resisten.
  3. Pecar no es una necesidad. Romanos 6:22 y otros pasajes se refieren a ser liberado del pecado—limpiado completamente de ello.
  4. La naturaleza doble de pecado significa que tiene que haber una cura doble porque hay una necesidad doble.
  5. La distinción entre el nacimiento nuevo y la entera santificación es muy clara.
  6. Hay una distinción igualmente clara entre la pureza y la madurez. La primera viene en un momento, una crisis. La segunda es resultado de vivir una vida conformada a la voluntad de Dios.
  7. El amor perfecto [otro nombre para la entera santificación] significa que una persona ama a Dios con toda su mente, corazón, fuerzas, y alma—y a sus prójimos, también.
  8. La perfección cristiana, otro nombre para la entera santificación, no significa perfección absoluta, lo cual posee Dios. Al contrario, significa que la cosa para la cual una persona fue diseñada—para amar a Dios completamente—se ha logrado por gracia.
  9. Tener el Espíritu Santo en regeneración es una cosa. Ser “lleno del Espíritu Santo” es otra. La última viene en un Pentecostés personal.
  10. La persona santificada es un “sacrificio vivo” como se define en Romanos 12:1-2.
  11. La experiencia de la entera santificación viene después de una consagración completa y el compromiso activo de fe.
  12. El testimonio de la entera santificación es tan clara como el testimonio del nuevo nacimiento. El Espíritu Santo registra la verdad convincente en el corazón, y el recipiente “sabe” que la obra se ha hecho.
  13. Poder es dado para proclamar la verdad de Jesucristo a los perdidos, aun en ambientes hostiles.
  14. La vida santificada se mantiene por caminar en la luz, viviendo en confianza simple, ocupándose en oración y la lectura bíblica, obedeciendo los toques del Espíritu, participando en la obra cristiana, y nunca satisfaciéndose con el estatus quo.

La Cuna del Futbol

Inglaterra es el país más grande y representativo que es parte del Reino Unido de la Gran Bretaña (que está formado por Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte) y su capital, Londres, es también la capital de todo el reino. Es también Inglaterra una nación reconocida a nivel mundial por ejercer una fuerte influencia sobre la historia de muchos países del mundo. Sólo para ejemplificar, fue en Inglaterra donde comenzó la Revolución Industrial, fue este país el primero que se industrializó, y de allí todo el proceso de industrialización se movió hacia las demás naciones.

En el idioma del futbol, Inglaterra es la cuna del deporte y uno de los países que más dignamente lo representan. En Inglaterra surgió el primer torneo de futbol del mundo (la FA Cup, que aún se disputa), su liga es la mejor del planeta y la más seguida por los aficionados de todo el mundo (La Premier Ligue Inglesa), cuenta con el equipo más rico y popular de todo el globo (Manchester United) y en sus filas caminan jugadores de altísimo nivel competitivo (Inglaterra tiene el mejor medio campo del mundo con jugadores como David Beckham, Theo Walcott, Frank Lampard, Steven Gerrard y Joe Cole). A pesar de ser considerado como un referente mundial del futbol, Inglaterra sólo se ha coronado en una ocasión, durante el mundial de 1966 que se jugó en tierras inglesas.

Inglaterra es madre de grandes cambios en la historia del cristianismo. Inglaterra nos dio a John Wesley, quien es el padre doctrinal de la Iglesia del Nazareno. John y Charles Wesley vivieron durante el siglo XVII en Inglaterra y juntos predicaron y cantaron la doctrina de santidad, de la entera santificación. Ésta sería después adoptada por la Iglesia del Nazareno como su principal doctrina y su más fuerte predicación: somos llamados a ser santos.  Esta es una herencia wesleyana.

Inglaterra ahora tiene como iglesia oficial a la Iglesia Anglicana, pero también existe un fuerte movimiento metodista (movimiento iniciado por John Wesley y que tiene una doctrina parecida a la de nuestra iglesia). Gracias a Dios por este maravilloso país, por el legado hermoso que nos ha dejado y porque Dios sigue haciendo maravillas en él.

Josué Villatoro, Corresponsal Oficial de MMMAC en Sudáfrica

La Pauta, La Posibilidad, y La Promesa

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Mucha Gente Responde al Llamado durante la Cumbre de Santidad en San José, Costa Rica

*Todo el mes de noviembre estaremos enfocándonos en la santidad.  La siguiente entrada son las notas que yo tomé durante el último sermón de la Cumbre de Santidad en San José, Costa Rica (31 Octubre 2009), compartido por Dr. Brian Wilson, Superintendente del Distrito Chicago Central.  Recuerda que este no es su bosquejo oficial; son mis propias notas de esa prédica maravillosa.  Quizás te pueden servir en tu ministerio o vida personal…

La Pauta, La Posibilidad, y La Promesa

1 Tesalonicenses 1:2-10;  5:12-24

Dr. Brian Wilson

31 de Octubre 2009          San José, Costa Rica

A. La Pauta

  1. “Nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo, y en plena certidumbre…” (1 Tes. 1:5).
  2. Dios nunca pide algo de nosotros sin que también provea los recursos para hacerlo.

B. La Posibilidad–Entera Santificación

  1. “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma, y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tes. 5:23).
  2. Presencia: Mientras Él nos llena y caminamos con Él, llegamos a ser como Él.
  3. Pureza: Como el fuego purifica el oro, el Espíritu Santo continuamente nos limpia de toda impureza.
  4. Poder: para proclamar el evangelio con denuedo, pero también para gozarse en medio de tribulaciones.
  5. La presencia, la pureza, y el poder no siempre se evidencian en grandes prodigios y señales, sino que en momentos quietos de dificultad y/o normalidad.

C. La Promesa

  1. “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará” (1 Tes. 5:24).
  2. Si entregamos todas las llaves de la casa (de la vida) a Él, nos promete que va a santificarnos por completo.  No en la vida más allá, sino ahora mismo.
  3. Hemos visitado la Cumbre, pero recordemos que la santidad tiene más que ver con el valle que con la cumbre.

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    Dr. Brian Wilson predica en el servicio de clausura durante la Cumbre de Santidad en San José, Costa Rica (31 Octubre 2009)

“¡Algo Está Aconteciendo!”: Parte I

Cumbre-de-Santidad*Las siguientes dos entradas sobre el impacto de los Cumbres de Santidad fueron escritas por Dr. Louie E. Bustle, Director de Misión Mundial en la Iglesia del Nazareno, y originalmente aparecieron en el Heraldo de Santidad, Edición 1 – Año 2009.

…Un grupo de personas oramos y soñamos en continuar propagando el mensaje de santidad, el mensaje de pureza de corazón, de recibir poder para servirle al Señor y tener una vida victoriosa al recibir la plenitud del Espíritu Santo.  En nuestra iglesia llamamos a esta experiencia la “Entera Santificación”.  Nuestros Superintendentes Generales y 13 denominaciones de santidad estuvieron de acuerdo en participar en las “Cumbres de Santidad”.  Nuestra visión es que las “Cumbres de Santidad” se esparzan por todo el mundo.

En las dos que hemos tenido vimos la presencia de Dios en “vivo y en directo.”  El Espíritu de Dios se movía sobre nosotros.  La única actitud que pudimos tener fue de humildad y sumisión a su Presencia.  En medio de tal experiencia, llegó convicción, hubo arrepentimiento, confesión, restitución y sanidad.

En una Cumbre, ola tras ola de personas llegaron por más de una hora y media.  ¡Tuvimos nuestro propio monte de transfiguración! Se escuchaban en voz alta testimonios como: “¡Gracias, Dios!  ¡Soy todo tuyo!”; otro decía: “¡Ya tengo la victoria, ya tengo la victoria!”

Sin que nadie nos dirigiera, comenzamos a cantar: “¡Cuán grande es nuestro Dios!”  Otros seguían clamando, había llanto de júbilo y gozo en todo el santuario.  Pronto comenzamos de una manera muy solemne a cantar: “¡Yo me rindo a Él, yo me rindo a Él, todo a Cristo, yo me entrego, yo me rindo a Él!”

Fueron como seis grupos de personas que llegaron al altar para ser santificadas.  Nadie quería salir del templo.  La presencia de Dios fue tan real que todos volvimos a casa renovados, llenos.  Experimentamos una vez más la plenitud del Espíritu Santo al estilo “Hechos de los Apóstoles: Capítulo 4”.  Todos salimos de allí “empoderados” para ganar nuestro mundo, para ser testigos “hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

*Para más información sobre la Cumbre de Santidad o para inscribirse antes del 31 de julio para un descuento en el costo de inscripción, ponte en contacto con Edwin Martínez ( HYPERLINK “mailto:emartinez@nazmac.orgemartinez@nazmac.org) o marca acá.

Desde el Inicio–Compasión

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En Octubre de 1895, Phineas F. Bresee, Joseph P. Widney y otras 100 personas aproximadamente organizaron la Iglesia del Nazareno en Los Ángeles, California. Desde el principio ellos vieron a esta iglesia como la primera de la denominación que predicaba la realidad de la entera santificación recibida mediante la fe en Jesucristo. Ellos sostuvieron que los cristianos santificados por fe deberían seguir el ejemplo de Cristo y predicar el evangelio a los pobres. Consideraron haber sido llamados especialmente para este trabajo. Ellos creían que su inversión de tiempo y dinero debería darse a ministerios a la semejanza de Cristo, para la salvación de almas y la ayuda para los necesitados. Organizaron la Iglesia acorde con estos propósitos.

Compasión es una parte integral de la misión holística de la iglesia estar con el menor de estos… cuidar de aquellos que no pueden cuidarse por si mismos… ser una manifestación de la gracia de Dios, esperanza y amor en el mundo.

Compasión, por supuesto, no es la única parte de nuestra misión. Vivir compasivamente por otros está íntimamente ligado con quienes somos como cristianos y está entretejido profundamente en el tejido que forma la iglesia. Es el amor y compasión de Dios en Cristo que nos motiva a hacer lo mismo.

Si te gustaría conseguir algunos recursos esenciales para la iglesia y para el cristiano compasivo, te invito a bajar un calendario que nos desafía a vivir para que otros (muriendo de hambruna, de guerras y de enfermedades) puedan por lo menos sobrevivir. Además, te animo que leas esta MNC Revista Español que contiene una variedad de testimonios y reportes de personas impactadas por el evangelio y muchas manos generosas.

Sigamos siendo una Iglesia del Nazareno viva, unida, santa, y creciente…que impacta a la comunidad a través de la compasión y el amor de Cristo…

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