Archivo del sitio

No Hay Diferencia

Por Scott Armstrong

“Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús (Romanos 3:22b-26).”

(Leer Romanos 3:22-31)

Los versículos que acabamos de leer nos dan malas noticias. Todos hemos pecado. Ninguno de nosotros es suficientemente bueno para Dios. Tal como dice la versión bíblica The Message: “todos estamos en el mismo barco que se hunde,” y eso nos incluye a todos. Como lo expresa un predicador: “simplemente no hay diferencia.”

Espera un segundo. ¿No hay diferencia? ¿Esto significa que el peor asesino y la persona más generosa y amable del mundo comparten el mismo destino si dependiera de nosotros y de nuestra propia justicia?

Imaginemos que hay una escalera que empieza en la humanidad en la Tierra y llega a Dios en los Cielos. Si apilamos todas las cosas buenas y malas que hemos hecho, ¿dónde estaría el criminal? En el último peldaño, tal vez. ¿Dónde estarían la Madre Teresa o Billy Graham – personas que han servido a Cristo con fidelidad y han cambiado el mundo con sus ministerios? Tal vez estarían en el cuarto o quinto peldaño. Y tú y yo estaríamos en medio. Con unos pocos cientos más de buenas obras podríamos llegar a Dios, ¿verdad?

materiales-para-construir-una-escalera-1_0.jpg

Sólo hay un problema. La escalera tiene un millón de peldaños. Si dependiera de nosotros alcanzar a Dios por medio de nuestra propia justicia, no tendríamos esperanza. Aunque a la vista de nuestros ojos puede haber diferencias entre nosotros y los otros, ante los ojos de Dios todos estamos en lo más bajo de la escalera. Simplemente no hay diferencia.

Pero las malas noticias son seguidas de muy buenas noticias. No depende de nosotros. Depende de Dios. A través de su gracia, Él puede cambiar nuestras vidas y podemos pasar la eternidad con Él. Ya que hemos compilado este largo y lamentable récord como pecadores y probado que somos incapaces de vivir las vidas gloriosas que Dios desea para nosotros, Dios lo hizo por nosotros. En su inmensa generosidad, Él nos saca del desastre en el que estamos y nos restaura al lugar donde siempre ha querido que estemos. Y lo hace por medio de Cristo Jesús.

¿Entonces? ¿Cómo afecta esto la manera en que vivimos? Bueno, vivimos abrumados por su gracia, constantemente agradecidos con Él por habernos salvado. Y también vivimos humildemente. Si todos somos pecadores necesitados de un Salvador, no hay espacio para el orgullo y para pensar que somos mejores que los demás (v. 27). Dios hace la diferencia. ¿Necesitas gratitud o tal vez, humildad en tu vida? ¿Hay alguien en tu vida que necesite escuchar las buenas noticias de que Dios hace toda la diferencia? ¿Cómo puedes mostrar a Cristo en este día?

Resumen del Foro Urbano 2016 – Parte 2 de 2

Esta es la segunda y última parte del resumen elaborado por la Dra. Deirdre Brower-Latz, con motivo del Foro Urbano de la Iglesia del Nazareno celebrado en Chicago, en julio 2016.

Hemos redescubierto una nueva realidad:

  • Los métodos del pasado no funcionarán, y por lo tanto debemos estar abiertos a nuevas posibilidades
  • Nuestros paradigmas han cambiado
  • Y este cambio es un tanto incómodo pero vital.

Nos hemos dado cuenta que invitar a otros a la misión embrolladora en la ciudad demanda:

  • Empoderamiento de toda persona – hombres y mujeres, liberándolos para que sirvan en la misión desde el frente.
  • Llamar a que los líderes sean agentes de cambio por el bien del Reino de Dios
  • El Reino ya está en nuestro medio

Y, dónde esto está aconteciendo el resultado será: desastroso, creativo, renovador, obediente, difícil, embrollador, incómodo y empoderado por el Espíritu Santo.

Hemos sido desafiados a:

No se olviden, si estamos aquí hoy es que somos líderes y cuando hablamos de estructuras lo que queremos decir con eso es que “nosotros” somos las estructuras y cuando hablamos del poder nosotros somos los que estamos en poder, por lo que cuando decimos que debemos empoderar y soltar lo que esto significa es que debemos empoderar y soltar

Cuando decimos que debemos seguir en obediencia lo que significa es que debemos tomar riesgos y hacerlo con gozo…

Cuando hablamos de ser parte de la “cocina” y no solo llegar a la mesa, lo que queremos decir es que en esas cocinas tal vez seamos los chefs, Cristo es la receta de nuestra vida, el Espíritu Santo es el que hace la mezcla y el resultado es un gran banquete del Reino de Dios para el Rey, nuestro Padre es el anfitrión de este gran banquete para muchas naciones…

Hemos sido llamados a escuchar lo que Dios quiere decirle a la iglesia, a nosotros:

manosSi miramos a nuestras particularidades entonces yo como educadora preguntaría: ¿Qué significa esto para mí? Y me doy cuenta que el Espíritu Santo es el que debe llevarme a ser más generosa, flexible, comprometida, fluida, responsable y a equipar nuevos líderes que sirvan a su generación. Entonces, hemos hablado sobre el liderazgo pastoral que debe ser moldeado Y mi tarea es de crear nuevos métodos de aprendizaje que sean creativos, interesantes y relevantes al contexto del siglo 21, llenos de pasión por la misión y practicando todo lo electrónico para servir mejor a la iglesia… pero también debemos estar arraigados, comprometidos profundamente con la teología de la santidad Wesleyana – ¡quiénes somos y cómo hacemos vital el trabajo del Reino!

Si nos ponemos en los zapatos de otros y pensamos en su particularidad o rol como líder regional, líder de área o distrital o local, nuestro llamado es el mismo, ¿no? El preguntar, ¿Qué es lo que el Espíritu está diciendo? y con corazones abiertos y mentes claras seguirlo para que seamos moldeados…

Yo podría haber mencionado otras cosas más: el llamado al discipulado, los grupos de células, tamaño de las ciudades, pero terminaré al decir que el hilo de esta conversación se puede resumir en una palabra: GRACIA – la maravillosa gracia de Dios que colma la vida de los individuos que se han saturado con la oración – por el bien del Reino de Dios…

Entonces – ¿Qué sigue? ¿A dónde vamos desde aquí? ¿Cómo oímos lo que Dios nos quiere decir? La belleza de todo esto es que es solo el comienzo de la conversación…

Puedes leer y descargar el resumen completo en español aquí: urban-forum-summary-notes-spanish

Resumen del Foro Urbano 2016 – Parte 1 de 2

Esta es la primera parte del resumen elaborado por la Dra. Deirdre Brower-Latz, con motivo del Foro Urbano de la Iglesia del Nazareno celebrado en Chicago, en julio 2016.

Antes que nada y de parte de todos nosotros, muchas gracias al Dr. Verne Ward, David Busic y al equipo de personas maravilloso que nos reunió en este foro – ha sido un tiempo enriquecedor para todos nosotros. Estamos conscientes de que esta ha sido una oportunidad, un privilegio, un regalo, y no un derecho, para estar aquí: y estamos agradecidos por el espacio para llegar, escuchar, hablar y pensar.

Luego, me pidieron que resumiera todo lo que nosotros hemos oído durante estos días:

Primero, nuestro foro entero ha sido saturado con el llamado de seguir la dirección del Espíritu Santo: hemos sido llamados a buscar por señales del Espíritu y maneras de ser más obedientes al buscar dónde Dios está trabajando, y al haberlo visto, participar con Él en su obra.

Hemos aprendido juntos de forma laboriosa. Ciertamente hemos aprendido a:

  • Cómo recordar la historia de nuestras abuelas y reconocerlo en nuestro propio ADN, herencia y verdades – PERO también vemos que el cambio es algo necesario y que nuestra propia generación honrará, respetará y valorará nuestra herencia, y por lo tanto no podemos dejar nuestras vidas de las mismas maneras. Seremos moldeados en nuevas formas para nuestras generaciones.
  • Que conocer, aprender y escuchar a la ciudad y a sus habitantes es clave. (Pero voy más allá y digo algo que hemos escuchado es amar a la ciudad – porque Dios ama a la ciudad y a sus habitantes).
  • Ser portadores del evangelio de buenas nuevas:
    • A los marginados
    • A los rincones descuidados y a las personas que han sido rechazadas e aisladas.
    • A los lugares de economías matutinas: lugares de trabajo, estudio, negocios, creatividad, servicio y artesanía…
    • Y a las economías nocturnas donde trabaja la gente de la calle, los alcohólicos, prostitutas y personas desesperadas.

habitantes-calle

De hecho, esas buenas nuevas son para TODAS las personas de la Ciudad.

Y, la historia de la buena noticia es profunda: que la santidad como amor, transformación y santificación es un vehículo de gracia para el mundo: el amar a Dios, a nuestros vecinos y a nosotros mismos. El amor de Jesús está sobre nosotros, Jesús vivió por nosotros, Jesús murió por nosotros y ascendió y está sentado a la diestra del Padre para interceder por nosotros, y Jesús está vivo por nosotros, en nosotros y con nosotros – para traer vida a nuestras ciudades y su gente.

También hemos sido llamados, una vez más, a:

  • Formar comunidades santas de justicia y misericordia
  • Tener un optimismo de la Gracia – un deseo para la transformación de comunidades enteras y PORQUE SOMOS CRISTIANOS, ¡creyendo que esa entera y santa transformación es realmente posible! ¿Por qué?/¿Cómo? ¡Porque Dios puede hacerlo! ¡Dios está con nosotros y Dios es por nosotros! Hemos sido llenos de esperanza
  • Escuchar en maneras profundas y nuevas

Hemos recordado que debemos ser:

  • Aprendices – adaptables, flexibles, creativos y desafiar y moldear las estructuras y mecanismos que descarrilan la misión de Dios
  • Aprender juntos y de otros – en humildad
  • Aprender de personas que NO SON como nosotros y escuchar lo que la ciencia, líderes civiles, maestros, eruditos, arquitectos y políticos tienen que decir…
  • Aprender de otras disciplinas y estar abiertos a sus enseñanzas

 

Espera la segunda parte en la siguiente entrada.

Puedes leer y descargar el resumen completo en español aquí: urban-forum-summary-notes-spanish

Vuelve a Casa

El siguiente video me recuerda de la gracia que nunca merecemos, pero que nuestro Padre nos ofrece gratuitamente.  Por eso se llama gracia.

También me da esperanza cuando sigo orando por mi familia que no conoce a Jesús.  Dios Padre, ¡que tus hijos vuelvan pronto a ti!

Enfadado y…tardando…

drowning arkDespués de leer la historia de Noé (Gén. 6-9) siempre pienso en una cosa: ¿Por qué le enseñamos esta historia a nuestros niños? ¿No trata sobre el juicio y la ira de Dios? Noé y su familia estaban dentro del arca temporalmente estudiando zoología. Los cielos se abren, las aguas suben y… todo el mundo se inunda. ¿Puedes imaginarte lo aterrados que estarían nuestros sobrinitos e hijitos si les contáramos cada detalle? Supongo que es una historia para niños porque tiene animales.

Pero hay otra cosa que pienso que es extraña con respecto a esta historia. Tenemos que reconocer que Dios estaba muy enojado. Él lamentó haber creado al hombre y su corazón estaba lleno de dolor (6:6). Dios estaba triste, pero también su pueblo lo enfureció.

Recuerda: Él es el “Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia y verdad” (Salmo 86:15). La maldad era tan horrible que este mismo Dios tuvo que bajar el puño y gritar: “¡Basta!”.

Y aquí viene la parte más rara. Durante el tiempo en que Dios compartía con Noé sus planes para destruir a la humanidad, de repente se detuvo y le dio instrucciones detalladas acerca del barco. “Quiero tres niveles Noé, y necesitas usar un cierto tipo de madera…” El Señor también le dio instrucciones detalladas sobre su familia, los animales y otras cosas importantes, y después, el Dios que estaba furioso… esperó. La mayoría de los eruditos dicen que se necesitaron 120 años para construir esta arca gigante. ¿Por qué no destruyó Dios a la humanidad en ese instante cuando estaba tan enojado? ¿Por qué simplemente no le dijo Dios a Noé: “Hazte un arca Noé, estoy harto de esto”?

La respuesta es la clave. Como sabemos, aun en su enojo Dios no deja de ser compasivo. Él siempre ama a su creación. La esencia de su carácter siempre es de amor. Por eso se tomó el tiempo para hacer una pausa y explicarle al único hombre que estaba viviendo una vida santa lo que necesitaría hacer para salvar a la humanidad. 

¿Es increíble, no? Eso significa que como hijos de Dios, no solo debemos servirle con temor, sino que somos libres para servirle con amor. Podemos obedecerle como Noé, simplemente porque le amamos profundamente. La pregunta es: ¿Has llegado a este punto en tu vida? ¿Cuándo fue la última vez que fuiste abrumado por su amor y su misericordia?

Recuerda: aun en el juicio hay gracia. Aun en la ira hay amor. Y aun una historia para niños puede enseñarnos todo esto.

“…Y Él será nuestra paz.”

“Pero tú, Belén Efrata,
tan pequeña entre las familias de Judá,
de ti ha de salir el que será Señor en Israel…

…Y él se levantará y los apacentará
con el poder de Jehová,
con la grandeza del nombre de Jehová,su Dios;
y morarán seguros…

…y Él será nuestra paz” (Miqueas 5:2, 4-5).

Algunos de ustedes saben que mi padrastro, Daniel Oliver, falleció hace poco y que mañana tendré el privilegio de dirigir su funeral.  Mi mamá está triste, pero a la vez estamos alegres porque ahora él no está sufriendo de Alzheimers como había padecido durante los últimos siete años.  ¡Ahora está con Cristo!

Estos días han sido días de luto, pero a la vez días para recordar con sonrisas en la cara su vida, su personalidad, y su testimonio.  Daniel era un hombre brillante quien leyó un libro nuevo cada tres o cuatro días.  Él amaba a su familia y a sus hijos y nietos mucho.  Debo admitir que él no fue un papá para mí – mi padre todavía vive y después del divorcio mi mamá se casó con Daniel cuando yo ya tenía 18 años.  Sin embargo, Dios hizo una obra en él y la gracia y misericordia de Dios eran evidentes en su vida.

Gracias por sus oraciones y sus palabras de apoyo y ánimo.  En este tiempo de Adviento, celebramos un Dios quien vino en forma humana en medio de una tribulación política y cultural alrededor.  Y este Adviento yo celebro un Dios quien viene con su paz en medio de la pérdida y tristeza familiar que nos están impactando.

Cristianismo Vs. Consumismo

*La siguiente entrada es un extracto del libro Viviendo la Justicia, escrito por Jamie Gates y Jon Middendorf, pastores y profesores nazarenos.  Cuando pensamos en justicia, muchas veces grandes actos de bondad o liberación vienen a la mente.  Sin embargo, vivir la justicia tiene que ver además con nuestras decisiones diarias, las cuales reflejan un panorama mundial diferente del cual posee el mundo.

“Un estilo de vida cristiano no se basa en los mismos valores que encuentras en una sociedad basada en el ir de compras y el consumir.

El Cristianismo se basa en gracia abundante para todos;

la cultura de consumismo premia el logro individual.

El Cristianismo asume que Dios ha provisto suficiente para todos si compartimos;

la cultura de consumismo dice que debemos competir por los recursos escasos.

Para el Cristianismo, compartir los recursos entre la comunidad es importante;

el consumismo dice que acumular riquezas personales es la meta.

Cristianismo es una vida que busca amar a Dios y a los demás;

consumismo es una vida que busca cumplir los deseos imaginados en la compra de nuevos productos.

Cristianismo toma en serio la realidad del pecado y el egoísmo pero cree que Dios venció el pecado por Cristo y está en el proceso de reparar la separación;

una sociedad manejada por el consumidor toma en serio la realidad del pecado y el egoísmo y busca aprovecharse de ella” (p. 44).

Reporte de los Superintendentes Generales

*En las próximas entradas voy a publicar extractos del Reporte de los Superintendentes Generales en la Junta General hace dos semanas en Lenexa, Kansas, EEUU.  Creo que es sumamente importante leer y recibir estas palabras para que nos ayuden en nuestras vidas y ministerios.  Si quieres todo el reporte en español, haz clic acá: Reporte JSG Febrero 2010.

No habrá discípulos semejantes a Cristo sin que haya “un nuevo corazón y un nuevo espíritu.” Aunque la Biblia claramente nos comunica que todos hemos de crecer en gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Cristo Jesús, el punto de partida para este peregrinaje es el momento en que recibimos un nuevo corazón y un nuevo espíritu.

Una Iglesia Evangélica Quemada en la India el Año Pasado

El aceptar por fe este regalo de la gracia de Dios y el seguirle a Cristo puede ser una decisión costosa.  Con profunda tristeza les informo que en los últimos cinco años han habido 47 mártires nazarenos. En una sola nación fueron destruidas 30 iglesias por incendio; y fueron asesinados dos pastores y nueve laicos.

Sin embargo, en medio de esta devastación, se han plantado 54 iglesias nuevas en esta misma nación. Es como si de entre la muerte naciera vida. No siempre sabemos cómo obra el Señor—simplemente sabemos que Él sí está obrando. Aun en medio de las circunstancias graves que enfrentan nuestros hermanos y hermanas cristianas en Haití, Dios está obrando.

Esta misión de hacer discípulos semejantes a Cristo en las naciones, necesita ser comprendido dentro del contexto de nuestro propósito como Iglesia del Nazareno, puesto que hay muchas denominaciones que comparten una misión semejante. Nuestro testimonio hace énfasis en lo siguiente:

  • El dar a conocer a todo pueblo la gracia transformadora de Dios, hecha disponible a cada persona, por gracia, y por medio de la fe.
  • La proclamación a todo creyente, de la doctrina y la experiencia de la entera santificación, animándoles y nutriéndolos dentro de la comunidad cristiana, hacia una entrega de su voluntad a la voluntad y a los propósitos de Dios. Sin este mensaje no tenemos nosotros una misión—sin esta misión no tenemos un mensaje.
  • La incorporación de creyentes al compañerismo y a la membresía de la vida congregacional.
  • El equipar para el ministerio a todos los que responden en fe.
  • El enviar/comisionar a discípulos semejantes a Cristo quienes se reproducen como discípulos—en pro de la misión.
  • Que la meta primordial de la “comunidad de fe” es de presentar a todos—estén en Haití u Holanda, Corea del Sur, el Congo o California—completos en Cristo en el día final (Colosenses 1:28).
A %d blogueros les gusta esto: