Archivo del sitio

Trabajo en Equipo

Por los últimos cinco años he tenido el gran gusto de ministrar con Carlos Monterroso.  Él ha escrito el siguiente devocional que habla del trabajo en equipo.  Carlos y yo estaremos trabajando juntos en Misión Mundial MAC por sólo tres días más.  Así que, por esta entrada quiero agradecerle a él por el gran trabajo en equipo que hemos realizado.

Lee: Lucas 5:17-26

El trabajo de alcanzar almas para Cristo es cuestión de compasión, servicio, amor y mucho trabajo en equipo, a lo largo de tu vida Dios proveerá de oportunidades para servir y glorificar el nombre de Dios y que mejor que hacerlo en compañía de un hermano en Cristo.


Te toparás con algunas barreras para alcanzar algún objetivo a la hora de trabajar en grupo, pero podemos superarlas si realmente trabajamos por amor a Cristo y a nuestra familia en Cristo, la iglesia local necesita de hermanos que vivan con diferentes ideas y gustos pero en un mismo espíritu.


El pasaje que acabamos de leer no sólo cuenta la historia de cómo Jesús sanó a un paralítico, también nos cuenta el cómo un grupo de amigos superaron las barreras para poder llevar a aquel necesitado a la presencia de Cristo. Juntos encontraron una forma. ¿Acaso la creatividad y dones de cada uno de los que te rodean en comunión y unidad no pueden hacer grandes cosas?

Atrévete a conocer y relacionarte con los hermanos con quienes no has compartido últimamente en tu iglesia local. Te darás cuenta de que juntos podrán aprender mucho uno del otro y que Dios puede usarles en gran manera para bendición de muchos.

–Escrito por Carlos Monterroso, Asistente Previa en Misión Mundial MAC

¿Cien Veces Más? ¡¿En ESTE Tiempo?!

Una vez más escuchemos las palabras de Jesús:

“De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna” (Marcos 10:29-30).

El contraste acá entre los dos tiempos, las dos épocas nos llama la atención, ¿no? Cristo admite por supuesto que hay un premio significativo que viene en el siglo venidero en la forma de la vida eterna. ¡Sólo esta recompensa merecería todo el sacrificio que él describe antes! Sin embargo, él pasa la mayoría de su tiempo hablando de lo que recibamos en este tiempo, y su promesa es sorprendente. Aunque dejamos nuestra familia y nuestra tierra, ¿recibiremos CIEN VECES MÁS en este tiempo? ¿Qué nos estaría diciendo Cristo con esta declaración?

Mi esposa y yo somos misioneros viviendo lejos de nuestras familias y nuestra tierra. Dejando estas cosas no fue fácil y de hecho tenemos que seguirlas dejando cada mes mientras que estamos en el campo. ¿Qué quiero decir? Bueno, cuando mi madrastra descubre que tiene un tumor cerebral (como sucedió hace dos años), nos gustaría estar cerca para apoyar a ella y a mi papá en los momentos de estrés y dolor. Cuando mi hermanastra se casa con su novio y la fecha cae justo cuando tenemos compromisos fuertes e inevitables en el ministerio acá (como ocurrió hace un año), nos encantaría celebrar de cerca con ella y con la familia. Si tienes un llamado misionero, tienes que reconocerlo: no vas a estar con tu familia para cada evento importante en sus vidas. Ni ellos van a estar contigo (o por ejemplo, los abuelos no van a poder acompañar a los nietos mientras crecen en otro país).

Pero, ¿sabes algo? El sacrificio tiene una recompensa. Ahora Emily y yo (y los hijos) contamos con una familia enorme a que hemos podido conocer en los últimos cinco años. Tenemos hermanos y hermanas y tíos y tías de verdad en muchos lugares donde hemos ministrado. La familia es gigante y muy diversa–¡Damos gracias al Señor por la nueva familia hondureña, nicaragüense, mexicana, etc. que Él nos ha dado! Y aunque nuestros niños han salido de una tierra, ahora se sienten en casa en muchas tierras y culturas diferentes y cada una forma una parte de ellos. ¿Cien veces más en este tiempo? ¡Jesús tenía toda la razón!

No voy a escribir una entrada mañana porque sinceramente quiero que cada lector de las últimas tres entradas medite sobre estos versículos. Más, te invito a cada uno que respondas con un breve comentario en las siguientes 48 horas. ¿Qué piensan de este tema? ¿Qué quiere Dios enseñarnos por medio de este pasaje?

A %d blogueros les gusta esto: