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Reflejando a Cristo: Un Ministerio Holístico

Escrito por: Howard Culbertson

Bethesda-Pool-ofYo tenía un amigo que parecía obsesionado con “salvar almas.” Nunca lo oí hablar mucho sobre la gente que alcanzó, a excepción de contar si eran salvos. Lo único que parecía estar en su lista de “cosas por hacer” era asegurar que las personas tenían un boleto al cielo.

No me entiendan mal: Estar apasionado porque la gente vaya al cielo no es algo malo… a no ser de que lo único que pienses es asegurarte de que sus “almas” van a ser salvas.

Al leer los evangelios, veo que Jesús se preocupa por más que “salvar almas.” Él no separa a las personas en cuerpos, almas y cualquier otra cosa que mi amigo parecía hacer. Jesús vio a los individuos como pueblo y Él los trataba como tal. Pasó tiempo con ellos. Comió en sus mesas. Jugó con sus hijos. Se fue a la sinagoga con ellos. Él se rió y lloró con ellos. Y, Él anunció: “Yo he venido para que todos tengan vida y la tengan en abundancia.” (Juan 10:10, NVI).

Jesús hizo el ministerio de una manera holística. Por lo tanto, él no vio el lado físico y emocional de las personas como algo totalmente separado de su lado espiritual. Él dispensaba perdón al mismo tiempo que sanaba enfermedades. Él ayudó a la gente en su plenitud espiritual al mismo tiempo que les daba de comer bocadillos de pescado.

En el modus operandi holístico de Jesús, vio a las personas en el contexto de la sociedad en la que vivían. Por esa razón, Él habló sobre formas de fomentar relaciones saludables. La respuesta de Jesús a la pregunta sobre el “Gran Mandamiento”, revela una forma holística de pensar. Su respuesta se dirigió a nuestra dimensión horizontal (amar a los demás), así como a la vertical (amar a Dios).

A través de los años, la mejor difusión de misiones mundiales ha sido la integral del ministerio terrenal de Jesús. Por ejemplo, a principios de 1800 el misionero británico William Carey estableció el patrón para el trabajo misionero protestante. Una de las razones por las que Carey se llama el “Padre del Movimiento Misionero Moderno” es su enfoque holístico a las misiones.

Para estar seguros, Carey hizo esfuerzos de alcance evangelístico, incluyendo la predicación al aire libre, pero también presentó proyectos de desarrollo económico y la alfabetización y ministerios médicos. Él luchó para darle a las mujeres y jóvenes las oportunidades educativas. Luchó contra la abominable práctica de la quema de viudas vivas en las piras funerarias de sus maridos muertos.

Si los misioneros de hoy quieren hacer realmente ministerio en el nombre de Jesucristo, deben acercarse a ello de la manera holística de nuestro Señor y Salvador.

Publicado originalmente en: http://engagemagazine.com/content/reflecting-christ-holism-ministry

Amando a Todos – También a los Inmigrantes

Escrito por: Howard Culbertson / Trad. por: José Samuel Mérida

“Así mismo debes tú mostrar amor por los inmigrantes.” ~Deuteronomio 10:19

El tema de los inmigrantes y las exhortación a atender al extrajero aparece varias veces en el Antiguo Testamento. Se pueden encontrar referencias en Éxodo, Levítico, Deuteronomio, 1 Reyes y Miqueas. Un versículo en Deuteronomio dice, “Ama al inmigrante” (Deuteronomio 10:19).

inmigracionDeuteronomio es un recopilación de los últimos mensajes de Moisés, relata los eventos clave en la travesía de los israelitas por el Sinaí después del éxodo. Moisés ha contado una tercera parte de su relato cuando da el mandato de mostar amor al inmigrante.

Este mandato tiene implicaciones enormes para la causa del evangelimo mundial. Piense por un momento en sus amigos y familiares que no tienen a Cristo como su Salvador. Todas las personas que conozco tienen seres queridos fuera del Reino. ¿No anhelamos que ellos también vengan al Señor? ¿No están ellos también en nuestras oraciones? Por lo tanto, si amamos al inmigrante, ¿no desaríamos también que llegara a conocer a Jesucristo?

Algunos podrían decir que esta interpretación del mandato de Moisés está en contra de lo que dice el resto del Antiguo Testamento. Esa objeción podría surgir al asumir que la actitud del Antiguo Testamento es la de “nosotros contra el resto mundo”. Y esa suposición podría basarse en la repetición a lo largo del Antiguo Testamento de advertencias sobre no adoptar religiones e ídolos extranjeros. Tales advertencias deben tomarse en serio. Pero de ninguna manera fueron dadas para cerrar nuestra mente y dar lugar a una desconfianza o rechazo a los inmigrantes.

De hecho, cuando Moisés dijo “inmigrantes”, pudo haber estado pensando en los vecinos cercanos de los israelitas, algunos de los cuales eran temerosos de Dios y también adoraban a YHWH. Ese escenario tiene aplicaciones claras en un mundo donde los inmigrantes pueden llegar a vecindarios llenos de evangélicos. Sin embargo, ¿no podría ser también que el Espíritu Santo dispuso Deuteronomio 10:19 como un mandato a ver al mundo sin las fronteras nacionales?

Ver a Deuteronomio 10:19 como una indicación de que el pueblo de Dios debe amar a todos en el mundo refleja claramente lo que sabemos sobre Dios mismo a partir de la escritura. Por ejemplo, 1 Juan 4:8 dice que “Dios es amor”, y no sería exagerado pensar que la exhortación a amar al inmigrante fluye del amoroso deseo de Dios de bendecir a todas las naciones (Génesis 12:3).

El mandato de Deuteronomio de amar al inmigrante está muy acorde al “porque de tal manera amó Dios al mundo” de Juan 3:16. La idea de amar a todos los pueblos trae a mente aquel coro:

“No le importa tu color,

A Jesús, el Salvador”

Desafortunadamente, amar a los extranjeros es algo que el pueblo de Dios no siempre a hecho bien. Jonás, por ejemplo, neciamente se rehusó a amar a los ninivitas. A finales de los 1700s, varios lideres eclesiásticos le dijeron al aspirante a misionero William Carey que no se preocupara por las personas que nunca habían escuchado el evangelio. Porque ellos, le dijeron, eran problema de Dios y no nuestro.

Ese desprecio ingrato hacia los demás pueblos evidencia un fracaso en aceptar el mandato de Deuteronomio 10:19. Siendo que este versículo refleja el amor de Dios por todas las etnias, ¿no sería entonces lo correcto que participaramos de la pasión en el corazón Dios amando sinceramente a los inmigrantes?

Enlace: http://corazondelamision.blogspot.com/2013/06/amando-todos-tambien-los-inmigrantes.html

Predicando a Cada Isla del Mar

Escrito por: Howard Culbertson / Trad. por: José Samuel Mérida

glorifiquen al Señor…en las islas del mar.” ~Isaias 24:15

Den gloria al Señor y proclamen su alabanza en las islas lejanas.” ~Isaías 42:12

Los 66 capítulos de Isaías contienen aproximadamente dos docenas de profecías que se cumplieron en Jesucristo. Estas incluyen:

  • nacerá de una virgenisla
  • ministrará en Galilea
  • hará milagros de sandiad
  • una muerte sacrificial como Salvador
  • sepultado en la tumba de un hombre rico
  • buscado por los gentiles

Junto a estas profecías aparece también una insinuación de la Gran Comisión de Jesús. Dos veces, Isaías habla de alabar a Dios en los lugares más remotos que uno se pueda imaginar. Estos dos pasajes – Isaías 24:15 e Isaías 42:12 – no aparecen en las listas de profecías mesianicas registradas por Isaías. Tal vez deberían incluirse, porque está claro que Jesús estaba refiriéndose a ellas cuando dijo que los creyentes llenos del Espíritu serían sus testigos hasta “los confines de la tierra” (Hechos 1:8).

Hoy por hoy, la idea de “islas del mar” trae a mente imágenes de cruceros surcando el Caribe. Pero no habría sido así para los judíos contemporaneos de Isaías. Seguramente cuando ellos pensaban en islas, se imaginaban lugares hostiles y distantes. Proclamar el nombre del Señor en aquellas islas habría sido por demás incómodo.

A pesar de las enormes distancias y peligros reales e imaginarios, los misioneros a lo largo de la historia cristiana han sido motivados a proclamar el evangelio a los habitantes de las islas lejanas. A finales de los años 1700s, el pastor británico William Carey leyó el libro del Capitán Cook titulado Viajes Alrededor del Mundo. Los relatos de Cook de sus visitas a las islas del Pacífico Sur incluían descripciones de la liturgia y religión de los indígenas. Dios usó ese material para llamar a Carey al servicio misionero.

Si bien Carey resultó ministrando en la India y no en una isla lejana, las historias de islas donde el Evangelio no había sido predicado le hizo ver la necesidad de hacerlo. El hecho de que Carey fundara una organización para enviar misioneros, sus esfuerzos por movilizar a los creyentes británicos y sus iglesias locales para evangelizar, y sus años de servicio misionero integral le ganaron el título de “Padre del Movimiento Misionero Moderno”.

En cuanto a nosotros, los nazarenos, las islas han figurado en nuestra historia desde el principio. Mientras la denominación aun se estaba formando en los EEUU, ya estaba enviando misioneros a la isla de Cabo Verde, una nación en el Atlántico. Aun antes de la fundación de la iglesia en Pilot Point, la isla de Cuba fue la cuarta nación, junto con Canadá, a la que ingresó la Iglesia del Nazareno todavía en formación. Las islas de Japón y Gran Bretaña fueron el octavo y décimo país al que ingresó nuestra denominación. Y así ha seguido de manera que desde la isla de Antigua hasta la isla de Zanzibar, hay congregaciones isleñas de la Iglesia del Nazareno por todo el mundo.

Enlace: http://corazondelamision.blogspot.com/2013/06/predicando-cada-isla-del-mar.html

Él Se Negó a Sentarse (Parte II)

* Hoy continuamos poniendo nuestra mirada en el legado de William Carey, el padre de las misiones modernas.  La siguiente entrada fue escrita por R. Franklin Cook para Engage Magazine, y es la segunda parte de un artículo empezado hace dos días.

…En los pocos años siguientes William Carey hizo su propia marca, incluso antes de embarcarse con su equipo hacia la lejana tierra de India.  Él escribió lo que en literatura de misiones se considera una obra maestra del siglo XVIII titulado: Investigación de la obligación de los cristianos a ser usados como medios para la conversión de los Impíos. Este documento se convirtió en una justificación racional para las misiones de la era moderna y un toque de trompeta para el llamado para la acción. Carey revisó la escena del mundo como él lo conocía, definió los términos del campo misionero, y proveyó los fundamentos básicos para el envió de misioneros y la plantación de iglesias en otras tierras.

Como Carey empezó a aceptar invitaciones para hablar de toda Inglaterra, desarrolló el tema que está mas asociado con el hoy día, en sus sermones él repitió una y otra vez: “Espera grandes cosas de Dios. Intenta grandes cosas para Dios.”  En el tiempo adecuado y contra todas las posibilidades y oposición – incluso desde su propia esposa – Carey llegó al gran puerto de Calcuta, India e inició a trabajar. Observando desde la perspectiva de nuestro siglo 21, llama la atención lo que Dios realizó a través de este hombre.  (Como una nota al margen, recordemos que él nunca regresó a Inglaterra.  No había nada como una licencia o gira misionera, y cuando él fuera al campo él estaba decidido a ser enterrado en el, como de hecho lo hizo.)  Él estableció el modelo de las misiones modernas, y con su equipo de medicina y educación personal, establecieron el triunvirato de la misiología: evangelismo, salud y enseñanza. Esto fue el modelo que se prolongó por más de dos siglos.

En adición, como lingüista, Carey estableció la importancia de la traducción de la Biblia a todas las lenguas, y él mismo hizo traducciones tempranas al Bengalí, hindi y otras lenguas de la India.  Él puso en marcha una operación de impresión e inició colegio universitario de Serampore. Incluso para estos días, Serampore sirve como cuerpo de acreditación de facto de educación teológica para la India y otras partes de Asia. “¡Joven, siéntese!”  La fuerte voz del Dr. Ryland aun se escucha inclusive hoy, pero sobre todo porque William Carey no se sentaría. 

¿Qué aprendimos de esto?

  1. Primero, que el llamado puede suceder en la quietud del estudio, la reflexión, y oración como sucedió con William Carey.
  2. Segundo, que incluso un zapatero puede convertirse en un movilizador de clase mundial y un agitador para Dios.
  3. Tercero, con una fuerte misiología, una persona puede establecer un modelo que pueda durar mucho tiempo. No solo hacemos algo. Lo hacemos por una razón, una filosofía, una razón de ser.
  4. Cuarto, a veces toma una gran cantidad de persistente paciencia ir contra una arraigada burocracia eclesiástica la cual se ha acomodado en las rutinas, y los lineamientos de los procesos y procedimientos.
  5. Quinto, el campo misionero es todo lugar y que cada cristiano tiene la “obligación” de llevar el evangelio a “las naciones.”¿Quién pudo haberse imaginado que ha salido tanto de una persona que se negó a “sentarse”?

–R. Franklin Cook sirvió como director de la Iglesia del Nazareno en la Región Eurasia desde 1989 a 2004. Él ha servido como misionero en India, y editor de la revista Santidad Hoy desde 1997 a 2004.

Él Se Negó a Sentarse (Parte I)

*Continuamos nuestra reseña del “Padre de las Misiones Modernas”, publicando un artículo escrito por R. Franklin Cook para Engage Magazine.  Será continuada en la próxima entrada…

Él era conocido como un simple zapatero, vivió en Inglaterra en las más humildes circunstancias del siglo XVIII.  Su nombre fue William Carey, y él fue conocido como “el padre de las misiones modernas.” ¿Cómo hizo que sucediera? Como zapatero, Carey fue un joven de brillantes inusual.  Para sus 21 años de edad, él tenía dominio del latín, griego, hebreo e italiano, y le fue bien en el dominio del holandés y francés.

Además, Carey tuvo una profunda experiencia (revelación) de Dios que vino a él en la quietud del estudio de la Biblia y la oración, no en una conferencia pública o una reunión. Fue al leer el reporte del capitán Cook, uno de los exploradores más importantes de su época, que Carey escuchó el llamado de Dios. El último viaje del capitán Cook fue el medio por el cual Carey fue capaz de testificar: “Si es el deber de todo hombre creer en el evangelio, entonces es la obligación de todo aquel a quien se le ha confiado el evangelio esforzarse para hacerlo conocer en todas las naciones.”

En nuestros días esta declaración suena normal y previsible. De hecho la Iglesia del Nazareno está en una misión de hacer conocer el evangelio “a todas las naciones.” Pero en la época de Carey esta declaración era revolucionaria, inaudita, ridícula. Recuerden, que en la época en que Carey era joven no había nada como misioneros enviados por denominaciones, no habían sociedades misioneras, ni interés en las misiones. Cuando el joven Zapatero fue a una conferencia, y propuso que se creara una organización que llevará el evangelio a las naciones, el Dr. Ryland, el prototipo burocrático denominacional le gritó a Carey: “¡Joven, siéntese! Cuando Dios quiera convertir al pagano lo hará sin su ayuda o la mía.”

Seguramente este se ha convertido en uno de los más notorios sentimientos y aun con frecuencia nosotros en la iglesia sublimemente adoptamos esta noción de que “Cuando Dios esté listo, Dios lo hará”. Esto podría ver con nuestros propios ministerios en nuestras ciudades y nuestros vecindarios. Esto podría tener que ver hecho con decir unas palabras de redención a un compañero de trabajo o una persona en necesidad. Esto podría tener que ver con dar soporte a un programa de extensión o el esfuerzo de un ministerio…


El Padre de las Misiones Modernas (Parte II)

Esta entrada es continuación de la biografía escrita por Dra. Erika Ríos Hasenauer comenzada hace dos días.

…El respiro vino cuando Carey fue el encargado de una fábrica textil. Sus habilidades administrativas y su sabiduría se hicieron notar enseguida. Todo empezó a mejorar para Guillermo y su familia. Intensificó su estudio del idioma hasta llegar a predicar fluidamente en Bengalí y a la traducción, al que se dedicó esmeradamente. Sin embargo, las pruebas nunca faltan. Este vio morir a su hijo Pedro, el más pequeño. Las condiciones sanitarias y de salud en ese tiempo (y aun ahora), ¡dejaban mucho que decir!

Sin embargo Carey no desmayó. Vería el primer fruto de su esfuerzo años más tarde, al ver el primer hindú convertido y bautizado, vio traducido el NT al bengalí y de hecho tanto llegó a dominar esta lengua que llegó a ser maestro de bengalí en universidades nacionales y a ser bien pagado. Aún así, cuando tuvo más que suficiente, no se dio unas vacaciones a Europa, lo dio todo a las misiones, quedándose con solo una mínima parte para su familia.

La Sra. Carey fallecería después de haber padecido de una larga y crónica enfermedad mental. Lastimosamente ella vino a ser el aguijón para Carey.  Aun así, éste nunca perdió su pasión por la obra ni descuidó sus obligaciones familiares.

Otro tipo de obras sociales como escuelas, y hospital para leprosos entre otras actividades fueron también obra de este loco de las misiones – quien dio 41 años de su vida a su Señor y su amada India.

Prácticamente no regresó a Inglaterra en todo ese tiempo. Fue incomprendido por muchos de sus colegas, pero muy respetado y amado por todo el pueblo de la India.  Honores fueron rendidos a este estudiado doctor, poliglota, y fundador de las misiones modernas.

¡Inspiradora es la historia de Guillermo Carey! Nadie puede dejar de ser conmovido y sacudido al mismo tiempo, al leer más detenidamente esta biografía.

Si Dios usó a un hombre quien posiblemente para el mundo no tenia oportunidades ningunas, quien conoció el significado de la palabra SACRIFICIO, pero quien le creyó al Dios de los Imposibles, ¿qué impide que tú y yo seamos usados por Él?

–  ¿Es que Dios ha dejado de utilizar a hombres y mujeres comunes y corrientes en nuestros días y solo los estudiados, ricos, y de tez diferente son los escogidos?

– ¿Por qué tendemos a ser conformistas y hasta mediocres en nuestras metas, preparación, y sueños?

– ¿No crees que es tiempo que América Latina, tú y yo reconozcamos que aun en medio de nuestra desventaja social y económica, Dios no es pequeño ni sus recursos se han agotado? ¡Él nos ha dotado con TODO para vencer!

¡Su RESPALDO está garantizado mientras vayamos por fe y demos lo mejor de nosotros! Una cosa es segura, nada nos va a llegar sentados en nuestros cómodos asientos.  Tenemos que pagar un precio, y un precio alto. Se llama sacrificio, despojo, y rendición, pero ten ánimo:

“Él da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas a que no tienen ningunas…” Is. 40:36.

El Padre de las Misiones Modernas (Parte I)

Hoy Dra. Erika Ríos continúa nuestro recorrido por las biografías de algunos grandes líderes de la fe, esta vez resaltando al “Padre de las Misiones Modernas”.

“Emprende grandes cosas para Dios, y espera grandes cosas de Dios” – fue una de las frases más conocidas de Guillermo Carey.

Aparentemente nadie podía ser menos “elegible” para el mundo de las misiones que el joven Guillermo Carey. Aunque dotado de una mente brillante, una sed de conocimiento poco común para su edad y un espíritu aventurero, su débil salud ni su bolsillo le ayudaban mucho para ser candidato a misionero.

La familia Carey era muy pobre. Dios sin embargo, es experto en hacer todo con nada y le mostraría esto al mundo a través de la vida de Carey.

¡Lo que verdaderamente entorpece el plan de Dios es la pobreza de visión¡ y de esto último, el joven Carey no tenía nada. En el tiempo de Dios, éste llegó a ser ni más ni menos que el padre de las misiones modernas.

A sus 17 años, Carey se vio obligado a buscar un trabajo. El único puesto disponible entonces era aprender a remendar zapatos. Sin embargo, un año después, su vida daba un giro de 180 grados. Nuevas oportunidades estaban a la puerta. No solo aceptó al Señor, se comprometió en serio con él, e inició el estudio de las Escrituras como pocos jóvenes de su edad. Un tiempo después, contraería nupcias con Dorothy – quien resultaría ser no exactamente la compañera idónea, pero aún así, el amor y ternura de Carey nunca faltó hacia su esposa.

Dios empezó a abrir más y más puertas para este entusiasta joven. Aun así, tenía que aprender a vivir modestamente. Su economía era bastante precaria. ¡Ganaba un poco más de cincuenta dólares – al año!

En 1789 Carey fue llamado al pastorado. Inició a predicar, a enseñar y a ganar almas para Cristo. Este no dejó de lado sus estudios. Entre zapato y zapato, se esmeraba por aprender otras lenguas. El tenía que ser su propio maestro pues no disponía de tiempo ni de dinero.

Un día Carey escuchó hablar a un médico misionero. Había retornado recientemente de la India. Su corazón palpitó fuerte por ese vasto y desconocido país. 

Historia en breve, en poco tiempo estaba en la ciudad de Calcuta con su esposa, y 3 niños iniciando a reconocer el área.

Su carencia económica se acentuaba más y más. Sin el soporte que otros misioneros tenían, inadecuada comunicación con sus iglesias en casa,  hicieron para los Carey un tiempo difícil. ¡La Sra. Carey nunca estaba contenta!  Aun mas, otro bebe en camino no vino necesariamente a aliviar la situación. Ahora eran seis bocas que alimentar – por fe.

El respiro vino cuando Carey fue el encargado de una fábrica textil. Sus habilidades administrativas y su sabiduría se hicieron notar enseguida. Todo empezó a mejorar para Guillermo y su familia. Intensificó su estudio del idioma hasta llegar a predicar fluidamente en Bengalí y a la traducción, al que se dedicó esmeradamente. Sin embargo, las pruebas nunca faltan. Este vio morir a su hijo Pedro, el más pequeño. Las condiciones sanitarias y de salud en ese tiempo (y aun ahora), ¡dejaban mucho que decir!

*Esta entrada será continuada el viernes…

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