Cuando yo estaba estudiando en el seminario tuve el privilegio de aprender del Dr. Charles Gailey, un antropólogo y misionero nazareno en Swazilandia por 12 años. Casi cada día en mi ministerio recuerdo algo que él nos enseño y hoy no es diferente. Él siempre exponía que si Dios está llamando, él protegerá a sus hijos y proveerá toda necesidad aun en los tiempos difíciles. No es que el llamado significa que no hay sufrimiento, va a haber muchos dolores y a veces persecución por el evangelio. Sin embargo, él suplirá cada necesidad y su protección y provisión llegará hasta nuestros niños también.
Un comentario recién compartido en este blog prueba esta verdad (busca el 28 de enero; los comentarios después de la entrada que se llama «Extreme Makeover 2008»). Conocí a Flavia, un líder de jóvenes excelente en Argentina durante el viaje de Extreme Makeover en enero. No sabía todo el trasfondo de su viaje ni el significado de este evento para ella pero su testimonio nos enseña y anima bastante. Gracias, Flavia, por este comentario–fue un verdadero gusto ministrar con vos y con tus jóvenes. Es cierto, Dios proveerá en cada instante.
¿Qué está pidiendo Dios de ti? ¿Vas a confiar que él proveerá para cada necesidad espiritual, financiera, física, emocional, etc.? «Fiel es él que os llama, el cual también lo hará» (1 Tesalonicenses 5:24).
El año pasado tuve la bendición de que trajeras al equipo de YIM/PA a trabajar con nosotros varios días. El primer día que vinieron quise animarles para los 2 meses siguientes que estarían sirviendo aquí en Guatemala y en mi iglesia. Después de mi participación en el YIM/PA 2004 y de haber experimentado esos tiempos difícles que surgen durante estas experiencias ministeriales, creí que lo mejor que podía decirles era esto: «Recuerden siempre: Dios no te ha puesto acá para que sufras, sino para mostrarte Su amor y poder.»