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Aún sin Desilusionarse: Parte dos de una Súplica para Resistir el Cinismo en la Vida y el Ministerio

Scott Armstrong

En la entrada anterior, compartí la historia de cuando era nuevo en el campo misionero y me encontré con verdades difíciles de conflicto y política en la Iglesia. ¿Eran correctas las palabras de una confiable misionera veterana? ¿Eventualmente iba a desilusionarme como todos los demás?

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Desde entonces determiné que no dejaría que eso pasara. Lucharía contra el cinismo y el fastidio. Las siguientes sugerencias, hasta ahora, me han ayudado tremendamente:

  1. Empieza a tener citas otra vez. Así como los matrimonios se pueden volver secos y sin pasión después de años de la rutina y el estrés de la vida, también nuestras vidas espirituales deben tener una tendencia hacia la intencionalidad y la creatividad. ¿Cómo era cuando conociste a Dios por primera vez o cuando Él te llamó por primera vez? ¿Cuáles eran los sueños que Él puso en ti? ¿Qué es lo que más te gusta de servir a Dios? Quizá necesitas dedicar tiempo no solo al ministerio, pero a Cristo mismo. “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” (Apocalipsis 2:4).
  2. Asegúrate que en todo lo que haces individual y colectivamente, la misión es predominante. “Desilusionarse” muchas veces puede atribuirse a olvidar nuestra misión. Esto aplica a un olvido generalizado de la Gran Comisión, pero también se refiere a la misión específica que Dios te ha dado a ti, a tu familia y a tu equipo de liderazgo. Recuerdo que en la universidad leí el libro de Stephen Covey, Primero lo primero (First Things First), y después me asignaron escribir mi declaración personal de misión. Puse énfasis en la renovación de varios aspectos de mi vida y en la dedicación al llamado de Dios y a mi familia. Tal vez parece risible, para un joven de 20 años con esperanzas muy altas y muy poca experiencia, trazar un rumbo misional hacia el futuro. E incluso Covey nos anima a revisitar y modificar esa declaración según sea necesario de vez en cuando. Sin embargo, si no lo hacemos cuando tenemos 20 años, ¿cuándo lo haremos? Si no nos enfocamos en una misión hoy, no deberíamos sorprendernos cuando nos quedamos sin rumbo años después. Volver a visitar y ajustar ocasionalmente esa declaración ha provisto una base para mi vida y ministerio en las últimas dos décadas – y continuará haciéndolo mientras avanzo.
  3. Llamar a las cosas por su nombre. Muchas personas piensan que el antídoto para la desilusión es negar o descartar las cosas terribles que nos han hecho a nosotros dentro de la Iglesia. Es bastante impresionante cómo podemos racionalizar las acciones pecaminosas de otros con pretensión bíblica o espiritual. “Él era abusivo, pero es un líder venerado, así que debo ser yo quien tiene la culpa.” “Ella me lastimó, pero yo sé que todas las cosas nos ayudan a bien…” Esta gimnasia mental (y emocional) puede enmascarar el asunto temporalmente, y hacer que las cosas avancen suavemente a pesar de la disfunción. Pero la forma real de permanecer apasionado por la vida y el ministerio es admitir que la Iglesia ha fallado en muchas maneras. Sé especifico. ¿Quién te lastimó? ¿Qué te robó el gozo? ¿Has perdonado? Solo cuando identificamos la enfermedad que envenena nuestro gozo podemos empezar a tratarla.
  4. Desarrollar tenacidad emocional y espiritual. Muchas veces equiparamos la tenacidad con el aspecto físico. La imagen en nuestras mentes puede ser la de un soldado llevado al borde del cansancio, la deshidratación y el dolor. Con una mezcla de sangre y sudor en su frente, él sigue adelante – literalmente apretando sus dientes. El apóstol Pablo también usa una metáfora de correr una carrera cuando habla de perseverancia espiritual, e incluso se refiere a “golpear su cuerpo” para ganar el premio (1 Co. 9:24-27). Sin embargo, es difícil pensar en imágenes de perseverancia emocional. ¿Qué pasaría si debiéramos desarrollar emocionalmente una perseverancia efectiva? ¿Qué pasaría si tuviéramos que empezar a valorar una actitud tenaz tanto como un esfuerzo físico? La mayoría de la tenacidad espiritual y emocional tiene que ver con elegir el gozo en medio del sufrimiento o enfocarse en las grandes bendiciones de Dios en lugar de las molestias diarias. ¿Recuerdas a Pablo y a Silas cantando en la cárcel de Filipos? En otras palabras, la tenacidad emocional es reconocer que “esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria” (2 Co. 4:17). Dios necesita soldados que son tenaces: física, emocional y espiritualmente.
  5. Ama la Iglesia. Es la esposa de Cristo. Es el cuerpo de Cristo. Sin embargo, si tú eres como yo, muchas veces me encuentro quejándome y murmurando de ella. Un llamado a amar a Cristo es amar a su Iglesia. Esta relación es tanto vertical (con Dios) como horizontal (con otros). No seremos capaces de fingir por mucho tiempo antes que la gente sepa que somos fraudes. El Espíritu Santo debe cambiar nuestros corazones cuando hemos sido desilusionados o heridos. “Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano” (1 Juan 4:21). Esto no es lo mismo, pero está estrechamente relacionado con nuestra sugerencia final…
  6. Mira a la Iglesia a través de lentes reales. Después de sentir que Dios me llamaba a unirme a Él en su obra redentora, casi no podía contener mi entusiasmo. Seguramente fue abrumador, pero Dios ¡quería usarme para cambiar el mundo! Poco sabía acerca de que el obstáculo que más intentaría desanimarme y disuadirme de esa misión, a través de los años, sería la falta de visión y salud de la Iglesia. Mientras ya había resuelto nunca perder mi optimismo, también tenía que ser realista. Cada obstáculo no iba a desaparecer mágicamente porque respondí al llamado de Dios. Soy imperfecto, y también lo es cada cristiano. La mezquindad y la política seguirán permaneciendo en la Iglesia en cada nivel porque está hecha de seres humanos. Pero saber todos los detalles de conflicto y confrontación no significa que estamos forzados a permitir que la realidad desfigure la imagen de Dios en nosotros. El movimiento tras bambalinas no tiene que desviarnos de la obra maestra que Dios está llevando a cabo en el escenario frente a nosotros.

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Ya no soy un misionero novato. He visto mucha suciedad, y ha habido muchas circunstancias que han amenazado con dejarme frustrado y cínico. Sin embargo, permanezco tan apasionado como el primer año de ministerio transcultural – incluso mucho más.

¿Qué hay de ti? ¿Te unes a mí en esta lucha contra la desilusión?

Una Súplica para no Unirte a los Desilusionados: Resistiendo el Cinismo que Marchita el Alma en el Ministerio

Por Scott Armstrong

Yo era un misionero novato, nuevo en el campo y ansioso por cambiar el mundo. Estaba hablando con una colega misionera, quien había servido por casi una década, sobre un asunto delicado de la Iglesia tanto en el campo misionero como en casa. En un momento dado, con optimismo, expresé que todo se resolvería pronto. Ella movió sus ojos y negó con la cabeza como si fuera una sabelotodo: “Espera un par de años. Tú vas a estar tan desilusionado como el resto de nosotros.”

¡¿Qué?! Esto sucedió hace años, y todavía lo recuerdo vívidamente. ¿El ministerio y las misiones se convertirían gradualmente en una carga constante, a través de esperanzas rotas y creciente desconfianza en el liderazgo? ¡Yo no firmé para esto – y mucho menos era mi llamado!

Recientemente escuché a Matt Chandler en una de las Conferencias de Plantación y Multiplicación de Iglesias: Exponencial. Él compartió una historia, llevó a su hija de siete años a un show de Hadas de Disney. Ella estaba tan emocionada que se puso un disfraz de hada. Su papá había comprado muy buenos lugares y el rostro de ella resplandecía mientras se iban acercando a la primera fila.

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Sin embargo, desde esa sección en particular del auditorio, Matt se dio cuenta que ellos podían ver detrás del escenario a todas las hadas poniéndose sus disfraces, y donde el director del escenario estaba indicando a los actores cuando tenían que entrar y salir. Los artículos de utilería eran preparados y llevados al escenario.

La hija de Matt empezó a enfocar más su atención en lo que estaba pasando tras bambalinas en lugar de ver la magnífica producción que estaba justo frente a ella. En cierto momento ella se inclinó hacia su papá y le dijo, “Esas no son hadas reales. Solo son personas disfrazadas.”

Ya no había asombro en su voz. Ella perdió la magia.

¿No sucede lo mismo con nosotros a medida que avanzamos en la vida, y específicamente en el ministerio? Si hemos estado en esto por más de algunos años, hemos visto mucha suciedad en la iglesia, y esto no está relegado a la persona laica promedio. Por experiencia (y también, ¡algunas veces debido a nuestro egoísmo y malas decisiones!) vemos tras bambalinas y empezamos a entender lo bueno, lo malo y lo feo en el liderazgo. Comenzamos a usar frases como: “sobreviviendo” y “en la lucha” para describir nuestro trabajo diario. Definitivamente, ¡la emoción se fue!

No podemos ser ingenuos – hay mucho de la vida y del ministerio que es difícil y cansado. Estas noticias no deberían sorprendernos a ninguno de nosotros.

Al mismo tiempo, un vistazo detrás del escenario no tiene porqué quitar la magia del ministerio. Parte de madurar en el servicio a Cristo y a su pueblo no debe significar que eventualmente, y por defecto, ¡nos desilusionemos!

Así que, ¿cómo resistimos este lento avance hacia el cinismo? En mi siguiente entrada ofreceré algunas sugerencias importantes que me han ayudado personalmente a mantener un fervor espiritual y a no desilusionarme en el ministerio.

Entrenamiento Génesis – 2018

Desde Guatemala, México y Estados Unidos, ocho misioneras viajaron hasta Santo Domingo en República Dominicana, para recibir un entrenamiento misionero durante el mes de abril de este año.

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Misioneras Génesis – 2018

Una de las estrategias de la iniciativa Génesis de la región Mesoamérica, para continuar haciendo discípulos semejantes a Cristo en los centros urbanos, es el envío de misioneros voluntarios a las ciudades grandes de México, América Central y el Caribe. Estos voluntarios, apoyados por sus iglesias locales y distritos, son enviados en equipos para servir en los sitios determinados.

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Maritza, María de los Ángeles, Marlene y Jhoselyn – Sitio Génesis: Querétaro, México

Ingrid Jocholá, Joselyn García, Keila Molina y Marleidy Sánchez con asignación a la ciudad de Panamá, Panamá; y Jhoselyn Barrios, María de los Ángeles Romero, Maritza Mendoza y Marlene Valadez con asignación a Querétaro, México, recibieron capacitaciones, talleres y herramientas que les serán de utilidad en el campo misionero, específicamente en la tarea de plantar nuevas iglesias.

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Ingrid, Marleidy, Joselyn y Keila – Sitio Génesis: Panamá, Panamá

El entrenamiento contó con la participación de líderes y misioneros de diferentes lugares: Erika Chaves (Ministerios Nazarenos de Compasión – Área Haití), Óscar García (Evangelismo – República Dominicana), Amable Polanco (Evangelismo y Misión Global – Panamá), Monte Cyr (Ministerios de Escuela Dominical y Discipulado – Mesoamérica), Miguel e Irene Garita (Cuidado Misionero – Mesoamérica), Scott y Emily Armstrong (Génesis y Misión Global – Mesoamérica), y Freya Galindo (Misión Global – Área Central). Además, durante todo el mes, las misioneras contaron con el apoyo y respaldo de Gary y Naomi Faucett (Estados Unidos), quienes sirven como Facilitadores de Cuidado Misionero para los voluntarios de Génesis.

Las misioneras pudieron visitar algunas congregaciones nazarenas en Dominicana, participando a través de la enseñanza bíblica o la predicación. Así también realizaron algunos diagnósticos y actividades comunitarias donde pusieron en práctica ciertos aprendizajes de las capacitaciones recibidas.

Ellas tienen un gran reto por delante, sin embargo, aunque el desafío es enorme estas nuevas misioneras están seguras y confiadas en Dios, pues Él será quien las acompañe en esta tarea, y saben que es Él quien las ha llamado a ser parte de su misión.

“Después oí la voz del Señor, que decía: ‘¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?’ Entonces respondí yo: ‘Heme aquí, envíame a mí.’” (Isaías 6:8)

Para más información sobre cómo ser un misionero voluntario con Génesis, haz clic en el enlace: mesoamericagenesis-es.org/aplicar/

 

Cómo la palabra SÍ está cambiando Mesoamérica

Por Emily Armstrong

Recibí un mensaje de texto Alejandra hace unos días, diciendo que ella quería hablar conmigo por algunos minutos.

Y un mensaje en Facebook de Merit, pidiéndome oración.

Y un correo de Daniela, actualizándome sobre lo que ha pasado en su vida en los meses pasados.

Tres mujeres a las que hemos tenido el privilegio de entrenar en misiones, en el pasado las tres han participado en el ministerio de Génesis como misioneras por 2 años.

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Alejandra, quien es de Guatemala, ha estado sirviendo durante los últimos 10 meses con un ministerio de compasión en Estados Unidos. Hace poco más de un año, le preguntamos si estaría dispuesta a tomar un paso de fe y sumergirse en la cultura estadounidense por un año para aprender de su estrategia de ministerios de compasión y ayudarnos a contextualizarla para nuestra región. Mientras hablaba con ella hace unos días, ella estaba un poco dividida – los líderes del ministerio le han pedido que considere quedarse por un año más en ministerio, y a pesar de que ella pensó que estaría pasando por encima de nuestros “planes,” no pude evitar sonreír. Me sentí como una mamá orgullosa cuando me dijo que ella solo quería hacer la voluntad de Dios – cualquiera que esta fuera. Me hizo sentir bien saber que ella fue elegida. Ella fue reconocida. Le dije que nosotros queríamos lo que sea que Dios quiera – nuestra posición misionera siempre ha sido conectar a las personas que han sido llamadas con necesidades internacionales y sabiendo que la actitud de ella ha sido la de Cristo, tomando la misma naturaleza de un siervo, no podría hacernos sentir más orgullosos.

Alejandra todavía está orando para saber adónde Dios quiere que ella viva, pero ella sigue diciendo Sí a su llamado, seguro que ese estilo de vida en misión es donde ella necesita estar.

Merit escribió en su mensaje de Facebook que Dios ha estado estirando su corazón una vez más, para servir en otra ciudad. Ella pidió oración para que se abra una puerta con el liderazgo de su distrito así como con sus responsabilidades familiares. Diríamos que ella se ha puesto “inquieta.” Ella está de regreso en su país y distrito, sin embargo el llamado a la misión internacional y a servir en una ciudad grande está sonando MUY FUERTE en su cabeza y corazón. Una vez más experimenté orgullo de mamá, sabiendo que Merit estaba lista para sumergirse una vez más en las aguas de la fe, lista para levantar miles de dólares y dejar a su familia en las manos de Dios – todo porque Dios la llamó.

Merit sigue orando para conocer el tiempo de Dios, pero ya ha dicho que SÍ a su llamado. Está lista para ir cuando Él provea la oportunidad.

Daniela me escribió y me dijo que está presentando su examen final para obtener su licencia y ejercer como abogada. Cuando ella dijo que sí al ministerio de Génesis, puso su carrera de derecho en pausa – todo porque sabía que Dios le estaba pidiendo que fuera obediente. Ella ha servido fielmente y me escribió para decirme que Dios sigue avivando la llama del servicio en su corazón, compartió conmigo cómo los terremotos que recientemente tuvieron lugar en México le causaron días difíciles, pero ella sabía que el llamado de Dios era servir a la ciudad. El “orgullo santo,” como me gusta llamarle, una vez más vino a mí, mientras la exhortaba a considerar su profesión como VOCACIÓN. Haciendo TODO para el Señor. Ayudándola a ver que Dios le ha dado los dones del derecho y entendimiento jurídico – algo que NECESITAMOS en la ciudad.

Daniela ha dicho que SÍ al llamado de Dios, permitiendo que Él guíe su camino, pidiéndole que use sus dones y talentos para impactar la ciudad siendo la iglesia.

Cada SÍ está cambiando Mesoamérica. Nos estamos convirtiendo en la iglesia misional que Dios anhela que seamos. Somos muy privilegiados por ser parte de SU historia.

 

 

Informe de Misión: ‘Misionero’

Por Howard Culbertson

Hoy en día, la gente usa la palabra “misionero,” por lo menos, de cuatro formas:

  • Como una descripción para todos los cristianos;
  • Como una etiqueta para las personas que están haciendo cualquier tipo de ministerio en cualquier lugar;
  • Como una categoría especializada para cualquier persona con una experiencia de ministerio transcultural, ya sea de largo plazo o solo por algunos días;
  • Como un título para aquellos que tienen un llamado y poseen dones para un ministerio transcultural.

Así que, ¿cuál es la mejor opción? Y, ¿hay alguna razón para preferir una opción por encima de la otra? Yo estoy a favor de la última opción. Para mí, ese uso de la palabra encaja mejor con cómo los creyentes son descritos en Romanos 12, Efesios 4 y 1 Corintios 12. Esos tres pasajes comparan la Iglesia con un organismo viviente. Así como un cuerpo de carne y sangre, la Iglesia de Cristo está compuesta por muchos miembros diferentes, cada uno tiene un rol importante que jugar para el organismo. Observando que un cuerpo no puede funcionar si solo estuviera hecho de ojos y orejas, Pablo escribe que la iglesia sería disfuncional si todos los creyentes intentan hacer el mismo trabajo. A este respecto, Pablo hace algunas preguntas retóricas: “¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿son todos maestros?” Obviamente Pablo espera un “no” a esas tres preguntas hechas en 1 Corintios 12.

At_SKC_0.jpgPara estar seguros, la palabra “misionero” no está en ese pasaje. Una razón es que “misionero” tiene su raíz en el latín, un idioma que solo llegó a ser utilizado años y años después de los tiempos del Nuevo Testamento. No obstante, la metáfora de Pablo de un cuerpo es muy relevante a la manera en cómo usamos “misionero.” Empezando con Pablo y Bernabé, la Iglesia ha reconocido que Dios llama y capacita personas específicas para dar sus vidas cruzando barreras geográficas, culturales, y de idioma para llevar a cabo movimientos de plantación de iglesias; personas como Milly y Agnes Ibanda (ver foto) quienes, junto con su familia, recientemente fueron enviados de la iglesia en la República Democrática del Congo, para servir en Madagascar. Aquellos que van son personas para quienes la palabra “misionero” se acuñó en los años 1600.

La ampliación del significado de “misionero” de su uso original, se ha hecho con buenas intenciones. Sin embargo, no siento que ha infundido urgencia o propósito a los creyentes poco interesados. Por otro lado, quedarse con el uso original limitado de “misionero” sí ayuda a la Iglesia por medio de:

  • Recordarnos la necesidad de ser intencionales acerca de llevar a la iglesia a “donde todavía no hay iglesia” (en lugar de tener personas que digan, “estamos haciendo todo lo que Dios espera de nosotros si somos ‘misioneros’ en nuestros vecindarios”).
  • Abrazar la imagen de la iglesia como un cuerpo hecho de miembros con diferentes funciones, una de las cuales es seguir el llamado de divino de llevar el Evangelio a través de las fronteras culturales, geográficas y de idioma a “donde todavía no hay iglesia.”
  • Reconocer que Dios no espera que todos empaquen sus maletas y tomen un vuelo internacional. Algunos van a ir. Otros van a enviar. Eso representa el significado de la palabra “misionero” tal y como fue acuñada originalmente.

Nota: Reservar el título de “misionero” para aquellos que están haciendo un tipo de ministerio específico, en lugar de aplicarlo más ampliamente, no justifica que cada creyente no esté involucrado apasionadamente por medio de orar, dar, movilizar, o ir y alcanzar tanto a los vecindarios cercanos, como a evangelizar hasta lo último de la tierra.

Este artículo fue publicado originalmente en: http://engagemagazine.com/content/mission-briefing-missionary

Ora por la Ciudad

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¿Sabías que hoy es el último día de nuestros 40 Días de Oración por las ciudades de Mesoamérica? En Génesis, al iniciar cada año, nos dedicamos a interceder por las poblaciones urbanas en nuestra región. Hemos orado para que Dios nos dé su visión para la ciudad. Hemos orado que Dios levante misioneros para la ciudad. Hemos orado para que Dios nos use ¡para transformar nuestras ciudades! Y está sucediendo. Él está cambiando nuestras ciudades en México y Martinica, Honduras y Haití, Granada y Guatemala. Y, mientras hemos orado por otros, ¡Dios también ha comenzado una transformación en nosotros!

Espero que te hayas unido a nosotros en este viaje. Si no lo hiciste, o si no sabías acerca de esto, ¿por qué no tomas el desafío tú mismo o tu iglesia para dedicar 40 días a la oración? ¡Tenemos los recursos para ayudarte! 

Hace dos años, Gary y Naomi Faucett, nuestros Promotores de Cuidado Misionero en Génesis (ese título tan largo básicamente significa que, ¡aman muchísimo a nuestros misioneros!), proveyeron un retiro muy necesario para nuestros misioneros ministrando en San Pedro Sula, Honduras. Desde el quinto piso del hotel, Eunice Zaragoza, Freivy López, y Merit Córdova, contemplaron la inmensa ciudad debajo de ellos. Freivy comenzó a mostrar a Gary todos los vecindarios de San Pedro Sula:

“Gary, ese sector de la ciudad es muy peligroso. Se supone que no debemos ir ahí de noche. Pero igual vamos porque hemos iniciado una célula en ese lugar.”

“Aquel lugar es donde se concentra la actividad de las pandillas. Pero ahí también hay niños. Jugamos con ellos en el parque cada sábado.”

“Mira, la mayoría de drogas que pasan por Honduras, provienen del barrio de allá. ¿Pero ves ese apartamento? Ahí es donde empezamos a ver que muchos jóvenes vienen para conocer al Señor. Dios está haciendo algo en ese sitio.”

Gary codeó a Freivy y medio bromeando dijo, “¡Parece que San Pedro Sula es muy peligrosa, hermano! ¿Vas a estar bien?!”

Freivy asintió. “Definitivamente. Pero amo esta ciudad.”

¿Amas tu ciudad? ¿Amas los lugares de alto riesgo, o solo los sitios cómodos? ¿Cuándo fue la última vez que de verdad oraste por tu ciudad?

Ahora es una tradición. En cada retiro, buscamos un lugar desde donde podamos ver la ciudad. Y oramos. La foto de arriba es de los Coordinadores de Misión de Global en Nueva York en octubre pasado, orando por esa gran metrópolis, pero también por todas nuestras ciudades. La foto que ves abajo es de nuestro equipo de Guadalajara orando por la ciudad con más de 6 millones de habitantes.

¿Te comprometes? ¿Te unes a nosotros para orar por la ciudad? Esto no se termina después de 40 días. Encuentra una azotea en algún lugar o una ventana en un quinto piso, y toma una foto de tu familia o tu iglesia orando.

La ciudad se ha introducido en nosotros; ahora está bajo nuestra piel. Es caótica, ruidosa, y muchas veces peligrosa.

Y así como Freivy, la amamos.

“Además, busquen el bienestar de la ciudad adonde los he deportado, y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad.” (Jer. 29:7 NVI)

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Proyecto Pablo Cambiando la Zona Fronteriza

En la Oficina Regional de Misión Global recibimos hace poco el reporte anual del ministerio “Iniciativa de la Frontera” en México, ¡y estamos glorificando a Dios por los resultados! A continuación, presentamos algunos datos importantes de dicho reporte enviado por el coordinador, Rev. Manuel Molina.

La franja norte del país tiene una población de 24 millones 800 mil habitantes en 8 estados, donde existen 148 iglesias y misiones con 6,600 nazarenos; ante este diagnóstico, la iniciativa busca plantar nuevas iglesias en pueblos y ciudades donde no hay presencia nazarena, además de reactivar iglesias cerradas y capacitar el liderazgo local de las iglesias existentes.

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La estrategia aplicada para este fin ha sido Proyecto Pablo, este programa se ha utilizado en el sur de México por 10 años, y se enfoca en la plantación de nuevas congregaciones por periodos de tres semanas, usando herramientas de evangelismo y discipulado, de esta forma se ha implementado también ahora en el norte del país, dando resultados excelentes:

  • Ciudad Juárez, Chihuahua. 27 de mayo al 18 de junio – 439 nuevos convertidos
  • Nuevo Laredo, Tamaulipas. 15 de julio al 6 de agosto – 438 nuevos convertidos
  • Monclova y Ciudad Frontera, Coahuila. 4 al 22 de octubre – 56 nuevos convertidos
  • Zona Carbonífera, Coahuila. 10 al 31 de octubre – 227 nuevos convertidos
  • Comarca Lagunera. 25 de noviembre al 17 de diciembre – 372 nuevos convertidos

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Estadísticas de los cinco proyectos:

  • Misioneros participantes: 120
  • Iglesias Participantes: 30
  • Misiones iniciadas: 23
  • Iglesias reactivadas: 4
  • Plantadores y líderes capacitados: 23
  • Nuevos convertidos: 1,534

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Definitivamente, ¡Dios está haciendo algo GRANDE en la frontera! Que el Señor siga bendiciendo esta iniciativa y la estrategia. Recuerda que tú también puedes ser parte, orando por los nuevos convertidos, las misiones iniciadas y las iglesias reactivadas.

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Además, ¡que Dios siga llamando a más y más a participar en este movimiento de plantación de iglesias!, y si tú tienes interés o te gustaría ser parte de un Proyecto Pablo en este año visita la página en Facebook de Iniciativa de la Frontera o puedes ponerte en contacto con Freivy López (freivy.lopez@gmail.com). Tienen un Proyecto Pablo programado para cada mes de 2018 – ¡así que hay muchas oportunidades para involucrarte!

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4×4: Un Terreno Frío y Lluvioso – Parte 2 de 2

*Esta es la continuación de la entrada anterior.

Cada joven al llegar al sitio compartió los obstáculos que tuvo que vencer para poder ser parte de esta experiencia evangelística. En cada actividad Dios les mostraba que estaba con ellos y Su Espíritu les animaba a ser intencionales a la hora de Evangelizar. La Palabra de Dios llegó al corazón de muchas personas y aunque algunos quedaron indecisos, otros entregaron su vida al Señor. Hubo lágrimas y también sonrisas. A pesar de que la asistencia de los niños bajó por el intenso frío, siempre hubo chicos a quienes compartir; por las noches durante las proyecciones, cuando pensaban que nadie se acercaría, Dios los sorprendía. Hay necesidad, la gente tiene sed de Dios. A pesar de que algunos se enfermaron podemos cantar el himno #289 del himnario Gracia y Devoción, Vale la pena servir a Jesús:

“Servir a Jesús proclamar su verdad,
es grande placer y felicidad,
En Cristo y la Biblia glorioso es confiar,
¡Qué bueno es servir a Jesús!
¡Qué bueno es servir, sí, servir a Jesús!
¡Qué bueno es servir a Jesús!
Aunque aquí nos parezca el camino muy cruel,
siempre en Cristo hay paz y solaz.”

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Para la gloria de Dios se informa que aceptaron a Cristo 33 personas mediante el evangelismo casa por casa, 22 niños alcanzaron salvación al asistir a la Escuela Bíblica Vacacional, 5 niños fueron convertidos gracias al Proyecto Gol y 3 personas más fueron alcanzadas por medio de la proyección de películas evangelísticas. Un total de 63 almas ganadas para Cristo.  La familia Sánchez y la iglesia madre tienen mucho trabajo por hacer.

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Oremos por estas almas nuevas y por las que han de creer por la palabra que se impartirá en los siguientes días.

“Dios nos ha llamado a ser portadores de Su amor, a compartir alegría, a dar esperanza al que no la tiene, a consolar al afligido, nos ha llamado a ser luz. No importa lo que tengas que dejar o si tienes que hacer algún sacrificio para estar ahí, lo mejor que puedes obtener es la satisfacción de llorar con alguien necesitado, secar una lágrima, dar un abrazo y mirar una sonrisa en el rostro de un niño, ¡la satisfacción de poder compartir a otros una buena noticia, una esperanza, compartirles a JESÚS!”–Lupita Calderón

“Aún me maravillo de cómo Dios nos usa a pesar de todas nuestras deficiencias, Su amor sigue moldeándonos. No fue necesario tratar de convencer a nadie, sólo anunciar, servir y amar, Dios se encargó de las personas pues Su gracia lo cubre todo. Vivimos cosas difíciles antes y después de viajar, el enemigo quiso atacar, pero estuvimos seguros en la roca de nuestra fe que es Jesucristo. El Padre tiene cuidado de nosotros y el Espíritu Santo nos guía. Esta experiencia me hizo crecer en fe, en humildad y en amor. Me alegró mucho que las personas pudieran conocer a su Salvador y rendir su vida a Él.”–Mitzi Villegas

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“Conocí a la señora Silvia, a quien evangelizamos. Cuando terminamos de compartirle el mensaje, ella estaba envuelta en llanto, después se tranquilizó y nos dijo lo siguiente: ‘he tenido días de mucha desesperación y no sé por qué, es una ansiedad que no se va, lloro, me pongo triste y es de repente que me sucede esto. Anoche estaba así, ansiosa, tenía desesperación y nada me tranquilizaba, entonces le pedí a Dios que me ayudara y que me indicara qué es lo que debía hacer, y ahora vienen ustedes, yo sé que Dios me escuchó.’ Esto nos dice mucho sobre la necesidad que existe en el mundo, y la responsabilidad que tenemos como iglesia. Gracias a Dios, Silvia aceptó a Jesucristo como su Señor y Salvador.” –Adriana L. Barraza

¡Damos gracias a Dios por la vida de estos jóvenes!, si tú tienes interés en misiones o te gustaría participar en un 4×4, contáctanos en misionglobal@mesoamericaregion.org o en nuestra página de Facebook.

Este artículo fue escrito por Maru Rodríguez, coordinadora de Misión Global México Norte.

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