Informe Anual a la Junta General 2012 – Parte V

En algunas de las entradas anteriores he estado publicando diferentes secciones del Informe Anual de los Superintendentes Generales a la Junta General hace dos semanas.  Hoy terminamos con la última parte.  Para descargar el reporte completo en español, haz clic acá: Llamados a Ser Testigos.

Sarcoxie, Missouri, EUA 

El año pasado me invitaron a hablar en el 60º aniversario de la Iglesia del Nazareno en Sarcoxie, Missouri, EUA. Cuando llegué allí, no estaba seguro de si había un pueblo o no en ese lugar.  Aun después de haber estado ahí, todavía no estoy seguro de si en realidad se le puede llamar un pueblo. Sin embargo, sí hay una Iglesia del Nazareno.

El Pastor Wayne Rose es un evangelista jubilado que fue a Sarcoxie para mantener abiertas las puertas de la iglesia. Más o menos 60 personas asistieron al servicio por el aniversario. Comenzó con música especial de un trío formado por el pastor, una pianista de 83 años de edad y su hermana, que tiene la enfermedad de Alzheimer. Entonaron una canción maravillosa y la hermana no se olvidó de ninguna de las palabras. Después del trío, otro grupo talentoso dirigió la música.

Yo prediqué y entregué el resto del servicio al pastor. No sabía yo que él estaba por dar una predicación mucho mejor por medio de los testimonios de su iglesia. Llamó al frente a un joven que estaba en su último año de secundaria y había ganado una competencia de arte en la Universidad Nazarena MidAmerica el día anterior. Todos lo felicitaron.

El pastor dijo que alguien había invitado a este joven a la iglesia y fue el primer adolescente en la iglesia. Después él invitó a su mejor amigo, quien luego invitó a su novia. La novia invitó a sus dos hermanas y su mamá. La mamá invitó a su hermana que tenía tres hijos. La hermana invitó también a otro amigo. Todos estaban allí, frente a la congregación—11 personas gracias a la semilla de una invitación. Parecíamos estar viviendo algo del Nuevo Testamento.

Todos aplaudimos.

Después el pastor invitó al frente a una familia que se había integrado a la iglesia como miembros esa mañana. Esta familia había sido invitada por otra familia, que fue invitada por otra familia, que también invitó a otra familia.

Yo no sabía que la Iglesia del Nazareno de Sarcoxie había tenido un promedio de menos de diez personas el año pasado. El promedio de asistencia ahora es más o menos de 60.

Tuvimos una comida después del servicio. El varón que cocinó las hamburguesas me contó su testimonio. Él había experimentado todos los vicios del mundo. El pastor comenzó a visitarlo en su trabajo. Después de unos meses, este varón aceptó a Cristo como su Salvador personal, y su vida y la de su familia fueron totalmente transformadas.

Cuando estaba saliendo de Sarcoxie, el Espíritu Santo me habló: “David, no subestimes lo que parece ser pequeño”.

Dios está trabajando en esa iglesia y comunidad. Almas están naciendo de nuevo. Están haciendo discípulos. El reino de Dios está creciendo. ¡Jesús esta edificando Su Iglesia!  ¿Por qué? Gracias a testigos fieles.

Levantando a Jesús 

En el proceso de ser creativos en nuestro evangelismo, las palabras de Jesús nos instruyen en cuanto al contenido de nuestra comunicación. “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo” (Juan 12:32, RV60).

Debemos levantar a Cristo, no a nosotros mismos.

Debemos levantar a Cristo, no nuestros métodos.

Debemos levantar a Cristo, no nuestros programas.

Debemos levantar a Cristo, no nuestros “éxitos”.

La humildad y la vida de santidad van juntas.

Cuando la gente nos mira, no debería ver al mundo. Cuando la gente nos mira, no debería ver nuestros rostros. Cuando nos miran, así como miraron el rostro del pastor en Sarcoxie, ellos deberían ver el amor de JESÚS.

Tal como aprendimos en el pueblito de Missouri, nuestro futuro está siendo moldeado e influenciado por la manera en que 2.1 millones de nazarenos, en 27,500 iglesias locales, responden al llamamiento de Jesucristo a continuar Su obra—muchas veces mediante una conversación a la vez. Esto está ocurriendo en Missouri, en África, en Brasil, en la India y alrededor del mundo.

Para terminar, hagamos esta simple oración:

Padre Dios, llénanos con tu Espíritu. Enséñanos tus caminos. Ayúdanos a obedecer tus mandamientos. Llena nuestros corazones con tu amor incondicional hacia otros. Que mañana podamos ser más como tu Hijo Jesucristo que lo que somos hoy. Concédenos tu gracia y paz en los días venideros. Amén.

Respetuosamente y con espíritu de oración,

la Junta de Superintendentes Generales

Jerry D. Porter   J. K. Warrick   David W. Graves

Jesse C. Middendorf  Eugénio R. Duarte  Stan A. Toler

bgs@nazarene.org

Preparado y presentado por David W. Graves.

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